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miércoles, 29 de agosto de 2012

Politizaron Amuay

CAROLINA GÓMEZ-ÁVILA |  EL UNIVERSAL(29-08-12)

Escribo en domingo.  Ayer desperté con ojos de espanto: había explotado Amuay.  El horror precede al dolor.  Y  la sensación de impotencia lo convierte en rabia.  Pedía claridad mental para los rescatistas, paz para los difuntos y pronta recuperación para las víctimas cuando, ante la escalada en las cifras de heridos y fallecidos, alguien solicitó que no se politizara el tema.

Un pito sonó en mi memoria.  Era abril de 2002.  Despedían, en cadena nacional, a siete ejecutivos de la petrolera estatal.  Era un acto político.  El escarnio era una amenaza y una demostración de poder.  Cerca de veinte mil trabajadores fueron botados a continuación.  No por ineficiencia.  Ni por falta de preparación para el desempeño de sus cargos.  Se puede estar de acuerdo o no con lo que dijeron e hicieron, pero el hecho es que se les despidió por estrictas razones políticas, violando sus derechos humanos y la Constitución Nacional.  Se llama discriminación.

La sustitución de semejante cantidad de personal tenía que hacerse a toda velocidad.  Los despedidos estaban entre los más destacados por sus conocimientos y experiencia; los sustitutos, no tanto.  De modo que el criterio principal de selección fue la "lealtad al proceso". Discriminación política para botar, discriminación política para contratar.  Fue así que un montón de trabajadores, menos preparados que sus predecesores, comenzó a operar y a tomar decisiones en áreas que afectaban la extracción y refinación del petróleo. La primera consecuencia, no superada todavía, fue una sustancial reducción de nuestra producción diaria de barriles de crudo. Las otras, se cuentan en "accidentes" de variados tamaños y consecuencias.  Se llama incompetencia.

Para completar, en un entorno de decisiones "fieles a la revolución", y según cifras públicas, se redujeron las acciones de mantenimiento y prevención, tanto de personas como de maquinarias e instalaciones.  La falta de cuidado oportuno de los bienes de la nación es delito administrativo.  Y esto es independiente de lo que se haya hecho con el dinero de la partida correspondiente.  Es igual si atentaron contra el presupuesto, o no.  Se llama corrupción.

Espero que ahora, en defensa de sus vidas, los trabajadores nos digan si también hubo violación de otras leyes por parte de la petrolera que maneja el gobierno. Como de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo, por ejemplo. Pero por lo dicho, considero que estas víctimas, venezolanos todos, lo son de quienes practicaron la discriminación, incompetencia y corrupción de manera continuada.

... "cuando yo agarré el pito aquel en un Aló Presidente y empecé a botar gente, yo estaba provocando la crisis".  Hugo Chávez Frías.  Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.  15 de enero de 2004.

Me queda claro que así se politizó la tragedia de Amuay

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