lunes, 12 de octubre de 2026

Tenemos que Regresar a la Senda del Progreso

 Por: Nelson Hernández

La historia del desarrollo humano y económico demuestra que la senda del progreso en cualquier nación está indisolublemente ligada a la suficiencia energética, y de manera insustituible, a la disponibilidad y confiabilidad del flujo eléctrico. La energía eléctrica no es un insumo más; es el vector sobre el cual convergen la competitividad industrial, la transformación tecnológica, la prestación de servicios públicos esenciales y la calidad de vida de los ciudadanos. Cuando una sociedad expande su matriz productiva, su demanda eléctrica crece como reflejo directo de la creación de valor y bienestar.

Sin embargo, al contrastar las proyecciones oficiales que el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) trazó en 2010 con la evolución real registrada hasta la fecha, nos encontramos ante un fenómeno atípico de contracción estructural. Analizar esta brecha entre lo planificado y lo acontecido permite diagnosticar con precisión matemática la magnitud del desacoplamiento productivo sufrido por Venezuela y definir la escala del desafío técnico e institucional necesario para recuperar el rumbo del desarrollo.

El gráfico contrasta de forma impecable y contundente la visión prospectiva del país en 2010 frente a la realidad socioeconómica e industrial ocurrida.

 

A partir de la brecha o "tijera" estructural que se observa entre las proyecciones (que estimaban una demanda entre 230 y 340 TWh para 2030) y la curva histórica real (estancada/estabilizada alrededor de los 80 TWh), se pueden extraer las siguientes inferencias:


1. Desindustrialización y Destrucción de Demanda Productiva

  • Pérdida del consumo intensivo: La demanda eléctrica está intrínsecamente ligada al Producto Interno Bruto (PIB) y a la actividad industrial. La caída abrupta a partir de 2013-2014 y la estabilización en torno a los 80 TWh reflejan la parálisis o cierre de sectores de gran consumo (empresas básicas de Guayana como SIDOR y Venalum, la industria manufacturera y la contracción de la actividad petrolera).
  • Demanda eminentemente residencial: El perfil actual de consumo pasó de ser predominantemente industrial/comercial a depender casi en su totalidad del sector residencial y de subsistencia, perdiendo el motor de crecimiento que justificaba las proyecciones iniciales.

2. Ineficiencia Institucional y Falla de Planificación

  • Modelos desvinculados de la realidad: En 2010, los escenarios de CORPOELEC preveían que incluso con medidas drásticas de Uso Racional de Energía (URE – Escenario Bajo 3.1%), la demanda continuaría creciendo sostenidamente hasta alcanzar los 230 TWh en el 2030.
  • Racionamiento no contabilizado: La curva real a partir de 2018-2019 no refleja únicamente "menor requerimiento de energía", sino demanda insatisfecha y racionamiento forzado (desconexiones de carga, apagones y indisponibilidad de parque térmico/hidroeléctrico).

3. Magnitud del Abismo Energético y el Desafío de la Reconstrucción

  • Una brecha de casi 3x: Para recuperar el nivel que la planificación oficial proyectaba como "mínimo/conservador" para el año 2026-2030 (200 – 230 TWh), el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) tendría que multiplicar por casi tres (3x) su capacidad actual de generación y distribución efectiva.
  • El costo de la reindustrialización: Si Venezuela experimentara una reactivación económica acelerada, el SEN actual actuaría como un "cuello de botella" inmediato. No existe margen de reserva para absorber el retorno de industrias ni la electrificación de procesos sin inversiones masivas de capital (CAPEX) e infraestructura. Esta situación se presenta actualmente con el repunte de la industria petrolera, lo que ha repercutido en los apagones en frecuencia y duración sufridos por la ciudadanía.

4. Un Cambio de Paradigma Necesario (El Futuro del SEN)

  • La trampa de la curva histórica: Seguir proyectando el futuro del país con base en la meseta actual (80 TWh) significaría aceptar un escenario de estancamiento económico permanente.
  • Hacia una matriz descentralizada: La imposibilidad de cerrar de forma rápida la brecha hacia las curvas proyectadas en 2010 mediante el modelo centralizado tradicional obliga a pensar en soluciones de generación distribuida, energía solar fotovoltaica, BESS y participación privada/prosumidores para recuperar progresivamente la capacidad productiva perdida.

 

El gráfico no solo demuestra que "perdimos la senda del progreso" trazada a inicios de siglo, sino que expone numéricamente la magnitud del retroceso industrial y la urgencia de rediseñar las bases energéticas del país bajo un nuevo paradigma más resiliente, diversificado, eficiente y sostenible.

Conclusión: Del Diagnóstico de la Brecha al Nuevo Paradigma Eléctrico

·         La gráfica comparativa entre las prospectivas de CORPOELEC y la realidad histórica no solo documenta cuantitativamente cómo el país abandonó la trayectoria de crecimiento estimada a inicios de siglo, sino que evidencia un estancamiento en torno a los 80 TWh que actúa como un severo techo estructural para cualquier intento de reactivación económica. Enfrentar una brecha que hoy requeriría triplicar o cuadruplicar la generación y distribución efectiva para alcanzar los niveles de un país plenamente industrializado demuestra que el modelo eléctrico centralizado tradicional ha agotado su capacidad de respuesta.

·         Recuperar la suficiencia energética como motor del progreso no consistirá en replicar esquemas del pasado, sino en reconstruir el SEN bajo un paradigma moderno, flexible y resiliente. La superación de este abismo energético exigirá la integración acelerada de energías renovables, sistemas de almacenamiento (BESS), generación distribuida y un marco regulatorio que incentive la inversión masiva de capital privado y la participación activa de los prosumidores. Solo garantizando una infraestructura eléctrica robusta, eficiente y sostenible, Venezuela podrá sentar nuevamente las bases de un desarrollo económico duradero.

 

sábado, 26 de septiembre de 2026

Venezuela. Minerales Estratégicos para la Transición Energética

 Por: Nelson Hernández


(Ver Grafico Mas Grande)

La grafica anterior es un mapa de poder geoeconómico en plena transición energética. Aquí, algunas inferencias que saltan a la vista, junto con sus implicaciones estratégicas:

Concentración geográfica extrema

  • China domina en aluminio, grafito natural, tierras raras y vanadio. Esta concentración le da una ventaja crítica en manufactura de baterías, imanes permanentes y aleaciones avanzadas.
  • RD Congo lidera en cobalto, esencial para baterías de litio, pero con riesgos geopolíticos y sociales.
  • Indonesia y Guinea destacan por níquel y bauxita, respectivamente—minerales clave para aleaciones y producción de aluminio.

Razón: Estas naciones han capitalizado sus reservas naturales, pero también enfrentan desafíos de gobernanza, infraestructura y presión internacional por prácticas sostenibles.

 

 

Minerales ligados directamente a la electrificación

  • Litio, cobalto, níquel, grafito y tierras raras son fundamentales para baterías, motores eléctricos y almacenamiento energético.
  • La producción está dominada por países con políticas activas de extracción, pero no necesariamente de procesamiento o manufactura.

Razón: Esto crea una cadena de valor fragmentada, donde países como China controlan el refinado y manufactura, mientras otros solo proveen materia prima.

Minerales industriales con doble rol

  • Zinc, platino, vanadio y manganeso tienen aplicaciones tanto en energía como en industria pesada y química.
  • Su producción está más distribuida, pero aún concentrada en pocos actores como Australia, Sudáfrica y China.

Razón: Estos minerales permiten flexibilidad industrial, pero también están sujetos a volatilidad de precios por su uso en sectores no energéticos.

Implicaciones para Venezuela y la región

  • Aunque no aparece en el gráfico, Venezuela tiene potencial en bauxita, grafito, y posiblemente tierras raras.
  • La ausencia en el top global sugiere una oportunidad estratégica: reposicionar al país como proveedor confiable, con valor agregado local y alianzas tecnológicas.

Razón: Con una narrativa de sostenibilidad, trazabilidad y transición justa, Venezuela podría atraer inversión en exploración, procesamiento y manufactura.

Venezuela y sus Minerales Críticos (Estratégicos)

Venezuela es un país con un potencial geológico enorme, y aunque es mundialmente conocido por sus vastas reservas de petróleo, también cuenta con importantes recursos de los minerales estratégicos.

Debido a la falta de inversión y una crisis económica prolongada, la exploración minera detallada en Venezuela es muy limitada. Por esto, para la mayoría de estos minerales, se habla de recursos estimados y no de reservas probadas con un valor económico preciso.

  • Reservas: Son la parte del recurso mineral que ha sido identificada y medida con precisión, y que puede ser explotada de manera rentable con la tecnología y las condiciones económicas actuales.
  • Recursos: Es la cantidad total de mineral que se estima existe en el suelo, sin considerar aún si su extracción es técnicamente viable o económicamente rentable

A continuación un desglose de cada mineral:

Minerales con Presencia Confirmada y Estimaciones

1.  Cobalto (Co):

  • Situación: No se reportan reservas específicas de cobalto primario. Sin embargo, el cobalto suele ser un subproducto de la minería de níquel y cobre. Dado que Venezuela tiene recursos de estos minerales, es muy probable que existan recursos de cobalto asociados, pero no cuantificados oficialmente.
  • Valor: Sin datos.

2. Litio (Li):

  • Situación: Es uno de los minerales de mayor interés futuro. Existen importantes recursos estimados en el Roraima (Macizo Guayanés), asociados a yacimientos de rocas pegmatíticas. También se han identificado potenciales en salares en los Andes occidentales. Sin embargo, no hay reservas probadas ni explotación comercial.
  • Valor: Sin valor comercial actual. Su potencial es estratégico pero no cuantificado económicamente.

3.  Grafito Natural:

  • Situación: Venezuela tiene importantes recursos de grafito, principalmente en el estado Cojedes (Cerro Osumita).
  • Valor: representa un depósito con reservas e-estudiadas técnicamente para la obtención de concentrados grafíticos, el país carece de una explotación comercial sistemática, quedando el recurso como un potencial inexplorado dentro de la minería no metálica nacional.

4. Tierras Raras (REE):

  • Situación: Existe un potencial geológico significativo para tierras raras, nuevamente asociado al Macizo Guayanés. Se han identificado anomalías en sabanas del estado Bolívar. Es un área de exploración incipiente.
  • Valor: Sin reservas probadas. El valor es potencial y no económico actual.

 

5. Cobre (Cu):

  • Situación: Este es uno de los metales con mayor potencial comprobado. El yacimiento más famoso es Lomas de Níquel (estado Aragua), pero el más grande es el proyecto Cuprífero de Brisas y Las Cristinas en el estado Bolívar. Este proyecto ha estado paralizado por décadas debido a problemas legales y financieros. Se estima que el recurso en la zona de Brisas/Cristinas supera los 1700 millones de toneladas con una ley de alrededor de 0.55% de cobre. Pero no son reservas probadas debido a la falta de estudios de factibilidad actualizados.
  • Valor: El valor potencial es billonario (miles de millones de dólares), pero no se puede realizar sin una inversión masiva.

6.  Manganeso (Mn):

  • Situación: Venezuela tuvo una producción importante en el pasado en la Serranía de San Martín (estado Bolívar). Las reservas oficiales reportadas hace años eran significativas, pero la producción actual es mínima o nula. Se mencionan reservas del orden de 5-10 millones de toneladas.
  • Valor: El valor no está actualizado debido a la falta de actividad.

7.  Níquel (Ni):

  • Situación: Venezuela, sí tiene reservas y producción histórica de níquel. La principal operación era Lomas de Níquel (operada por AngloAmerican y luego por la estatal Minerven), la cual está actualmente inactiva o con producción testimonial. Se estimaban reservas probadas y probables de alrededor de 140 millones de toneladas con una ley de 1.5 % de níquel.
  • Valor: En su momento, era un activo valioso. Hoy, su valor está subutilizado.

8.  Zinc (Zn):

  • Situación: El zinc se encuentra comúnmente asociado al plomo y a la plata. Existen recursos identificados en varias áreas, como en la región de Sur del Lago de Maracaibo y en el estado Mérida.
  • Valor: No hay reservas probadas de zinc primario de importancia económica cuantificada recientemente.

9.  Platino (Pt) y Metales del Grupo del Platino (PGM):

  • Situación: Existe potencial asociado a las rocas ultramáficas (las mismas que contienen níquel y cromo) en la Faja Imataca del estado Bolívar. Se han reportado ocurrencias de platino en aluviones (minería aluvial).
  • Valor: No hay reservas probadas ni producción comercial.

10. Bauxita / Aluminio (Al):

  • Situación: Este es un caso de reservas probadas y producción activa, aunque muy por debajo de su capacidad. Los yacimientos de bauxita de Los Pijiguaos (estado Bolívar) son explotados por la empresa estatal CVG Bauxilum. Esta bauxita alimenta la planta de alúmina y la fundición de aluminio (CVG Venalum y Alcasa) en Ciudad Guayana. Se estiman en más de 3200 millones de toneladas de recursos de bauxita, con reservas probadas de alrededor de 320 millones de toneladas.
  • Valor: Es uno de los activos minerales más valiosos de Venezuela. Sin embargo, la producción de aluminio está muy por debajo de su potencial (operaba a 20% de su capacidad en últimos reportes).

11. Estaño (Sn):

  • Situación: La principal fuente de estaño históricamente fue la mina **Pueblo Gallego** en el estado Bolívar, la cual está cerrada. Existen otros recursos sin desarrollar.
  • Valor: Sin reservas probadas en explotación.

12. Vanadio (V):

  • Situación: Se conoce su presencia asociada a los yacimientos de petróleo pesado de la Faja Petrolífera del Orinoco. El vanadio es un metal que contamina el crudo durante el refinado. También hay ocurrencias en minerales de titanio.
  • Valor: No se explota comercialmente como producto principal. Su valor no está cuantificado.

VENEZUELA. Minerales Críticos (Estratégicos)

Mineral

Presencia

Magnitud

Estado

Cobalto

Probable Asociado a Ni/Cu)

Sin Dato

No explotado

Litio

Recursos potenciales

Sin Dato

Exploración Incipiente

Grafito Natural

Recursos Significativos

Sin Dato

Explotación artesanal

Tierras Raras

Potencial geológico

Sin Dato

Exploración incipientes

Cobre

Recursos grandes

Alto potencial

Proyectos paralizados

Manganeso

Reservas conocidas

Datos desactualizados

Mínima producción

Niquel

Reservas probadas

Alto valor

Producción inactiva

Zinc

Recursos Identificados

Sin Dato

No explotado

Platino

Ocurrencias

Sin Dato

No explotado

Bauxita/Aluminio

Grandes reservas

Alto valor

Producción disminuida

Estaño

Recursos conocidos

Sin Dato

Minas cerradas

Vanadio

Presente en Crudo FPO

Sin explotar

No explotado

Recopilación: N. Hernández

 

Conclusión

Venezuela tiene un potencial geológico enorme en minerales estratégicos más allá del petróleo. Sin embargo, la gran mayoría de estos recursos no son reservas probadas económicamente explotables en las condiciones actuales. La crisis económica, la falta de inversión en exploración técnica y la volatilidad legal han impedido que este potencial se convierta en riqueza tangible y cuantificable para el país. Los casos del cobre, el níquel y la bauxita son ejemplos claros de riqueza mineral que está "bloqueada" o subutilizada.

 

viernes, 14 de agosto de 2026

VENEZUELA. Estimación Consumo Eléctrico en Centros Comerciales y Edificios de Oficinas

 Por: Nelson Hernández

Entorno

La crisis energética venezolana se intensifica, y de manera especial lo concerniente al servicio eléctrico. La situación del SEN es crítica:

  • 63 % de la capacidad instalada total no está operativa...
  • El 88 % de la capacidad termoeléctrica, no está operativa...
  • 40 % de la capacidad hidroeléctrica  esta no operativa...
  • 4) El   83 % de la generación proviene de la hidroelectricidad (La electricidad en Venezuela, depende del Bajo Caroní)
  • En un escenario de un súper fenómeno de El Niño, la criticidad aumentaría con mayor racionamiento eléctrico y/o más apagones en frecuencia y tiempo.

 

Lo anterior ha obligado al gobierno a repetir acciones que no resolvieron la criticidad, sino que  permitió palear la situación, ya que esa no es coyuntural, sino estructural.

Dentro de estas acciones esta la limitación (desconexión del SEN) del uso de electricidad en los grandes consumidores de electricidad dentro del periodo de los dos máximos picos de demanda eléctrica que ocurren diariamente.

Dentro de esos grandes consumidores se encuentran: Los Centros Comerciales (CC) y los Edificios de Oficinas (EO).

Conocer con exactitud cuál es el consumo de electricidad de los CC y EO, es algo difícil. Más aun en Venezuela por la falta publica de esas estadísticas, motivado a la política de opacidad que aplica el gobierno. En tal sentido, se han establecido premisas para obtener una aproximación de ese consumo.

Premisas

 

Las premisas están basadas en organismos nacionales e internacionales, tales como: La Cámara Venezolana de Centros Comerciales (CAVECECO), La Cámara Inmobiliaria de Venezuela (CIV), EIA y de información encontrada en la WEB. Los valores de la demanda de desconexión aquí obtenido, tienen carácter direccional. A continuación las premisas:

 

  • CAVECECO, muestra un número estimado en Venezuela de 200 centros comerciales: Su distribución es: 40 % en la Gran Capital, 40 % en Valencia, Barquisimeto, Maracaibo, Maracay y el 20 % en el resto del país. El área de esos centros comerciales se sitúan en 2.5 millones de m2.
  • A diferencia del sector comercial (que cuenta con un gremio centralizado), la inventariación de torres corporativas se calcula mediante los informes de mercado inmobiliario (CIV) y consultoras como CBRE/PMA). Se estima que en Venezuela existen entre 1500 y 2000 edificios dedicados de manera exclusiva o predominantemente a oficinas/usos corporativos (excluyendo la pequeña oficina profesional en edificios de uso mixto/residencial). El área estimada es de 1.8 millones de m2.
  • Se estima que los 200 CC tienen entre 2000 y 2500 pares de escaleras mecánicas (se tomo 2500) y 1500 ascensores. En lo atinente a los EO, el estimado promedio de ascensores es de 3 por edificios, para un total de 6000 ascensores.
  • El consumo eléctrico promedio de una escalera mecánica operando 18 horas diarias es de 100 Kwh/día.
  • El consumo de un ascensor se estima como promedio en 80 Kwh/día, operando 18 horas diarias.
  • Para la estimación del consumo eléctrico por uso del aire acondicionado, se tomaron los siguientes valores: En centros comerciales, 1.2 Kwh/m2 y para los edificios de oficina de 0.9 Kwh/m2. Estos valores para el consumo por alumbrado son: 0.25 y 0.18 Kwh/m2, respectivamente.
  • La capacidad de autogeneración es de 300 MW en CC y 180 en EO.
  • Se tomo 16000 Kwh de generación para una capacidad de 1 MW

 

Resultados

 

La aplicación de las premisas indicadas, arrojan los siguientes resultados.

 

 



 

 

Inferencias

La desconexión obligatoria del SEN aplicada a los Centros Comerciales (CC) y Edificios de Oficinas (EO) constituye una medida paliativa de carácter puramente coyuntural que ayuda a mitigar la carga en las horas pico, pero no resuelve la crisis eléctrica nacional.

 

Los argumentos técnicos que sustentan esta afirmación son:

  • Magnitud del impacto vs. Dimensión del déficit: La desconexión total de este sector libera un máximo de 417 MW. En el contexto actual de la crisis, este volumen representa apenas un 14 % del déficit nacional estimado. Liberar 417 MW resulta insuficiente para alterar la dinámica de racionamiento en las regiones.
  • Restricción y degradación de la Red de Transmisión: El problema del SEN no se limita a la capacidad de generación disponible en barra, sino a la severa degradación de las líneas de transmisión (765 kV / 400 kV) y la falta de mantenimiento en subestaciones y transformadores. La energía "liberada" en los centros urbanos por la desconexión de CC y EO no puede ser transferida eficazmente hacia las zonas con mayor déficit del país.
  • Vulnerabilidad de la alternativa de autogeneración: Aunque la capacidad instalada de autogeneración (480 MW entre CC y EO) cubre técnicamente la demanda del sector (417 MW), su operatividad real está supeditada al uso de grupos electrógenos a diésel. La escasez y las fallas en la cadena de distribución de este combustible limitan severamente la sostenibilidad de este esquema en el tiempo.
  • Reincidencia de una política ineficaz: La desconexión forzada no es una estrategia nueva; fue implementada en 2010, 2016 y 2018 sin lograr frenar el deterioro del sistema. Recurrir nuevamente a ella solo transfiere el costo operativo de la ineficiencia estatal al sector privado.

 

Conclusión: La desconexión temporal de los Grandes Usuarios Comerciales actúa únicamente como un "alivio de emergencia" local. La solución estructural requiere inexorablemente atacar la causa raíz: la recuperación de la generación térmica de base mediante el aprovechamiento del gas natural y la incorporación de parques solares modulares descentralizados que reduzcan la dependencia del Bajo Caroní.

 

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