viernes, 14 de agosto de 2026

VENEZUELA. Estimación Consumo Eléctrico en Centros Comerciales y Edificios de Oficinas

 Por: Nelson Hernández

Entorno

La crisis energética venezolana se intensifica, y de manera especial lo concerniente al servicio eléctrico. La situación del SEN es crítica:

  • 63 % de la capacidad instalada total no está operativa...
  • El 88 % de la capacidad termoeléctrica, no está operativa...
  • 40 % de la capacidad hidroeléctrica  esta no operativa...
  • 4) El   83 % de la generación proviene de la hidroelectricidad (La electricidad en Venezuela, depende del Bajo Caroní)
  • En un escenario de un súper fenómeno de El Niño, la criticidad aumentaría con mayor racionamiento eléctrico y/o más apagones en frecuencia y tiempo.

 

Lo anterior ha obligado al gobierno a repetir acciones que no resolvieron la criticidad, sino que  permitió palear la situación, ya que esa no es coyuntural, sino estructural.

Dentro de estas acciones esta la limitación (desconexión del SEN) del uso de electricidad en los grandes consumidores de electricidad dentro del periodo de los dos máximos picos de demanda eléctrica que ocurren diariamente.

Dentro de esos grandes consumidores se encuentran: Los Centros Comerciales (CC) y los Edificios de Oficinas (EO).

Conocer con exactitud cuál es el consumo de electricidad de los CC y EO, es algo difícil. Más aun en Venezuela por la falta publica de esas estadísticas, motivado a la política de opacidad que aplica el gobierno. En tal sentido, se han establecido premisas para obtener una aproximación de ese consumo.

Premisas

 

Las premisas están basadas en organismos nacionales e internacionales, tales como: La Cámara Venezolana de Centros Comerciales (CAVECECO), La Cámara Inmobiliaria de Venezuela (CIV), EIA y de información encontrada en la WEB. Los valores de la demanda de desconexión aquí obtenido, tienen carácter direccional. A continuación las premisas:

 

  • CAVECECO, muestra un número estimado en Venezuela de 200 centros comerciales: Su distribución es: 40 % en la Gran Capital, 40 % en Valencia, Barquisimeto, Maracaibo, Maracay y el 20 % en el resto del país. El área de esos centros comerciales se sitúan en 2.5 millones de m2.
  • A diferencia del sector comercial (que cuenta con un gremio centralizado), la inventariación de torres corporativas se calcula mediante los informes de mercado inmobiliario (CIV) y consultoras como CBRE/PMA). Se estima que en Venezuela existen entre 1500 y 2000 edificios dedicados de manera exclusiva o predominantemente a oficinas/usos corporativos (excluyendo la pequeña oficina profesional en edificios de uso mixto/residencial). El área estimada es de 1.8 millones de m2.
  • Se estima que los 200 CC tienen entre 2000 y 2500 pares de escaleras mecánicas (se tomo 2500) y 1500 ascensores. En lo atinente a los EO, el estimado promedio de ascensores es de 3 por edificios, para un total de 6000 ascensores.
  • El consumo eléctrico promedio de una escalera mecánica operando 18 horas diarias es de 100 Kwh/día.
  • El consumo de un ascensor se estima como promedio en 80 Kwh/día, operando 18 horas diarias.
  • Para la estimación del consumo eléctrico por uso del aire acondicionado, se tomaron los siguientes valores: En centros comerciales, 1.2 Kwh/m2 y para los edificios de oficina de 0.9 Kwh/m2. Estos valores para el consumo por alumbrado son: 0.25 y 0.18 Kwh/m2, respectivamente.
  • La capacidad de autogeneración es de 300 MW en CC y 180 en EO.
  • Se tomo 16000 Kwh de generación para una capacidad de 1 MW

 

Resultados

 

La aplicación de las premisas indicadas, arrojan los siguientes resultados.

 

 



 

 

Inferencias

La desconexión obligatoria del SEN aplicada a los Centros Comerciales (CC) y Edificios de Oficinas (EO) constituye una medida paliativa de carácter puramente coyuntural que ayuda a mitigar la carga en las horas pico, pero no resuelve la crisis eléctrica nacional.

 

Los argumentos técnicos que sustentan esta afirmación son:

  • Magnitud del impacto vs. Dimensión del déficit: La desconexión total de este sector libera un máximo de 417 MW. En el contexto actual de la crisis, este volumen representa apenas un 14 % del déficit nacional estimado. Liberar 417 MW resulta insuficiente para alterar la dinámica de racionamiento en las regiones.
  • Restricción y degradación de la Red de Transmisión: El problema del SEN no se limita a la capacidad de generación disponible en barra, sino a la severa degradación de las líneas de transmisión (765 kV / 400 kV) y la falta de mantenimiento en subestaciones y transformadores. La energía "liberada" en los centros urbanos por la desconexión de CC y EO no puede ser transferida eficazmente hacia las zonas con mayor déficit del país.
  • Vulnerabilidad de la alternativa de autogeneración: Aunque la capacidad instalada de autogeneración (480 MW entre CC y EO) cubre técnicamente la demanda del sector (417 MW), su operatividad real está supeditada al uso de grupos electrógenos a diésel. La escasez y las fallas en la cadena de distribución de este combustible limitan severamente la sostenibilidad de este esquema en el tiempo.
  • Reincidencia de una política ineficaz: La desconexión forzada no es una estrategia nueva; fue implementada en 2010, 2016 y 2018 sin lograr frenar el deterioro del sistema. Recurrir nuevamente a ella solo transfiere el costo operativo de la ineficiencia estatal al sector privado.

 

Conclusión: La desconexión temporal de los Grandes Usuarios Comerciales actúa únicamente como un "alivio de emergencia" local. La solución estructural requiere inexorablemente atacar la causa raíz: la recuperación de la generación térmica de base mediante el aprovechamiento del gas natural y la incorporación de parques solares modulares descentralizados que reduzcan la dependencia del Bajo Caroní.

 

sábado, 1 de agosto de 2026

Energía Incrustada: La Nueva Frontera de Negocios para Venezuela

 (El salto cualitativo hacia una economía industrial descarbonizada)

Por: Nelson Hernández

Introducción

El panorama energético global atraviesa una transformación estructural irreversible. La transición hacia economías de cero emisiones netas ya no se limita a la sustitución de fuentes de generación eléctrica, sino a la descarbonización integral de las cadenas de valor industriales. En este nuevo contexto, la comercialización tradicional de commodities energéticos primarios —sean barriles de petróleo, moléculas de gas natural o megavatios hora directos— enfrenta crecientes vulnerabilidades: alta volatilidad de precios, inminente riesgo de obsolescencia tecnológica y la imposición de mecanismos arancelarios transfronterizos ajustados por emisiones de carbono (como el Carbon Border Adjustment Mechanism - CBAM de la Unión Europea).

La competitividad internacional de las próximas décadas no pertenecerá a las naciones que vendan energía en estado crudo o primario, sino a aquellas capaces de transformar sus recursos renovables en energía incrustada (embedded energy) dentro de bienes, insumos y servicios de alto valor tecnológico e industrial.

Para Venezuela, este contexto global exige romper definitivamente con la histórica dependencia extractivista y rentista de la molécula cruda. El verdadero salto cualitativo no consiste en sustituir la exportación de hidrocarburos por la exportación simple de electrones limpios o hidrógeno gaseoso, cuyas barreras logísticas y de transporte resultan sumamente complejas y costosas.

El cambio de paradigma radica en reorientar la matriz renovable del país (aprovechando el enorme potencial hídrico del sur y el potencial solar/eólico del occidente y oriente) para industrializar internamente los procesos productivos.

¿Hacia dónde inclinamos la balanza?

Se trata de pasar del paradigma tradicional de:

 ¿Cómo vendemos nuestra energía al mundo? a una estrategia de vanguardia:

¿Cómo empleamos nuestra energía limpia para fabricar localmente lo que la economía global descarbonizada demanda?.

Esa estrategia de vanguardia, tiene todo el sentido del mundo. Es un salto cualitativo: la descarbonización de las exportaciones a través del valor agregado.

Exportar la molécula (petróleo o gas) o el megavatio directo tiene como consecuencias  las volatilidades del mercado de commodities, a las barreras arancelarias transfronterizas de carbono (como el mecanismo CBAM de la Unión Europea) y a la obsolescencia tecnológica de la transición. En cambio, exportar "energía incrustada" en bienes y servicios de alto valor industrial transforma un recurso renovable en competitividad sistémica.

Si cambiamos el paradigma, de por décadas, del enfoque único de los hidrocarburos tradicionales y miramos estrictamente a las renovables como insumo transformador de la matriz productiva y de exportación venezolana, se abren vectores estratégicos sumamente potentes. A saber, entre otros:

1. El "Acero y Aluminio Verde": Reindustrialización de Guayana

  • El concepto: La industria pesada mundial está desesperada por descarbonizar sus cadenas de suministro. El acero verde (reducción directa de hierro usando hidrógeno o electricidad limpia) y el aluminio de baja huella de carbono pagan una prima alta en los mercados internacionales.
  • El vector de exportación: Aprovechar el potencial hidroeléctrico y fotovoltaico del sur para procesar el hierro y la bauxita locales, exportando metales de alta pureza "cero emisiones" a fabricantes de automóviles eléctricos y turbinas eólicas en Europa y Norteamérica, en lugar de exportar mineral crudo o aluminio convencional.

2. "Power-to-X" Petroquímico: Amoniaco Verde y Fertilizantes

  • El concepto: En lugar de exportar electrones o hidrógeno gaseoso (cuya logística y transporte marítimo son costosos y complejos), la energía solar y eólica del occidente/oriente se utiliza para sintetizar amoniaco verde (NH3).
  • El vector de exportación: El amoniaco es el insumo base de la industria mundial de fertilizantes nitrogenados. Venezuela podría convertirse en el gran proveedor de insumos agrícolas descarbonizados para el gigante agroindustrial que es Brasil y el resto de Latinoamérica, exportando seguridad alimentaria sustentable.

3. Minería de Datos Industrial y Computación Limpia (Exportación de Servicios Tecnológicos)

  • El concepto: Los servicios en la nube, el procesamiento de inteligencia artificial y los centros de datos globales consumen volúmenes masivos de energía. La tendencia mundial exige que esos data centers funcionen con energía 100 % renovable y continua.
  • El vector de exportación: Exportación de capacidad de cómputo y servicios digitales. Convertir zonas con alto potencial renovable y baja temperatura o acceso a enfriamiento en centros regionales de procesamiento de datos, exportando "bits" generados con sol y agua en lugar de megavatios directos.

4. Manufactura y Ensamblaje de Infraestructura Transicional

  • El concepto: Dejar de ser meros compradores de tecnología limpia para pasar a integrar componentes de la cadena de valor renovable aprovechando la capacidad fabril y metalmecánica instalada en el país.
  • El vector de exportación: Fabricación local de estructuras de soporte para energía solar fotovoltaica, torres eólicas, ensamblaje de inversores industriales o recipientes de presión para almacenamiento de gases limpios para el mercado de la cuenca del Caribe y la Comunidad Andina.

5. Exportación de Servicios Técnicos y Conocimiento (Saber Hacer)

  • El concepto: La transición en países en desarrollo requiere ingeniería aplicada, gestión de redes complejas e integración de microredes aisladas.
  • El vector de exportación: Exportación de servicios de ingeniería, consultoría especializada, modelos de integración socio-técnica y diseño de redes inteligentes para la región caribeña y latinoamericana, apalancando la densidad de capital humano técnico disponible.

Corolario

El futuro económico de Venezuela no reside en continuar siendo un mero surtidor transfronterizo de materia prima energética desprovista de procesamiento, sino en consolidarse como un hub regional de exportación de valor agregado descarbonizado.

Apostar por la energía incrustada permite transformar el potencial solar, eólico e hídrico nacional en acero y aluminio verde, fertilizantes nitrogenados sustentables (amoniaco verde), capacidad de cómputo para inteligencia artificial, equipos e infraestructura para la transición y servicios de alta ingeniería aplicada. Este enfoque blindará las exportaciones venezolanas contra los aranceles ambientales globales, revitalizará el parque industrial nacional y capitalizará el talento técnico nacional e internacional.

"Prefiero una Venezuela con alto consumo racional de energía, que una Venezuela con alta exportación de energía sin procesar." (Académico Ing. Nelson Hernández)

 

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