Por: Nelson Hernández
- Para año 2000 más del 60% de
la electricidad mundial dependía de combustibles fósiles (carbón, gas y
petróleo),…pero al 2050, el escenario NetZero de BNEF proyecta que más del 70% de la energía
electrica provendrá de fuentes limpias (Solar, Eólica, Otras Renovables y
Nuclear).
BloomberNEF
(BNEF) publico, la semana pasada, su actualización prospectivo
del escenario NetZero de la generación de electricidad a nivel mundial.
El escenario NetZero cobra impulso al combinarse el
despliegue acelerado de energías renovables, baterías (BESS) y vehículos
eléctricos con el uso a gran escala de hidrógeno, captura de carbono y
combustibles sostenibles para impulsar reducciones de emisiones más profundas
en la industria, el transporte y los edificios.
El aumento de la demanda convierte a la electricidad en la
principal fuente de energía final del mundo en las próximas décadas. Junto con
los vehículos eléctricos y la industria, los centros de datos se perfilan como
uno de los motores de mayor crecimiento de la demanda de electricidad,
impulsados por la rápida expansión de la inteligencia artificial. Satisfacer esta
demanda requiere un importante desarrollo de la capacidad y la infraestructura
de la red, así como nuevas fuentes de flexibilidad, lo que reconfigura los
mercados energéticos y las prioridades de inversión.
La grafica a continuación resume la distribución de
la generación eléctrica mundial entre 2000 y 2050, de la cual se pueden inferir
los siguientes aspectos claves:
1. El fin del
reinado del carbón
El carbón (Carbón), que históricamente ha sido la
principal fuente de generación eléctrica global (alcanzando un pico cercano al 40% alrededor de 2010), experimentará una caída
drástica a partir de 2025, situándose por debajo del 10%
para el año 2050.
2.
Disparo masivo de la energía solar
La energía Solar muestra el crecimiento más agresivo en todo el
periodo. Pasa de una presencia casi nula en el año 2010 a convertirse en la principal fuente de generación eléctrica mundial en 2050,
superando el 30% de la matriz energética total.
3.
El ascenso imparable de la energía eólica
La energía Eólica sigue una trayectoria ascendente muy similar a
la solar. Supera la barrera del 10% alrededor
de 2025 y se proyecta que para 2050 sea la segunda fuente de energía más
importante a nivel global, alcanzando aproximadamente el 25%.
4.
Dominio absoluto de las variables renovables (Solar + Eólica)
Para el año 2050,
la combinación de energía solar y eólica sumará más del 55% de la generación eléctrica del planeta. Esto evidencia
que el escenario NetZero depende fundamentalmente de estas dos tecnologías.
5.
Declive definitivo del petróleo en el sector eléctrico
El petróleo, que ya representaba una fracción baja a
principios de siglo (menos del 10% en el año 2000), continuará su descenso
constante hasta volverse prácticamente insignificante (cercano al 0%)
en la matriz eléctrica mucho antes de 2050.
6.
Estabilización a la baja del gas natural
El Gas natural se mantiene relativamente estable como un
fuerte soporte (entre el 20% y 24%) hasta 2025. Sin embargo, a partir de la
fase de "Prospectiva" comienza a descender de forma gradual,
estabilizándose cerca del 17% hacia 2050 para
actuar como energía de respaldo.
7.
Reducción y estancamiento de la energía nuclear
La energía Nuclear, que comenzó el siglo aportando cerca del 18%
de la electricidad mundial, muestra una tendencia descendente continua. A
partir de 2025 se estanca y se proyecta que para 2050 caiga ligeramente por
debajo del 10%.
8.
Comportamiento de "Otras Renovables"
El renglón de Otras Renovables (que incluye hidroelectricidad,
geotermia, bioenergía y solar térmica) se mantuvo estable en un 20% entre 2000
y 2020. No obstante, en la proyección hacia 2050 experimenta un declive
moderado hasta situarse en torno al 10%, perdiendo peso
relativo frente al boom de la solar y la eólica.
9.
El punto de inflexión (2025 - 2030)
El período
comprendido entre 2025 y 2030 marca el verdadero
punto de quiebre estructural del modelo energético global. Es en este lustro
donde las curvas de las energías fósiles (carbón) y las renovables modernas
(solar y eólica) se cruzan de forma irreversible.
10.
Transición hacia una matriz mayoritariamente limpia
En conclusión, el
gráfico ilustra una transición radical: mientras que en el año 2000 más del 60% de la electricidad mundial dependía de combustibles
fósiles (carbón, gas y petróleo), para el año 2050 el escenario NetZero de BNEF
proyecta que más del 70% de la energía provendrá de fuentes limpias
(Solar, Eólica, Otras Renovables y Nuclear).
Corolario
La
actualización del escenario NetZero de BloombergNEF confirma que la transición
energética global ha dejado de ser una proyección teórica para convertirse en
una reconfiguración estructural irreversible. El quiebre definitivo de la
hegemonía del carbón ante el avance combinado de la tecnología solar y eólica
no solo redefine la composición de la matriz eléctrica hacia mediados de siglo,
sino que traza la ruta hacia una descarbonización profunda. Enfrentar la
creciente demanda de un mundo fuertemente impulsado por la electromovilidad y
la infraestructura digital de la inteligencia artificial exigirá un rediseño
sin precedentes en las redes de transmisión y las estrategias de inversión
global, consolidando a las energías limpias como el motor absoluto del
desarrollo moderno.


