Navegacion

jueves, 25 de octubre de 2012

SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS…POR AHORA


Rafael Gallegos                                                                           
Claro que perdimos. Y claro que podemos perder casi todas las gobernaciones el 16 de diciembre. Estamos boca abajo. No lo dude. ¿Y qué?
A los líderes de la oposición no les queda otro camino – pilas y guáramo- que imitar a Churchill cuando en medio de los bombardeos de Hitler,  pronunció su famosa frase: sólo tengo para ofrecerles sangre, sudor y lágrimas.
Por cierto, no comparto la idea de que el triunfo de la “revolución” es sospechoso. No, eso sería un eufemismo. Fue fraudulento. ¿Qué tenían los votos? Sí, los tenían. ¿Qué nos faltaron testigos? Sí, nos faltaron. ¿Entonces? Lo fraudulento estuvo… en el ventajismo. Y no sigo, porque no quiero llover sobre mojado.

¿Y ENTONCES, QUÉ HACEMOS?
Podemos llorar como Baobad, el rey moro al que su madre le dijo lloras como mujer lo que no supiste defender como hombre (claro, no sé a que mujeres se refería, no sería a las nuestras…muchas más valientes que nuestros hombres).
Podemos alquilarnos como plañideras y llorar a gritos sobre el cadáver de la derrota.
Podemos “desilusionarnos” y decir, no voto más.

Podemos  irnos para Miami.

O… podemos brincar la talanquera.
Y con todas estas salidas, el gobierno se reirá de nosotros mientras se prepara para quedarse en el poder hasta el dos mil siempre. Como sus hermanos ideológicos del adoptado castro comunismo.
La otra salida, es la del Libertador en Pativilca. Con fiebre, derrotado, sin armas, con su ejército desmoralizado, dijo triunfar… y triunfó.  Preso, escondido, hambriento… hasta trató de suicidarse. Pero al final, privó su decisión de triunfo.
O la de Mandela, quien contra todos los pronósticos, materializó su misión luego de tres décadas preso.  Ese sí estaba boca abajo… y triunfó.
O la de los chilenos opositores a Pinochet, que triunfaron luego de 17 años perseguidos, exiliados, inciliados, torturados, asesinados.
Ejemplos sobran de líderes y de pueblos, que estando boca abajo, al final triunfaron.
Y nunca es tarde. ¿Cuánto falta? No importa. La lucha es el camino. Quince años  esperó  Bolívar. Y si Churchill no hubiera llegado a los setenta años… no hubiera sido Churchill. No se está joven, ni viejo. Se está vivo, luchando.
Como dijo el gran Rómulo Betancourt, adelante, por arriba de las tumbas adelante. Y estuvo preso, exiliado, sin dinero, con el mundo dándole la espalda. En 1957 Pérez Jiménez parecía eterno luego del fraudulento plebiscito. Un año después… Betancourt era Presidente de la República.
No hay nada escrito. La única ruta es la voluntad de triunfo. Pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades.
Tenemos líderes: Capriles, Aveledo, Ledezma, Ramos, Leopoldo, Velásquez, María Corina… toneladas de líderes. Jóvenes y viejos.  
Tenemos unidad. Ese es nuestro tesoro. Nuestra gallina de los huevos de oro. Y no solo de gente, de partidos. De ONGs y miles de organizaciones.
Tenemos metas… si fuera sólo la  democracia, no sería poca cosa.
Pero, también tenemos que cambiar algunos enfoques.
Como por ejemplo exigir transparencia al CNE. Ser más firmes en la lucha contra el obsceno ventajismo.
Luchar de frente contra las inconstitucionales comunas del comunismo.
Y reclamar y  exigir valentía. Nada de justificar a los miedosos, por un trabajo o por un contrato, o por una vivienda en el país de nunca jamás. A exigir valentía a los empleados públicos y a los refugiados y a los beneficiarios de las misiones, que estén en contra del comunismo. Ya está bueno. Con pusilánimes no llegamos ni a la esquina.
Ser más frontales en la lucha contra los abusos de esta semi dictadura y semi democracia (semi semi, algo así como nini). Exigir la libertad de los presos políticos, el entierro de las listas fascistas, el retorno de los exiliados. El pago de los pasivos laborales. Pronunciarse inequívocamente acerca de las multas a los heroicos imputados del petróleo. Tema de nuestro próximo artículo.
Y si perdemos, a seguir luchando. A denunciar el ventajismo. ¿Sin ventajismo, hubiera ganado Capriles? He ahí lo fraudulento.
Hay que cambiar el miedo por la Fé.
Ya llega el lobo. Por lo menos tengamos la valentía de la caperucita. Y perseverancia. A votar en las Regionales. Y  si perdemos fortalezcamos la unidad, la organización, la estrategia, los conceptos políticos.
No vale rendirse. Sangre, sudor y lágrimas… por ahora.
Churchill y Roosevelt  derrotaron al fascismo. Bolívar al poderoso absolutismo español. Betancourt a los militaristas y a los comunistas.
Y no fue fácil. Todos  estuvieron en algún momento al  borde del abismo. Pero tuvieron Fe en ellos y en las tendencias de la historia.
Los grandes hombres también lloran; pero sus lágrimas fecundan la tierra. De  peores fosos, los pueblos han llegado a mejores cimas. A cosechar democracia, pues.

0 comentarios: