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domingo, 15 de julio de 2012

LA LUCHA POR LOS NI NI

Alberto Quiros Corradi

Parece que el oficialismo se ha dado cuenta que Capriles está acaparando, con sus visitas casa a casa y recorridos pueblo a pueblo, al grupo ni ni que puede decidir la elección presidencial del 07 de octubre. Pero lo que le preocupa más al régimen es que la oferta del “flaquito” está calando en los sectores populares. Su mensaje de inclusión, tolerancia y de ofrecer la posibilidad de un país distinto, donde todos tengan el mismo derecho de recibir del Estado, lo que éste puede dispensar y donde se pueda tener la oportunidad de generar, por esfuerzo propio, lo suficiente para cubrir sus necesidades básicas y algo más. El éxito de Capriles es haber puesto sobre el tapete político una opción sencilla: tolerancia, paz e inclusión versus división, intolerancia y enfrentamiento.


Ya el llamado a un enfrentamiento social no tiene muchos adeptos. El mensaje desafiante, insultante y amenazador no encuentra eco en las grandes mayorías que poco a poco han despertado a la realidad que le recuerda, día a día, los errores, las ineficiencias, las promesas incumplidas y la corrupción de un gobierno que en 14 años de gestión ha dilapidado un capital que, en otras manos, hubiese creado un país moderno, pujante y socialmente justo. De repente el régimen se sabe solo. Las bases populares en las cuales sustentó su apoyo inicial le están dando la espalda. Las instituciones destruidas o disminuidas ya no le pueden dar un nuevo apoyo. Sin embargo, a la Iglesia le queda todavía la fuerza material y moral para ayudarlo a constituir una nueva imagen por su naturaleza proclive al perdón y a conceder nuevas oportunidades.

El otro sector sería el político que pudiera, si no entrar en una nueva alianza, por lo menos disminuir un tanto ante los indecisos su actual y visible enfrentamiento. Por el sector político nos referimos a aquel que tiene poder de convocatoria y una relación estrecha y directa con los electores. Son los gobernadores y alcaldes de la oposición.

Aunque sorpresivo, no es, pues, de extrañar que el régimen invente, ante una debacle popular, una nueva estrategia mediante la cual pretenda establecer ciertos vínculos con estos dos sectores (Iglesia/gobernantes regionales) para discutir la solución de un problema de tal magnitud como la inseguridad ciudadana.

Pero no hay que llamarse a engaño. El régimen que ha desarmado a las policías regionales o ha tomado a otras por la fuerza (Monagas) y que le niega a todas las regiones el 50% de lo que le corresponde por el Situado Constitucional y otras leyes, no tiene otro propósito que el electoral en su reciente convocatoria. La Iglesia, los gobernadores y alcaldes hacen bien en no negarse a asistir a la convocatoria. Hacen bien pero, si de discutir la inseguridad se trata, lo primero que tienen que exigir es que le den los recursos para mantener una policía regional eficiente, amén de recibir los recursos económicos que constitucionalmente le corresponden. Si vamos a conversar tiene que ser entre iguales. El régimen cree ganar votos retratándose con la oposición para dar una nueva imagen de tolerancia. No obstante, a tres meses de las elecciones el nuevo gesto no engaña a nadie. No caigamos en la aparente intolerancia de no asistir pero, que le quede claro a todos que nuestra presencia es para reclamar lo que hasta ahora nos han birlado. Como el régimen no va a rectificar sus tropelías, esta nueva convocatoria resultará en un tiro por la culata.

Como dijo, alguna vez, un ex presidente: “Tarde piaste pajarito”.

1 comentarios:

GARFUNDIO MORATINOS RUA dijo...

Que desastre de Patria, luego de lo que pasado en los últimos 13 años se sigue insistiendo en la fallida VÍA ELECTORERA. Ya le han dado mucho TIEMPO al desgobierno castrocomunista que tiene TODO EL PODER y ahora el respaldo de CHINA, RUSIA, IRÁN, la CUBAZUELA, y la ayudita del siempre presente FRAUDE ELECTORERO, el ganador de las FARSA ELECTORERA DE OCTUBRE pueden anotarlo sin equívoco, volverá ser el de SIEMPRE..Por esto, los que no estamos alineados, excepto con la Patria, clamamos:

Denme TRANSPARENCIA ELECTORAL y VOTARÉ, continúen en la DUDA ELECTORERA y me ABSTENDRÉ.