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lunes, 12 de noviembre de 2012

ESTRATEGIA RADICAL

Alberto Quiros Corradi

Cuando se pierde una elección como se perdió la presidencial del 7-O es imperativo revisar la estrategia dado que no se obtuvo el resultado esperado. Apaciguar al chavismo. Ofrecer prácticamente lo mismo que el régimen e intentar atraer al chavismo light sin atacar al radical, en su momento pareció la estrategia adecuada porque Capriles atrajo multitudes adonde quiera que fue. Sin embargo, pesó más en los electores los favores recibidos y las ofertas abiertas que el mensaje positivo del candidato Capriles. Ha llegado, pues, el momento de revisar nuestras acciones a futuro.


Creo que el gran error que hemos cometido ha sido el de legitimar al régimen mediante el proceso electoral. Si bien no podemos cantar fraude en el sentido de que nos escamotearon votos, no es menos cierto que el ventajismo brutal ejercido por el régimen pone en duda la pureza del ejercicio electoral. La compra de votos. La amenaza a los empleados públicos. La utilización grosera de los recursos del Estado. Las cadenas presidenciales constantes. La propaganda de espacios obligatorios en todas las televisoras del país. Realmente, no fue un proceso electoral justo. Fue abusivo y su resultado no puede asumirse como legítimo.

Otra consecuencia de estas elecciones fue la demostración de nuestra fuerza. Seis millones quinientas mil personas no pueden ser ignoradas por el régimen ni se le pueden imponer un sistema político con el cual no están de acuerdo. Este importante grupo opositor tiene que hacerse sentir. Debe radicalizarse en su protesta ante los abusos del régimen. No debe permitir que un gobierno que viola a diario la constitución se vista de democrático. Vamos derecho a una crisis política y económica cuyas consecuencias no son predecibles. El régimen tiene serios problemas de división en sus filas. Habrá, tarde o temprano, un dilema de sucesión cuando no esté Chávez. Habrá una inflación más alta, desabastecimiento y escasez de divisas. Ante este estado de cosas la oposición tiene que denunciar, atacar y no dar cuartel. Está claro que es prácticamente imposible ganar una elección presidencial bajo las condiciones de ventajismo oficial actual. Hay, por lo tanto, que nivelar el juego si queremos insistir en una salida electoral. No podemos seguir aceptando los resultados electorales como si el proceso fuese limpio. Si perdemos aceptemos la derrota pero bajo protesta alegando todas las desventajas con las cuales competimos. Basta ya de aceptar la derrota sin denunciar el abusivo ventajismo oficial.

Vienen ahora las elecciones de gobernadores. Exijamos desde ya al CNE que cumpla con sus propias normas y meta en cintura al abuso presidencial. Nuestros candidatos en las regiones tienen material suficiente para atacar las gestiones de los gobernadores oficialistas que en general han sido torpes cuando no corruptos. Debemos diseñar una estrategia paralela desde las regiones y del centro. Cada candidato con su propia estrategia y desde el centro una que neutralice el efecto Chávez.

Otro aspecto a considerar es que si las campañas deben concentrarse en las necesidades básicas de la población: agua, electricidad, recolección de basura, escuelas, teléfonos, calles y huecos o si a lo material hay que agregarle una suma de principios como democracia, libertad, honestidad, solidaridad, tolerancia, diálogo, respeto a la propiedad privada y, en general, a los derechos humanos, sin los cuales no seremos una sociedad viable y fuerte que no se deje, por falta de valores, encandilar por las promesas de un demagogo.

lunes, 29 de octubre de 2012

¿Y SI PERDEMOS?

Alberto Quiros Corradi

Un exitoso amigo empresario me enseñó que cuando hay que evaluar el hacer o no un negocio, lo importante no es determinar cuánto se puede ganar. Lo importante es cuantificar cuánto se puede perder. Esta lección me viene a la mente ante el resultado del 7-O. Me pregunto si la estrategia opositora cuantificó la magnitud de lo que significaba perder la elección y cuántas otras elecciones podría arrastrar este resultado.


No hay duda de que estábamos preparados para ganar. Había un plan de gobierno. Una perfecta unidad. Una estrategia para la transición y un plan de inversiones en proyectos prioritarios para los primeros 100 días de un nuevo gobierno. El plan que no conocemos es el que incluye las acciones a tomar de inmediato ante la derrota. Me temo que por la rapidez con la cual se aceptó ésta y la falta de crítica al proceso, en el contenido del discurso del candidato Capriles, que no había un proyecto estructurado para administrar la derrota. Prepararse para la derrota no es derrotismo, es una estrategia para ganar perdiendo al estar listos para el próximo paso.

Quedan demasiadas interrogantes por responder. Esto es particularmente crítico por la celebración de elecciones regionales a menos de dos meses. No hay que entregarle el país a Chávez.

Dentro de la estrategia de la derrota habían elementos que tenían que estar claros antes del 7-O. Entre ellos: 1. ¿En qué momento se aceptaba la derrota? ¿Antes o después de verificadas las actas? 2. ¿Qué tipo de discurso? ¿Critica al proceso? 3. Decidir el nuevo rol de Capriles ¿Gobernador? ¿Jefe de la oposición? ¿O ambas? (esto era fundamental anunciarlo de inmediato para demostrar que ya se había pensado en ello) 4. Una declaración de la MUD de optimismo hacia las futuras elecciones. 5. Otra, de los diputados de la oposición de la Asamblea Nacional, en el mismo sentido y un comunicado de apoyo de todos los candidatos a gobernadores y alcaldes.

Todo lo anterior ha podido hacerse si se hubiese planificado para la derrota. Entendemos que ante la magnitud de lo que estaba en juego y las dificultades de mantener la unidad era difícil colocar en la agenda política un ítem para administrar la derrota. Pero había que haberlo hecho. Ahora es mucho más complicado porque conocidos los resultados es difícil no iniciar la búsqueda de los culpables.

No hubo testigos suficientes en todas las mesas. No se verificaron todas las actas requeridas por la ley. El comando de campaña de Capriles no buscó la ayuda de partidos políticos de experiencia electoral como AD y COPEI. La MUD no cuestionó suficientemente al CNE y sus políticas de tolerancia con el abuso por parte del oficialismo de los recursos del Estado. No se insistió en una auditoría del REP.

En elecciones presidenciales Chávez tiene más votos y mucho ventajismo ¿cómo evitar un efecto portaviones en las próximas elecciones? A continuación algunas ideas al respecto: Asegurarse desde ya la colaboración abierta y entusiasta de todos los partidos políticos. Pedirle a Ledesma que organice una comisión multisectorial para diseñar la estrategia electoral. Concentrar esfuerzos en aquellos estados con mucho que perder políticamente de haber un cambio de gobierno regional (Zulia, Carabobo, Miranda y Táchira) y en aquellos donde se pudiera lograr un triunfo de la oposición (Anzoátegui, Monagas y Mérida) Mantener la calle abierta a manifestaciones populares masivas en todas las ciudades grandes del país. Apostar al futuro, por si se gana y por si se pierde.

martes, 23 de octubre de 2012

¡A votar ciudadanos!


         Eddie A. Ramírez S.

 Ante los atropellos del régimen a los derechos humanos y   las evidencias de la nula transparencia de las recientes elecciones, cabe hacer un llamado a los venezolanos a seguir en la lucha para impedir que el Totalitarismo Siglo XXI termine de copar los pocos espacios que tiene la Alternativa Democrática.    

Tenemos que seguir rechazando: 1-  La utilización de los recursos del Estado para movilizar y apoyar al teniente coronel lenguatón. 2- La presión a los empleados públicos y a los integrantes de las Misiones.3- Las arbitrarias imposiciones de las cuatro Rectoras del CNE y  la colocación de captahuellas y máquinas electrónicas para amedrentar a los votantes que no desean apoyar al autócrata. 4-Las extralimitaciones de los ilegales Coordinadores de Centros de Votación y el abuso de mantener mesas abiertas después de la hora fijada  cuando no hay votantes  en cola. 5- El voto “acompañado”. 6- Las limitaciones de acceso a la prensa 7-   El que solo se inviten  “acompañantes” tarifados de Unasur. 8- La presencia de grupos paramilitares que acuden a los Centros a inspeccionar Cuadernos Electorales y que merodeen en los alrededores ante la vista gorda del Plan República. 9- Las declaraciones del dictador siglo XXI  de que  es necesario votar por él para evitar una guerra civil. 10- Que el Alto Mando Militar se declare chavista.

 A pesar de su pésima gestión, el autócrata fue reelecto gracias a las Misiones,  a su conexión con gran parte del pueblo y al abusivo ventajismo y trácalas señalados. La elección no fue transparente, pero no hay otra  opción que perseverar. El régimen tiene a su favor  la sumisión de los Poderes del Estado, el dinero de Pdvsa y  grupos de civiles violentos. A pesar de esta asimetría, conocida por todos y denunciada por los líderes de la Alternativa Democrática, seis y medio millones decidimos votar.  Estábamos advertidos de las dificultades,  pero apelamos al voto  a pesar de que algunos lo consideran un arma  poco apropiada para combatir al totalitarismo. Esta herramienta a veces se encasquilla,  pero  termina siendo mortal para los dictadores. Otras vías, como la resistencia activa no violenta o la insurrección no tienen cabida.  El 16 D tenemos que volver a votar,  aún a sabiendas de la perversidad del régimen para mantenerse en el poder.

Como en botica: La Auditoría Fiscal de Pdvsa aprobó multas y reparos millonarios a trabajadores despedidos ilegalmente de Pdvsa a raíz del paro cívico de diciembre del 2002.  A quienes deberían sancionar es al teniente coronel que promovió la crisis y a Alí Rodríguez que la desencadenó. Volveremos sobre este tema. Desconocemos si la doctora Lidisay Galeno es culpable, pero es inaceptable que no se le siga juicio en libertad.  Lamentamos el fallecimiento de María de Moreno, una venezolana nacida en Alemania, quien frecuentemente decía que jamás se iría de nuestro país. 

lunes, 22 de octubre de 2012

LA REPETIDA (I) y (II)

Alberto Quiros Corradi

En el artículo de la semana pasada nos referimos al avance hecho en las elecciones presidenciales recientes y recomendamos mantener la unidad política actual para acudir a las elecciones regionales de gobernadores y alcaldes con el optimismo que nos da la ventaja de tener candidatos infinitamente superiores a los improvisados del oficialismo. Creemos, sin embargo, que la oposición tiene que ser, ahora, mucho más agresiva en su esfuerzo de denunciar el ventajismo oficial. El acto de elegir no es sino el esfuerzo final de un proceso que se inicia mucho antes, dentro del cual el abuso en el uso de los recursos públicos y el sesgo hacia el oficialismo del CNE configuran un fraude, tan cierto como lo sería si una parte le escamoteara votos a la otra.


Hay que denunciar la composición del REP y exigir una auditoria exhaustiva. Algunos analistas políticos han cuestionado que existan más de 18 millones de venezolanos legítimamente incluidos en el REP. La composición y el total de nuestra población sugiere que los inscritos no deberían ser más de entre 13 a 15 millones. Se sospecha de una “población virtual” entre 3 y 5 millones de electores, una cifra que decide cualquier elección. Cierto o no, lo inocultable es que los ciudadanos en la oposición no tienen acceso al REP y que no pueda auditarse su composición. Lo ideal sería volver a tener la figura del fiscal de cedulación seleccionado por la oposición.

No debemos seguir silenciosos ante el peculado de uso de los recursos públicos para hacer campaña electoral por parte del oficialismo. Autobuses, partidas presupuestarias desviadas y el pecado mayor: un presupuesto paralelo sin control, resultante de una subestimación del ingreso petrolero real que no sólo pone en manos del ejecutivo una fortuna para su uso sino que le niega a las regiones lo que constitucionalmente les corresponde.

Las maquinas captahuellas no tienen otro propósito que amenazar al elector con la posibilidad de que su voto no sea secreto. El oficialismo ha tenido éxito en su objetivo. Más del 60% de los electores cree que el gobierno puede conocer por quien voto cada quien.

El resultado de la elección presidencial reciente resolvió el falso dilema de tener que escoger entre aceptar mansamente los desmanes del oficialismo avalados por el CNE bajo el argumento de que cuestionar al proceso provocará la abstención o denunciar fuertemente los abusos para darle seguridad al elector de que la oposición ha hecho todo lo posible para nivelar el ventajismo oficial.

Ha llegado el momento de reclamar con todos los hierros nuestros derechos. Llamar a las cosas por su nombre y no continuar alegando que lo que no se dice o la batalla que no se da es la mejor estrategia. La campaña de Capriles arrastró multitudes cuando cuestionó fuertemente las políticas públicas. Por eso, es de lamentar que en su discurso de aceptación de la derrota no haya incluido las críticas que el proceso merecía. En esta nueva campaña para elegir gobernadores y alcaldes no hay que callarnos. No hay que dar cuartel. No hay que pensar que apoyar a las políticas del chavismo nos va a comprar votos de los indecisos. Estos lo son, precisamente, por no estar claros sobre las diferencias entre el chavismo y algunas de nuestras ofertas. Debemos expresar nuestra posición, sin ambigüedades, ante los fracasos múltiples del gobierno. Sin banales justificaciones impresentables, por el temor de perder votos. No tengo duda alguna de que somos mayoría. No le demos a nadie la excusa para esconder lo que verdaderamente siente.

LA REPETIDA

En una tira cómica Helga, al ver a Olafo listo para salir de viaje, lo increpa: “Ya saqueaste a Londres, visitaste a Paris y comiste en Madrid ¿Qué más quieres? “A lo que Olafo responde: “La repetida” Al igual que Olafo debemos prepararnos para el próximo viaje: las elecciones para gobernadores en diciembre y para alcaldes el año que viene.


Esta lucha es de largo aliento y sin reposo. En las elecciones presidenciales, en palabras del sabio Pompeyo Márquez, iremos de derrota en derrota hasta la victoria final. Que no quede duda alguna. Así será en la próxima elección presidencial. Tenemos unidad de propósito. Tenemos un candidato de lujo que ha sabido ganar con elegancia y ahora supo perder con dignidad. Pero no se perdió el esfuerzo. Las visitas casa a casa y pueblo a pueblo dejaron huellas imborrables. Ya el oficialismo no tiene el monopolio de los excluidos. Capriles supo llegarle al alma de los pobres sin alienar ni descuidar a la clase media. Allí está el secreto del éxito. La oposición no es un sector aislado, está en todo el país y el año que viene (2013), cuando colapse la economía nacional, los hasta hoy encandilados por las luces falsas de las ofertas chavistas despertarán a la realidad y mirarán con nostalgia a la oportunidad perdida.

Todo gobierno tiene su ritmo y su tiempo final. El del régimen actual está anunciado y aunque algunos hubiésemos querido un resultado distinto quizás al chavismo le faltaba tiempo, como a los frutos maduros, para caerse de la mata. Vemos con gran optimismo el futuro de la oposición y con gran preocupación el futuro inmediato del país. El año que viene coincidirán un cumulo de negatividades económicas y financieras. Habrá un déficit importante de caja que reducirá la habilidad del gobierno para continuar con sus programas de dadivas improductivas. Habrá desabastecimiento de comestibles y medicinas y la inseguridad tendrá un repunte agudo. Habrá protestas a granel y presiones gremiales para recibir ajustes salariales y firmas de contratos colectivos. Más pronto que tarde se presentará un estado de ingobernabilidad que Chávez será incapaz de superar.

Las presiones externas y su estado de salud conspirarán para que el Presidente llegue cansado y sin fuerza a una próxima elección. Visto objetivamente al chavismo le queda un máximo de seis años y probablemente menos. Lo que la oposición debe hacer ahora es no desesperarse. No frustrarse. No empezar a buscar culpables donde no los hay. No disminuirle la aureola de líder a Capriles y mantener la presencia en la calle. Hay que ganar las gobernaciones más importantes del país primero y luego las alcaldías. Eso lo tenemos al alcance de la mano mediante un pequeño esfuerzo que conserve la unidad. Por el apoyo de los candidatos ya seleccionados en las primarias para estas posiciones. Por el método de la selección y la campaña que ya hicieron muchos de ellos apoyando a Capriles, tenemos una ventaja grande sobre los candidatos del oficialismo, cansados y fracasados la mayoría de ellos. No hay que mirar atrás. Pensemos en los más de seis millones de apoyos que acabamos de obtener. Montados en esos números y con los liderazgos regionales que tenemos vamos a barrer en los grandes estados del país. Todo lo cual nos pondrá en una posición ideal para librar una fuerte oposición hasta el día de la gran victoria que está a la vuelta de la esquina. Hay que convencernos de que el 07 de octubre no fue una derrota más. Fue la última derrota y hay que trabajar desde hoy para que así sea.

martes, 16 de octubre de 2012

LA PERVERSIDAD DEL SISTEMA



Andreina Martinez

Tomando como premisa lo que ha dicho María Corina Machado, por varios medios, de que nuestro sistema electoral es "perverso", tomé la iniciativa de buscar en  wikipedia una palabra que esta  haciendo mucho ruido, pareciera también una palabra perversa: FRAUDE.
 
Con esto no quiero decir que nos debemos desmotivar para no ir a votar el 16D, todo lo contrario, nosotros aceptamos todas estas condiciones y cuando analizamos los resultados por Estados nos damos cuenta que tenemos un crecimiento potencial. 

Sin embargo, tomando las palabras de María Corina sobre la perversidad del sistema Que No Nos Permitió Ganar (palabras mías), aun así esto es LO QUE HAY...

Bien, para aquellos sensibles con la palabra  FRAUDE  les copio lo que dice Wikipedia para que analicen sobre esta perversa palabra. Como verán de 16 de las técnicas, creo que nuestro perverso sistema cumple como 9, es decir que  pasó el filtro de PERVERSIDAD= FRAUDE


FRAUDE   ELECTORAL (WIKIPEDIA)

El fraude electoral es la intervención deliberada en un proceso electoral con el propósito de impedir, anular o modificar los resultados reales.

Técnicas

Existen diversas técnicas practicadas para ejecutarlo, a continuación se
mencionan algunas:

1. Suplantación del elector, consiste en que otra persona vota en lugar del elector, por
ejemplo, personas que han fallecido.
2. Coacción al elector para impedirle que libremente elija el candidato o una opción propuesta.
3. Robo de ánforas o paquetes electorales antes de que sean debidamente computados.
4. Adulteración de las actas de la elección modificando los números de sus resultados
reales.
5. Introducción de fajos de boletas previamente votadas en la urnas para inflar la
votación de una candidatura, partido u opción electoral.(técnica conocida
también como embarazo de urnas)?
6. Caída de los sistemas de cómputo en red para confundir a la opinión pública y
manipular los resultados electrónicamente.
7. Utilización de recursos ilícitos para aumentar el gasto de campaña y obtener ventaja ilegal en la publicidad.
8. Complicidad con funcionarios de los procesos electorales para ocultar las evidencias
del Fraude electoral.
9. Intervenciones del Gobierno para favorecer a un candidato, partido
o propuesta electoral, mediante propaganda maliciosa o ejecución de obras
concretas ofrecidas por el candidato o partido al que se quiere favorecer
de manera fraudulenta.
10. Control de los medios de comunicación para confundir y engañar a
los electores haciéndolos creer que el resultado fraudulento es legítimo.
11. Uso de la fuerza pública contra los inconformes.
12. Manipulación de los sistemas de cómputo.
13. Soborno a las personas.
14. LAS VIOLACIONES DE PROCEDIMIENTO A LA LEY ELECTORAL.
15. USO DE LA VIOLENCIA EN CONTRA DE LOS VOTANTES.
16. FABRICACION DE VOTOS.

 

Tipos de fraudes

Fraude electrónico: corrupción en los sistemas informáticos que cuentan los
votos.

Fraude mediático: no en las urnas, sino durante la campaña... desequilibrio de las campañas de los candidatos en los medios, favoreciendo a un candidato, generalmente del partido gobernante. Desacreditando a un candidato, generalmente de la oposición.

Fraude en las urnas: el más común en el mundo, se da cuando de alguna manera un candidato se hace de votos falsos, pero avalados por una boleta.

Abrazos a todos  y no se sensibilicen HAY QUE VOTAR, aun cuando conozcamos la perversidad, ya que puede haber sorpresas....saquen sus conclusiones.


sábado, 13 de octubre de 2012

Lo que realmente pasó


Júrate Rosales.

Por un día, a la mitad de los venezolanos les fue permitido soñar que viven en un país normal, donde las elecciones son un acto de cuya pulcritud no puede haber duda y donde un presidente entrega luego el poder a otro presidente electo por el voto popular. Tan bello era el sueño – ¿será que soñamos que somos suizos? – que hasta los más escépticos, por unas horas, nos permitimos soñar.

La otra mitad del país no podía soñar. En amplias zonas de población hacinada bajo algún alcalde “rojo rojito” y  un Consejo Comunal del que depende que entres o no en una “Misión”, la Patrulla del PSUV local había despertado a los vecinos antes del amanecer, con una diana militar y rondas de motorizados, para que fueran temprano a votar. Esto no era ningún sueño, más bien fue un amargo despertar a las 4:30 a.m., a lo sumo con la promesa de una fiesta en la noche, si “gana Chávez”.

Allí no terminó la obligación de las “patrullas”. Hacia el mediodía, en la mayoría de los centros ya había votado  un 50% de los inscritos y según las aparentemente fieles cifras del exit poll, el candidato opositor, Henrique Capriles Radonski, estaba ganando la contienda con un 2%. Es cuando entra en acción uno de los sistemas preparado con enorme cuidado a lo largo de dos años. Un primer paso cumplido por  las captahuellas de los votantes, que indica con nombres y cédulas en tiempo real quienes han votado. El segundo paso es comparar esas cifras, también en tiempo real, con las computadas listas de los inscritos en las más diversas “Misiones”, pero sobre todo en la inmensa lista de quienes esperan conseguir una vivienda. Al aparecer quienes de los inscritos en misiones todavía NO han votado, entra en marcha una gigantesca operación remolque, identificando, llamando y eventualmente recogiendo a los “no votantes” inscritos en las listas donde, en el caso de la petición de vivienda, aparecen también todos los familiares del que hizo la solicitud.

La capacidad de transporte se desarrolla con todo el poder que brinda el control de los vehículos oficiales y semi-oficiales de las patrullas y en las últimas horas de la jornada, las cifras electorales se invierten.

El contraste de los dos mundos, donde ninguno entiende al otro, vuelve a surgir en la colosal ingenuidad de los medios internacionales, que empiezan a alabar la perfección del sistema de votación venezolano enteramente digitalizado y en la ingenuidad de los votantes por Capriles, que llegan a la noche convencidos que su candidato ganó.  Efectivamente, hubiera ganado en circunstancias normales. En Venezuela, desde hace 14 años, nunca lo son, porque la oposición enfrenta una desmesurada capacidad de un petrogobierno que no escatima ni en gastos, ni mucho menos en ausencia de escrúpulos.

Una organización férrea
En cada mesa electoral, había solamente dos funcionarios realmente importantes para el gobierno: el operador del captahuellas y el testigo principal del candidato Chávez. Cada aparato captahuellas, colocado como paso inmediatamente previo al voto porque era el que activaba la máquina que recibiría el voto,  tenía asignado a tres operadores nombrados por el CNE  – dos con horario de trabajo para turnarlos a la mitad de la jornada y un suplente de reserva para que este aparato nunca quede sólo. Los operadores del captahuellas eran escogidos entre los estudiantes de las universidades bolivarianas, son  jóvenes que estudian bajo un intenso adoctrinamiento de corte comunista y que dependen para absolutamente todo en su vida actual y futura, del gobierno de Hugo Chávez. Estos operadores recibieron un entrenamiento para trabajar con las captahuellas, separado de los entrenamientos organizados por el Consejo Nacional Electoral para todos los demás miembros de mesas. Se les instruyó de no prestarse a conversaciones con los demás miembros de mesa, orden cuyo cumplimiento a su vez era vigilado por el “testigo del candidato de gobierno”, quien también debía mantenerse “sin entrar en conversaciones”. A cada uno de estos jóvenes, se le prometió un pago de 1.000 BsF por media jornada de trabajo.

De su precisión dependía lo único que podía dar la victoria a Chávez: un estricto control en tiempo real de quiénes en las listas de los millones de “misioneros” ya habían votado.

El resto del trabajo, también sufragado a un alto gasto de asalariados, recaía sobre las “patrullas” y la labor de llevar a quienes todavía no habían votado, pero que, pago de pensión o promesas de vivienda mediante, estaban obligados a votar por Chávez.

El plan empezó a ejecutarse desde principios de 2011. Para mayo de ese año, la página oficial de la Gran Misión Vivienda ya anunciaba que tiene a 2 millones 423 mil 778 personas registradas y anunciaba los días en que los todavía no inscritos podían optar por pedir vivienda. Los días de la semana estaban divididos para atender al público según los últimos dos números de la cédula, debido a la afluencia de solicitantes. Para noviembre de ese mismo año, la GMV informaba que había 3,6 millones de familias inscritas con un total de 10.860.913 personas, contando los miembros de cada familia. De allí que Chávez anunciara en su campaña, de poseer “10 millones de votos por el buche”.

Casi un año más tarde, para agosto del 2012, Chávez anunció que amplía el plan de viviendas para incluir a la clase media y finalmente en ese agosto de 2012, la Gran Misión Vivienda abría la oportunidad de las “últimas” inscripciones para quienes todavía no habían solicitado vivienda.

Según la agencia oficial de noticias (AVN), en la noticia publicada el 5 de octubre 2012, dos días antes de las elecciones, el gobierno había entregado para entonces a través de la Gran Misión Vivienda 258.648 unidades habitacionales entre 2011 y 2012. Millones de inscritos que todavía no habían sido beneficiados, seguían con la esperanza… que es lo último que se pierde, sobre todo ante la insistente publicidad mostrando a quienes ya habían recibido una nueva y moderna vivienda. Cabe recordar una muchas veces repetida cuña de una familia con vivienda nueva y la frase: “después de Dios, Chávez”.

Dado que hasta Dios sólo ayuda a quien se ayuda, a Chávez lo ayudó la posibilidad de pagar un enorme gasto de organización y remolques, el día de las elecciones. Tiene ahora colgando sobre su cabeza la imposibilidad física de cumplir las promesas de millones de viviendas nuevas y gratuitas, pero para eso están – también preparados con antelación – los servicios de represión.

La “victoria perfecta”
Una de las características de la afición de Chávez a celebrar elecciones o referendos, es que nunca repite dos veces seguidas el mismo sistema para ganar. Dado que en las anteriores dos elecciones la principal sospecha recayó sobre la totalización en el CNE, llevada a cabo en secreto y sin presencia de testigos de la oposición, todo el esfuerzo del comando de Capriles se concentró en armar un sistema que impidiera el fraude en esa materia y el CNE complació gentilmente todas las exigencias, agregando además – ¡qué ironía! – la “seguridad” de unas nuevas captahuellas para identificar al votante.

Sin embargo, el comando de Capriles debía haber recordado que Chávez ya había experimentado con el poder de las “misiones” en el referendo revocatorio de 2004. En esa oportunidad, si el referendo se hubiese celebrado en la fecha prevista por la Constitución, Chávez sabía que estaba perdido. Impuso un segundo “firmazo” para solicitar la revocación, retrasó el referendo nuevamente, solicitando una decisión del Tribunal Supremo sobre la validez de las firmas que exigían el referendo y produjo otra larga demora con la llamada revisión de la “firmas planas” sin que se supiera qué significa lo de “plano”. Entretanto fueron armadas las primera “misiones”, ofreciendo pensiones mensuales a la gente sin exigencia de trabajar, pero asegurándose a través de ese regalo mensual un número de votantes cautivos. Dado que el sistema funcionó, para la actual elección presidencial, Chávez lanzó una “segunda edición ampliada y mejorada”.
El mundo entero consideró el resultado electoral impecable (porque en la sala de totalización efectivamente lo era) y quedó admirado por la efectividad de un sistema electrónico de votación que Jimmy Carter definió como “el mejor del mundo”. Ni siquiera se imponen a Venezuela las sanciones internacionales por fraude electoral, como es el caso de Alexandr Lukashenko en Bielorrusia por el comprobado y repetido fraude electoral, porque en el caso de Venezuela, oficialmente, “no hubo fraude”. Hugo Chávez, con una sonrisa de oreja a oreja en su ensanchado rostro, tuvo razón de anunciar que aquella fue “una victoria perfecta”.

El arma de las Misiones
A lo largo de su gobierno, Chávez proclamó y organizó 30 “Misiones”, abarcando la casi totalidad de la población de pocos recursos e incluyendo a cada persona en unos listados computarizados. Las más recientes y aparentemente definitorias en estas elecciones presidenciales, además de la Gran Misión Vivienda que superó los 3,5 millones de inscritos, fueron en cantidad menor de inscritos la Misión En Amor Mayor para la tercera edad, que para agosto 2012 tenía, según datos oficiales, a 2 millones 148 mil inscritos, y la Misión Hijos de Venezuela, con más de un millón registrados. Las tres “Misiones” fueron abiertas durante el tiempo de preparación para las elecciones presidenciales del 2012.
Por otra parte, la absoluta colaboración del Consejo Nacional Electoral para producir la victoria de Chávez se evidencia en la aplicación de las siguientes modificaciones. Un nuevo captahuellas fue comprado para todas las mesas y para que constituyera el paso inmediatamente previo al acto de votar, dejando aparecer ante el votante la imagen de su cédula con su foto. En segundo lugar se amplió el tiempo de funcionamiento de las mesas de votación, adelantando el horario de apertura a las 6:00 a.m., que es cuando se recibía el primer contingente arreado por las “patrullas” del PSUV, y se cambió la hora de cierre a las 6:00 pm, dos horas más tarde, para el ingreso de la oleada de la tarde, compuesta por los que no habían votado. Estos últimos recibían en su teléfono celular la llamada que les advertía que no había votado y les recordaba en  qué listado de Misiones estaban anotados.

Es evidente que el comando de Capriles no podía ignorar el caudal de inscritos en las misiones, pero su única defensa fue prometer que las mantendría incluso ampliadas y mejoradas – olvidando la vieja lección de que más vale un pájaro en mano, que cien volando.

“Culpo a Borges, a Caldera, a López y a tantos otros egoístas que confían ya no sé en qué”

Para los que escribiran la Historia....


Lo que sigue a continuación es el relato, el testimonio de una de las estudiantes que trabajó con tesón y pureza por  y para el triunfo de la democracia, de la dignidad de la nueva Venezuela… NO ES DE MI AUTORÍA, CONSERVARÉ SU IDENTIDAD PARA PRESERVARLE SU INTEGRIDAD. BGV
Alguno de ellos escribió este relato y casi todos ellos están decepcionados…
 
El 7-O, trabajé en una de las 4 salas de totalización que manejaba el Comando Venezuela. Cada una de las salas estaría conformada por un equipo de 300 personas “conectores” (en su gran mayoría, estudiantes universitarios e incluso varios bachilleres menores de edad) que tendrían la labor de comunicarse con un testigo suplente en 10 centros de votación a nivel nacional, más un equipo de alrededor de 100 personas que seríamos el staff y nos encargaríamos de la logística del día. Los conectores tendrían la función de monitorear el proceso electoral en esos 10 centros y al final de la jornada, recolectar los votos expresados en las actas.
 
Desde el principio, me llamó la atención el trabajo que realizaríamos allí, ya que en cada sala habría una muestra fidedigna de los resultados electorales a nivel nacional. Además, en teoría, tendríamos los resultados antes de que Tibisay Lucena, rectora presidente del CNE los anunciara en televisión. Para mí era más que emocionante poder confirmar la victoria de Capriles.
 
A lo largo de estos meses de preparación de la sala vi el esfuerzo impresionante que hacían las personas del “staff” para sacar la sala adelante: estudiantes menores que yo sé encargaron de proveer la comida para más de 300 personas; otros se encargaron de planificar el transporte de los conectores desde el lugar de encuentro hasta la sala y también para llevarlos a votar; otro equipo se encargó de la seguridad de la sala, y el equipo de “coaches” que nos encargaríamos de atender a los conectores para que pudieran llevar con comodidad una jornada, particularmente tensa, de 15 horas.
 
Además, se les pedía un esfuerzo adicional: el grupo de conectores, durante las vacaciones, tuvo que hacer diferentes llamadas a sus testigos suplentes (que llamábamos coordinadores) para probar el sistema que estábamos utilizando y establecer una relación de confianza, asegurando que luego no habría problemas compartiendo información con respecto a las actas. Además, participaron en 2 simulacros y en varios call centers para arreglar las fallas que se nos iban presentando. Me llamó muchísimo la atención ver cómo todos, en mayor o menor medida, hacían su trabajo con entusiasmo y buscaban la manera de colaborar más.

El día de ayer, el equipo de staff tenía la tarea de encontrarse en la sala a las 2:30 am. Los conectores debían empezar a llegar a las 4:00am. La primera llamada debería realizarse alrededor de las 6:30am. Y así comenzó nuestra jornada electoral.
 
No sé cómo comenzar a contarles cómo fue ese día. Gracias a los simulacros, pudimos reducir los problemas internos a un mínimo. Yo veía a todo el equipo que no paraba de moverse: buscando las cajas de comida, solucionando los problemas técnicos, tratando de atender a las denuncias que recibíamos de los coordinadores de centro (de eso profundizaré más adelante), entre otras cosas más que ahora no se me vienen a la mente.
 
Todo ese corre-corre se desarrollaba en un ambiente muy ruidoso (no es fácil mantener a más de 300 personas en una sola sala con un tono de voz moderado) y era agotador; nos turnábamos para dormir en el piso, íbamos a la cocina a refugiarnos 5 minutos con un dulce y el ventilador y como eso, otras situaciones más. Pero con el consuelo de saber lo arrecho que era el trabajo que estábamos haciendo.
Fui de las primeras personas de la sala en ir a votar. Llego a la sala y sigue el trabajo. Vota Capriles, y en su discurso se le ve tranquilo y neutro, y según gente mucho más inteligente que yo, transmitía un buen mensaje. Luego habla y vota Chávez y una primera ola de triunfo recorre las caras de mis compañeros al decir: “Se le ve completamente derrotado, ¡HAY UN CAMINO!” Yo recuerdo que le comenté a mis hermanos que ese discurso podría significar dos cosas: la primera, que de verdad estábamos ganando y estaba preparando a su gente; la segunda, que era un juego psicológico para hacernos sentir triunfantes y esperanzados para luego destrozarnos moralmente con todas las artimañas que puede hacer una persona con tanto poder.
 
En la tarde, la mayoría de las llamadas reportaban distintos tipos de denuncias: que a pesar de que la máquina llevaba horas sin funcionar, no pasaban a voto manual; que solo podían entrar al recinto testigos del PSUV y los de la oposición quedaban fuera, etcétera, etcétera, etcétera. A medida que pasaba el tiempo, las denuncias se ponían peores: que había grupos violentos, identificados a favor del Chávez, alrededor de los centros; que eran más de las 6:00pm y que no cerraban el centro (que estaba vacío); que hacían una retransmisión de las actas; que a la hora del escrutinio botaban a los testigos opositores de los centros y así muchas más.
 
Y a pesar de todas esas denuncias horribles, de trampas obvias que nos perjudicaban fuertemente, seguía habiendo esperanza. El mensaje que nos hacían llegar a la sala seguía siendo un muy confiado ¡HAY UN CAMINO! Y a las 6:30 pm me negué a creerle a nadie que me dijera que íbamos perdiendo, porque en el lugar donde yo estaba, manejado por el Comando de Capriles, nos decían que la diferencia era de 4 puntos a nuestro favor. Una cantidad modesta, apropiada, razonable.
Dos horas después, el juego cambió completamente. Nos indicaron que debíamos arreglar la oficina donde se encontraban las cosas del staff, para tenerlas listas para salir. El equipo de seguridad revisó la salida de emergencia y salió de la sala y se empezó a discutir sobre si decirle a los conectores que ya habían terminado su trabajo que podían irse a sus casas. Evidentemente, yo me imaginé que venía un allanamiento o algo por el estilo.
 
Las instrucciones a los conectores fueron que debían apurarse realizando sus llamadas, que se comunicaran por mensaje de texto si era más rápido. Luego se les indicó que la prioridad no era cubrir los multados de todas las mesas por centro sino de una mesa por lo menos. Ahí seguíamos sin saber qué estaba pasando, por qué el ánimo había cambiado completamente.

A las 9:30 pm, las instrucciones que recibimos, los coaches, fue decirle a todos los conectores que no importaba si habían logrado comunicarse o no, si les faltaba algún centro o lo que sea, ya tenían que cerrar sus computadoras e irse. No se me olvida que más de 5 personas me dijeron a mí personalmente (y me imagino que no fui la única en escuchar lo mismo): “¿Pero por qué? Tengo un centro que tiene a más de 100 personas en fila para votar”.
 
Para las 10:00pm, en la sala quedamos sólo el equipo de staff y unos cuantos conectores que están esperando a que los busquen. Terminábamos la jornada con un trabajo incompleto, confundidos y con la noticia de que habíamos perdido por 8 puntos. Minutos después, Tibisay Lucena anunció que, con una participación del 80% del electorado, con un 54% de votos gana Chávez y Capriles pierde con un 44%. Diez puntos de diferencia. Un resultado humillante que nos quiere hacer recordar que “Chávez es el corazón del pueblo y el pueblo quiere a Chávez”.
 
Yo todavía no entiendo cómo en 2 horas cambió el resultado tan drásticamente y SIN EXPLICACIÓN ALGUNA. Y como yo, mucha gente que hizo más que votar e ir a su casa a esperar resultados, no entiende y está confundida.
 
Llegué a mi casa justo a tiempo para escuchar el discurso de Capriles y pensé: “Aquí fue, aquí es donde demuestras que todo el trabajo realizado valió la pena y vamos a salir a reclamar lo que nos corresponde”, para encontrarme con un discurso muy elegante que acepta la derrota y felicita al candidato contrario, consolidando al CNE como árbitro transparente e imparcial (y condenando, como me dijo un amigo, todas las futuras elecciones que podamos tener) y llama a la gente a estar calmada, hay un camino, el tiempo de Dios es perfecto, solo tengo 40 años, aguantemos que todavía queda para luchar.
 
No se imaginan mi decepción y rabia al escuchar el discurso de nuestro candidato. Cuando me doy cuenta que el trabajo que realizamos por meses, era en vano porque Capriles aceptaba la derrota sin ni siquiera mencionar las miles de denuncias que recibimos durante el día (sin contar aquéllas que habrán recibido las otras salas u organizaciones como Voto Joven y Súmate).
 
Me pareció una absoluta falta de respeto a todos los que trabajamos para que él ganara. Más aún, me pareció una falta de respeto a mi inteligencia, como si yo no supiera cuáles eran los verdaderos resultados; como si para los que estuvimos en las salas de totalización, fue imperceptible el cambio súbito de ánimos, la incoherencia entre la información que recibíamos y los resultados finales. Yo no podía entender cómo un abogado de la UCAB, con el apoyo de millones y millones (no miles y miles) no reclamaba la violación a los procesos mínimos electorales. Cómo aceptaba unos resultados cuando había centros que aún tenían filas para votar.
 
“Perdimos” en más 20 estados, entre ellos Zulia y Carabobo (¿En serio se creen eso?) y ganamos apenas en Táchira y Mérida. Y ahorita que escucho las declaraciones de la MUD, ellos introducen “sutilmente” que lo que hay que hacer es trabajar para prepararnos para las regionales en diciembre. ¿En serio? ¡Si acaban de demostrarnos que pueden quitarnos todas las gobernaciones que quieran! ¿Ya se acabó el 7 de octubre? ¿Qué pasó con todas las denuncias que recibimos ayer? Nada, no pasó nada, porque ya vienen las regionales y es tiempo de prepararse para posicionarse políticamente en cualquier huequito que se pueda.
 
Y lo único que escucho son frases como: “El pueblo se merece el gobierno que tiene” o “Sigue habiendo un 54% de la población que es ignorante” o peor aún, “Capriles, cómo se nota que nos quedas grande”.
 
Yo NO voy a echarle la culpa de la “derrota” de ayer a un pueblo maravilloso donde viejitas fueron en camilla a votar, o testigos de mesas en las zonas más chavistas se refugiaron dentro del centro por un tiroteo pero no lo abandonan para resguardar los votos, o trabajadores del sector público que arriesgaron su trabajo para depositar un voto sincero y esperanzador, así como tantos otros casos conmovedores de personas que se las vieron negras para luchar por un candidato que representaba un cambio. Así como los otros 1.400 y tantos estudiantes que como yo, estuvimos en las salas de totalización, tratando de darle una mano a Capriles para que pudiera decir, con fundamento, un mensaje muy diferente al que escuché ayer en televisión.
 
Yo merezco más que esas declaraciones de ayer y no acepto que me encasillen en el grupo de venezolanos que “merece al gobierno actual”. Merezco más que un grupo de “líderes” que aceptan las condiciones de un juego en el que estamos en absoluta desventaja. Que no denuncian las ilegalidades del CNE (una básica: ¡Auditoría del REP!) y que son tan orgullosos y egoístas que se niegan a colaborar con grupos de expertos como Esdata.
 
Culpo, de nuestra “derrota” a los dirigentes opositores que juegan con nuestro cansancio y aguante, que nos utilizan como peones para posicionarse políticamente. Culpo a Borges, a Caldera, a López y a tantos otros egoístas que confían ya no sé en qué, en un supuesto cáncer o en cualquier otra fantasía para que, luego de que no haya más Chávez, puedan cobrar esa cuota de poder, que valdrá nada en un país destruido económicamente y que está, hoy más que nunca, dividido y desmoralizado.
 
Y a ti Capriles, también te culpo. Tu, que te ganaste mi respeto en tu campaña, que te admiré por tu trabajo incansable, que te agradecí por darle un verdadero motivo de lucha a tantas personas, hoy te reclamo, profundamente decepcionada, que entregaras tan fácilmente lo que te correspondía legítimamente. Que subestimaras nuestra capacidad de lucha y nuestra inteligencia. Que nos condenaras a 6 años más de deterioro. Que dijeras que quien perdió ayer fuiste tú, cuando sabías (o por lo menos, debías saberlo) que el futuro de todos nosotros se encontraba en tu victoria. Ayer tú no perdiste, ganaste un grupo de seguidores que son incapaces de ver tus fallas (situación que me suena familiar). Ayer perdimos todos los demás.
 
Y ya creo que expresé todo lo que tenía que decir. Sigo pensando que sí hay un camino (de verdad que le quedó muy bueno el lema). Lamentablemente creo que ayer se confirmó que, con unos líderes opositores sumisos a un CNE parcializado, el camino que nos lleve a la libertad no será el electoral.”
ESTUDIANTE ANÓNIMA”
 
 






viernes, 12 de octubre de 2012

“EXCESO” DE DEMOCRACIA


Rafael Gallegos                                                                          

El régimen se jacta que en Venezuela hay “exceso de democracia” porque  se realizan elecciones periódicamente. Confunde número de elecciones con democracia. Algo así como confundir gordura con salud. Pero  la realidad la sabemos todos. Lo que hay es un gran déficit…
No se puede hablar de exceso de democracia cuando en lugar de respeto al adversario, hay burla al enemigo. Cuando el Presidente parece tener como norma no hablar a los gobernadores de oposición, ni a los alcaldes ídem. No tomar en cuenta a los representantes empresariales que no son adláteres, ni a los sindicales. ¿Desde cuando los opositores no visitan Miraflores?
Tampoco hay exceso de democracia cuando en la Asamblea, la mayoría del gobierno se niega a compartir, como en todas las democracias del mundo, la  Directiva con la oposición.
No se puede decir que hay exceso de democracia cuando no se invita a los canales televisivos ni a las emisoras radiales públicas, a los líderes que no comulgan con las ideas de a “revolución”. Ni cuando se cerró, pura casualidad, al medio privado de mayor sintonía, RCTV. O cuando el eufemismo de “democratizar los medios”,  se clausuraron 34 emisoras radiales.
El exceso de democracia no puede ser cuando el presidente ordena cárcel por televisión. Ni los perseguidos por las fascistas listas tascón y maisanta, condenados al incilio (exilio pero dentro de la patria), al desempleo y a la nula contratación por parte del Estado. Y menos los exiliados.
No puede ser exceso de democracia cuando se les exige a los trabajadores públicos la camisa roja y la obligatoriedad a asistir a eventos proselitistas. Ni cuando en PDVSA en lugar de exigir calidad técnica que evite derrames, explosiones en refinerías y baja sostenida  de la producción, se les participa que si no votan por el gobierno se van. Digno de Ripley.
Ni puede ser exceso de democracia la licuefacción (jugo, zumo, hugo) de los poderes públicos, en un hombre.
Y mucho menos puede ser exceso de democracia el abuso de expropiar – confiscar porque no pagan– propiedades  por motivos lejanos a la utilidad pública, transformando haciendas y centros industriales en eriales. Ruinas sin haber pasado por la gloria.
Ni pueden ser elecciones “democráticas” el ventajismo de toda la hegemonía comunicacional del Estado, las cincuenta y dos horas de cadenas durante la campaña presidencial reciente, los improperios y descalificaciones al candidato opositor, en emisoras pagadas por todos los venezolanos independientemente del credo político. O sea… ¿Los opositores pagamos para que nos insulten?
Y menos un árbitro que se haga el loco ante el abuso de vehículos del gobierno utilizados para fines electorales.
Y tampoco puede ser exceso de democracia un CNE integrado por cuatro de los cinco rectores, simpatizantes y hasta militantes del régimen. Es decir, la oposición, además de víctima del ventajismo, tiene que aguantar que el árbitro meta un gol de vez en cuando.
Vale la pena preguntarse cuántos votos representa el ventajismo. O cuántos votos menos hubieran sacado la “revolución” en igualdad de condiciones. ¿Hubieran ganado?... he ahí el dilema.
¿Que opinaría el gobierno si tuviera que ir a una elecciones en estas condiciones? ¿Las aceptaría o armaría un escándalo? Es decir, todos somos iguales; pero el gobierno es más igual que la oposición.
Y finalmente no hay exceso de democracia cuando un individuo puede permanecer en el poder por tiempo indefinido. Al decir de nuestro sabio y abusado Libertador, allí está el origen de la tiranía.
La democracia debe tener un baremo para medir su existencia. No bastan buenas intenciones como la casi inaplicable Carta Democrática de la OEA.
Hay que medir. Respeto a los representantes de la oposición, respeto al ciudadano, igualdad de condiciones, independencia de poderes, elecciones sin ventajismo.
¿QUIÉN DIJO MIEDO?
Con este abrumador ventajismo, Goliat derrotó a David. ¿Y cuál es el problema? Si no ganamos hoy, lo haremos mañana. La razón nos hará libres. Los tiempos en política no tienen nada que ver con el reloj.
Mandela pasó de la cárcel a  ser el hombre clave de Suráfrica.
Cuando Kennedy derrotó a Nixon, éste se fue a California, se lanzó a Gobernador y perdió. Absolutamente derrotado. ¿Quién diría que pocos años después sería Presidente de USA?
Rómulo Betancourt sufría un exilio que parecía infinito, luego del triunfo de Pérez Jiménez en el plebiscito de 1.957. Un año después era electo Presidente de Venezuela. Entonces, ¿quién dijo miedo?
Betancourt, el valiente demócrata que dijo: adelante, por arriba de las tumbas, adelante. Sigamos su consejo. Tenemos unidad, tenemos líderes y tenemos razón. Es imperativo rescatar la democracia.  

jueves, 27 de septiembre de 2012

La hora de la verdad electrizante


José Aguilar / jgasaguilar@hotmail.com


El Presidente actual no merece seis años más para llegar a 20 años en la palestra del poder. De lograrlo vamos al barranco de la escasez, la impunidad y corrupción sin paragón en nuestra historia

En 10 días es 7-O, Venezuela se juega su vida entre el fango de la dedocracia y una oportunidad por el progreso en democracia. Los exhorto a que miren los hechos y se pongan el corazón en la mano por nuestra querida Venezuela en un mar de penurias, multada, esquilmada y a media luz, por casi 14 años de gestión despilfarradora del fracasado de Miraflores.

El Presidente actual no merece seis años más para llegar a 20 años en la palestra del poder. De lograrlo vamos al barranco de la escasez, la impunidad y corrupción sin paragón en nuestra historia. No se equivoque. Veamos qué nos deja el Presidente actual en materia electroenergética.

Lo deja con miles de toneladas de comida podrida, sin contar Pudreval por estar sin luz, también lo deja multado para esquilmar su maltrecho bolsillo. Ese multar es robar. Le deja miles de electrodomésticos dañados y las quejas al cielo porque nuestra luz pasó del 1.er mundo a una de nivel africano. Nos deja una matanza en Amuay, incendios en El Palito y Cardón, que reducen nuestra capacidad de refinación de combustibles, para que ahora se importen y se agrave la luz. Nos deja a sus hijos y sus nietos una deuda eterna.

Los países del Alba tienen luz gracias a combustibles suyos y regalos de plantas que no pagan, pero usted no tiene electricidad siempre que la requiere, hace colas y lo amenazan con un chip. Las plantas nuevas, muchas de pacotilla, las hacen porque eso da real del bueno a la revolución, y se olvidaron del mantenimiento porque no les da tanta plata. La revolución lo engaña, lo explota y hasta le echa la culpa por sus pírricos resultados.

Cómo es posible que estemos tan mal teniendo todo para salir adelante, es lo que el mundo se pregunta de una revolución que se jacta de decir que somos potencia energética mundial.

Vote sabiamente, trabajando con tesón los mejores días de Venezuela están por venir. La patria nos pide una victoria sin sustitutos para ella. Pregúntese, si quiere seguir engañado seis años más. En sus manos hay un mejor camino, tómelo y luche para hacer de Venezuela una estrella ante el mundo.
¡Manos a la obra, que sí se puede!

lunes, 24 de septiembre de 2012

Solo tu puedes cambiar la Historia

El 7 de octubre se hace inmenso el camino que hemos venido recorriendo desde mucho antes de que el 12 de febrero pasado la candidatura de Henrique Capriles Radonski se convirtiera en una causa capaz de convocar a los venezolanos. Se hace inmenso porque es del tamaño de los sueños, la voluntad y la fuerza de cada uno de ustedes.

Este camino comenzó así: persona por persona, puerta por puerta, casa por casa, pueblo por pueblo. Escuchando. Aprendiendo. Comprometiéndonos con los derechos básicos de los venezolanos. Hemos estado acompañados por millones de venezolanos desde el primer paso y, a través del recorrido hacia la victoria presidencial, se han ido sumando muchos más que están sufriendo la irresponsabilidad de un gobernante que se ocupó primero de sí mismo, de mantenerse en el poder, que se olvidó de su promesa inicial y que se decidió a nombrar amigos y leales en los ministerios en lugar de trabajar con gente eficiente y capaz de darle soluciones a los venezolanos.

Nosotros estamos preparados para trabajar desde el primer día. Hemos mostrado de manera transparente una propuesta clara y cercana a los venezolanos.

Dentro de esta nueva manera de hacer política, hemos ido presentando cómo todos podemos progresar al tener un empleo con calidad en nuestro
PLAN EMPLEO PARA TODOS. Nuestra visión de que es posible estar seguros está en el PLAN SEGURIDAD PARA TODOS. La confianza que tenemos en el talento nacional se ve en el PLAN HECHO EN VENEZUELA y se vincula con el respaldo a los hombres y mujeres del campo en COSECHANDO TU PROGRESO. En el PLAN COMPROMETIDO CONTIGO queda claro que estaremos donde esté cualquier venezolano que nos necesite. Demostramos que el petróleo puede ser una palanca para que todos crezcamos en PETRÓLEO PARA TU PROGRESO, sumado a una visión integral de la infraestructura y las soluciones logradas a partir de ella en el PLAN CONSTRUYENDO JUNTOS TU PROGRESO. La base de todo y el lugar donde quedará más clara nuestra visión de Futuro está en nuestro PLAN EDUCACIÓN PARA TU PROGRESO, porque es el eje del país que haremos posible desde el primer día del gobierno de Henrique Capriles Radonski. Estamos preparados para hacerlo y eso también consta en NUESTROS PRIMEROS 100 DÍAS PARA TU PROGRESO.

Henrique Capriles Radonski tiene puesta la mirada en futuro.

Hoy, la campaña del otro candidato ha inventado un lote de mentiras como último recurso. Quieren descalificar a nuestro candidato por una razón: saben que hemos llegado donde nunca antes se había llegado. Al saber que están a días de perder la acumulación de poder, amenazan a los empresarios, le mienten a los pensionados, engañan a los beneficiarios de las misiones y usan el dinero de todos para mentir, engañar y atemorizar a los venezolanos.
 
Por eso el 7 de octubre es una oportunidad histórica para que, sin ningún tipo de exclusión, todos nos pongamos de acuerdo sobre el país que queremos. A quienes ya nos acompañan les decimos que falta poco para que cambiemos el miedo por la esperanza. Y a quienes aún dudan o tienen miedo les decimos: no hay miedo, no hay caos. El final del juego es el principio del juego: es la hora de que tengas lo que llevas demasiado tiempo esperando.

Como nos lo ha hecho saber Henrique Capriles Radonski, les recuerdo que el Progreso es una fuerza indetenible. Y esa fuerza eres tú y la suma de muchos como tú, quienes votando el 7 de octubre decidirán su propio futuro y el de las generaciones por venir.

Este 7 de octubre vota por ti. Vota por tu Progreso. ¡La Fuerza del Progreso eres Tú!

Armando Briquet
Jefe de campaña del Comando Venezuela

viernes, 21 de septiembre de 2012

CAMINO O BARRANCO… USTED ESCOGE




Rafael Gallegos                                                                    

El 7-O es el día de la  Y en el camino. Pero no una Y cualquiera. Se trata de una Y histórica. La deuda o las lolas, la deuda o las lolas, tendremos que reflexionar los venezolanos, como el pajarito de la propaganda. Comunismo o democracia, comunismo o democracia.
Y como definitivamente no somos pajaritos sino seres humanos, y es claro que uno de los caminos que marca la Y es el barranco del comunismo mesiánico, es imperativo que los venezolanos escojamos la  ruta de la democracia.
De ganar esta copia borrosa del comunismo cubano, seríamos recordados por nuestros hijos, nietos, bisnietos y tataranietos… hasta la enésima generación, como unos bobos que por la vía electoral, elegimos coartarnos las libertades.
Y más que generación boba, nos definirían como los masoquistas del siglo XXI. Algo así como el condenado que por propia voluntad, escogiera el cadalso como castigo. O la mujer que espera a su marido borracho, para que le pegue.
Porque si a ver vamos, los tan admirados – por el líder de la “revolución” bolivariana – comunismos que en el mundo han sido, se impusieron a sus pueblos por la vía de la violencia. Ninguno llegó al poder por la vía electoral. Veamos.
 El comunismo ruso, fue el resultado de un golpe contra el Zar Alejandro. El comunismo chino, del derrocamiento de Chang Kai-shek. El comunismo de los pueblos de Europa tras la cortina de hierro, una anexión forzosa propuesta por Stalin como botín de guerra, y aceptada por los Aliados de la segunda guerra mundial. Y comunismo cubano, un gran engaño de Fidel Castro, luego de derrocar al dictador Batista. 
Ninguno de esos pueblos escogió al comunismo como sistema de gobierno. ¿Pasaremos los venezolanos la vergüenza histórica  de abrir la puerta al comunismo, como unos inocentes corderitos? Cuando los pueblos se han visto en la alternativa de escoger entre el autoritarismo y la libertad por la vía electoral, generalmente  han escogido la libertad.
Por ejemplo en Chile, donde unidos como un solo chileno y saliendo a votar en masa, derrotaron nada menos que al terrible dictador Augusto Pinochet. Nadie podía creerlo. Pero cuando los pueblos se llenan de valor, el cielo es el límite. 
O en la sorpresiva Nicaragua, donde contra todos los pronósticos, Violeta Chamorro derrotó al sandinismo, que ya se transformaba en dictadura socialista. Esos pueblos, al igual que estimamos sucederá en Venezuela para el 7-O, escogieron asertivamente entre el barranco y el camino.
El barranco, que en Venezuela ya comenzó. Imagine nuestro mapa roto al ser lanzado por un despeñadero. Ya comenzó. Por la ruptura del alma nacional. Por la ruptura de las instituciones. Por la ruptura de la industria, de la agricultura, de PDVSA, de las empresas básicas. Si gana la “revolución”, muy simple, se institucionalizará tanta desfachatez. El mesías, ya sin contemplaciones, nos servirá de guía en la ruta del comunismo cubano. Y aunque usted no lo crea, hasta podríamos ser un solo país. 
Y los pobres, supuestos beneficiarios de las “revoluciones”, serán, no lo dude, más pobres. Como la masa cubana igualada por abajo a punta de demagogia. El país más “igualitario” de América: todos son pobres, a excepción de la nomenklatura.
Si la “revolución” cubana fuera tan buena, nos atosigarían de propagandas acerca de la prosperidad de ese pueblo. O como se dice, los mayameros, luchadores por la libertad injustamente llamados  “gusanos” por el mesías Castro,   se irían nadando hacia La Habana.
Por otra parte hay un camino. El camino que encarna Capriles, que es el de la democracia. De todos los venezolanos de todos los colores, tras un proyecto de país.
El camino del siglo XXI. Mariano Picón Salas dijo que Venezuela entró al siglo XX a la muerte del dictador Juan Vicente Gómez en 1.935. No es exagerado afirmar que entraremos en el siglo XXI el 7-0, con doce años de retraso… pero entraremos.
Y lo haremos en manos de una nueva generación. Cero Mesías. Un nuevo liderazgo que hará  las cosas de manera diferente para que Venezuela obtenga resultados diferentes.
Resultados diferentes como una sola alma nacional, elecciones sin ventajismo, alternabilidad, viviendas decentes para todos los venezolanos, hospitales que funcionen, educación para todos, pobreza cero, desarrollo agropecuario, desarrollo industrial, infraestructura, empleos buenos.
Hay que ir contra de este liderazgo tipo flautista de Hamelín, que conduce a las masas, contentas o hipnotizadas, al barranco. Porque además de no ser pájaros, como decíamos al comienzo del artículo… tampoco somos ratones. Somos ciudadanos dispuestos a hacer respetar nuestro derecho a un futuro próspero. Y lo haremos el 7-O.
Capriles Presidente. Una necesidad nacional. Cero barranco.

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