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jueves, 10 de septiembre de 2009

El Imperio enemigo de la revolución bolivariana

Francia A. Galea

El 09 de septiembre de 2009, en horas de la noche fue celebrado el encuentro futbolístico Venezuela – Perú, en Barcelona, Venezuela, evento deportivo importante para la clasificación al Mundial de Fútbol 2010 en Suráfrica. El intermedio fue aprovechado por el Ministerio de Información venezolano para obligarnos a ver parte de un discurso de Chávez en una universidad de Moscú y con una asistencia mayoritaria de estudiantes, no sabemos si obligados pero lo presumimos. Allí logramos escuchar la afirmación del presidente venezolano sobre la desaparición total del imperio americano de la faz de la tierra, ante unos inexpresivos estudiantes quizás porque la traducción no fue correcta o simplemente porque no están interesados en la temática aburrida y fuera de contexto del orador.
Esto me llevó a recordar el discurso impactante del Presidente Obama al inicio del año escolar en los Estados Unidos de América, donde recuerda a los estudiantes que su gobierno realizará todo lo posible para que los estudiantes y profesores tengan lo mejor en sus escuelas, solo que apela a la responsabilidad de los estudiantes en hacer su máximo esfuerzo, a participar en las diferentes materias para que descubran cual es la carrera que quieren seguir, ya que el éxito en la educación no solo es el éxito personal, sino el éxito familiar y de la nación entera. También pide a las familias y adultos responsables estar atentos a que los estudiantes no pierdan el camino emprendido. Claro, en una nación que dice en su dinero “In God We Trust” o sea “Creemos en Dios” y cada discurso termina “God Bless America” o “Dios bendiga América”, se entiende en parte el odio de Chávez, quien mandó a quitar todo vestigio de religión de las escuelas venezolanas, muy deterioradas y casi sin dotación científica.
Sin embargo, creo que el desarrollo, planificación, éxito, separación de poderes, elecciones para elegir y que el voto y resultados sean respetados, justicia, libertad y solidaridad molestan a la revolución bolivariana y a los dirigentes revolucionarios.
Claro, no molestan tanto como para no venderle más petróleo, o como para dejar de hacer todas las cuentas venezolanas en dólares, o como para desesperarse por ser invitado de la Casa Blanca. Molesta que allá funciona casi todo, casi tanto que hasta Chávez consigue a un ciudadano americano que le haga una película por modestos 25 millones de dólares.
En las ilustraciones van muestras de algo cotidiano en los Estados Unidos de América, que los ciudadanos comunes allá casi no notan: lo que dice el dispensador de gasolina y un alerta para mostrar donde va el cable de fibra óptica.


En cambio aquí la barata gasolina venezolana es una mezcla que nadie controla, nuestras refinerías ya son casi chatarra y los vehículos se dañan en forma alarmante pues ni los aceites de motores salen con calidad. Cable de fibra óptica? Aquí solamente se habla del cable de fibra óptica que el régimen chavista quiere instalar entre Venezuela y Cuba, solamente para que Fidel y los corruptos de ambos países sigan ganando dólares por el sobreprecio.
Cuando se vive en un país rico en petróleo, en capital humano y pobre en democracia y en Estado de Derecho, donde el presidente solo vive para jalarle al anciano asesino cubano, uno puede entender sus ganas de desaparecer al imperio. Le molestan la calidad de vida, la libertad de pensamiento, la instrucción y educación de primera y la seguridad de los ciudadanos.
Por cierto, Venezuela ganó el juego de fútbol. Dios Bendiga a la Vino Tinto y a los venezolanos de buena voluntad.



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