Navegacion

jueves, 6 de septiembre de 2012

CUANDO GANE CAPRILES…


Rafael Gallegos                                                                     

La campaña de Capriles ha “expropiado” al chavismo en toda Venezuela. Los pueblos de todo el país y los sectores populares de Caracas, caminan y corren tras él cual roquero de moda. Es un ave, es un avión, se tratan de consolar los oficialistas. Pero ni es un ave ni es un avión, es Capriles, levantando vuelo hacia Miraflores.
Un fenómeno electoral. Ídolo de los jóvenes, de las mujeres, de las grandes ciudades, de las multitudes. Una avalancha.  
Ahora el escuálido… es el gobierno. Y ellos lo saben. Por ello son puro  nervio. Su candidato derrite la majestad presidencial a punta de insultos y de groserías. Qué mal ejemplo para nuestra juventud. 
Las multitudes, las encuestas y hasta los santos, se voltearon. Contrario a procesos presidenciales anteriores, el oficialismo huele a derrota.
Usted abusó, le canta el pueblo al candidato-comandante. Cansado de no tener luz, ni agua, ni hospitales, ni calles. Agobiado por la inseguridad. Y burlado cuando le dicen que no importa que durante 14 años no hayan tenido luz, que ahora sí va a haberla. Que fue un error no construir viviendas, que ahora sí. Que si votan por el gobierno no se seguirán cayendo los puentes, ni explotando las refinerías, ni quebrando las empresas básicas, ni fracasando la agricultura, ni… que los venezolanos fuéramos bobos.
VEINTE AÑOS: UNA BARBARIDAD
Y ahora el candidato-comandante quiere decir como Gardel, que veinte años no es nada. Pero el pueblo sabe que allí está el origen la tiranía, como decía el Libertador.
 El pueblo sabe sumar. En el supuesto negado que gane el gobierno, terminaría mandando por un larguísimo período de veinte años, tan desfachatados y calamitosos, que obligarían al mismísimo  Gardel a cambiar la letra de su tango. 
Por otra parte, el gobierno dice que los  veinte años que Chávez le lleva a Capriles… tampoco es nada. Bueno, nada menos que… una generación. Aspecto que significa mucho en un país donde el único venezolano vivo, menor de ochenta años que ha sido presidente de la república, es Hugo Chávez. Disparatado honor que compartimos en América con el totalitarismo cubano.
 Es inevitable comparar al joven estadista que antes de los cuarenta años fue Presidente de la Cámara de Diputados, buen alcalde, buen gobernador, con un político desgastado, cuyo logro máximo es haber roto a Venezuela en pedacitos, para “comerte mejor”.
El gobierno dice que el candidato oficial tiene catorce años de experiencia de gobierno. Pero resulta que lo que muestra es un año de fracaso… repetido catorce veces.
RELEVO GENERACIONAL
Cuando gane Capriles, una nueva generación llegará al poder.
Como la generación de los jóvenes patriotas mantuanos de 1810, que acabaron con la hegemonía española en América. Como la del joven de 37 años, Rómulo Betancourt, el 18 de octubre de 1945, que implantó el voto universal (mujeres y analfabetas), directo y secreto. Así como la reforma agraria.
Como los períodos de Felipe González de 40 años,  y John Kennedy de 43, que abrieron los caminos para el futuro de sus países.
Nuevas eras, para nuevas realidades. Y curiosamente, todos estos líderes emergieron ante regímenes que ya no tenían justificación histórica, como el decadente socialismo que vivimos.
Cuando Capriles gane, se desatarán, como diría el gran Aquiles Nazoa, los poderes creadores del pueblo. El primer acto creador será unir el corazón partío de los venezolanos. Volveremos a ser uno. El espíritu de unidad y esperanza del 23 de enero, soplará de vida al alma nacional.  Habrá renacido la esperanza.
El Presidente Capriles liberará a los presos políticos, permitirá el regreso de todos los venezolanos, los empleados públicos no tendrán que vestirse de ningún color para seguir trabajando, enterrará las  fascistas listas tascón y maisanta, dejará entrar a Miraflores a los alcaldes y gobernadores de todas las tendencias, respetará la propiedad privada, comenzará el rescate de las empresas de petróleo,  de luz, de agua, de los hospitales, de las escuelas. Implantará esquemas gerenciales en la administración pública y en las misiones. Sin duda, toda una evolución.
La sinceridad y eficacia de estas medidas generarán confianza en Venezuela y comenzarán a llegar capitales internacionales para invertir en petróleo, industrias, agricultura y servicios.
Comenzará la recuperación de Venezuela.
Claro que habrá crisis, como dijo el Presidente. Lo que olvidó decir es que él la  provocó. Renaceremos como el Ave Fénix, de las cenizas que nos dejan estos fatídicos catorce años.
Es una ley histórica. Los pueblos no se suicidan. Cuando los sistemas se agotan, los jóvenes toman las riendas y abren los caminos del futuro.
Reelegir a Chávez, sería buscar a los incendiarios como bomberos. Coctel de inocencia con masoquismo.
Capriles Presidente. Una necesidad nacional.

0 comentarios: