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viernes, 8 de abril de 2011

MARCIANERÍAS



Rafael Gallegos

Verdes de la envidia porque el capitalismo los destruyó y el socialismo del siglo XXI va a salvar a Venezuela y al mundo entero hundiendo al capitalismo planetario, los resentidos marcianos se disponen a invadir nuevamente al planeta Tierra. Por razones obvias han  seleccionado a Venezuela. No lo harán con bombas atómicas porque para ellos las de Hiroshima y Nagasaki son triquitraques al lado de las de que disponen, y podrían sacar a la Tierra de su eje, trayendo consecuencias en su planeta. Además, la radiación totalitaria podría atravesar el corto espacio que nos separa, afectando lo que les queda de democracia en su casi acabado sistema. 

Ellos han sofisticado sus formas de invasión. La primera fue musical, cuando los marcianos llegaron bailando cha cha cha. Pero fracasaron porque la misión se emparrandó y se olvidó de para qué había venido. Entonces se les ocurrió la segunda manera de invadir. Una más intelectual, para acabar con el capitalismo. La llamaron PLAN A: exacerbar  el capitalismo en el mundo para que nos suceda lo mismo que a ellos. En eso tienen décadas. Por ello es que se ve tanto platillo volador en las ciudades del imperio. Vienen cargados de milicianos de Marte, cuyo objetivo es convencer a los terrícolas de las engañosas bondades del capitalismo, para que nos comamos el cuento y plaf, se nos acabe la civilización. Por cierto, últimamente los marcianos están muy nerviosos, porque unos aventajados cerebros de la revolución bolivariana acaban de descubrir que el capitalismo fue la causa de su destrucción casi total. Los asombra la nueva inteligencia del hombre nuevo, que ya había dado muestra de genialidad cuando descubrió que el mismísimo capitalismo provocó el terremoto en Haití. A este paso creen que los inteligentísimos “revolucionarios”, descubrirán pronto  que la Atlántida no sucumbió a  un maremoto, como dicen que dijo Platón, sino… al capitalismo. Para los marcianos,  a este paso la  revolución bolivariana puede descubrir secretos ultra galácticos… lo que obliga a acelerar los planes de destrucción de la Tierra. 

El PLAN  B marciano, consiste en anular experimentos que puedan salvar a la Tierra de su segura destrucción con el capitalismo. Comenzó por desprestigiar las comiquitas de Pinky y Cerebro, no fuera que de verdad el vulgo se comiera el cuento de que Cerebro iba a salvar al mundo… y lo salvara. Ya habían invadido   Libia por allá en los años setenta. Para contrarrestar los triunfos de ese socialismo, le entregaron  a Gadafi un Libro Verde (verde marciano) y una Yamahirilla, o sea “gobierno  de masas” donde las masas creen que mandan; pero no mandan. Y cuando opinan en  contra del líder, éste  abre el libro verde en la página que se refiere a cuando los ciudadanos confundidos  pierden su condición de ciudadanos y pasan a ser ratas, Gadafi dixit. En esa página dice: pena de muerte. Los marcianos echaron a perder esa revolución para impedir que su ejemplo de prosperidad salvara al mundo del capitalismo. O sea… de su destrucción.

Por eso han decidido invadir a Venezuela, cuya revolución según la óptica marciana, está llamada a generar patrones  de prosperidad jamás vistos, destinados a acabar con el ineficiente capitalismo en el planeta Tierra. Verdes- verdecitos de envidia, observan las proyecciones de esta “revolución” de dos millones de viviendas en dos años y la construcción de ferrocarriles, que aunados al maravilloso funcionamiento de los hospitales, la desaparición de los huecos, el envidiable Metro de Caracas, la portentosa producción socialista de la CVG, la creciente producción petrolera, la unidad nacional, la desaparición de la pobreza y la sustentabilidad de la autopista Caracas - La Guaira.  Además, los expertos  dicen que los marcianos andan tras el petróleo de la faja. Algún deslenguado me comunicó que piensan copiarse las tres erres  y los cinco lineamientos, aunarlos al  petróleo venezolano y... arrancar  el socialismo en Marte. Algunos dicen que hasta contemplan abducir algunos cerebros de la “revolución”. Desde esta humilde tribuna protestamos por esa fuga de tan valiosas mentes, que nos privaría a los venezolanos de tanta prosperidad.

Como la intervención directa no les ha dado resultado en la Tierra. Ni el cha cha cha, ni los platillos voladores, ni el libro verde-marciano y aquí entre nos, ni las abducciones; me dijo otro deslenguado, que comisionaron a  la OTAN para que invada a Venezuela. Y usted sabe que esa gente es mala, es parte del mundo imperial. Si son peligrosos y desalmados solos, imagínense asociados con marcianos (¿MARCIOTAN?). Desde aquí les pido  a los marcianos que recapaciten y dejen a la “revolución” tranquila. Que otra vez entre nos (acérquese), no hace falta. La proverbial ineficiencia, hace que esta “revolución” se auto invada todos los días… ella solita. 

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