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domingo, 16 de enero de 2011

El cuentista


Eddie Ramirez                                      

En su Mensaje Anual a la Asamblea Nacional sobre la gestión del 2010, el teniente coronel volvió a presentarnos cuentos en lugar de cuentas. En el área petrolera, grosso modo podemos acotar lo siguiente.

Producción: Con el mayor descaro  anunció que la producción en el 2010 fue de más de tres millones de barriles diarios. Esta cifra no se corresponde con las anunciadas por el presidente de PDVSA y mucho menos con las de la OPEP. Esta organización reporta que durante todo el 2010, la producción venezolana estuvo por debajo de los 2.300.000 barriles por día, con un mínimo de 2.250.000 barriles por día en el mes de noviembre. ¿Miente la OPEP o miente el teniente coronel dictador?

Regalamos la Faja del Orinoco: Gracias a la política de apertura llevada a cabo por la PDVSA meritocrática, la Faja llegó a producir algo más de 600.000 barriles por día. Hoy esa producción está por debajo de los 400.000 barriles por día. El desarrollo de la Faja estaba estancado porque el precio del barril era de unos 13 dólares y la tecnología de extracción no estaba comprobada. En esas circunstancias, la única manera de atraer inversión y lograr el desarrollo fue otorgar incentivos fiscales, reduciendo el impuesto de regalía desde un 16,67 % a solo un 1% , pero los convenios contemplaban que ese monto sería solo por nueve años o hasta que los ingresos procedentes de las ventas del crudo mejorado triplicaran el monto de la inversión. Por esa misma razón, el impuesto sobre la renta se redujo de 67,7% a 34%. La participación de PDVSA en las cuatro Asociaciones Estratégicas que se crearon era de un mínimo de 30% y un máximo de 49%, pero siempre era necesario el voto de nuestra empresa para la toma de decisiones y en tres de las Asociaciones el Presidente era de PDVSA.   

La Orimulsión: Según el cuentista este producto fue un engaño al país y estábamos regalando nuestro petróleo. La Orimulsión, desarrollada por el Intevep, está compuesta por un 70% de bitumen o bien  de petróleo extrapesado y 30% de agua, con la adición de un producto emulsificante que permite un producto homogéneo. El mismo fue desarrollado para ser utilizado en plantas termoeléctricas, tiene características mejores que el carbón y es menos costoso que el fueloil y que el gas metano. Su producción estaba fuera de las cuotas de la OPEP. El argumento para eliminarlo fue que mezclando el bitumen o los  extrapesados con un crudo liviano se podía obtener una mezcla de mayor precio que la Orimulsión; asimismo que la opción de mejorar ese bitumen-extrapesados para elaborar un crudo sintético era más rentable que la Orimulsión. Estos argumentos se caen al considerar que Venezuela tiene escasez de crudos livianos y que transformar 610.000 barriles por día de bitumen-estrapesados en 500.000 barriles por día de un crudo mejorado requiere una inversión de 17.000 millones de dólares, mientras que con solo una inversión de 500 millones de dólares se pueden elaborar 70.000 barriles por día de Orimulsión. Además hay que tomar en cuenta las enormes reservas de bitumen y extrapesados que tenemos en la Faja y que sacar al mercado una mezcla del petróleo de la Faja con otro más liviano distorsionaría los precios de los crudos  extrapesados. En resumen, perdimos un negocio de 500 millones de dólares en ventas por cada 100.000 barriles por día de Orimulsión.

Con respecto a la burla de que se inventó la palabra bitumen para regalar nuestro petróleo extrapesado, es evidente la ignorancia. Son productos muy diferentes y catalogados como tales por los expertos mundiales. Reconocidos especialistas venezolanos determinaron que la Faja contiene un 65,5 % de extrapesados y 34,5 de bitumen.

Las eufóricas afirmaciones de que  tenemos reservas de petróleo para 200 años no tienen sentido, ya que mucho antes de que termine  este siglo el mundo no dependerá del petróleo como ahora. El reto está en producirlo, es decir sacarlo del subsuelo y ponerlo en el mercado. Con respecto al gas, todavía no hemos producido ni una molécula nueva y todo se ha ido en promesas y en demoras en los planes de extracción.  

Nada mencionó de los 144 accidentes con un saldo lamentable de 52 trabajadores fallecidos, ni de las frecuentes paralizaciones de las refinerías de El Palito, del CRP en Paraguaná y de los mejoradores de Jose. Tampoco del incumplimiento del contrato colectivo, ni que en el 2001 la PDVSA meritocrática cada trabajador producía 47,1 barriles por día, mientras que hoy solo producen 23 barriles por día. Mucho menos mencionó que el Producto Interno Bruto Petrolero cayó un 2,2% con respecto al año 2009. Hoy escuchamos cuentos y no cuentas.

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