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martes, 10 de enero de 2012

2012: EL AÑO D



Rafael Gallegos

El seis de  junio de 1.944 fue el Desembarco  de Normandía, a partir del cual se hizo irreversible la victoria aliada sobre el eje encabezado por el dictador Hitler, quien juraba que duraría mil años en el poder y apenas duró… trece. Cualquier parecido con nuestro  trece… pura coincidencia. La fecha es conocida como el DÍA D. ¿D de Democracia? Para los venezolanos este año Doce, también es un AÑO D. De Definiciones y de afianzamiento de la Democracia que debe ser la base de un vertiginoso Desarrollo. Pura D, de las buenas. La idea es que acabemos con las D de las malas, como Desfachatez, Dictadura barnizada de leguleyismos, Disfraz, tantas cifras Discordantes y sobre todo, con ese poderoso Dedo que quiere señalar a un país Descontento, su Destino.

DESMANTELAR EL DESMANTELAMIENTO

La “revolución” va en serio. Al quienes todavía creen que es un mal gobierno más, hay que aclararles que se trata de un proyecto internacional que busca implantar el comunismo por la vía del leguleyismo. Distinto a las implantaciones que en el mundo han sido,  como la de los fracasadísimos  comunismos soviético, cubano, o chino, productos de movimientos violentos. El comunismo soviético (incluyendo los prisioneros países tras la cortina de hierro) tuvo un fracaso tan gigantesco,  que SE SUICIDÓ. El pueblo aturdido de tanto totalitarismo y al borde del hambre por tanta ineficiencia, derrocó sin un solo tiro tamaño régimen. De nada le sirvió a la nomenklatura los setenta millones de miembros del partido comunista, ni las bombas atómicas. Por su parte él régimen chino descubrió que los gatos rojos no cazaban nada y ABRIÓ LAS PUERTAS DEL CAPITALISMO, en un proceso dirigido, ¿dónde estás Ripley? por el mismísimo partido comunista chino.  Y en cuanto al proceso cubano, decartó la Hoz y rescató el Martillo: puro “martillo” a Venezuela, para sobrevivir.

  En Venezuela, al contrario que en los casos mencionados, la implantación del comunismo es una eficiente camaralenta, tal como el principio  gerencial de LA RANA HERVIDA: si se hierve agua y se tira una rana en la olla, ésta brincará en el acto… si se le introduce en agua tibia y se le va subiendo la temperatura suavemente, se irá durmiendo plácidamente hasta… quedar hervida, muerta, desmantelada. ¿PAÍS HERVIDO? NO, estamos despertando a tiempo: la unidad, la MUD, las primarias, la indoblegable democracia en el subconsciente de los venezolanos, así lo indican.

Nuestro leguleyismo no es nada nuevo, el propio Gómez tuvo SIETE CONSTITUCIONES que le sirvieron de careta para mantenerse en el poder durante largos y terribles 27 años. Pérez Jiménez usó la fachada fraudulenta de una elección en el 52 y un plebiscito en el 57, con el mismo objetivo. Ningún presidente autoritario de los que hemos padecido, ha negado ser demócrata. Leguleyismo habemus.

                                    Y AHORA… EL “CIFRISMO”

Escoja su cifra. Ante cifras anunciadoras del desmantelamiento nacional, el gobierno nos ofrece, válgame Dios, sus propios números. No conformes con inventar su propia historia donde por ejemplo Betancourt fue un dictador, que en un gesto antipatriótico se negó a entregarle a Venezuela al demócrata  Fidel Castro en los años sesenta… o el 4F una rebelión de ángeles que trataron de derrocar al dictador Carlos Andrés Pérez,  ahora, en un creativo ejercicio de realismo mágico (¿magia negra?),  nos ofrecen un menú de cifras “revolucionarias”.

Ante las cifras de la OPEP y de la AIE de producción petrolera de 2,3 millones de barriles diarios, nos dicen con la mayor desfachatez que producen más de 3 millones… ante las cifras más bajas en la construcción de vivienda de que se tenga memoria, nos dicen que legaron a  130.000, mañana culparán al imperialista Houdini por haberlas desaparecido. Ante las cifras de FEDEAGRO donde baja en cinco años a la mitad la producción de renglones más  importantes  como el maíz, el arroz, el café, o la papa, con toda la desfachatez plantean que la cosecha ha subido, como si Fedeagro fueran unos improvisados o los venezolanos bobos que no sintiéramos la creciente escasez de alimentos en los mercados. Ante la quiebra de la mitad del parque industrial, nos “propagandean” con un fantasmagórico  Hecho en Socialismo, como si no fuera mejor Hecho en Libertad, como en todo el mundo productivo. Tal como el leguleyismo, puro “cifrismo”, que ni de lejos tapa las realidades de inseguridad y desempleo que a diario padecen los venezolanos. 

Este año nos corresponde sustituir al “cifrismo” por productividad, al leguleyismo por  el espíritu democrático de la Ley, al miedo por guáramo. Acabar con este desmantelamiento estratégico. Convertir este 2012 en un AÑO D. El 12 F y el siete de octubre, son nuestro desembarco de Normandía. A partir de allí, será irreversible la recuperación de Venezuela. Feliz año.

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