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domingo, 13 de noviembre de 2011

2012… LA “Y” DEL CAMINO


 
Rafael Gallegos

 
Hemos llegado a la “Y” del camino. En octubre de 2012 (y aunque usted no lo crea, faltan menos de once meses) nos corresponderá seleccionar, en condiciones ampliamente desiguales, el derrotero que transitaremos en los próximos años. Democracia, o dictadura barnizada con leguleyismo. Capitalismo, o comunismo. Separación de poderes, o autoridad única al mejor estilo cubano. Elecciones transparentes, o con árbitros oficialistas y temerosos y obedientes a dicha autoridad única. Medios del estado, o guaridas del oficialismo. Respeto a la disidencia, o insulto permanente a los enemigos. Estrategias de desarrollo, o show mediático.  Respeto a la empresa privada, o exprópiese. Gerencia política, o demagogia. Militares garantes de la Constitución, o militarismo “revolucionario”. Industria petrolera eficiente, o  PDVSA roja - rojita. Agricultura de tierra, o de puertos. Apertura de miles de empresas, o cierre y marasmo industrial. Variedad de productos, o escasez… cambio azúcar colombiano por café brasileño. Guayana como emporio de desarrollo, o como llegadero de politiquería. Luz o apagones. Agua, o tuberías vacías. Seguridad, o violencia. Viviendas, o ranchos. Libertad de expresión, o  emisoras multadas, decomisadas y “democratizadas”. RCTV y Globovisión, o hegemonía mediática. Hospitales que curan, o sistema de salud en terapia permanente. Infraestructura soporte del desarrollo, o ruinas sin gloria. Empleos dignos, o escuálidas dádivas. Retorno de venezolanos, o país de emigrantes. Exportación masiva de bienes y servicios, o diáspora de talentos. Unidad nacional, o corazón partío. Bolívar demócrata y Padre de la Patria, o Bolívar socialista. Descentralización de puertos, aeropuertos, hospitales, carreteras, o ineficiente centralización con containers acumulados, ruleteos hospitalarios y toneladas de huecos. Betancourt, Lula, Figueres, Uribe, Lagos, Felipe González, Mitterrand, Merkel o tanto líder demócrata propulsor del desarrollo de su pueblo, o figuras autocráticas como  Fidel, Ché, Marulanda, Chapita, Odría, Mugabe, Gadafi, Amdineyad, Franco, Mussolini, Fujimori, Perón, Evita. Defensores de los derechos de los presos políticos venezolanos, o de los derechos del terrorista  Ilich. Imitación de países progresistas como Chile, Costa Rica, Colombia, Canadá y tigres asiáticos, o de dictaduras “panas” abundantes en hambre y escasas en libertades como Cuba, Corea del Norte, Camboya, o Bielorrusia. Calidad de vida o pobreza colectiva. Presidente forever o alternabilidad democrática. Usted, usted mismo, escogerá el 7 de octubre.
Parece un  chiste que a estas alturas del siglo XXI los venezolanos tengamos que seleccionar  tan descaradamente entre el siglo XIX, o el futuro. Entre un camino de tierra, o una moderna autopista. Y es una tragedia que la continuación de la “revolución” sea una opción, luego de catorce años de destrucción nacional.
 
“Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción”, decía el tan vituperado Libertador. La “revolución” sabe lo certero de esta frase y la usa para la destrucción estratégica del país. Sí, des-truc-ción y es-tra-té-gi-ca. Al gobierno le conviene que no haya empleos dignos, para que la población dependa de las dádivas o de un trabajito del estado, por ello ataca la empresa privada. Que nadie tenga poder económico, porque éste se transforma en poder político que obliga a compartir. Que nadie tenga opinión política y mucho menos canales para manifestarla, para que se hagan  costumbre las elecciones donde el gobierno (Cuba o remember Irak)  saca el 99 de los votos. Por ello promueve antivalores como la flojera, el mesianismo, el resentimiento, la burla a los exitosos, el profesionalismo de mala calidad… o sea, a la ignorancia como instrumento ciego para la destrucción del país y el encumbramiento eterno de la autocracia. Nada distinto a la realidad cubana, donde todo el poder económico, político y  social está  en manos de los Castro. Partido único, fuente de empleos y de ayudas única, adjudicación de viviendas única, información única, líder único… y para siempre. ¿Es eso lo que usted quiere para Venezuela? Párese en la “Y” y escoja.
 
Es la misma “Y” del camino en que se vio Venezuela, el 23 de enero. O Alemania Oriental cuando, piedra a piedra desmontó el muro de Berlín. O Chile, cuando sacó a Pinochet por la vía electoral. O los nicaragüenses, cuando eligieron a Violeta Chamorro. Decisiones históricas que deben tomar lo pueblos para cambiar su destino.
 
Escoja entre la gloria derrotar al comunismo por la vía electoral, o la vergüenza histórica de ser el primer país en escoger el totalitarismo como sistema de vida. Algo así como si una vaca pudiera escoger el matadero como destino.

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