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lunes, 5 de diciembre de 2011

Programa petrolero de Pablo Pérez: acuerdos y desacuerdos

Gustavo Coronel



Después de hacer algunos considerandos bastante sensatos sobre la actual situación de la industria petrolera venezolana, el pre-candidato presidencial Pablo Pérez anuncia lo que haría en esa materia, de llegar a la presidencia. Es esto:
Qué haremos en nuestro Gobierno    
                  de unidad

Primera decisión: Cumpliré lo dispuesto en el artículo 303 de nuestra Constitución Nacional: el Estado conservará la totalidad de las acciones de Petróleos de Venezuela, S.A.

Mi comentario: la propiedad total de las acciones de Petróleos de Venezuela por parte del Estado no debe ser un mandato constitucional sino un asunto que debe ser decidido de acuerdo a lo que más le convenga a la Nación, no solamente al Estado. La experiencia que hemos tenido por cultivar este mito ha sido muy negativa. La propiedad exclusiva de las acciones de PDVSA es un mito que cultivan los políticos de izquierda en nuestro país, como si ello fuera un asunto religioso. Esta propiedad estatal y monopólica de los medios de producción es propia de países comunistas y/o de países atrasados. Brasil colocó un 30 por ciento de las acciones de Petrobrás en el mercado de valores y se sacudió el mito del monopolio estatificador. Lula, más a la izquierda que Pérez respetó esa apertura, así como la ha respetado la ex-guerrillera Roussef. Statoil de Noruega tiene sus acciones en el mercado de valores. En Inglaterra terminaron con la empresa estatal de petróleos. En Rusia las empresas del estado como Rosneft tienen hasta un 11 por ciento de acciones, en forma de GDR’s, en el London Stock Exchange. En los países más adelantados no existen las empresas petroleras como monopolio del Estado. Algunos, como USA, ni siquiera tienen una empresa petrolera del estado. Esto que nos promete Pablo ya suena como adorar a María Lionza.

Segunda Decisión: Aseguraré la continuidad operacional y optimizaré la cartera comercial de la IPN, con el propósito de evitar interrupciones y restablecer la confianza en la Empresa, el país y el estado de derecho.

Mi comentario: de acuerdo contigo, Pablo.

Tercera decisión: Ordenaré auditorías técnicas y financieras para establecer con precisión el estado operacional comercial, financiero y jurídico de la Empresa. Se hará necesario revisar los esquemas legales vigentes que guían la industria; todo con el propósito de re-estructurar la industria y otorgarle la flexibilización de arreglos institucionales, sacarla de la minusvalía en que se encuentra y recuperar su credibilidad en beneficio del país.

Estas auditorías harán especial énfasis en:

A. Evaluación de los convenios existentes y los nuevos proyectos en la Faja del Orinoco, gas y costa afuera.

B. Evaluación de los convenios y precios en el mercado interno, y eliminación del contrabando de extracción

C. Revisión y optimización de la cartera comercial de exportación, así como los convenios de compra de crudo y productos a terceros destinados a complementar el déficit existente en nuestros suministros, con especial atención para los convenios geopolíticos e ideológicos con el propósito de recuperar mercados más rentables.

Estas auditorías conllevarán a la realización de mesas de trabajo sobre productividad, sinergias con distintas compañías especializadas, organizaciones empresariales y de trabajadores, colegios profesionales, universidades y centros de investigación y personal ex -PDVSA.

Mi comentario: Estoy de acuerdo con las auditorías propuestas por Pablo, pero lo esencial es lo que hay que hacer después que terminen las tales auditorías. Es preciso definirse de una vez por todas sobre los precios en el Mercado Interno. Es criminal que se le tenga miedo a sincerar estos precios y que se siga regalando la gasolina a los venezolanos. Decir que tenemos mucha gasolina y que debe ser barata, como lo repiten muhos venezolanos, es un mito cobarde que hay que enfrentar de una vez por todas, salga sapo o alga rana.

Cuarta decisión: Daré instrucciones para de inmediato recuperar e incrementar el nivel de producción, con esfuerzos directos propios así como con el concurso de terceros en las áreas tradicionales existentes. Las necesidades de la industria petrolera superan la capacidad de ejecución de cualquier operadora individual.

Mi comentario: Hay que resistir la tentación de decir “daré instrucciones”. Ya hemos tenido años de pesadilla porque un presidente se la pasa “dando instruciones”, a cual más insensata. La recuperación de la producción, cuando, como y cuanto, debe ser el resultado de una política petolera integral que termine con el mito de la estatificación. Hay que llamar al sector privado internacional y nacional a colaborar. Pablo lo dice pero todavía está hablando de “esfuerzos directos propios” y ello sugiere la sobrevivencia de un sesgo estatificante que me parece erróneo y peligroso.

Continúa Pablo:

Esto se hará sin paralizar las operaciones de los proyectos de la Faja, en los cuales procederemos a una jerarquización de activos con mayor rentabilidad, a una ampliación de tratamientos con mejoradores de crudo mediante convenios, a la disposición del coque petrolero para su uso interno y exportación a la industria eléctrica, y a considerar el retomar la producción y venta de Orimulsión.

Es precisamente en la Faja donde existe el gran potencial de crecimiento de producción, pero a la vez el mayor reto en lo que respecta a inversión y tecnologías necesarias para su explotación y comercialización.

Mi comentario: No se dice que la situación actual en la faja es caótica. Hay que desmontar con urgencia lo que Diego Gonzalez llama el “Parque Temático” que Chávez ha creado en la Faja, un parapeto donde 30 empresas corren de un lado a otro como gallinas decapitadas, pisándose mutuamente los callos, sin hacer mucho que no sea hablar de lo que van a hacer en el futuro.

Sigue Pablo:

Para el 2008 existían en Venezuela 17 mil 637 pozos petroleros cerrados pero capaces de producir. Probablemente hoy lleguen a más de 20 mil pozos inactivos. Si asumimos que un porcentaje importante de estos pozos (50%), puede ser reactivado, calculando un promedio de 150/200 barriles diarios por pozo y optimizando los convenios a los estrictamente rentables, será factible alcanzar, de manera gradual y sostenida, un incremento de la producción petrolera nacional en cerca de 2 millones de barriles diarios al mediano plazo.

Mi comentario: No estoy en desacuerdo pero hay que enfatizar que un pozo debe ser reactivado solo cuando se demuestre que será comercial hacerlo.

Continúa Pablo:

Es menester que en este programa de aumento de la producción y, sobre todo, de optimización de ingresos petroleros, se evalúen los alcances del precio de los combustibles en el mercado interno, de los convenios, condiciones y precios de venta de crudo a Cuba, Petrocaribe, Acuerdo de Caracas, Convenios de Cooperación con China. Se estima que por estos mecanismos Venezuela deja de cobrar en efectivo y/o no ingresan al flujo de caja de la empresa estatal lo equivalente a 1.2 millones de barriles diarios. Es también preocupante la deuda actual de PDVSA de más de 30.000 millones de dólares, lo cual comprometen el futuro financiero de la industria.

Mi comentario: estoy de acuerdo en que hay que cortar convenios criminales como el hecho con Cuba, desde el dia uno del nuevo gobierno. PetroCaribe debe ser revisada con urgencia porque no podemos seguir cambiando petróleo por cambures y caraotas negras. Los Fondos Chinos representan un crimen de magnitud colosal que deben ser denunciados. La deuda actual de PDVSA es más que preocupante, Pablo, es un atentado contra la Nación. Los directivos actuales de PDVSA deberán ser enjuiciados por ineptos y traidores a su misión gerencial.

Dice Pablo:

Lo anterior requerirá, por una parte, solventar aspectos legales que garanticen las inversiones privadas y, por la otra la simplificación de muchos procesos, especialmente los de importación y contratación de equipos con nuevas tecnologías.

Nuestros planes y proyectos de aumento de la producción y defensa de los precios petroleros los haremos dentro del marco de entendimiento y cooperación con nuestros socios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP.

Mi comentario: La permanencia en la OPEP es otro mito que hay que encarar con sinceridad. No es aceptable decir categoricamente lo que dice Pablo, es decir, que debemos condicionar nuestros planes y proyectos petroleros a lo que se decida en la OPEP. La OPEP tampoco es religión. Tuvo su momento y tenemos una relación históica muy especial con ella, pero ya ha pasado a ser una organización bastante inefectiva. No digo que hay que salir de ella pero tampoco digo que hay que permancer en ella a todo trance. Hay que ver que es lo que le conviene la Nación.

Sigue Pablo:

En mi gobierno pondremos énfasis a las acciones tendentes a captar recursos financieros para cubrir las inversiones requeridas (propias y de terceros), para adquirir las tecnologías de punta con empresas venezolanas en asociación con empresas de otros países y a promover el capital humano de carrera, el que salió de la industria y del país, así como el proveniente de la propia PDVSA, gremios, universidades, escuelas técnicas y sindicatos. Todos, sumando esfuerzos sin distingos de ninguna índole.

La reactivación de la producción, las actividades de recuperación y construcción de nuevas infraestructuras de producción, refinación, terminales de embarque, oleoductos, gasoductos y transporte, la utilización de las reservas de gas, el rediseño del parque refinador y la promoción de la petroquímica, en el marco de la preservación del medio ambiente, conllevarán, todos en conjunto, a una importante generación de empleos dentro de la propia industria.

Igual capacidad de oferta de nuevos empleos ocurrirá en las actividades colaterales de la industria, tales como talleres, hoteles, comercio, restaurantes, banca, entre otros, en los 170 municipios petroleros y gasíferos del país.

Quinta decisión: En la importante área de capacitación y captación de recursos humanos, daré instrucción para la inmediata reactivación del Centro Internacional de Educación y Desarrollo -CIED-, con un nuevo enfoque de calidad global, competitivo a favor de las nuevas generaciones de profesionales venezolanos.

También ordenaré la revisión y adecuación del Instituto de Tecnología Venezolana Petrolera -INTEVEP- a las necesidades tecnológicas de PDVSA y a la implementación de acuerdos de cooperación con universidades e institutos tecnológicos del país y del extranjero.

Mi comentario: Favor dejar de “dar instrucciones” y de “ordenar” nada. Todo lo relacionado con esta industria debe ser objeto de análisis, no de órdenes o instrucciones. Conceptualmente, estoy de acuerdo con Pablo en que hay que poner a los centros tecnológicos y de entrenamiento en condiciones operativas profesionales, no esa merienda ideológica en las que fueron convertidos por Chávez.
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Sobre la importante sexta decisión que propone Pablo, la que versa sobre la utilización del ingreso petrolero, haré mis comentarios en un escrito separado, ya que es un tema que requiere de bastante análisis.

Pienso que los demás pre-candidatos deberían hacer algo similar a lo que hizo Pérez. Que nos hagan saber sus programas petroleros!

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