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martes, 19 de mayo de 2009

Venezuela será una potencia

Juan Fernandez

Cuando uno escucha al Presidente Chavez, decir unas de sus cantaletas: “Venezuela será una potencia” la pregunta es evidente, ¿Cuál Potencia?. Cuando entre otras cosas se han encargado de destruir todo aquello que es productivo, eliminando oportunidades para que los ciudadanos puedan con su voluntad, trabajo, espíritu emprendedor, crear riqueza. Las acciones del régimen solo tienen como objetivo el control absoluto de todo y por ende de los ciudadanos, solo con ver el reflejo de Cuba, ya nos imaginamos que tipo de potencia quiere Chavez, el supuesto socialismo del siglo XXI , que no es otra cosa que el comunismo fracasado del siglo XX.

Creo que muchos venezolanos preferimos ser un ejemplo, un modelo a seguir que una potencia sin libertades. Venezuela merece ser ejemplo por sus instituciones, por oportunidades para todos, por un sistema legal confiable al ciudadano, por la justicia social, con creación de riqueza, libertad y democracia, tenemos la potencialidad de convertirnos en ese modelo a seguir, para ello la voluntad y participación activa de cada ciudadano es indispensable. Venezuela hasta 2002, rompía con PDVSA la Utopia que las empresas del estado, eran corruptas, ineficientes, sin competitividad, presas del uso politiquero de los gobiernos. PDVSA fue un ejemplo, un modelo a seguir, de cómo era posible tener una empresa competitiva, orientada al negocio petrolero, con estricto cumplimiento del marco legal y los lineamientos del gobierno, las cifras están allí para demostrarlo. Desde su creación en 1976, el sector privado fue un socio colaborador de sus actividades, generando a su vez, empleo directo e indirecto, empresas de servicios, empresas de ingeniería, fábricas de bienes, talleres, evaluadas técnicas y financieramente para su contratación en procesos transparentes de licitación. Mas aun en los tiempos de recursos bajos como consecuencia de precios petroleros, la inversión privada con una visión de largo plazo fue la que ayudo a desarrollar la industria petrolera. Obviamente como todo proceso estaba sujeto a mejoras y al aumento de su eficiencia y reducción de costos. Como país petrolero, la reducción de costos y maximización de los beneficios mas las nuevas tecnologías, en el mundo globalizado es la competencia de PDVSA. Esta recientemente aprobada ley de estatización de actividades petroleras traerá consecuencias negativas en la competitividad, la capacidad de producción, financiamiento e inversión. Solo refuerza el uso de PDVSA como herramienta política, populista y engañosa. Los trabajadores petroleros de hoy en día, conocen que la contratación colectiva con este gobierno llega su fin, solo los sindicatos complacientes tendrán cabida. Confío en que todavía exista espíritu de lucha entre quienes hoy trabajan en PDVSA

Todos somos conscientes que el no actuar, dejar ver y dejar pasar siendo cómodo, lo que traerá como consecuencia es que todos seamos sancochados, no lo permitamos.

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