Venezuela. La Gasolina y El Nuevo Cono Monetario by energia21 on Scribd
sábado, 18 de agosto de 2018
lunes, 2 de septiembre de 2013
¿Por que no hay dolares?
miércoles, 20 de marzo de 2013
Por que no hay dolares?
jueves, 27 de septiembre de 2012
¡Raspan la olla!
Revela el FMI que en agosto el Gobierno de Venezuela vendió 3,733 toneladas de oro de sus reservas internacionales (=120.000 onzas troy valorizadas en $198 millones aprox.), lo que redujo la tenencia de oro del Banco Central de Venezuela hasta 362,053 toneladas (=11,64 millones de onzas troy valorizadas en $18,9 millardos al 31 de agosto). Un hecho que, según el FMI va en contra de la tendencia internacional de los países de incrementar sus tenencias en oro.
Además, según informa el economista José Guerra, el BCV habría efectuado una venta adicional en este mes de septiembre de 1,8 toneladas (=63.300 onzas valorados en $110 millones aproximadamente).
Esta modalidad del Gobierno chavista de destajar las reservas internacionales ya no debería sorprender. Primero, porque con las modificaciones a la Ley del BCV de 2005 y 2009, se “legalizó” un mecanismo que autoriza a calcular y traspasar los supuestos “excedentes” de reservas líquidas desde el BCV al Fonden para su manejo a discreción por el Ejecutivo Nacional. Y segundo, porque el Gobierno insiste en gastar lo que no tiene: Se estima que el déficit fiscal de este año estará en el orden del 10% del PIB.
Lo que sí corrobora este nuevo asalto a las reservas del Estado es que la situación financiera está mucho peor de lo que se pensaba, y eso es mucho decir.
Esto se refleja en el nivel actual de las reservas internacionales brutas del BCV que totalizaron $24,62 millardos el 24 de septiembre, nivel no visto desde hace más de cinco años, para una caída de $5,28 millardos desde el 31 diciembre de 2011. Más importante es el hecho de que las reservas líquidas se estiman en $1,97 millardos al 24 de septiembre, lo que no alcanza ni para dos semanas de importaciones. Esto es algo crítico si se tiene como norma que las reservas líquidas deben representar el equivalente a mínimo tres meses de importaciones.
Todo esto lleva a la escasez de divisas evidenciada en los atrasos de Cadivi que, para algunos gremios, ya pasan de los 180 días.
Esta escasez también es un factor que toman en cuenta los analistas cuando estiman lo que podría ser un valor razonable para el bolívar en un mercado libre hipotético. Durante el último año, este valor se mantuvo alrededor de los Bs.8,00:$; no obstante, durante el último mes, se han estado revisando los cálculos al punto de que los analistas estiman que el precio justo del bolívar estaría en el orden de los Bs.12,00:$.
Todo lleva a concluir que el Gobierno raspa la olla ante la derrota del 7-O.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Desmontar el control de cambio, súbito o gradual: Un falso dilema
por Alexander Guerrero
En la opinión publica el tema del control de cambio, en la discusión y debate entre los candidatos de la unidad democrática muchas veces se ha presentado como una suerte de falso dilema, en torno a dos supuestos, aparentemente encontrados: desmontaje súbito o desmontaje gradual. En términos de opinión pública el tema se ha presentado fuera de un definido contexto, lo cual ha creado una asimetría para que se discrimine entre lo súbito o lo gradual, un dilema, que como sabemos no tienen solución optima.
Le hemos acotado a los precandidatos presidenciales, en el marco del debate sobre que hacer para curar las grandes distorsiones y perversiones causada por la revolución en la economía venezolana, que el control de cambio es una fuente inherente de inflación, ineficiente asignación de recursos públicos y privados, de escasez, corrupción por intervención del gobierno en el mercado de divisas, y particularmente por ser un mecanismo de intervención discriminatorio, utilizado por el gobierno con objetivos políticos de demoler la economía privada.
El Presidente Chávez afirmo en Enero 2003, días de la implementación, que el control de cambio era un control político (Presidente Chávez dixit, Enero, 2003). Así ha sido en el papel, en las reglas y en los decretos, y así ha sido en los hechos en estos 9 años de control de cambio. Así, CADIVI está organizado como un mecanismo represivo para controlar la actividad económica de las empresas privadas, y es un mecanismo de intervención que manipula políticamente las importaciones requeridas para el crecimiento económico, el costo en inversión, creación de empleo y crecimiento lo hemos estimado alrededor de 4 puntos porcentuales de crecimiento económico per año.
De esta manera, en la medida que el gobierno iba sustituyendo al sector privado como productor e importador de insumos y bienes terminados, la tasa de cambio preferencial era sido utilizada masivamente por gobierno en la importación de todos los insumos y cachivaches traídos del lejano oriente, China; de Europa, Rusia, Bielorrusia y de la región latinoamericana, de sus “compadres” económicos y políticos en Argentina, Uruguay, Paraguay en el Mercosur, del Caribe y desde luego Cuba, esta ultima, una especie de enjambre de langostas comiéndose una buena porción de la renta petrolera, expresada en mas de 140 mil b/día transados a precios viles.
Diferentes convenios cambiarios fueron desplazando a la economía privada hacia el mecanismo de racionamiento creado con la desaparición del “dólar permuta” en Mayo del 2009; un mercado de títulos públicos (SITME) – no un mercado cambiario- para ser canjeados y así adquirir dólares off shore a un precio 30% mayor que el dólar CADIVI que disfrutan los clientes y compadres económicos del gobiernos y sus empresas. Durante el año y medio de funcionamiento del SITME el racionamiento ha sido establecido en unos 32 millones de dólares diarios adquiridos por el canje de los títulos públicos. Así, emisiones de deuda pública, del gobierno y PDVSA, han sido utilizadas para dotar al SITME de títulos públicos para el canje. De esta manera, la economía privada se amarra en demanda de divisas al ritmo que el gobierno y PDVSA se endeudan, algo que tiene a todo evento ha llegado al límite. El control de cambio es la herramienta político-institucional que se ha utilizado para el cierre de más de 3000 empresas grandes, medianas y pequeñas.
Como desmontar entonces el control de cambio en el marco de un gobierno democrático? Discutíamos la necesidad de la vuelta a la libre convertibilidad del bolívar para promover un crecimiento sustentable por impacto de la inversión privada. Toca ahora considerar el procedimiento técnico-político por la decisión de desmontar los controles. Como acotamos arriba, la gradualidad o el súbito como extremos del dilema mencionado, no ayuda a los candidatos a comprender la compleja red de variables institucionales, económicas y políticas requeridos en acción para la vuelta a la libre convertibilidad, algo que todos los venezolanos piden a gritos.
¿Acaso hay algo primero y otro después? ¿Qué se requiere entonces? Sencillo. Un conjunto de cambios institucionales, monetarios y fiscales que garanticen una paz cambiaria. Que el nuevo gobierno se avoque de inmediato a restaurar los mecanismos regeneradores de confianza, ya que ellos traerán la inversión de la gente y con ella la creación masiva de empleos e incremento masivo de la oferta de bienes nacionales e importados para eliminar las distorsiones de precios y escasez que induce el control de cambio. De esta manera, los inversionistas privados y publico en general, reciban la buena noticia de la creación de un marco jurídico que imponga respeto a la propiedad y a las libertades económicas; sin ellas, no habrá libre convertibilidad del bolívar y sin ella, no habrá crecimiento económico. Esta renovación institucional es esencial. Con todo, es fundamental restablecer la autonomía e independencia del BCV, habilitándolo a administrar el régimen de libre convertibilidad como se hizo a lo largo de años en el pasado.
El reacomodo institucional, el BCV y el Tesoro. Esta acción institucional monetaria, requerirá del gobierno un arreglo de las distorsiones financiaras generadas por el desorden fiscal creado por el actual gobierno para empujar un elevado endeudamiento publico y de PDVSA, una corrupción rampante y una descapitalización del sector publico para dotar de un menguado volumen de divisas off shore -vía SITME- cuyo impacto en el crecimiento económico ha sido negativo. Queda acotar que el volumen de divisas que generan actualmente las exportaciones petroleras es más que suficiente para proveer a un mercado cambiario de reservas internacionales y evitar las maxidevaluaciones que han sido -todas las del pasado- producidas por la eliminación de la libre convertibilidad del bolívar.
Es una vergüenza sostener un mercado cambiario con un precio del petróleo en 100 dólares el barril. Por ese orden de ideas hay que denunciar y sancionar los acuerdos petroleros con Cuba y China, porque ellos comprometen la soberanía económica de Venezuela, además que la constitucionalidad y legalidad de esos acuerdos es precaria o nula. Allí hay ahorros en divisas que sobrepasan 10 mil millones de dólares. De la misma manera hay que acabar con la distorsión financiera producida por un endeudamiento elevado en costos, a tasas del 12%, mientras se financia la adquisición de petróleo en la región con tasas ridículas de interés alrededor del 2-3%. Ello induce un ahorro en divisas de otros 4500 millones de dólares.
Así mismo hay que retornar a la centralización de las divisas de PDVSA en el BCV. Fortalecer financiera e institucionalmente el BCV es prioritario y para ello es necesario devolverle al BCV la administración de todas las reservas internacionales generadas por el petróleo, además de los esquemas financieros alrededor de FONDEN que implican un derroche de divisas en otras necesidades fuera de la economía venezolana. En esas condiciones el volumen de reservas internacionales hacia fines de año estaría en el orden de los 60 mil millones de dólares, sin contar otros fondos realengos diseminados en el mundo que fueron creados en acuerdos bilaterales, con Rusia y China y que serían fácilmente rescatables por el nuevo gobierno democrático.
En esas condiciones, podríamos hablar de un poderoso blindaje en la balanza de pagos para evitar, no solo una maxidevaluación, sino su impacto en precios, así como eliminar el financiamiento monetario que del gasto publico hace el BCV, o bien a través de PDVSA, o directamente con transferencias al Tesoro. Un régimen cambiario, que imponga la libre convertibilidad contaría con el ahorro internacional privado venezolano. Venezuela volvería a ser un país viable que respeta los ahorros de la gente, las puertas en la balanza de pagos, batientes para entrar y salir, normalizaría un flujo de divisas, como el que disfrutan hoy todos los países de América Latina. Nada imposible.
De esta manera se crearían las condiciones para el retorno a la normalidad económica. Una agenda de crecimiento económico requiere una vuelta a las libertades económicas, un mercado competitivo que permita incrementar producción y productividad del trabajo.
lunes, 22 de agosto de 2011
ESCAPISMO AL POR MAYOR
Alberto Quiros Corradi
miércoles, 17 de agosto de 2011
Chávez planea saquear $29 mil millones de las reservas de Venezuela
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viernes, 22 de mayo de 2009
SIN DOLARES NO HAY PARAISO
¿Se hará rutina el cierre de empresas en Venezuela por no disponer de dólares, con la consecuente secuela de desempleo, escasez y hambre? ¿Seguiremos el camino cubano del aislamiento? ¿Por qué si somos el país con más recursos por habitante en América Latina tenemos que sufrir esas limitantes de divisas? ¿Será el control de cambio permanente una estrategia de dominación? ¿Será que quieren parafrasear a Arquímedes con aquello de dadme el control de los dólares y controlaré a todos los venezolanos?
Porque la divisa está presente a lo largo de todo el consumo. La camisa – o blusa- que usted carga puesta, así sea de tela nacional y diga Made in Venezuela, seguramente ha requerido de dólares para su fabricación. Los hilos, la máquina de coser, la aguja o la patente, deben ser de de procedencia foránea. Igual sucede con los vehículos, las medicinas, las computadoras, el televisor, los libros, las bebidas alcohólicas, los alimentos, las viviendas. El mundo se ha convertido en un pañuelo. El Internet borra las fronteras. La mayoría de los productos abarcan para su fabricación hasta una docena de países como sede de su diseño, la tecnología, la elaboración de sus partes y su mercadeo. Y ese tránsito requiere de libre flujo de divisas.
Los países exitosos generan dólares aplicando estrategias de desarrollo. El estímulo a las empresas privadas, a inversiones nacionales y extranjeras, la educación para la productividad. Su realidad les ubica como lema: “exportación o muerte”. Por el contrario, esta “revolución” pareciera empeñarse en hundir la empresa privada, invadir y confiscar lo que produzca. Todo en nombre de un socialismo retrógrado, cuyo monumental fracaso lo expresan la caída del muro de Berlín o el retorno de China hacia el capitalismo. Y los comunismos que quedan de pie como Cuba, Camboya, o Korea del Norte, son tan pobres que, irónicamente, no podrían sobrevivir sin el auxilio del capitalismo.
Aunque usted no lo crea, el socialismo venezolano sí estimula la empresa privada; pero no la nuestra, sino la de otros países como Argentina, Colombia, Estados Unidos, Brasil o Rusia que sí tienen las pilas bien puestas para ganarse los dólares con su trabajo capitalista. Ser rico es malo… pero en Venezuela. Los deslenguados dicen que los oligarcas de los países que nos venden sus mercancías hacen manifestaciones con afiches: abajo la oligarquía… venezolana. Mientras tanto, nos entra en agonía el azúcar yaracuyano, disminuyen las vacas del llano y quiebra la mitad de nuestras empresas. Es el bombilloporchismo – luz para la calle y oscuridad para la casa- como política fundamental para lograr el desideratum de de esta “revolución”: un Mesías para toda la vida.
¿CONTROL DE DIVISAS ES CONTROL DE LA GENTE?
La demagogia es pan para hoy y hambre para mañana. Como el padre que a objeto que el hijo no se ponga malcriado, le da la plata de pagar la luz para que vaya al cine. Y todos felices, hasta que… les cortan la luz. Este gobierno, en su infinita demagogia –hasta que nos corten la luz- se ha ocupado de repartir dólares irresponsablemente. Puro maná. Han despilfarrado 900.000 millones de dólares. Casi cien planes Marshall, que sirvió para reconstruir a Europa después de la guerra. Y revisemos, ¿qué han logrado?
La única estrategia que se le ocurrió con los dólares fue el control de cambio. Una acción transitoria que han implantado en forma permanente. Como esos puentes de guerra que se instalan de manera provisional y duran décadas hasta que se derrumban, trayendo a veces consecuencias desastrosas.
Con el control de cambio se ha sobrevaluado en dos o tres veces nuestro signo monetario, se han generado los más altos índices de inflación y desempleo de América Latina, así como escasez de alimentos, decadencia empresarial, quiebras. Y ahora por retraso y recorte de divisas, cierres de industrias con su carga de botados y por lo tanto, de hambre.
¿A dónde vamos a llegar? ¿Para qué sirve tanto control? ¿Será parte de la estrategia de crear un país-marasmo como Cuba, donde todos dependamos del gobierno y de la tarjeta de racionamiento? ¿Por qué si es tan importante para la calidad de vida de los venezolanos la producción y buena utilización de las divisas, el gobierno camina en la dirección contraria? Hay que tener en cuenta que el petróleo no es eterno. Ya Japón sacó 400.000 unidades de un carro híbrido. El que tenga ojos que vea esa peligrosa señal. Somos la última generación petrolera. Es imperativo afinar la estrategia para generar dólares. No disponer de ellos significa escasez, empresas cerradas, neveras vacías, hambre. La verdad es que como en la telenovela, sin dólares no hay paraíso, a menos que sea el desastroso paraíso socialista… o claro, el de Perito Moreno, para los por ahora dueños del maná.
jueves, 15 de enero de 2009
Los Ingresos de PDVSA y la Nacion
| Diego Gonzalez |
Desde 2006 la ruta de las divisas generadas por la estatal petrolera es otra
Los ingresos de Pdvsa y de la Nación por concepto de petróleo y gas natural que se producen y venden, se están viendo seriamente afectados por la crisis financiera y bancaria mundial. La crisis se refleja en una desaceleración de las principales economías del mundo, lo cual provocará una reducción del consumo; por lo tanto, se producirán menos bienes y servicios, y bajará la demanda de combustibles, lo que acarreará la disminución de los precios del crudo. También este efecto se reflejará en el país, por la dependencia de las importaciones de bienes que provienen mayormente de EEUU y que se transan en dólares americanos.
Hasta hace poco la mayor parte de los ingresos provenientes del petróleo que producía Pdvsa, sobre todo en dólares americanos (USD), ingresaban al Banco Central de Venezuela (BCV), y este se los regresaba al equivalente en bolívares, de acuerdo con el tipo de cambio oficial. Pdvsa, con esos bolívares pagaba las regalías, los impuestos y los dividendos. Valga recordar que el BCV le entregaba USD al Gobierno para que este saldara sus deudas en divisas. Desde 2006 la ruta de las divisas generadas por la estatal petrolera es otra.
Gran parte de esos USD provenientes de la venta de hidrocarburos, además de ir al BCV, usando como referencia el valor de la cesta petrolera venezolana calculada para efectos del presupuesto nacional, van al Fonden y a las misiones, organismos que producen gastos en USD y en bolívares, sin control presupuestario alguno. También Pdvsa envía USD directamente a la Tesorería para restringir la liquidez. Esta dependencia, a su vez, le retorna esos USD al BCV para que tenga los bolívares que necesita para atender los gastos.
Antes de explicar todo sobre el monto de las divisas que Pdvsa entrega al BCV, al Fonden, a las misiones y a la Tesorería, es importante aclarar el origen de dichas divisas.
La petrolera nacional obtiene USD por las ventas del petróleo crudo y componentes del gas natural que produce de sus actividades propias, de la cuota de petróleo que recibe de las empresas mixtas (porque hay un porcentaje de ese petróleo que no le pertenece a Pdvsa), por los productos generados en las refinerías nacionales que son exportados, por las ventas de productos de las refinerías que tiene Pdvsa en el exterior (Citgo, Isla, Veba, etc.) y por componentes del gas natural (principalmente propano y butanos) que se exportan. Al bajar los precios de la cesta venezolana es obvio que se reducen los ingresos.
Esos USD totales que recibe la petrolera nacional no deben totalizarse como ingresos para gastar. De ese monto bruto, Pdvsa tiene que deducir una cantidad importante para sus operaciones. Por ello, para estimar los ingresos del Gobierno, es incorrecto multiplicar el volumen de las exportaciones por el precio de la cesta.
Veamos la situación con las cifras (cuestionables) que aparecen en el Informe Financiero y Operacional del 30-6-08 (www.pdvsa.com): ventas por exportaciones de petróleo y sus derivados y en el exterior (léase Citgo, Veba, etc.): 70,5 millardos de USD (MM USD); ventas en Venezuela: 1,5 MM USD (éstas, como son subsidiadas, resultan mínimas comparadas con las ventas en el exterior); ventas de Pdval, etc: 0,4 MM USD. Total ingresos por ventas: 73,5 millardos de dólares.
Revisemos los egresos: compras de petróleo crudo y productos en el exterior: 17,8 MM USD (incluye unos 500 mil barriles diarios de crudo para Citgo, cifra más que duplicada desde 2002, lo que demuestra que Venezuela no está produciendo lo que dice el régimen); inversiones y gastos de operación: 10,7 MM USD; otros gastos: 5,5 MM USD; pago de regalías e impuestos menores: 15,8 MM USD. Total de gastos: 49,8 MM USD.
De los ingresos totales por ventas, menos los gastos quedan 23,7 MM USD. De allí Pdvsa desembolsa los aportes al Fonden (5,9 MM USD) y a las misiones (1,8 MM USD), y paga el Impuesto Sobre la Renta (6,6 MM USD), para tener una ganancia neta de 9,4 MM USD. Todo esto ocurrió a un precio promedio del semestre de 96,12 USD/barril. Es decir, que lo que recibió el Fisco por concepto de regalías más ISLR y otros impuestos en el primer semestre de 2008, con un precio promedio de 96,12 USD/barril, fueron sólo 22,4 MM USD. Adicionalmente el Gobierno recibió 7,7 MM USD que fueron al Fonden y a las misiones. Es decir, un total 30,1 millardos de dólares.
Con una simple operación aritmética puede estimarse cuánto recibirá el régimen con un petróleo a 50, 40 o 30 USD/barril. ¡Ay, ay, ay!
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