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viernes, 23 de julio de 2010

¿MARXISMO… O DENGUISMO?

Rafael Gallegos


Marx, lo dijo. Para llegar al comunismo hay que transitar previamente por una dictadura, que dijo era temporal y de transición. La dictadura del proletariado. En la Unión Soviética, esa “transición” apenas duró setenta años, y en Cuba lleva tan solo cincuenta y dos. La verdad es que “proletariado” es un eufemismo tan fino para decir totalitarismo, que causa envidia hasta en los más avezados publicistas. Pero aclaremos que donde dice “del proletariado”, debe decir “contra el proletariado”. A las pruebas me remito: Lenin, Stalin, Castro, Pol Pot. ¿Habrá existido algún socialismo marxista sin un dictador oprimiendo al pueblo, en el nombre del pueblo? ¿O alguna elección popular en un régimen de dictadura del proletariado donde haya ganado la oposición… o donde haya libertad de prensa? ¿Algún “revolucionario” quiere explicarnos la manera democrática como escogen en Cuba (modelo a seguir) a los diputados de la Asamblea?


En el nombre del pueblo, el marxismo acaba con los sindicatos, su razonamiento es para bobos: los sindicatos van contra los patronos y si el patrono es el pueblo, entonces, ¿van a pelear consigo mismos? Y en cuanto a los contratos colectivos, no los hacen porque ¿con qué patrono los discuten? Además, esas son desviaciones pequeño burguesas que enseñan a la gente a trabajar duro para comer bien, vivir bien, educar a los hijos… puro vicio del capitalismo. El marxismo acaba con elecciones libres donde participen personas opuestas al régimen comunista, y sigue el mismo razonamiento para bobos: el pensamiento marxista es tan luminoso y claro que el que difiera en algo de la línea del partido, es un confundido que debe ser reeducado para evitar que se convierta en traidor… más claro no habla Mao. Y acaban con la empresa privada y que para que los ricos no exploten a los obreros, para que todos sean iguales y ganen lo mismo. Así los revolucionarios simulan que trabajan y el estado simula que les paga. Y todos terminan igualados… por abajo. Claro, no todos, los de la nomenklatura (en lenguaje venezolano, boliburguesía) viven mejor que los jeques árabes. Sacrificándose, comprobando en carne viva que ser rico es malo, para luego con un pañuelo en la nariz, explicarle al pueblo como se ha salvado de ser rico y como debe ser feliz, y hasta agradecido, en su miseria. Así Cantinflas… queda para los muchachos.


¿Y cuales son los resultados de los exitosos regímenes marxistas? Veamos: el fracaso soviético fue tan espantoso que terminaron suicidando su sistema. El comunismo chino decidió que su ruta de triunfo, era el capitalismo. Los coreanos del norte sobreviven a sus cíclicas hambrunas por la ayuda de los oprobiosos capitalistas de Corea del Sur. Y Cuba solo “produce” petróleo (venezolano) y remesas de Miami… la lumpia más grande que se ha fumado América. La verdad es que el Cardenal Urosa… se quedó corto.


mosquito patas rojas

Decir que se es marxista, sin haber leído a Marx es como decirse admirador del realismo mágico sin haber leído Cien Años de Soledad. Por ello confunden la rebelión contra el capitalismo, con la filosofía de Martín Espinoza de descabezar a todos los que sepan leer y escribir. O la frase de Lenin que la revolución marcha a la velocidad de la electrificación, con el muy venezolano que la “revolución” marcha al ritmo de los apagones. Puro atragantamiento con lecturas apresuradas que no permiten digerir los conocimientos. Confunden la gimnasia con la magnesia. Más que marxistas parecen denguistas. Por ello asistimos a la denguización del país. Dengue, epidemias y containeres putrefactos. Tanto desaguisado hace sospechar que han sustituido a Marx por algún mosquito patas rojas. Aunque por lo visto el marxismo y el denguismo… conducen al mismo fracaso.


Petroleras en barrena, empresas quebradas, dramática baja de la producción agrícola e industrial, desinversión, hospitales enfermos, reaparición del dengue. Creer que un trabajador con franela rojita rinde más, despreciar los principios gerenciales, pensar que la productividad no es importante, o que se puede planificar violando las leyes económicas o peor, el sentido común. Lo único que crece es el dengue, la violencia y la partición del alma nacional. Usted escoge, denguismo o democracia. 26 S, con S de sunami.


LA MISA ANUAL DEL SVIP

El SVIP, Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo, de la cual orgullosamente formo parte, se complace en invitarle a la celebración de su misa anual el sábado 24 de julio, a las 12 del mediodía, en la Iglesia de La Tahona. Encuentro espiritual y de amistad de un gremio que ha luchado sin reservas por la democracia y por hacer de la prosperidad del país el derivado más importante del petróleo. Desde aquí los invito a compartir tan grato momento.

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