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jueves, 4 de diciembre de 2008

PETROLEO: O LO SEMBRAMOS O LO DERRAMAMOS

Rafael Gallegos


A ningún país del mundo se le presenta la oportunidad de explotar el negocio petrolero como a Venezuela. Las mayores reservas petroleras del mundo occidental. A tres días en buque de los Estados Unidos, el mayor importador y consumidor de petróleo en el mundo y con un déficit de más de diez millones de barriles por día. Bien gerenciados podemos desarrollar una producción de unos seis millones de barriles diarios en pocos años. Ello significa miles de millones de dólares que, bien administrados, pueden convertir a Venezuela en un país próspero y pivote de América Latina. Significa el desarrollo de una economía conexa: químicos, hierro, aluminio, agricultura, industrias en general, comercio; a la sombra del petróleo. Significa que podemos desarrollar economías alternas como el turismo y la petroquímica que en pocas décadas transformen a Venezuela en un país altamente industrializado y moderno que pueda sobrevivir digna y próspera en la era pos-gasolina, cuando el negocio petrolero pasará a un segundo plano. Significa construir un país hambre cero, donde la gente trabaje, se eduque, disfrute de servicios de salud, de agua, de vivienda y viva en democracia. ¿Muy difícil? Tal vez; pero es la única misión que tenemos las generaciones actuales. De los venezolanos depende. O aprovechamos YA esta oportunidad, o la segunda parte del siglo XXI nuestros hijos y nietos la pasarán llorando, nostálgicos y tal vez resentidos, imaginando un país que pudo ser y no fue. Nos acusarán de derramar esta fabulosa oportunidad.

LOS FALSOS PARADIGMAS DE LA REVOLUCIÓN

Aunque usted no lo crea, el gobierno parece empeñado en derramar nuestro irrepetible recurso. Botó a 23.000 petroleros, de las petroleras. Como botar a los médicos, de un hospital, o a los carniceros, de una carnicería. La producción petrolera es de apenas de un poco más de dos millones de barriles cuando deberíamos producir seis. Ponen a sus ingenieros y técnicos a vender pollos, sembrar papas y hacer proselitismo. Oficios muy dignos; pero desubicados, porque entonces, ¿quién produce petróleo? Una PDVSA de espaldas al petróleo. ¿De quien se estarán vengando?

Y encima le regalan, prácticamente, el petróleo a Cuba. Si los cubanos nos regalaran azúcar, sería traición a la patria. Apenas exportamos un millón y medio de barriles decrecientes cuando deberíamos exportar cinco. A este paso pronto saldremos de la OPEP… y Cuba será un miembro prominente de ésta, gran exportador, de petróleo venezolano. Y ofrecen la Faja Petrolífera a países que no tienen idea del negocio petrolero. ¿Qué harían los argentinos si nos ofrecieran a los venezolanos las pampas, o los chilenos si nos permitieran explotar el cobre sin ninguna experiencia, o los norteamericanos si nos ofrecieran la administración de la NASA? Increíble… ¿de verdad quieren desarrollar nuestra principal industria? Los mejores alumnos de Goebbels, repiten todos los días que producen un millón de barriles más de lo que realmente producen. Una mentira de cerca de cien millones de dólares diarios. Antes producíamos tres millones y medio de barriles con 45.000 trabajadores y hoy dos millones trescientos, apuraditos y en decadencia, con más de 90.000. ¿Quién defenderá tanta ineficiencia?

Y tratan de ocultar la historia de la Nacionalización del petróleo. Y de la gloriosa Apertura Petrolera (acepto debate). Puro cuento chino, como si la soberanía petrolera hubiera nacido con ellos. Serán la revolución del petróleo; pero del petróleo… derramado. Ah! y por favor que alguien le explique a nuestro Presidente que la tierra se hunde no porque los gringos se llevaron el petróleo, estaría hundida toda Venezuela. Sino porque hay un fenómeno denominado “subsidencia”, que se manifiesta en algunas áreas explotadas, como la costa oriental del lago.


¿QUE HACER?

Para transformar el petróleo en prosperidad, es necesario repensar el negocio DESDE CERO. La Visión, las estrategias, la tecnología, los procesos, la gente, la organización. Quedan como máximo veinte años antes que la gasolina sea sustituida por otro combustible. Es imperativo maximizar la producción en ese lapso. Y desarrollar la industria conexa, alterna y una gran petroquímica. Ah! y ubicar a la Faja como el granero del mundo. Al paso que vamos derramaremos el futuro de los venezolanos. Hay que cambiar tanto prototipo de rancho, resentimientos y marginalidad que nos agobia, por estrategias de abundancia. O gerenciamos o erramos.

Hay que desarrollar la industria petrolera como pivote del futuro. Es el reto de nuestra generación. Por ahora, que la “revolución” asuma su responsabilidad, son los grandes culpables. Sólo nos queda imitar a Betancourt: Adelante, por arriba de las tumbas… y a la Gente del Petróleo: ni un paso atrás.







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