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domingo, 12 de julio de 2026

Que nos dice la Cota del Gurí (2026)?

Por: Nelson Hernández

El embalse de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar (Gurí) constituye el corazón energético de Venezuela, y la fluctuación de su cota —medida en metros sobre el nivel del mar (msnm)— es el indicador más crítico de la salud del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). A través del análisis de series históricas y datos de altimetría satelital, es posible reconstruir la compleja relación entre los ciclos climáticos estacionales y las decisiones operativas dentro de las Casas de Máquinas. Esta visualización contrasta la dinámica de los últimos años con los hitos más severos de la historia reciente, permitiendo auditar de manera técnica si el comportamiento actual de la cota responde a la hidrología natural de la cuenca del río Caroní o a las restricciones de la infraestructura de generación disponible.

La grafica a continuación muestra la serie histórica del periodo (2023 – 2026) y la data del 2016, correspondiente al mayor impacto del fenómeno de “El Niño” en la hidrografía venezolana.


(Ver Grafico Mas Grande)

A continuación, algunas inferencias que se pueden obtener de la grafica:

1. El contraste radical con 2016

La curva marrón (2016) muestra el abismo físico de la sequía: en abril llegó a desplomarse hasta los 242.56 metros. En comparación, la curva verde de 2026 se encuentra en una zona de confort hidrológico envidiable. De hecho, para julio de 2026 la cota se ubica en 269.11 metros. Estamos hablando de casi 13 metros más de agua que en el peor momento de El Niño.

2. Julio 2026 vs. El ciclo histórico de llenado

Si se observa el comportamiento estacional de los años normales o de recuperación (como 2024 o 2025), la cota en julio suele estar en plena rampa ascendente. El pico máximo de llenado del embalse históricamente no se alcanza en julio, sino entre septiembre y octubre (como se ve claramente en las curvas rosa de 2025 y amarilla de 2024, que coronan los 271 metros en esos meses).

Que en julio de 2026 falten todavía un par de meses para el pico de la temporada de lluvias, y la cota ya esté rozando los 269.11 metros (estabilizándose o "aplanándose" prematuramente en la gráfica), demuestra que el embalse se está llenando a una velocidad mayor de lo que el sistema puede procesar.

3. La confirmación del "Alivio Forzado"

Con los datos de la tabla sobre la mesa, se consolida matemáticamente lo siguiente:

  • El Gurí está a solo 2 metros de su tope máximo físico/operativo (~271.2 metros, visto en sep-2025).
  • Si el río Caroní mantiene un aporte masivo propio de la temporada y las Casas de Máquinas estuvieran turbinando a toda capacidad, esa curva verde (2026) debería seguir subiendo con fuerza de forma vertical hacia el techo de la gráfica.
  • Al empezar a aliviar ayer (mediados de julio), están forzando un tope artificial en la curva. Como las turbinas disponibles no se dan abasto para desfogar el volumen entrante y convertirlo en energía, no queda más remedio que abrir compuertas para estabilizar la cota alrededor de esos 269 metros y evitar que el agua los supere antes de llegar a septiembre.

En definitiva, el gráfico demuestra de forma irrefutable que hay agua de sobra en el embalse, pero el sistema se ve obligado a botarla por el aliviadero. Es una pérdida neta de energía potencial que expone directamente la brecha de capacidad y la indisponibilidad de unidades de generación en las Casas de Máquinas.

Conclusión y Balance Operativo: Las Tres Realidades del Gurí

El análisis integrado de la data histórica y la reciente apertura de los aliviaderos permite extraer tres conclusiones fundamentales sobre el estado actual del sistema:

·         Exceso de agua en el embalse: Los datos demuestran de forma irrefutable que el embalse cuenta con un volumen hídrico óptimo y excedentario para la fecha, ubicándose en la cota de 269.11 metros en julio de 2026. Esto sitúa la curva de llenado apenas a dos metros de su máximo histórico y en una posición de total confort volumétrico, muy por encima de los niveles de alerta técnica.

·         La verdadera razón del alivio (Restricción de Generación): A pesar de contar con espacio físico para seguir almacenando agua antes de llegar al pico estacional de septiembre y octubre, el inicio prematuro de las maniobras de alivio delata una anomalía operativa. Al no estar las Casas de Máquinas operando al 100% de su capacidad por indisponibilidad o mantenimiento de turbinas, el sistema no puede procesar (turbinar) el caudal entrante para convertirlo en electricidad. Por ende, el alivio no ocurre porque el embalse esté saturado, sino como una medida de seguridad forzada para frenar la pendiente de llenado ante la limitada capacidad de desfogar agua a través de la generación.

·         El fantasma de El Niño como contraste: La vulnerabilidad del Gurí cobra su real dimensión al contrastar la holgura actual con la crisis del año 2016, el período de mayor impacto del fenómeno de El Niño en la historia hidroeléctrica del país. Mientras que hoy se dispone de un colchón de seguridad de casi 13 metros adicionales de agua, en abril de 2016 el "Súper Niño" doblegó la hidrología del Caroní hasta un mínimo extremo de 241.35 msnm, rozando la zona de colapso de las turbinas. Este contraste histórico recuerda que, si bien el clima es un factor determinante, la clave de la resiliencia eléctrica no radica únicamente en la abundancia del recurso hídrico, sino en la capacidad instalada y disponible para transformarlo eficientemente en energía.

ANEXO

El Fenómeno de “El Niño” 2026 – 2027

El panorama climático para el ciclo 2026 - 2027 ha dado un giro drástico. Tras dejar atrás una breve fase neutral, agencias meteorológicas globales como la NOAA y el IRI de la Universidad de Columbia confirmaron oficialmente que el fenómeno de El Niño ha regresado y se perfila como un evento de gran magnitud.

Los modelos predictivos meteorológicos apuntan a un escenario de alto impacto que se desarrollará de la siguiente manera:

1. Intensidad y Duración: ¿Un nuevo "Súper Niño"?

  • Certeza casi absoluta: El Centro de Predicción Climática (CPC) de la NOAA emitió un aviso de El Niño advirtiendo que hay un 97 % de probabilidad de que el fenómeno se extienda con fuerza y persista hasta principios de la primavera de 2027.
  • Potencial histórico: Las anomalías térmicas en el Pacífico ecuatorial central y oriental ya superaron el +1.0 °C. Existe más de un 63 % de probabilidad de que este evento madure entre noviembre de 2026 y enero de 2027 como un El Niño "muy fuerte", un rango exclusivo en el que solo figuran hitos históricos como los de 1982/83, 1997/98 y el devastador 2015/2016.

2. Impacto esperado a nivel Global

A nivel mundial, la inyección de calor de este fenómeno sobre una atmósfera que ya registra inercias térmicas elevadas amenaza con convertir a 2027 en el año más caluroso de la historia moderna, superando cualquier récord previo. Las consecuencias globales típicas de este patrón "Súper" incluirán:

  • Sequías extremas e incendios en Australia, el sur de África y la India.
  • Lluvias torrenciales e inundaciones atípicas en la costa pacífica de Suramérica (Ecuador y Perú) y el sur de Estados Unidos.

3. El Impacto Específico en Venezuela y el Gurí

Para el norte de Suramérica y la cuenca del Caribe, los pronósticos objetivos del IRI ya muestran un incremento drástico en las probabilidades de precipitaciones muy por debajo de lo normal que se mantendrán durante todo el segundo semestre de 2026 y comienzos de 2027.

Para el caso específico de Venezuela y la gestión de la represa de Gurí, este pronóstico plantea una paradoja operativa crucial en la línea de tiempo:

  • El amortiguador actual: Como se observa en los datos de julio de 2026, el embalse entra a este ciclo en una posición inmejorable (cota alta de ~269 msnm), lo que significa que el país cuenta con un "colchón hídrico" extraordinario para resistir los primeros embates del fenómeno.
  • La amenaza a mediano plazo (2027): El peligro real de este Niño "muy fuerte" no se sentirá de inmediato, sino durante el primer período de sequía (verano) de 2027. Si el fenómeno deprime severamente las lluvias en la cuenca alta del río Caroní a finales de 2026, los aportes hídricos se desplomarán.
  • Implicación técnica: Si la infraestructura de las Casas de Máquinas continúa aliviando agua prematuramente o no logra optimizar el turbinado, el Gurí podría consumir con demasiada rapidez su reserva actual durante la primera mitad de 2027. Un Niño de esta categoría histórica tiene el potencial de drenar embalses a velocidades críticas, reviviendo el fantasma del patrón de vaciado acelerado que ya sufrió el país en el colapso de 2016.

sábado, 18 de junio de 2016

El actual sistema eléctrico nacional: contaminante, corrompido y colapsado



Por: Henry Jimenez Guanipa 

thumbnailHenryJimenezGuanipaEn el contexto global, de acuerdo a los datos publicados por la Agencia Internacional de la Energía Renovable (IRENA), en 2015 la capacidad de generación de fuentes renovables se incrementó en 152.000 MW (152 GW), lo que significa un 8.3%, siendo la tasa de crecimiento anual más alta que se ha experimentado en este sector. Esto significa más de cuatro veces la capacidad instalada de generación que tiene Venezuela actualmente.

Este extraordinario desarrollo viene impulsado por una inversión sin precedentes de 286 mil millones de dólares, a un valor por MW cercano a los 1.9 millones de dólares, con lo cual se ha creado un mercado potente para el flujo de capitales, la generación de empleos y el cuidado del medio ambiente. De hecho IRENA reporta que más de 8 millones de personas se encuentran empleadas en la industria de las energías renovables en todo el mundo.

Desglosando, la energía eólica subió 63 GW (17%) impulsado por la disminución de los precios de las turbinas de hasta un 45% desde 2010. La generación solar se incrementó en 47 GW (26%), en gran medida por la caída de los precios de los módulos solares fotovoltaicos de hasta el 80%. Así mismo, la capacidad hidroeléctrica se elevó en 35 GW (3%), mientras que la bioenergía y la energía geotérmica se incrementaron en un 5% cada una, es decir, 5 GW y 1 GW respectivamente.

Estos datos dejan claro que la gran apuesta mundial es por las fuentes eólica y solar para la generación de electricidad.

Desde el punto de vista geográfico, el mayor crecimiento se ha producido en los países en desarrollo, destacándose: América Central y el Caribe a una tasa del 14,5% y Asia, donde el incremento representó el 58% de la nueva capacidad mundial de generación de energía renovable, con un crecimiento del 12,4%. En Europa y América del Norte fue de 24 GW (5,2%) y 20 GW (6,3%) respectivamente.

Al cierre de 2015, la generación hidroeléctrica, con una capacidad instalada de 1.209 GW, se mantiene como la principal generadora renovable, frente a una capacidad instalada de 432 GW y 227 GW de la eólica y solar respectivamente. Otras renovables como la bioenergía y la geotérmica ostentan ya 104 GW y 13 GW y la marina cerca de 500 MW.

Estas cifras demuestran que las energías renovables han ganado mucho terreno y son cada vez más económicas y viables.

En nuestro país, el proceso ha ido a la inversa. Entre 2006 y 2013 se duplicó la capacidad de generación termoeléctrica, que requiere para su funcionamiento la utilización de combustibles fósiles, pasando de 7.619 MW a 14.806 MW. Véase la gráfica siguiente elaborada por técnicos del Grupo Ricardo Zuloaga (GRZ).
capacidadinstalada
Para tener una idea de lo que significa esta ampliación en términos de inversión vs instalación de capacidad de generación medidos en MW, un estudio realizado por el GRZ identifica dos momentos históricos en el proceso de construcción del sistema eléctrico nacional:

1.El primero abarca 48 años, desde 1950 a 1998. En este período la inversión total pública y privada acumulada fue de 48.254 millones de dólares, para instalar 19.696 MW, con lo cual el monto estimado por MW fue cercano a los 2,45 millones de dólares.

2.El segundo se extiende 14 años, en tiempos de la “revolución bolivariana”, desde 1999 hasta 2014. Durante estos años, se destinaron al sector eléctrico un océano de dólares que superan los 94.000 millones para instalar 13.335 MW, con lo cual el costo promedio por MW es ligeramente superior a los 7,0 millones de dólares, triplicando el precio del MW de referencia para el primer período.
Si comparamos estas cantidades con lo invertido en energías renovables, de acuerdo al reporte de IRENA, en Venezuela se hubieran podido instalar más de 50.000 MW.

En la gráfica siguiente, el GRZ nos muestra el precio referencial internacional para proyectos de generación termoeléctrica e hidroeléctrica, frente a los costos en el país.
comparacion
El caso venezolano es sin duda único y obviamente el diferencial de precios no está, ni en el valor de los materiales, ni de los equipos, ni de la tecnología, ni de las cantidades destinadas a mejorar el medio ambiente, ni al pago a los trabajadores. Todos sabemos que esos miles de millones de dólares fueron sustraídos fruto de la corrupción, mediante sobornos, sobreprecios etc, y se encuentran depositados en paraísos fiscales o invertidos en bienes muebles e inmuebles para burlar su rastreo.

La tragedia no puede ser peor. Conocidos dirigentes de la mal llamada “revolución bolivariana”, asociados a empresarios sin moral, ni escrúpulos y muy probablemente a sectores de la banca nacional e internacional, no solo se apropiaron del dinero del pueblo venezolano, sino que además destruyeron el SEN, con lo cual han condenado a la casi totalidad del pueblo venezolano a vivir en penumbras y a padecer de la privación de un derecho humano fundamental que afecta de manera directa la realización de otros, pero en particular el derecho a una vida digna.

Cada día que transcurre, muy a pesar de la poca información que existe sobre las gigantescas cantidades de dinero invertidas en el sector eléctrico, nos acercamos a la verdad de lo que allí ha acontecido. Cuando sea posible investigar, analizar, cuantificar y auditar esa caja negra, el país quedará estupefacto y sin aliento frente a lo que tendrá que considerarse como una de las mayores estafas jamás conocidas.

Por ello hacemos votos en favor de quienes desde la Asamblea Nacional y fuera de ella, promueven un instrumento legal que abra el camino a la recuperación del dinero robado a los venezolanos y llevar a la justicia a los responsables.

Nuestra propuesta se centra en la necesidad de establecer un Alto Tribunal o instancia Anticorrupción con amplias competencias y recursos humanos y tecnológicos para sanear el futuro de Venezuela. Les propongo una campaña para este fin.

La justicia, aunque anda cojeando, rara vez deja de alcanzar al criminal en su carrera. (Horacio)

Nota final. Venezuela no es miembro de IRENA. En Latinoamérica y el Caribe solo son miembros: Antigua y Barbuda, Argentina, Colombia, Cuba, República Dominicana, Ecuador, Grenada, Guyana, Trinidad y Tobago, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Perú, y Uruguay. En proceso de incorporación se encuentran: Chile, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Paraguay.

martes, 22 de mayo de 2012

Navarro: Aún no tenemos un sistema eléctrico con la confiabilidad y robustez que merecemos



22 Mayo, 2012
ND.- El ministro Héctor Navarro reconoció que aún no existe en el país “un sistema eléctrico con la confiabilidad y robustez que merecemos”. Explicó que la introducción de 4.133 MW al sistema en 2012, permitirá la salida de máquinas que necesitan mantenimiento, así como liberar la presión que existe hacia la generación hidráulica del río Caroní.

Así lo recoge Globovisión:
“Nosotros todavía no tenemos un sistema eléctrico con la confiabilidad y robustez que merecemos, pero todos los venezolanos estamos trabajando para lograr ese sistema”, afirma el Ministro del Poder Popular para la Energía Eléctrica, Héctor Navarro Díaz, sobre el estatus del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), su ámbito operativo, proyectos y visión a largo plazo.
Navarro Díaz afirma que la introducción de 4.133 MW al sistema en 2012, permitirá la salida de máquinas que necesitan mantenimiento, así como liberar la presión que existe hacia la generación hidráulica del río Caroní.
La visión consiste en aumentar la confiabilidad y robustez del sistema, equilibrando el balance de potencia y aumentando la redundancia en sus procesos medulares: “La confiabilidad se la das con redundancia”, asegura Navarro Díaz.
En el caso de generación, se trata de aumentar la capacidad de producir energía firme con plantas como La Raisa y El Sitio (Complejo Generador Termocentro) y de respaldo con unidades de respuesta rápida como las que se encuentran en Picure o Guarenas.
En los procesos de transmisión y distribución, la redundancia significa expansión de la red con los sistemas de confiabilidad propios del diseño, como las puestas a tierra y protecciones.
Para equilibrar el balance de potencia, aumentar la compensación reactiva en toda la red de transmisión, al tiempo que se expande, hay que invertir en las líneas: “Ya están hechos los contratos. Se va a intensificar la compensación reactiva que va a mejorar la capacidad de transmisión. En la zona central del país se van a construir 4 subestaciones en Yaracuy, Carabobo, Cojedes y Portuguesa que van a fortalecer la capacidad de exportación al occidente del país, donde tenemos cuellos de botella”.
La multiplicación de la generación termoeléctrica en Venezuela también contribuye con el balance de potencia: “Es el concepto de lo nacional, pero empezando a dar autonomía relativa a algunos sitios, para que estén en capacidad de que en una emergencia, puedan separarse del Sistema Eléctrico Nacional (en el sentido de que dejan de importar), pero en otros momentos pueden suministrar energía al sistema”.
Cabe recordar que el consumo de electricidad de origen hidráulico significa, no sólo disminución de emisiones invernadero, sino ahorro de combustible exportable. Si bien se busca disminuir la importación eléctrica desde Guayana, su permanencia es clave.
Factores que suman
La demanda máxima estimada para este año es de 18.603MW. Aunque la generación se encuentra fortalecida, el Ministro de la cartera eléctrica indica que las interrupciones del servicio siguen respondiendo fundamentalmente a la vulnerabilidad del sistema: “El racionamiento es una política. Y nosotros no la tenemos. Hay una atención a fallas. Ahora, cuando éstas ocurren y de acuerdo a la falla presentada, no nos queda más remedio que restringir el uso de la energía eléctrica en ese momento, mientras se repara la máquina o la línea que falló”.
En otras oportunidades, es la capacidad del sistema la que presenta límites: “Llega un momento en el que no puedes transmitir más energía por el cable, porque éste tiene una capacidad que depende, además, de condiciones ambientales. Cuando la temperatura aumenta, tú no puedes transmitir la misma cantidad de energía que cuando está frío”.
“No hay ningún sistema eléctrico en el mundo que no acuda eventualmente a restricciones de distribución de energía. Por una razón o por la otra, no hay sistemas infalibles”, agregó.
A esto se suma un dramático 30% de pérdidas no técnicas, asociado al hurto de conductores, transformadores y conexiones ilegales, un equivalente a 6.000MW: “Más de 30% de pérdidas no técnicas son energía que se produce, se transmite y cuesta dinero”.
Sobre el negocio que está detrás del hurto de conductores y transformadores, Navarro Díaz, señala: “Es un gran negociante el que está allí, sin escrúpulos ni barreras morales, al que no le importa arriesgar la vida de un ser humano que robe los cables o los transformadores (…) Se necesita conciencia y ciudadanía para la vigilancia. Hay que ser muy rudo con los bandidos que hacen de la cosa pública, un negocio. Para mí es corrupción. Eso es un daño a lo que hace posible la vida de un ser humano”.

miércoles, 29 de junio de 2011

Sistema eléctrico involuciona

Ender Marcano.                     Tal Cual (29-06-11)
Las fallas y el alcance de las mismas han crecido con fuerza, según revela el documento oficial El índice de severidad se ha multiplicado por siete en los últimos tres años, es decir, se corta mucha más energía













 
Decir que el servicio eléctrico ha venido empeorando los últimos años pudiera ser bastante obvio, más aún cuando en el interior del país se reciben informes diarios sobre cortes de energía. 

Sin embargo, el informe anual de gestión 2010 del Centro Nacional de Despacho (CND) retrata como esta realidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) se ha deteriorado, en especial desde el 2008. 

Al compararse los últimos tres años se determina que las interrupciones del servicio, así como la carga promedio que deja de brindarse con cada falla se han incrementado "exponencialmente", tal como relata el documento oficial fechado en mayo de 2011 y que no ha sido divulgado. 

En primer lugar, en el apartado de continuidad del suministro se especifica que la carga promedio anual interrumpida en el 2010 fue de 846 megavatios (MW), cifra 103% más alta que la registrada en el 2009 cuando el promedio fue de 417 MW. 

A esta comparación se debe sumar que en la primera parte del año pasado el SEN estuvo operando bajo unas condiciones especiales, debido al Plan de Racionamiento y Ahorro Energético aplicado por la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec). 

En lo que respecta al tiempo promedio de las interrupciones, éstas también se duplicaron con respecto al 2009. Para ese año la duración de las fallas en promedio fue de 4,53 horas, mientras que en 2010 ascendió a 9,03 horas. 

Al revisarse un poco más atrás, en el 2008 el tiempo de las interrupciones era de 3,37 horas. El ingeniero Nelson Hernández comentó al respecto que este indicador es una muestra de deterioro del SEN.

Otro indicador presentado en el informe que denota el estado en que se encuentra el SEN es el Índice de Severidad, el cual mide el porcentaje de la energía consumida en un año que se vio afectada por fallas. 

El año pasado este índice cerró en 1,094%, es decir, el 1% de la energía total del 2010 se vio interrumpida.
Aunque la cifra pueda lucir pequeña, cuando se compara con los dos años anteriores se obtiene que la misma creciera 162% entre 2008 y 2009, y 198% entre el 2009 y el 2010. 

Es decir, la energía consumida que se interrumpió en este período pasó de 0,140% a 0,367% y cerró el 2010 en 1,094%. "La naturaleza es de manera exponencial y ratifica que estamos ante una condición severa", indicó el ingeniero José Aguilar, consultor internacional en sistemas eléctricos. 

LÍNEAS AL LÍMITE
La forma en que se ha estado operando el Sistema de Transmisión también ha tenido sus consecuencias sobre el desempeño del SEN. Transportar más energía de la debida por las líneas ha llevado a un crecimiento de la indisponibilidad forzada en la Red Trocal de Transmisión (RTT), especialmente en la de 230 kV.
Mientras que para el cierre del 2008 el 2,65% de RTT estuvo indisponible, al finalizarse el 2010 esto se había incrementado a 3,73%, en las líneas de 230 kV. 

En el caso de las líneas de 765 kV la situación fue diferente, pues al compararse con el 2009 y 2008 el porcentaje de indisponibilidad fue mucho menor, y cerró el 2010 en 0,02%. 

El tiempo promedio de interrupción en las líneas de transmisión de 230 kV también se ha venido incrementando en los últimos tres años. 

El año pasado la duración de las interrupciones en la RTT fue de 27,09 horas, mientras que los dos años anteriores había sido de 24,42 horas en 2009 y 16,95 horas en 2008. 

Esta serie de datos, que provienen desde Corpoelec, demuestran que el SEN continúa en deterioro, a pesar de las acciones oficiales.

sábado, 2 de abril de 2011

Entre 700 y 1.200 Mw se ubica déficit de energía eléctrica local


De un universo de 192 unidades, 84 están inactivas, es decir 43,75%
El racionamiento aplicado ayer fue escalonado y de bajo más impacto para la población, en comparación con los días anteriores (Archivo)
 
MARIELA LEÓN |  EL UNIVERSAL sábado 2 de abril de 2011  
 
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) reporta un déficit en generación de aproximadamente 700 a 1.200 megavatios (Mw), dependiendo del desempeño cambiante de la demanda eléctrica en el país. Esta cifra equivale a alrededor de un 65% de la demanda de la Gran Caracas.

Dijo el consultor internacional de sistemas eléctricos, José Aguilar, que este año, a diferencia del anterior, "no existen cifras oficiales del sector pues el Gobierno desde el mes de noviembre de 2010, eliminó la página web del Centro Nacional de Gestión (CNG)".

No obstante "la opacidad de la información", el especialista comentó que "en el país existen 34 plantas eléctricas que cuentan con 192 unidades (hidro/térmicas) que van desde los 10 Mw (generación distribuida) hasta 770 Mw (casa de máquina II de Guri). De ese total 108 están activas y 84 inoperativas, es decir, un 43,75% se encuentra fuera de servicio.

"Si ese grupo de 108 unidades está en buenas condiciones, debería aportar 15.652 Mw, pero las constantes fallas en estas máquinas, indican que la generación es de unos 14.400 Mw", refirió el especialista.

"Podría incluso llegarse a 15.000 Mw, si se exige aún más al embalse de Guri y se violan los límites de transmisión, poniendo a riesgo la confiabilidad y solidez del sistema". Recordó Aguilar que existen 1.055 Mw instalados en plantas de generación distribuida, en diversas localidades del territorio nacional y "a duras penas están aportando unos 350 Mw".

Si la demanda ha estado fluctuando entre 16.300 a 16.700 Mw, hay un déficit que oscila entre 700 y 1.200 Mw al día, sostuvo. "Este estimado no incluye los 1.145 Mw de Guayana, que es adicional. Es decir podemos estar racionando en términos reales unos 2.000 a 2.500 Mw".

A diferencia del martes 29, que el racionamiento comprometió una importante carga del sistema (por falta de disponibilidad en generación), el recorte del servicio eléctrico se hizo ayer en forma "escalonada, desagregado, y en menor proporción" en once estados, alcanzado unos 500 Mw de potencia, se conoció en fuentes sector.

En el caso específico de Monagas, esa entidad contribuyó con un racionamiento de 26,30 Mw "para evitar que se produjeran interrupciones más prolongadas a nivel nacional y así garantizar el equilibrio del sistema", informó la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec).

A la cuenta de tres
El ministro de Energía Eléctrica, Alí Rodríguez informó el jueves en la noche, a través de VTV, que las perturbaciones presentadas recientemente en el SEN obedecen a una debilidad en la capacidad de generación en la región centro occidental del país, al aumento abrupto de la demanda eléctrica durante los últimos días, impulsado por la entrada del verano y el crecimiento económico estimado entre un 4 y 5%.

Señaló que "el crecimiento de la demanda eléctrica en Venezuela es del 6% anual. Ese es un aumento insostenible porque para sustentarlo se necesita inyectar 2.000 Mw al parque de generación cada año". Los 2.116 Mw incorporados en 2010 serían virtualmente insuficientes si se mantiene constante esta tasa de crecimiento.

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