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miércoles, 16 de junio de 2010

Se le cae el bahareque a Chávez

Gustavo Coronel















Ni un pulpo sería capaz de tapar todas las grietas que aparecen, a diario, en el bahareque chavista. La estructura de barro, caña amarga y saliva de loro se resquebraja aceleradamente y ya amenaza con venirse abajo estrepitosamente. Esto es tan evidente que los chavistas más calculadores han comenzado a escaparse para no ser aplastados por su colapso, junto con el demente. En su retórica dominical Chávez aún habla de su bahareque como algo similar a la gran muralla china, pero las grietas indican algo muy diferente.
La estampida de los más vivos.
Ramon Carrizales y su esposa lo vieron así cuando decidieron huir precipitadamente del país, no sin asegurarse de que sus modestos ahorros obtenidos en sus cargos de vicepresidente y de ministro(a) estuvieran a salvo en algun banco extranjero. Henri Falcón advirtió que el bahareque se venía abajo y decidió trasladarse a sitio más seguro, la tienda del PPT. Alberto Muller Rojas colgó los guantes, después de una larga trayectoria sirviendo a la democracia y a la dictadura con igual arrogancia intelectual y falta de escrúpulos. José Vicente Rangel ya tiene tiempo con medio cuerpo afuera, preocupado por ser indiciado por corrrupción. La mafia de PDVSA ha tomado vuelo y se hace de millones de dólares importando comida podrida y contratando equipos viejos, gallinas flacas, a precios de gallina gorda, siempre y cuando le quede su parte.
El control de cambios.
El férreo e inepto control de cambios que ha impuesto el régimen afecta la vida económica de la nación pero también la vida normal de los ciudadanos y su capacidad para viajar libremente. Esto ha causado una profunda insatisfacción entre los venezolanos, quienes aman la libertad individual.
Huída de capitales.
Esta es una gran grieta ya que se estima en unos diez mil millones de dólares al año. Mucho del dinero huído es de los chavistas mismos. El dinero en la Venezuela de Chávez se hace rapidamente, si se tienen los contactos con el régimen, pero así como se hace así se va del país. El control de cambios no existe para los chavistas. Fernandez Berruecos, hoy en desgracia temporalmente, pasó de ser un modesto comerciante hace ocho o nueve años, a declarar un patrimonio por mil seiscientos millones de dólares. Esa sangría ha debilitado considerablemente al régimen y no amaina sino que tiende a incrementarse.
Ausencia de Inversión Directa Extranjera.
Esta grieta tiene que ver con la ausencia total de inversión directa extranjera. La inversión neta ha sido negativa en los últimos años, es decir, los inversionistas se han llevado el dinero que tenían invertido. Este colapso de la inversión extranjera ha forzado al régimen a endeudarse con los chinos y los rusos. Esta deuda de unos $30.000 millones se pagará con petróleo futuro. Es decir, Chávez ha hipotecado los recursos del país, lo cual es ilegal. Esto le ha dado dinero a corto plazo para seguir en su cadena de derroche dentro y fuera de Venezuela, en una orgía de despilfarro como nunca la habíamos visto en nuestro país.
Deterioro de PDVSA
Una gran grieta está representada por el deterioro de PDVSA, empresa otrora ejemplar hoy convertida en un pozo séptico, donde la comida podrida, las gabarras hundidas, la adiposidad burocrática y laboral y las refinerías semi-paralizadas revelan la inmensa magnitud de su degradación. Esta empresa es la caja no tan chica de Chávez pero el dinero merma debido a la baja producción y a la entrega de miles de barriles regalados a Cuba o cambiados por cambures y caraotas en el Caribe, por armas rusas o satélites chinos chimbos.
La Prostitución y Desmoralización del ejército.
Una enorme grieta ha surgido en la fuerza armada venezolana, al dividirse entre adulantes e institucionales. Una parte apreciable de la fuerza armada ha sido comprada por Chávez con aumentos de sueldo, privilegios indebidos y haciéndose de la vista gorda ante los negociados de algunos de sus líderes. Ello los ha llevado a desfilar obedientemente, vestidos de payasos escarlatas, gritando patria, comunismo o muerte, en negación de su deber con la nación. Mientras tanto, Chávez ha tratado de reemplazar a estos prostitutos con miles de pobres venezolanos a quienes se les ha vestido como extras en una película de Román Chalbaud y se les ha dado un “chopo” para que defiendan al país de la invasión de los gringos, algo que no termina de llegar. La fuerza armada representa hoy una profunda grieta en el chavismo porque no hay dinero suficiente para mantenerlos contentos en el mediano plazo.
La ineptitud burocrática.
Esta es una tronera, más que una grieta. Se expresa en términos de comida podrida, de medicinas vencidas, de escasez de alimentos, de fallas eléctricas, falta de agua potable, colapso vial, falta de divisas extranjeras para la actividad comercial, la galopante criminalidad y el derrumbe de las misiones y de los sistemas hospitalarios y educativos de la nación. La presidenta de PDVAL, una señora llamada Virginia Mares, acaba de ser despedida por incompetente, como lo fue Angel Rodriguez como ministro de la electricidad (se robaba la luz para su casa en Anzoategui). Mares reemplazó a Pulido, hoy detenido por el caso de los millones de kilogramos de comida podrida importada por PDVAL/PDVSA. El demente se desespera porque entiende, como lo entendemos nosotros, que sus colaboradores son unas plastas, excepto que solo él tiene la culpa de haberlos nombrado. Los insulta en televisión pero eso no surte ningún efecto. Nadie deja de ser estúpido por ser insultado. Diosdado Cabello es uno de los objetivos favoritos del demente, aunque esa hostilidad tiene bastante que ver con celos
La corrupción.
Esta grieta es inmensa y es abierta por los familiares de Chávez, por sus amigotes, por los ministros de finanzas como Nóbrega y Merentes, por Rafaél Ramírez en PDVSA y PODRIVESA, por los militares del Plan Bolivar 2000, por los miembros del Poder (in) Moral, por los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, por los embajadores del chavismo y por el mismo Hugo Chávez. En efecto, corrrupción no solo es robar, que también lo hacen muy bien, sino abusar del poder para sus fines personales, violar las leyes y la constitución, amenazar a los disidentes políticos con la cárcel, negar su condición de funcionarios públicos para ponerse al servicio de un hombre, utilizar indebidamente los bienes del estado para sus fines particulares.
Las expropiaciones y confiscaciones.
Esta grieta se ha ahondado ultimamente con la orgía de expropiaciones y confiscaciones hechas por el demente. No solo son inncesarias y contraproducentes, creando gran rechazo popular, sino que son violatorias de las leyes venezolanas, ya que en muchos casos no existe pago oportuno ni justo como indemnización.
La toma de la gerencia pública por los trabajadores.
Esta resquebrajadura es tan dañina como grotesca. Chávez le ha entregado a los trabajadores el manejo de las empresas de la CVG, por otra parte ya quebradas, y exhorta a los trabajadores a asumir el control de PDVSA. El demente acelera su caída por ganarse unos cuantos aplausos de la galería. Es tan absurdo esto que los mismos trabajadores de la CVG (Sidor) quieren vender sus acciones y el régimen no se las quiere comprar. En empresas donde ahora todos son caciques, quien trabaja?
El asalto a la propiedad privada.
El asalto a La Carolina de Diego Arria y los asaltos a los depósitos de POLAR han causado un unánime rechazo del pueblo venezolano, con la única excepción de un reducido número de resentidos sociales quienes se regocijan con estos actos de vandalismo chavista. La indignación popular es una grieta importante en el bahareque chavista.
Persecución de los líderes de la sociedad civil venezolana.
Oswaldo Alvarez Paz, Franklin Brito, Guillermo Zuloaga, los comisarios, la inhabilitación caprichosa de Leopoldo López y otros líderes políticos, la prisión de carniceros humildes, la abusiva prisión de la jueza Afiuni, todo ello configura una enorme tronera en el bahareque de Chávez. Su figura despótica es ya reconocida en todo el mundo, al lado de Mugabe, Ahmadinejad, los hermanos Castro y otros forajidos de la política mundial.
La mayor tronera en el bahareque es Hugo Chávez.
A pesar de las grietas medianas y grandes que exhibe el bahareque chavista no hay ninguna mayor que la creada por el mismo demente. Su vulgaridad, progresiva incoherencia, insensibilidad social disfrazada de defensa de los pobres, su odio contra todos quienes tienen éxito, su alineamiento con terroristas y narcotraficantes, su hostilidad contra el mundo civilizado, todo ello refleja una personalidad patológica, sociopática que hará las delicias de los psiquiatras una vez que salga del poder (porque hoy nadie se atreve a hacerlo).
El bahareque de Hugo Chávez se viene abajo. El demente no logrará terminar su mandato debido a la profunda descomposición del régimen. Se llevará a cabo una implosión del régimen. Esto es algo que se huele en el aire, que todos intuimos cercano.

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