domingo, 18 de octubre de 2026

El Hidrogeno Blanco en Venezuela

Por: Nelson Hernández

 

  • En Venezuela, geológicamente es altamente factible y existen indicios teóricos sólidos de que puedan existir yacimientos o flujos de hidrógeno blanco[1].

 

El hidrógeno blanco (vector energético clave en la transición energética) no se explora bajo los mismos principios que los hidrocarburos fósiles tradicionales, sino que requiere la identificación de fábricas geoquímicas activas en la corteza o manto terrestre. Analizando el marco geotectónico de Venezuela, se identifican al menos tres escenarios principales con alto potencial para su generación y acumulación:


1. El Escudo de Guayana (Cratón Amazónico)

 

Las regiones cratónicas[2] estables del planeta (como los escudos en Canadá, Australia o África) se han convertido en el foco principal de la exploración mundial de hidrógeno natural.

  • Contexto local: El sur de Venezuela alberga rocas extremadamente antiguas del Arcaico y Proterozoico (como el Complejo Imataca y los cinturones de rocas verdes o greenstone belts de la Provincia de Pastora).
  • Mecanismo: En estos basamentos cristalinos profundos ocurren procesos de radiólisis del agua (descomposición de moléculas de agua por la radiación natural de minerales de uranio y torio presentes en granitos) y desgasificación profunda de la corteza terrestre, permitiendo que el hidrógeno migre y quede atrapado bajo formaciones sellantes estables.

2. Fajas de Rocas Ultramáficas y Procesos de Serpentinización

 

El motor más eficiente y conocido de hidrógeno natural a nivel global es la Serpentinización, una reacción termoquímica exotérmica que ocurre cuando el agua subterránea entra en contacto con rocas ricas en hierro y magnesio (ultramáficas como peridotitas, dunitas o piroxenitas) a ciertas profundidades y temperaturas (típicamente entre 200 °C y 300 °C). El agua se oxida a expensas del hierro ferroso de la roca, liberando gas hidrógeno (H2) libre y puro.

 

  • Contexto local: Aunque dominan las cuencas sedimentarias, Venezuela posee complejos ofiolíticos y cinturones metamórficos en el norte del país (asociados alóctonos de la Cordillera de la Costa y sistemas de sutura caribeños) que contienen cuerpos máficos y ultramáficos donde este mecanismo podría activarse al ser cruzados por flujos hidrotermales o acuíferos profundos.

3. Sistemas de Fallamiento Maestro y Cuencas Sedimentarias Profundas

 

Las grandes cuencas sedimentarias de Maracaibo y Maturín (Oriental), así como los sistemas de fallas transcurrentes mayores (como el sistema de fallas de Boconó, San Sebastián y Oca-Ancón), generan una intensa fracturación cortical.

 

  • Contexto local: Estas fracturas profundas actúan como conduits (conductores preferenciales) que permiten el ascenso de gases desde el basamento cristalino hacia las capas sedimentarias superiores. Asimismo, muchas trampas estructurales y fallas sello en cuencas petroleras inactivas o maduras podrían, teóricamente, comportarse como reservorios capaces de acumular gas hidrógeno si existen rocas sello competentes (como evaporitas o arcillas impermeables) que eviten su rápida difusión debido al diminuto tamaño de la molécula de H2.

4. Retos y Perspectivas desde la Exploración

 

A pesar de que el marco geológico venezolano es sumamente rico y diverso —ofreciendo condiciones propicias tanto en su basamento precámbrico como en sus complejos tectónicos septentrionales —, no existen en la actualidad descubrimientos comerciales certificados ni campañas de exploración sistemática enfocadas exclusivamente en el hidrógeno natural o blanco, ya que la atención histórica ha estado volcada casi en su totalidad en el petróleo y el gas natural convencional.

 

Para confirmar y cuantificar yacimientos de hidrógeno blanco en el país, la industria geológica requeriría implementar metodologías modernas de exploración no invasiva, tales como:

 

  • Mediciones geoquímicas de gases en suelos (detección de h-flux o exhalaciones difusas).
  • Análisis de composición de gases en pozos de petróleo y gas cerrados o inactivos (ya que muchos pozos abandonados en cuencas maduras reportan trazas anómalas de hidrógeno que históricamente no se cuantificaban).
  • Modelado termodinámico y geofísico de las raíces corticales y zonas de falla profunda.

 

En conclusión:

 

La geología de Venezuela tiene el potencial para albergar hidrógeno blanco, tanto en los ambientes cratónicos del sur como en los sistemas de fallamiento y alteración hidrotermal del norte, representando una línea de investigación prospectiva de gran valor para la transición energética futura.

 



 



[1]  Este escrito es una recopilación de consultas a varias plataformas de IA

[2] Hace referencia a todo aquello perteneciente o relativo a un cratón, que es la parte más antigua, rígida y estable de la corteza continental de la Tierra

1 comentario:

Anónimo dijo...

Excelente publicación Nelson. Ojalá las firmas n
Norte americanas que buscan Oro en Venezuela, perforen más abajo en suelos de Guayana buscando ése hidrógeno blanco, que pudiera contener trazas de Tritio, de altísimo valor como combustible para la fusión nuclear.

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