viernes, 2 de septiembre de 2011

Libia, laboratorio de la OTAN

Orlando Ochoa Terán

 

 
La iniciativa de EE UU para defenestrar a Gadafi del poder sirvió de pretexto para experimentar un avanzado programa de “operaciones de información”. Las vulnerabilidades de un país petrolero sirvieron de modelo para ensayar nuevas acciones ofensivas que cambiarán para siempre los conceptos de guerra y conflictos de baja intensidad.
 
Los resultados de este ciberataque a los sistemas de defensa aérea y de comunicaciones suplidos por Rusia a Libia fueron tan exitosos que el comandante de Operaciones Navales de la Armada de EE UU, almirante Gary Roughead, no tuvo empacho alguno en manifestar su entusiasmo en una entrevista a la prestigiosa publicación especializada Aviation Week. El almirante Roughead se refirió a los sistemas misilísticos antiaéreos de largo alcance como los SA-5, de medio alcance como los SA-6 y SA-8, así como los de última generación, SA-24. La importancia que tiene para los venezolanos este experimento es que se trata de los mismos sistemas que el gobierno bolivariano ha adquirido en miles de millones de dólares a Rusia para enfrentar también una hipotética ofensiva gringa.
 
El despliegue de un sistema SA-24 en Libia (conocidos también como Igla-S Grinch) causó revuelo en sectores militares porque no existía registro alguno de adquisición de estos sofisticados sistemas rusos de defensa aérea. Cables diplomáticos revelados por Wikileaks sugerían que  el gobierno bolivariano los había suplido. Pero más tarde se establecieron diferencias entre los adquiridos por Venezuela (MANPADS, versión portátil)  con y los lanza misiles tierra-aire SA-24 montados en un camión del ejército libio.
 
De las declaraciones del almirante Roughead se concluye que para desactivar estos avanzados sistemas rusos se usó un bloqueador electrónico de señales (Growler), que estaba en período de prueba desde 2009, instalados en la superficie de buques y submarinos próximos a la costa de Libia. El almirante Roughead asegura que los combates del futuro “se van a iniciar y sostener en un ambiente electromagnético”.
 
¿Private Military Corporations?
Una versión desclasificada del Project Cyber Dawn Libya deja en claro que los ciber ataques de EE UU a Libia fueron asistidos por expertos en seguridad cibernética y empresas como VerySign Inc..
 
El Project Cyber Dawn Libya, integrado por 21 expertos, fue diseñado por Cyber Security Forum Iniciative (CSFI), un grupo de especialistas conformado por oficiales militares, académicos y líderes corporativos de distintas partes del mundo.  Uno de los líderes de Cyber Dawn Libya, es el fundador de CSFI, Karim Hijazi, CEO de la firma Unveillance LLC, empresa a la cual se le acredita haber sustraído cerca de 1.000 correos electrónicos que fueron la base de la ofensiva electrónica contra Libia.  Así como Jeffrey   Bardin, un criptoanalista, ex funcionario de la National Security Agent (NSA).
 
El proyecto delineó, por ejemplo, los modos de incapacitar la refinería de Ras Lanouf, que produce 200.000 barriles diarios de petróleo en la costa de Libia, con un virus semejante a Stuxnet, que provocó el colapso del programa de enriquecimiento de uranio en Irán, a fines del pasado año.
 
Operaciones de Información
Consultados funcionarios del gobierno de EE UU sobre estos ciberataques, no negaron ni confirmaron estas operaciones.
 
En la más reciente doctrina conjunta del Pentágono un ciberataque es considerado un acto de guerra y en consecuencia abre las compuertas para usarlas en cualquier estrategia ofensiva/defensiva. William Bayles,  quien aborda la connotación ética del ciberataque, afirma que en esta doctrina se incluyen los ataques a las redes computarizadas y otras disciplinas militares que toman el nombre genérico de “Information Operations”. IO es definida como “acciones tomadas para afectar la información y los sistemas de información del adversario al tiempo que se defiende la propia información y los sistemas de información”.
 
Pese a que era improbable que el gobierno de Gadafi hubiera podido neutralizar la masiva ciberofensiva desplegada por EE UU y la Otan, el grupo CSIF pudo identificar a grupos del exterior que ayudaron al gobierno libio en el acceso a objetivos específicos. Por lo menos 10 grupos de hackers  estaban comprometidos en actividades de apoyo al gobierno libio. Uno de ellos militantes de la resistencia en Irak conocido como Iqziad (Fundador del Tarek Bin Ziad Group), del “Jihad Electrónico”, creadores del virus  “Here You Have”, que se cree infestó a corporaciones como Google, NASA y AIG, entre otras.
 
Libia es el primer laboratorio de “operaciones de información” avanzadas. Con los resultados obtenidos, no será el único.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Energias Alternativas. Oportunidad no aprovechada

Nelson Hernandez (Revista Dinero- Agosto 2011)

Se define como energías alternativas (EA) a aquellas no consideradas como tradicionales. Sin embargo, a raíz de la problemática del Cambio Climático se amplia el concepto al indicar que son todas las fuentes energéticas que no implican la quema de combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón), por lo cual se incluyen la hidroelectricidad y la nuclear.

Motivado a la crisis estructural energética (hidrocarburos + eléctrica) presente en el país, se ha mencionado a las EA como una solución al problema. Nada más alejado de la realidad, ya que pueden contribuir, pero no son la solución real a la situación.

De hecho, el potencial estimado de energías renovables o alternativas para el 2010 en Venezuela, es de 450 millones de toneladas de petróleo (equivalente a nueve millones de barriles diarios de petróleo). Pero hacer utilizable parte de ese potencial requiere de tiempo, dinero y tecnología, donde los dos primeros factores son claves para la solución de la crisis en el corto plazo.

Esa inquietud por el uso de las EA se manifestó oficialmente en el año 2000, cuando Venezuela firmó el Tratado de Johannesburgo, adquiriendo un compromiso para el año 2010 de satisfacer sus requerimientos energéticos con el 10% generado por EA. Cabe señalar que hasta ahora no se ha construido ningún proyecto de envergadura que tenga ese objetivo. El de mayor relevancia, aún en construcción, es la Granja Eólica de Paraguaná con una capacidad de 100 MW, prometido para el año 2005, el cual tiene un micro impacto en la matriz energética venezolana.

En Venezuela, y en la mayoría de los países latinoamericanos, el desarrollo de las EA presenta una serie de barreras que habría que vencer. Entre estas destacan: Bajos niveles de concienciación pública; distorsiones del mercado causado por subvención de las energías convencionales (precios bajos de combustibles y de electricidad); marcos políticos normativos ineficientes; conocimientos técnicos inadecuados y desinformación en general

La acción mas reciente hacia el uso de las EA, podría venir “encapsulada” en la futura ley del Uso Racional y Eficiente de la Energía, donde se establecería que para impulsar parques eólicos o el uso de energía solar u otra fuente alternativa, por parte del sector privado, se establezca la exoneración o reducción de los pagos por impuesto sobre la renta e impuesto al valor agregado. Igualmente, debiera dársele incentivo a todo productor - consumidor (Prosumer) que utilice bidireccionalmente o no las energías alternativas.

En el caso de los biocombustibles la situación ha sido similar. Para el etanol, el gobierno venezolano ha propuesto un proyecto de siembra de 100.000 hectáreas de caña de azúcar en los estados Monagas, Cojedes, Portuguesa, Trujillo y Barinas. La producción seria procesada en 11 centrales azucareros, y cuya producción diaria de 7.000 barriles (7 MB) se iniciaría en el año 2008. Estos sustituirían al oxigenado metil ter butil eter (MTBE) en la gasolina para evitar el “pistoneo” del motor. Cabe señalar que para el volumen de consumo de gasolina actual (290 MBD) es necesario producir 29 MBD de etanol. A la fecha no se ha producido el primer litro de este biocombustible.

Por otra parte, la experiencia internacional indica que el impacto de la incorporación de las EA a una matriz energética se muestra entre 3 a 5 años de haberse iniciado un programa o políticas para su desarrollo, como por ejemplo el de España que estableció en el año 2006 que: “todo inmueble nuevo o reconstruido a partir del 2008 debe generar el 20% de sus necesidades energéticas con EA”. Cabe señalar que el país de avanzada en materia de los denominados “inmuebles verdes o ecológicos” es los Estados Unidos.

Finalmente, Venezuela posee un alto potencial de recursos de EA, y su incorporación en el mediano plazo requiere de políticas públicas claras y novedosas, sobre todo las relacionadas con el precio de los energéticos.

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