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miércoles, 26 de julio de 2017
viernes, 24 de marzo de 2017
Factores y Tendencias en el Mercado Energetico
Juan Luis Martínez Bilbao
Marzo 2017
En los últimos 20 años se han venido registrando importantes cambios en el mercado energético, que en su conjunto han afectado a todas las fuentes de energía. El petróleo ha sido por varias décadas la primera fuente de energía primaria en el mundo; hasta la década de 1960 - 1970 la demanda global de energía se abastecía en casi un 50% a partir del petróleo. A pesar de haber mantenido su crecimiento en cuanto a volumen, la aceleración de la demanda energética, aunada a factores de carácter económico, estratégico y tecnológico, ha hecho que su participación haya ido disminuyendo en favor de otras fuentes de energía como las renovables y el gas natural.
A pesar de estos cambios, el petróleo aun predomina, a nivel mundial, como fuente primaria de energía; desde 2003 hasta 2016 la producción ha pasado de 78 a 97 millones de barriles diarios. Sin embargo, es necesario indicar que dentro del contexto petrolero, también se han registrado cambios significativos. Siendo el principal de ellos el impactante desarrollo de la explotación mediante tecnología de “fracturamiento” o fracking, necesaria para extraer petróleo y gas natural de formaciones rocosas a base de lutitas o esquisto (shale oil y shale gas), y que no fue hasta hace unos 10 años que ha podido ser aplicada con excelentes resultados comerciales, especialmente en Estados Unidos. Por otra parte, existen importantes reservas de petróleo y gas de lutitas, y se han descubierto nuevos yacimientos de gas y petróleo convencional en varias regiones, lo cual confirma que el predominio de los países tradicionalmente productores de petróleo, como los integrantes de la OPEP, así como Rusia, Méjico, Canadá, etc. enfrentan una fuerte competencia como exportadores de crudo.
Estos cambios en el negocio petrolero se unen ahora a un conjunto de tendencias que se pueden agrupar en dos grandes bloques. El primero viene dado por la creciente preocupación y la demostración de los efectos de la emisión de gases de efecto invernadero, a los que se atribuye un importante peso sobre el calentamiento global. Este factor está generando mundialmente una serie de compromisos, que aun cuando en el corto plazo puedan encontrar escollos de carácter político, como los pronunciamientos del actual gobierno de Estados Unidos, cada vez gana más adeptos en pro de la reducción de las emisiones del uso de combustibles fósiles, estimándose que a mediano plazo dichos compromisos generen fuertes estímulos al desarrollo y uso de fuentes energéticas alternativas, así como al desplazamiento en primer término del carbón para generación eléctrica, y paulatinamente una reducción más acelerada de la participación del petróleo en la matriz energética global. El segundo factor, cuyo peso es igualmente significativo, es el factor político – estratégico que denominamos “seguridad energética”. Este factor es de extrema importancia para todos los países desarrollados y para otros países superpoblados y con elevadas tasas de crecimiento económico como China e India, que buscan una menor dependencia del uso de petróleo importado y tienen como objetivo asegurar el abastecimiento energético interno necesario para su crecimiento y manejo de contingencias.
Las proyecciones de varias entidades especializadas indican el aumento progresivo de la eficiencia, tanto en la generación como en el uso de la energía, así como el desplazamiento paulatino del carbón y del petróleo en la matriz energética global. Por otra parte, la nueva estructura en la oferta de petróleo hace prever que a nivel de precios, excepto por razones puntuales o coyunturales, no se registrarán cambios significativos en el mediano plazo, y la competencia por conservar mercados va a predominar sobre los controles de precios que tradicionalmente se llevaban a cabo mediante acuerdos entre productores para restringir los niveles de oferta.
En este contexto tenemos a Venezuela, ahora en precarias condiciones económicas y con una industria petrolera muy afectada por el deterioro de sus operaciones, su infraestructura y sus mercados.
Venezuela enfrenta un conjunto de retos que en el corto plazo exigen una recuperación acelerada de las operaciones de su industria petrolera, así como instrumentar cambios profundos en su marco jurídico y fiscal que le permitan en el mediano plazo, no solo levantar su producción y rescatar mercados, sino además lograr diversificar su economía para hacer sostenible el crecimiento y el bienestar a largo plazo. Tal como lo plantea el Ing. Nelson Hernández: “"...lo que sí es cierto es que el petróleo no va a ser nunca más la base solida para un desarrollo prolongado de Venezuela; hay que buscar otras opciones, otras alternativas de generar riqueza, pero generar riqueza desde el punto de vista del trabajo, no desde el punto de vista del rentismo..."
domingo, 15 de enero de 2017
martes, 4 de octubre de 2016
miércoles, 6 de agosto de 2014
Más de cien bolos costará llenar el tanque de gasolina
Daniela García
El Gobierno se prepara para encarecer el combustible, que requiere
un ajuste de al menos dos mil 700 por ciento. Para Nelson Hernández,
experto en energía, el Ejecutivo subirá el precio del carburante a Bs.
2,75 por litro. La medida le garantizará al poder central recursos por
Bs. 86 mil 97 millones
Se viene otro golpe al bolsillo. Tras 17 años con el mismo precio, el Gobierno prepara un aumento de la gasolina, el único producto barato que queda en Venezuela. El incremento no luce moderado.
Mantener la tarifa amarrada por más de tres lustros, en una economía inflacionaria como la venezolana, hace que el costo de producción del combustible supere el monto de venta al público.
Es así como el Estado, por decisión de los gobiernos de los últimos años, asume el subsidio del carburante.
La subvención representa para el país una carga de tres mil millones de dólares al año, si se considera netamente su costo de elaboración, asegura Nelson Hernández, experto en materia energética.
El subsidio sube a 13 mil millones de dólares por año si se calcula con base en el costo de oportunidad; es decir, la diferencia entre el precio del mercado interno con el del externo, de acuerdo con Luis Martínez, del Centro de Orientación de Energía (Coener).
Lo que viene
La producción, distribución y comercialización de un litro de gasolina cuesta 2,7 bolívares. Pero en las estaciones de servicio se vende en 0,097 y 0,070 en los casos de 95 y 91 octanos, respectivamente.
Lo que pagan los usuarios no cubre ni cinco por ciento del costo de producción. Para acabar con el diferencial, el Gobierno tiene abierto un debate sobre el precio.
Para Hernández, todo apunta a que la nueva tarifa se ubicará en 2,75 bolívares por litro, lo que implicará un incremento de dos mil 700 por ciento.
Con el aumento, el tanque de 40 litros de un vehículo, que se llena con 3,8 bolívares, se abastecerá con 108 bolívares.
Los ciudadanos que tengan que surtir su carro una vez por semana deberán disponer de 432 bolívares al mes para la compra de gasolina, el equivalente a 10 por ciento de un salario mínimo.
Más ingresos
De acuerdo con cálculos de Ecoanalítica, el ingreso que generaría poner el precio del combustible en al menos Bs 2,7 el litro estaría por el orden de los $ siete mil 827 millones; es decir, 86 mil 97 millones de bolívares al tipo de cambio del Sicad I (Bs/$ 11), equivalente a 2,5 por ciento del PIB.
Para reforzar la propuesta, Nicolás Maduro, presidente de la República, asegura que los recursos que se obtengan podrán alimentar un fondo para financiar programas sociales, como la Misión Vivienda, Con Amor Mayor y Patria Segura.
A juicio de Hernández, con el encarecimiento de la gasolina, el Gobierno trata de obtener más bolívares por la venta que le sirvan para mantener su gasto interno y "correr la arruga" al menos hasta diciembre de este año.
Tema sensible
El precio de la gasolina se consideraba un tema sensible en el país, luego que en 1989 un incremento del combustible desató violentas protestas en Caracas, que quedaron en la historia como El Caracazo.
Diferencial
La gasolina en Venezuela tiene un precio equivalente a dos centavos de dólar, mientras que en el mercado internacional se ubica en 100 centavos.
En cifras
285 mil barriles diarios de gasolina produjo PDVSA en 2013.
299 mil barriles diarios del combustible se consumieron en el mercado interno el año pasado.
14 mil barriles diarios del carburante tuvieron que ser importados para cubrir la demanda interna en 2013.
jueves, 29 de mayo de 2014
$ 24 millardos al año destina el gobierno al subsidio energético
NICOLLE YAPUR
El costo de producir gasolina está en 26 dólares por barril
El costo de producir gasolina está en 26 dólares por barril
Si se toma en cuenta la tasa del Sicad II, el litro de gasolina debería costar 8 bolívares para cubrir costos, aseguran expertos
El subsidio energético, que
incluye el de la gasolina, el gas y la electricidad, le cuesta al Estado
24 millardos de dólares anuales, de acuerdo con los cálculos del
ingeniero Javier Larrañaga.
En un
foro realizado en la Universidad Católica Andrés Bello, organizado por
el Grupo Orinoco, el experto explicó que solo el subsidio al combustible
abarca 13 millardos de dólares al año, lo cual puede representar, según
la tasa de cambio que se tome como referencia, entre 1,7% y 7,2% del
producto interno bruto.
Para tener
una referencia, Larrañaga destacó que el monto del subsidio energético
equivale a las exportaciones de petróleo no cobrables. Información
interna de Pdvsa, correspondiente a junio de 2013, indica que el crudo
que se envía a través de convenios internacionales, como el Fondo Chino y
Petrocaribe, suma 24 millardos de dólares.
El
costo de producir gasolina está en 26 dólares por barril, cerca de 16
centavos de dólar por litro. Para cubrir el costo, si se toma como
referencia el tipo de cambio del Sistema Complementario de
Administración de Divisas, el precio debería situarse en 1,6 bolívares
por litro, señaló. “Si se calcula al tipo de cambio del Sicad II, que es
cercano a 50 bolívares, el precio tendría que ser 8 bolívares el
litro”, dijo.
En el resto del mundo,
el precio promedio es entre 80 centavos y un dólar el litro. En Colombia
está en 1,4 dólares, lo que explica el contrabando de extracción debido
a que el litro en Venezuela cuesta 0,01 dólares. Calcula que a Colombia
se desvían aproximadamente 80.000 barriles de gasolina diarios.
Cualquier
medida de ajuste que se tome sobre los precios no debe ser una puntual o
improvisada, sostuvo el ingeniero Juan Luis Martínez. Afirmó que
mientras más se espera más difícil será aplicarla. Los expertos
coincidieron en que el aumento debe hacerse de manera simultánea a la
revisión de los acuerdos internacionales.
miércoles, 16 de abril de 2014
Comentarios Generales sobre Resultados PDVSA 2013
Juan Luis Martinez
- Un reporte de 677 páginas con un alto contenido ideológico y muy poca rendición de cuentas sobre producción, ventas, planes de crecimiento, siniestralidad; tanto en el caso de Pdvsa como en el sector petroquímico y minero.
- Se declara abiertamente la intencionalidad del uso político de las empresas, no solo en Venezuela, sino con la finalidad de extender influencia ideológica hacia otros países.
- No se observa ninguna cifra que denote crecimiento en la producción, tal como se viene anunciando, en el caso de Pdvsa, desde 2005 (Plan Siembra Petrolera). Contrariamente, la producción petrolera viene declinando y las cifras que reportan siguen en significativa contradicción con las que se publican a nivel internacional tanto en los reportes de la OPEP, como de la Agencia Internacional de la Energía (IEA). En el caso de la petroquímica y la minería, el panorama es aun mas desolador.
- En el caso de las refinerías y el suministro al mercado interno de gasolina, diesel y gas GLP (gas doméstico para bombonas), las cifras son poco claras, escuetas; la producción es presentada en forma combinada con las de refinerías en el exterior (Refinería Isla), la producción de líquidos del gas natural, de los cuales se genera el gas GLP, presenta una fuerte caida sin explicación alguna, no se indican los volúmenes de productos refinados que se están importando, no hay comentarios sobre la problemática de la escasez de gasolina en los estados fronterizos ni sobre la actividad de contrabando, y finalmente, no se presenta información alguna de los resultados de la investigación sobre la tragedia de Amuay, de la cual solamente se repite que fue producto de un sabotaje.
Comentarios específicos:
- Aspectos burocráticos en conflicto: casos relevantes
Rafael Ramírez: es Ministro de Petróleo y Minería, y a la vez, Presidente de PDVSA, y además, Presidente de la filial PDVSA Petróleo, lo cual sigue, por años, en contradicción administrativa por ser uno de ellos fiscalizador y rector de los otros. Esta es, en definitiva, una de las causas del desastre administrativo y operacional de la industria petrolera venezolana.
Ower Manrique: es Vice-ministro de Minas, pero también se desempeña como:
Eulogio Del Pino: es Presidente de PDVSA Servicios, S.A., pero también se desempeña como:
- En cuanto a las reservas probadas de petróleo, que se anuncian en 298 mil millones de barriles, hay serios cuestionamientos. La mayor parte provienen de la Faja del Orinoco, y fueron calculadas con factores de recobro por encima de lo normal (infladas), y por otro lado, para que esas reservas sean recuperables en lapsos razonables de explotación, sería necesario producir mas de 17 millones barriles diarios durante mas de 40 años. Estos valores son muy cuestionables (ver Barriles de Papel No 110, de Diego González Cruz- anexo).
- Los volúmenes de producción, incluyendo condensados y líquidos del gas natural, se indican en 3,0 millones de barriles diarios, sin embargo, en 2006 se reportaron en 3,3. ¿Por qué sus propios números indican un constante declive en la producción? No lo explica; tampoco explica por qué la OPEP y la IEA reportan cifras de producción en Venezuela menores de 2,3 millones de barriles diarios.
- La producción de gas se reporta en 7400 millones de pies cúbicos diarios; mientras que en 2006 era 7100; ¿Cómo es eso posible si la mayor parte del gas es asociado y en 2006 se reportó una mayor producción petrolera?
- Los líquidos del gas natural han registrado una dramática reducción; de producir 177 mil barriles diarios en 2006, en 2013 fue de 116 mil. ¿Cómo es posible eso si supuestamente en 2013 se produjo un volumen promedio de gas superior al de 2006?
- Los volúmenes de producción de productos refinados se reportan, o bien sumados a los que produce refinería Isla (Curazao), o como una suma global de los que se producen en Venezuela (Cuadro No 4); esto impide contrastar con transparencia la situación de nuestras refinerías, las cuales han seguido dando señales de operación irregular.
- Entre uno de los puntos de mayor interés es conocer los resultados de la investigación del accidente de Amuay de agosto de 2012, y sobre esto se limita a repetir que lo ocurrido fue un acto de sabotaje, sin indicar quienes fueron los responsables y sin permitir una investigación de carácter independiente; ¿qué tiene que decir al respecto la Fiscalía General de la República?
- No se indica por qué en 2012 y en 2013 se arrojaron a la atmósfera (quemaron) mas de 11 mil millones de metros cúbicos de gas natural, mientras que en 2006 y 2007 esta cifra fue menor de 5 mil (Cuadro No 5) ¿Acaso no se están efectuando las inversiones necesarias para su recolección? ¿Qué tiene que decir al respecto el Ministerio como ente fiscalizador?
- ¿Por qué la inyección de gas, tan importante para la producción petrolera, se ha reducido en casi 7 mil millones de metros cúbicos entre 2006 y 2013? (Cuadro No 5) ¿Será ésta una de las razones por las que la producción petrolera sigue declinando? ¿Qué consecuencias trae esto en nuestros yacimientos? ¿Por qué el Ministerio, como ente fiscalizador, no hace mención alguna a este punto?
- El Cuadro No 7 muestra cifras preocupantes:
¿Cómo se explica todo esto? Esto mas bien permite entender por qué Venezuela está entrando en una profunda crisis de carencia de divisas. PDVSA cada vez produce menos divisas y requiere mas de ellas para sus operaciones.
- En cuanto al sector Minería, el cuadro No 3 de esta sección, pag 606, es un resumen de la lamentable situación de todo el sector:
- Un reporte de 677 páginas con un alto contenido ideológico y muy poca rendición de cuentas sobre producción, ventas, planes de crecimiento, siniestralidad; tanto en el caso de Pdvsa como en el sector petroquímico y minero.
- Se declara abiertamente la intencionalidad del uso político de las empresas, no solo en Venezuela, sino con la finalidad de extender influencia ideológica hacia otros países.
- No se observa ninguna cifra que denote crecimiento en la producción, tal como se viene anunciando, en el caso de Pdvsa, desde 2005 (Plan Siembra Petrolera). Contrariamente, la producción petrolera viene declinando y las cifras que reportan siguen en significativa contradicción con las que se publican a nivel internacional tanto en los reportes de la OPEP, como de la Agencia Internacional de la Energía (IEA). En el caso de la petroquímica y la minería, el panorama es aun mas desolador.
- En el caso de las refinerías y el suministro al mercado interno de gasolina, diesel y gas GLP (gas doméstico para bombonas), las cifras son poco claras, escuetas; la producción es presentada en forma combinada con las de refinerías en el exterior (Refinería Isla), la producción de líquidos del gas natural, de los cuales se genera el gas GLP, presenta una fuerte caida sin explicación alguna, no se indican los volúmenes de productos refinados que se están importando, no hay comentarios sobre la problemática de la escasez de gasolina en los estados fronterizos ni sobre la actividad de contrabando, y finalmente, no se presenta información alguna de los resultados de la investigación sobre la tragedia de Amuay, de la cual solamente se repite que fue producto de un sabotaje.
Comentarios específicos:
- Aspectos burocráticos en conflicto: casos relevantes
Rafael Ramírez: es Ministro de Petróleo y Minería, y a la vez, Presidente de PDVSA, y además, Presidente de la filial PDVSA Petróleo, lo cual sigue, por años, en contradicción administrativa por ser uno de ellos fiscalizador y rector de los otros. Esta es, en definitiva, una de las causas del desastre administrativo y operacional de la industria petrolera venezolana.
Asdrúbal Chávez: es
Vice-ministro de Refinación y Petroquímica, pero también se desempeña como:
*Presidente de PDV Marina
*Presidente de Interven
Venezuela
*Presidente de COMMERCHAMP, S.A.
*Presidente de COMMERCIT, S.A.
*Presidente de PDVSA Trading
*Presidente de Refinería Isla
*Presidente de Tradecal, S.A.
*Vicepresidente de Refinación,
Comercio y Suministro de PDVSA
El mismo patrón de conflictividad administrativa,
causa raíz del desastre operacional y administrativo, sin añadir que una sola
persona no puede estar en capacidad de llevar a cabo con eficacia la gestión de
9 cargos de este nivel de responsabilidad.
Ower Manrique: es Vice-ministro de Minas, pero también se desempeña como:
*Presidente de la Empresa
Nacional de Servicios No Petroleros
*Presidente de Bariven, S.A.
*Presidente de PDVSA Industrial,
S.A.
*Director Ejecutivo de
Automatización, Informática y Telecomunicaciones de PDVSA
Eulogio Del Pino: es Presidente de PDVSA Servicios, S.A., pero también se desempeña como:
*Presidente de CVP
*Presidente de PDVSA Social,
S.A.
*Vicepresidente de Exploración y
Producción de PDVSA
Aspectos operacionales:
- Los ingresos brutos de PDVSA en 2013 fueron de 116 millardos de US$, pero no indica que fueron menores a los de 2012 (125 millardos US$), sin embargo, sí comparan los aportes fiscales convertidos a Bolívares, debido a que por efecto de la devaluación de 4,30 a 6,30, los ingresos resultan mayores en 2013 respecto a 2012.
- Los ingresos brutos de PDVSA en 2013 fueron de 116 millardos de US$, pero no indica que fueron menores a los de 2012 (125 millardos US$), sin embargo, sí comparan los aportes fiscales convertidos a Bolívares, debido a que por efecto de la devaluación de 4,30 a 6,30, los ingresos resultan mayores en 2013 respecto a 2012.
- En cuanto a las reservas probadas de petróleo, que se anuncian en 298 mil millones de barriles, hay serios cuestionamientos. La mayor parte provienen de la Faja del Orinoco, y fueron calculadas con factores de recobro por encima de lo normal (infladas), y por otro lado, para que esas reservas sean recuperables en lapsos razonables de explotación, sería necesario producir mas de 17 millones barriles diarios durante mas de 40 años. Estos valores son muy cuestionables (ver Barriles de Papel No 110, de Diego González Cruz- anexo).
- Los volúmenes de producción, incluyendo condensados y líquidos del gas natural, se indican en 3,0 millones de barriles diarios, sin embargo, en 2006 se reportaron en 3,3. ¿Por qué sus propios números indican un constante declive en la producción? No lo explica; tampoco explica por qué la OPEP y la IEA reportan cifras de producción en Venezuela menores de 2,3 millones de barriles diarios.
- La producción de gas se reporta en 7400 millones de pies cúbicos diarios; mientras que en 2006 era 7100; ¿Cómo es eso posible si la mayor parte del gas es asociado y en 2006 se reportó una mayor producción petrolera?
- Los líquidos del gas natural han registrado una dramática reducción; de producir 177 mil barriles diarios en 2006, en 2013 fue de 116 mil. ¿Cómo es posible eso si supuestamente en 2013 se produjo un volumen promedio de gas superior al de 2006?
- Los volúmenes de producción de productos refinados se reportan, o bien sumados a los que produce refinería Isla (Curazao), o como una suma global de los que se producen en Venezuela (Cuadro No 4); esto impide contrastar con transparencia la situación de nuestras refinerías, las cuales han seguido dando señales de operación irregular.
- Entre uno de los puntos de mayor interés es conocer los resultados de la investigación del accidente de Amuay de agosto de 2012, y sobre esto se limita a repetir que lo ocurrido fue un acto de sabotaje, sin indicar quienes fueron los responsables y sin permitir una investigación de carácter independiente; ¿qué tiene que decir al respecto la Fiscalía General de la República?
- No se indica por qué en 2012 y en 2013 se arrojaron a la atmósfera (quemaron) mas de 11 mil millones de metros cúbicos de gas natural, mientras que en 2006 y 2007 esta cifra fue menor de 5 mil (Cuadro No 5) ¿Acaso no se están efectuando las inversiones necesarias para su recolección? ¿Qué tiene que decir al respecto el Ministerio como ente fiscalizador?
- ¿Por qué la inyección de gas, tan importante para la producción petrolera, se ha reducido en casi 7 mil millones de metros cúbicos entre 2006 y 2013? (Cuadro No 5) ¿Será ésta una de las razones por las que la producción petrolera sigue declinando? ¿Qué consecuencias trae esto en nuestros yacimientos? ¿Por qué el Ministerio, como ente fiscalizador, no hace mención alguna a este punto?
- El Cuadro No 7 muestra cifras preocupantes:
*Las exportaciones de
petróleo han disminuido 200 mil barriles diarios entre 2006 y 2013
*Las exportaciones de
productos han dismunuido 330 mil barriles diarios entre 2006 y 2013
*Las IMPORTACIONES de
productos han aumentado mas de un 50% entre 2006 y 2013
*La IMPORTACIÓN de gas
natural desde Colombia, que ya ha debido haberse suspendido de acuerdo a
los múltiples planes anunciados, mas bien sigue aumentando en 2013. En 2006 no
se importaba gas natural
¿Cómo se explica todo esto? Esto mas bien permite entender por qué Venezuela está entrando en una profunda crisis de carencia de divisas. PDVSA cada vez produce menos divisas y requiere mas de ellas para sus operaciones.
- En cuanto al sector Minería, el cuadro No 3 de esta sección, pag 606, es un resumen de la lamentable situación de todo el sector:
*La producción de mineral de hierro
ha pasado de 21 a 11 millones de Ton entre 2006 y 2013
*La producción de bauxita
ha pasado de 5,9 a 2,2 millones de Ton entre 2006 y 2013
*La producción de oro ha
pasado de 14,8 a 1,7 toneladas entre 2006 y 2013
*La producción de carbón
ha pasado de 7,2 a 1,1 millones de Ton entre 2006 y 2013
*Otros minerales registran
mermas similares
- En cuanto a Petroquímica, correspondiente a las empresas
propias de Pequiven, Complejos El Tablazo y Morón (Cuadro No 2 pag 608), la
gestión se refleja igualmente precaria:
En 2006 la producción bruta de ambos complejos sumó 2,3 millones de Ton
En 2013 alcanzaron 1,5 millones de Ton, una reducción del 35%
- Igualmente en Petroquímica,
correspondiente a empresas mixtas (Cuadro No 3 pag 609):
En 2006 la producción conjunta fue de 6,4 millones
de Ton
En 2013 la producción conjunta fue de 5,1 millones
de Ton
En conclusión, este documento debería generar un
procedimiento de interpelación y de investigación por parte de los órganos
contralores del Estado a fin de determinar responsabilidades, daños causados y
medidas correctivas para salvar la industria petrolera, petroquímica y minera
del país.
martes, 14 de enero de 2014
Aspectos a considerar en el aumento de la gasolina
martes, 31 de diciembre de 2013
Precio de la gasolina: incapacidad y corrupción
Juan L. Martínez
El Estado Venezolano ha proporcionado, entre 2002 y 2013, más de 91 mil millones de dólares en subsidios implícitos a
los combustibles de uso automotor.
Lamentablemente, una porción de esta inmensa cantidad de dinero ha
sido apropiada por la cadena de contrabando de combustibles; diversos estimados
y trabajos de investigación indican que cerca de un 15% del volumen de combustibles
automotores sale ilegalmente por varios puntos fronterizos.
Por otra parte, estudios en el campo estadístico y social indican que de
todo el subsidio que el Estado provee a los combustibles que se utilizan en la
actividad de transporte, escasamente un 7% llega de alguna manera al
20% de las familias más pobres, mientras que el 20% de los estratos sociales de
mayores ingresos perciben el 39% de dicho subsidio.
A todo esto se debe sumar la alta incidencia de accidentes, así como la
pérdida de capacidad de producción petrolera y de procesamiento en refinerías
que viene experimentando PDVSA desde 2003, lo cual ha derivado en la necesidad
de importar gasolina terminada y diversos componentes, así como combustible
diesel. Se estima que desde 2011 Venezuela debe importar entre 10 mil y 50 mil
barriles diarios de combustibles, que paga a precios internacionales.
De igual modo, producto de estas graves distorsiones y de la utilización
de la industria petrolera nacional con fines políticos, se observa una
preocupante falta de inversiones en la infraestructura de refinación, así como
de transporte, distribución y de expendios de combustibles.
Debido a incapacidad y corrupción política y gerencial, enmascaradas tras
la falsa tesis de que la gasolina debe seguir regalándose en beneficio del
pueblo, después de 15 años, y luego de la acumulación de una inmensa deuda interna
y externa, esta carga se le hace insostenible al gobierno, y simplemente
anuncia, dos días después de un proceso electoral
de autoridades regionales, y contrariamente a lo que aseguraron a lo
largo de este año, que la gasolina ahora si debe aumentarse de precio
debido a que PDVSA pierde mucho
dinero con este subsidio.
El planteamiento es sencillamente inaceptable debido a que después de
años de abandono y politización, los responsables de la industria
petrolera y las autoridades del gobierno no pueden simplemente trasladar su
incapacidad a los ciudadanos con la finalidad de mantener en PDVSA una
administración de carácter político, ineficiente y sin rendición de cuentas.
Antes de proceder con una medida de esta naturaleza, el gobierno debe responder a la ciudadanía varias preguntas:
1) ¿Por qué se ha permitido llevar a la industria petrolera, y al país, a
una situación económica y operativa tan precaria?
2) ¿Por qué en este momento PDVSA ya no puede seguir proporcionando
el subsidio si durante los últimos 3 años los precios de exportación de la
cesta petrolera venezolana se mantienen en el orden de 100 dólares por barril?
3) ¿Por qué se ha permitido, bajo el conocimiento de las autoridades,
una actividad de contrabando de extracción cada vez más desarrollada?
4) ¿Cómo se va a garantizar que una medida de ajuste de precios no va a
afectar a los usuarios del transporte público y no va a generar aumentos de
precios generalizados en bienes y servicios?
5) ¿Por qué no se han concretado sistemas alternativos de transporte
masivo que puedan proveer opciones reales y eficientes a la ciudadanía?
6) ¿Cómo se va a beneficiar el pueblo con este ajuste en los precios de
los combustibles? ¿Qué va a hacer PDVSA y el Estado con los ingresos
adicionales? ¿Cómo se va a compensar a las familias de menores recursos?
7) ¿Por
qué el ministro-presidente de PDVSA, y vice-presidente para el
área económica, asegura que el costo de producción de la gasolina es
equivalente a más de 28 veces el precio al cual se vende al público?
Esto equivale
a casi 70 dólares por barril; 3 veces el costo que ha venido reportando
el Ministerio de Petróleo y Minería para la cesta de combustibles que se
suministra al mercado interno.
8) ¿Acaso PDVSA aspira a que el pueblo subsidie las compras de combustibles
en el exterior debido a su pérdida de capacidad de producción y de refinación?
9) ¿Por qué, si el problema es de recursos financieros, no se suspenden de
igual modo los negocios políticos internacionales que en materia petrolera hoy
acarrean pérdidas por más de 8 mil millones de dólares anuales a PDVSA?
Ante la situación a la cual ha llegado la industria petrolera, este
planteamiento de aumento improvisado de precios de la gasolina ameritaría la destitución del
ministro-presidente de PDVSA, así como de todo el directorio, tanto de PDVSA
como del Ministerio de Petróleo y Minería.
Nuevamente, es momento que los órganos fiscalizadores del Estado, el Ministerio Público, la Contraloría y la Asamblea Nacional, entre otros, asuman su rol y comiencen a hacer su trabajo en beneficio del interés de los ciudadanos
domingo, 10 de noviembre de 2013
jueves, 23 de mayo de 2013
viernes, 12 de abril de 2013
martes, 12 de marzo de 2013
El lado oscuro del subsidio a la gasolina
Juan L.
Martínez
El subsidio a los combustibles, en
especial los de uso automotor, tiene un efecto pernicioso directo sobre quién lo
acarrea, en este caso, la estatal PDVSA, derivándose al Estado venezolano con
un costo de más de 16000 millones de dólares para 2012, cerca del 5% del
Producto Interno Bruto del país.
El efecto inmediato que esto viene
causando sobre PDVSA es la cada vez mayor precariedad en el mantenimiento de
sus sistemas de refinación, así como de su infraestructura de transporte,
distribución y comercialización de combustibles.
Es de conocimiento público que Venezuela
está importando gasolina desde 2011, y diesel desde 2012, especialmente después
del desastre de la Refinería de Amuay el 25 de agosto del año pasado. El costo
de estas importaciones podría estar en el orden de 2000 millones de dólares
durante 2012.
El sistema combinado de distribución
y transporte por poliductos más reciente, el SISCO (Sistema de Suministro Centro
Occidental), fue inaugurado por PDVSA en 1993, hace 20 años. La capacidad de
manejo de combustibles de estos sistemas es de 380 mil barriles diarios, muy
por debajo de la demanda actual del mercado interno venezolano. De ahí que la
estatal PDVSA haya tenido que invertir cuantiosas sumas en el engrosamiento de
la flota de camiones-remolque, a fin de compensar este déficit de capacidad.
Por otro lado se tiene, y se agrava cada
día mas, el problema del contrabando de extracción, el cual se estima roba al
país cerca de 50 mil barriles diarios de gasolina y diesel, para ser
comercializados a precios muy superiores en Colombia, Brasil, Centroamérica e
islas del Caribe.
Sin embargo, aun se escuchan
opiniones adversas ante la necesidad imperiosa de reformular estas políticas de
subsidios implícitos. Los argumentos que se siguen esgrimiendo se basan en el
derecho que tienen los venezolanos a disfrutar de combustible barato ya que
somos un país petrolero. Nada más equivocado. Un gobierno fundamentalista como
el de Irán tuvo que olvidarse de esto ante la ruina que representaba su mercado
interno de energía. A partir de 2011 empezó a ajustar los precios de la
gasolina, el diesel y la electricidad con el objeto de llevarlos, gradualmente,
a términos equivalentes a su costo de importación.
El modelo distributivo actual quedó al descubierto con el
estudio de Gustavo García y Silvia Salvato “EQUIDAD DEL SISTEMA TRIBUTARIO Y DEL GASTO PÚBLICO EN
VENEZUELA”, publicado en septiembre de 2005 por la Comunidad Andina de
Naciones (CAN) (http://www.comunidadandina.org/public/libro_EquidadFiscal_venezuela.pdf).
A partir de estos datos, se puede
inferir que la distribución real del subsidio implícito a los combustibles para
uso automotor, incluyendo su porción de uso para transporte público, transporte
de carga y vehículos particulares, es absolutamente desigual. El 20% de las
familias de menores ingresos apenas se beneficia de un 7% de este subsidio
implícito, mientras que el 20% de las familias de mayores ingresos percibe el
39% de dicho subsidio.
Todo lo anterior bajo la tesis de que
el subsidio llegue de alguna manera a los consumidores, mas sin embargo, hay
serias evidencias de que una buena parte del mismo beneficia directamente a grupos
económicos asociados a la industria automotriz, transporte público y transporte
de carga. Combustible barato o regalado puede incrementar con mucha facilidad
la demanda de vehículos de toda gama, así como la rentabilidad de los servicios
de transporte.
¿Se refleja verdaderamente el
subsidio a los combustibles en las tarifas y la calidad del transporte público
y en el precio de los productos que consumimos en Venezuela? Pareciera que no
es así.
Hay soluciones para esto y su
implementación puede llevarse a cabo con éxito recuperando los costos de
producción y distribución, erradicando el contrabando, redistribuyendo la renta
de forma equitativa y logrando que la actividad pueda crecer y
generar empleos incentivando la participación del capital privado. Todo ello es absolutamente viable con la modificación de la estructura de precios y mediante la instrumentación de un mecanismo de compensación directa destinado a beneficiar a la mayor parte de las familias. Un cambio radical de políticas públicas que verdaderamente distribuya la renta de manera equilibrada.
miércoles, 20 de febrero de 2013
Precio de la gasolina: tabú cada vez más costoso
Juan L. Martínez
Se puso de moda otra vez. Después de varios años de distorsión estamos
descubriendo que con lo que cuesta un litro de agua mineral, hoy puede llenarse
un tanque de gasolina.
Los precios de la gasolina y del diesel automotor permanecen congelados
desde 1996. Desde hace años son los más baratos del mundo.
Con la devaluación del bolívar, anunciada el pasado 8 de febrero,
pasaron a ser aun más baratos.
Lo
que menos se sabe es cuál es el costo de esta absurda política para
el país, no sólo en dinero o en lo que se denomina subsidio, sino lo que
esto representa en el aumento de fenómenos como el contrabando de
extracción, el crecimiento del parque automotor y su uso ineficiente,
los niveles
de contaminación que se están generando, y la injusta distribución de
renta,
que más favorece a los sectores sociales de mayores ingresos.
En
2011, el costo del subsidio de estos combustibles fue más de 14 mil
millones
de dólares respecto a la oportunidad de exportación, y más de 3 mil
millones de
dólares respecto a los costos de su producción, distribución y
comercialización. Una parte pasa a los bolsillos de los contrabandistas y
cerca
del 40% se traslada para el beneficio, en forma de gasolina casi
regalada, al
20% de los núcleos familiares de mayores ingresos, sin contar la porción
de
renta que se traslada a los agentes ligados a las actividades de
transporte
público y de carga, los cuales hacen uso de combustible barato para
operar sin
esmerarse en demasía en cuanto a la eficiencia y la calidad de sus
servicios.
El 20% de las familias de menores ingresos, que agrupan cerca del 30% de
la
población de menores recursos, los más pobres, perciben únicamente un 7%
de la
renta que se traslada por medio de este subsidio implícito.
Al igual que se plantea el problema, también es importante que se
planteen soluciones. Solución no es simplemente hacerle un ajuste al precio de
la gasolina, o como está haciendo el gobierno actualmente, racionarla
en las zonas fronterizas. Una solución verdadera debe atacar todas las aristas
del problema: contrabando, uso ineficiente, inequidad en cuanto a la distribución
de renta, y la falta de inversión que se está registrando en refinerías, en sistemas
de transporte, sistemas de distribución y en la red de estaciones de servicio.
Los combustibles automotores deben ajustar su precio, de manera inmediata, en
más de 1000% para cubrir los costos de la actividad, y ajustarse
seguidamente
hasta alcanzar un precio lo suficientemente adecuado para acabar con los
incentivos al contrabando y al despilfarro, para hacer despegar el tan
valioso proyecto de Gas Natural Vehicular (GNV) y hacer viable la oferta
rentable de
otras opciones de vehículos como los híbridos y los eléctricos.
El potencial efecto inflacionario es uno de los argumentos que se
utilizan para diferir estas medidas. El efecto de cualquier ajuste de precios, en los
costos de la actividad de transporte, es mucho menor al que se trata de
transmitir con la intención de persuadir a los que intentan abrir esta importante discusión. Hoy por hoy, el precio
del combustible representa un porcentaje marginal en la estructura de costos
del transporte público y de carga. Cálculos muy sencillos demuestran que un
ajuste promedio de 1000% en los precios, generaría un aumento menor del 15% en
los costos de los transportistas.
La
renta que se genera de los ajustes propuestos puede, en principio,
destinarse a subsidiar un transporte público más eficiente y de mayor
calidad,
a reforzar programas como el pasaje estudiantil, e invertirse en
carreteras y
nuevos sistemas de transporte masivo. Pero el gobierno, de antemano, sin
ajustar los precios de los combustibles, ya dispone de recursos de sobra
para
todo esto. El problema es su ineficacia e incapacidad. Por lo tanto, en
lugar
de quedarse con la renta producto del ajuste de precios a los
combustibles,
se debe plantear una distribución directa de la misma a los sectores de
la
sociedad de menores recursos. Además de ser ésta una justa medida, la
hace mucho más digerible. Cualquier ajuste, por pequeño que sea, sin una
contraprestación clara e inmediata en materia de beneficios a la
sociedad, será objeto de rechazo.
Los
cálculos combinados con la estadística socio económica venezolana
determinan que con estos recursos, pueden proveerse compensaciones
económicas a más del 70% de las familias. Con los montos recaudados por
la
venta de combustibles pueden cubrirse todos los costos de la actividad y
compensar suficientemente el impacto inflacionario que la medida pudiera
causar. Esto, junto con un adecuado manejo informativo y la puesta a
punto de
los sistemas de GNV, facilitarían la toma de una decisión definitiva y
una
solución estructural.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Se equivocan otra vez
Juan L. Martínez
Los resultados del pasado 16 de diciembre confirman la manipulación electoral por parte del órgano rector competente, el CNE. Sin embargo, es un hecho que la asistencia a votar fue el factor de mayor peso en el fracaso de la oposición.
Se han escuchado lamentables declaraciones y ruedas de prensa en las que dirigentes y gobernadores han insistido en recostar la culpa de su fracaso en los ciudadanos que no acudieron a votar. Especies de regaños y llamadas de atención convencidos de que la razón está de su lado, que sus propuestas y gestiones de gobierno no merecían la falta de respaldo de los ciudadanos.
Esto es lamentable. Aun cuando hay muchos elementos de irresponsabilidad personal entre los abstencionistas, jamás un político puede reaccionar así. Es una muestra de inmadurez y de arrogancia que se paga muy caro.
La raíz del fracaso tiene su origen durante las horas posteriores al pronunciamiento del CNE el día 7 de Octubre pasado. La población que votó por Henrique Capriles se sintió en cierta forma burlada con un discurso conformista, como si no hubiese pasado nada. Algo muy diferente a los planteamientos de Capriles durante su brillante campaña electoral. Ahí se generó el cortocircuito que paralizó a la gente. Eso no lo supieron, o no lo quisieron entender, y durante los dos meses siguientes no hubo mensaje positivo que permitiera la recuperación del entusiasmo y de la esperanza de cambio.
Mensaje para el próximo candidato presidencial de la Unidad. Aun cuando Hugo Chávez salga del juego y se abra la opción electoral a corto plazo, la posibilidad de fracasar nuevamente aumentará en la medida que se acepten las mismas condiciones y ventajismos del gobierno con la complicidad del CNE.
Hay que escuchar el mensaje del pueblo que quiere recuperar realmente sus derechos y garantías. Quien asuma este reto podrá disputar exitosamente cualquier proceso electoral.
lunes, 8 de diciembre de 2008
Hay que avanzar
Juan L. Martinez
Recuerdo un día a finales de noviembre de 1998, en cierre de campaña electoral; enciendo el televisor y aparece un individuo enardecido, sudoroso y amenazante hablando a una multitud en la Av. Bolívar de Caracas. Insultando gente, a supuestos adversarios políticos, decía que iba a freirlos, que todos eran una gran bola de...excremento, y así seguía hablando por varios minutos.
Nunca lo había visto en tal estado de posesión (si estaba actuando lo hacía bastante bien); cual Adolf Hitler, sobre el que con frecuencia aparecen imágenes, cuando hace casi 70 años, igual de sudoroso y poseído se dirigía a una masa de gente hipnotizada.
En ese instante me concienticé de lo que se le venía encima a Venezuela. Ya era tarde; el tipo ganó las elecciones a los pocos días.
Han pasado 10 años de eso, escuchando lo mismo, el mismo libreto pero ejerciendo acciones sin límites, los medios transmitiéndolo en todo momento; es la gran atracción.
Verdaderamente no hay excusa, para nadie, en mantenerse al margen de la situación e irresponsablemente permisivos.
Han sido 10 años de corrupción, desde el famoso plan Bolívar 2000, hasta el caso de la maleta, pasando por la narcoguerrilla, entrega de la soberanía a Cuba y a las FARC, entrega del país a intereses políticos y económicos ajenos a nuestra sociedad y cultura, destrucción de instituciones y de buena parte del sector productivo privado.
Pero no podemos seguir actuando baje este libreto. El discurso político debe cambiar; hay que poner sobre la mesa que se agotó el tema "qué maluco es"; eso ya lo sabe todo el mundo. Han pasado 10 años, simplemente hay que borrarlo de la mente, sin olvidar sus delitos.
El mensaje debe derivar hacia qué vamos a hacer a partir de 2009, cuando el mundo globalizado sigue avanzando con todas sus crisis y coyunturas. Cuando el sedante precio de 120 dólares por barril ya es solamente historia y la crisis se nos hace presente.
¿Acaso vamos a seguir esperando que el caudillo siga haciéndonos sentir que tiene todo bajo control?, ¿que va a terminar de quitarle a otros para dármelo a mi?, ¿que el culpable de todo esto es el imperio?
Ese cuento ya no lo cree nadie, ni siquiera los que viven en las peores condiciones económicas.
Pués resulta que la gran mayoría de esa gente está bien clara y el mensaje para ellos debe ser que la única forma de salir de esa situación es trabajando, con sacrificio, con perseverancia y sin esperar que las cosas van a llegar por los atajos del cambur, las becas, las limosnas del supremo.
El famoso caudillo no los va a sacar de allí porque lo que le interesa es que sigan precisamente allí y sigan creyendo que van a vivir mejor, algún día, sin esfuerzo alguno. Esa es la base de su estrategia. Por eso 14 años de gobierno no son suficientes.
Mensaje a los políticos: no sigan haciendo el papel de ser los héroes de la partida, los "Super Amigos", diciendo que sólo buscan el bienestar de la gente y les ofrecen más seguridad, mejores servicios públicos, que van a colaborar más con barrio adentro, que van a colocar otro dispensario. Esa es la obligación de los que llegaron a los cargos por elección popular.
Lo que tienen que hacer es ser sinceros con la gente; decirles que no hay forma de salir de la pobreza sin trabajar y aunque les ofrezcan más misiones y becas van a seguir atrapados en ella. El mensaje es que la gran mayoría, jóvenes y sin limitaciones físicas, tienen que esforzarse más y dejar la sinvergüenzura de estar esperando el regalo de alguien para seguir viviendo (o sobreviviendo).
Los programas sociales deben ser para los impedidos, niños y ancianos, madres solteras y desempleadas, las becas para los estudiantes brillantes de menos recursos, y no para que vivan sin trabajar, sino para que estudien de verdad.
Los demás, a echarle bolas y olvidarse de los cuentos del ilusionista de Sabaneta.
Por supuesto, ese mensaje debe ir acompañado de un compromiso firme para llevar a cabo programas y planes viables, creibles de generación de empleos, de crecimiento del sector privado y de erradicación de la inseguridad y de la corrupción. Todo va de la mano.
En la medida que ese mensaje se haga claro, se irá apagando el mensaje demagógico y trasnochado del caudillo. Nadie lo escuchará; y cuando se plantee, bajo esa visión de futuro, temas como la reelección vitalicia o el magnicidio, simplemente se verán tan ridículos y atrasados que ellos mismos los sacarán de la agenda.
El pensamiento y el trabajo progresista borran todos los fantasmas.
Nunca lo había visto en tal estado de posesión (si estaba actuando lo hacía bastante bien); cual Adolf Hitler, sobre el que con frecuencia aparecen imágenes, cuando hace casi 70 años, igual de sudoroso y poseído se dirigía a una masa de gente hipnotizada.
En ese instante me concienticé de lo que se le venía encima a Venezuela. Ya era tarde; el tipo ganó las elecciones a los pocos días.
Han pasado 10 años de eso, escuchando lo mismo, el mismo libreto pero ejerciendo acciones sin límites, los medios transmitiéndolo en todo momento; es la gran atracción.
Verdaderamente no hay excusa, para nadie, en mantenerse al margen de la situación e irresponsablemente permisivos.
Han sido 10 años de corrupción, desde el famoso plan Bolívar 2000, hasta el caso de la maleta, pasando por la narcoguerrilla, entrega de la soberanía a Cuba y a las FARC, entrega del país a intereses políticos y económicos ajenos a nuestra sociedad y cultura, destrucción de instituciones y de buena parte del sector productivo privado.
Pero no podemos seguir actuando baje este libreto. El discurso político debe cambiar; hay que poner sobre la mesa que se agotó el tema "qué maluco es"; eso ya lo sabe todo el mundo. Han pasado 10 años, simplemente hay que borrarlo de la mente, sin olvidar sus delitos.
El mensaje debe derivar hacia qué vamos a hacer a partir de 2009, cuando el mundo globalizado sigue avanzando con todas sus crisis y coyunturas. Cuando el sedante precio de 120 dólares por barril ya es solamente historia y la crisis se nos hace presente.
¿Acaso vamos a seguir esperando que el caudillo siga haciéndonos sentir que tiene todo bajo control?, ¿que va a terminar de quitarle a otros para dármelo a mi?, ¿que el culpable de todo esto es el imperio?
Ese cuento ya no lo cree nadie, ni siquiera los que viven en las peores condiciones económicas.
Pués resulta que la gran mayoría de esa gente está bien clara y el mensaje para ellos debe ser que la única forma de salir de esa situación es trabajando, con sacrificio, con perseverancia y sin esperar que las cosas van a llegar por los atajos del cambur, las becas, las limosnas del supremo.
El famoso caudillo no los va a sacar de allí porque lo que le interesa es que sigan precisamente allí y sigan creyendo que van a vivir mejor, algún día, sin esfuerzo alguno. Esa es la base de su estrategia. Por eso 14 años de gobierno no son suficientes.
Mensaje a los políticos: no sigan haciendo el papel de ser los héroes de la partida, los "Super Amigos", diciendo que sólo buscan el bienestar de la gente y les ofrecen más seguridad, mejores servicios públicos, que van a colaborar más con barrio adentro, que van a colocar otro dispensario. Esa es la obligación de los que llegaron a los cargos por elección popular.
Lo que tienen que hacer es ser sinceros con la gente; decirles que no hay forma de salir de la pobreza sin trabajar y aunque les ofrezcan más misiones y becas van a seguir atrapados en ella. El mensaje es que la gran mayoría, jóvenes y sin limitaciones físicas, tienen que esforzarse más y dejar la sinvergüenzura de estar esperando el regalo de alguien para seguir viviendo (o sobreviviendo).
Los programas sociales deben ser para los impedidos, niños y ancianos, madres solteras y desempleadas, las becas para los estudiantes brillantes de menos recursos, y no para que vivan sin trabajar, sino para que estudien de verdad.
Los demás, a echarle bolas y olvidarse de los cuentos del ilusionista de Sabaneta.
Por supuesto, ese mensaje debe ir acompañado de un compromiso firme para llevar a cabo programas y planes viables, creibles de generación de empleos, de crecimiento del sector privado y de erradicación de la inseguridad y de la corrupción. Todo va de la mano.
En la medida que ese mensaje se haga claro, se irá apagando el mensaje demagógico y trasnochado del caudillo. Nadie lo escuchará; y cuando se plantee, bajo esa visión de futuro, temas como la reelección vitalicia o el magnicidio, simplemente se verán tan ridículos y atrasados que ellos mismos los sacarán de la agenda.
El pensamiento y el trabajo progresista borran todos los fantasmas.
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