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lunes, 18 de mayo de 2020

El GLP, calamidad de la familia venezolana

Por: Nelson Hernández
La población venezolana desde hace mas de 10 años ha estado sometida a vicisitudes negativas de diferentes índoles donde el tema de energía no ha escapado de esto, producto de la mala praxis gerencial y políticas públicas erradas que han convertido la no disponibilidad de los energéticos en una situación estructural, y que cada día se hace más compleja y difícil de solucionarla. 

 El GLP, combustible por excelencia utilizado por más del 80 % de los hogares venezolanos para cocinar, se encuentra hoy en una situación de criticidad alarmante. La disponibilidad de este energético se ha venido deteriorando como consecuencia de: Una baja producción de petróleo y gas, una baja operatividad de plantas procesadoras, lo cual influye en una disminución de la producción del GLP.

El gobierno desde el año 2011 importa GLP para paliar la situación de déficit de producción autóctona. Motivado a la perdida de créditos, esta importación se ha visto disminuida o eliminada.

 Para los venezolanos, especialmente las amas de casa, el alimentarse es un rompecabezas: Si tienen los alimentos no tienen como cocinarlos y viceversa. Cabe señalar que todas las fases del negocio del GLP están en manos del gobierno. 



 Para tener una idea, el consumo normal de GLP por las familias venezolanas se sitúa en 45 miles de barriles diarios (kBD). Ese volumen implica que cada familia (5 millones) tiene un consumo normal promedio mensual de 3 bombonas de 10 Kg. Esto implica que valores de disponibilidad de GLP por debajo de 45 kBD, implica un déficit. Las últimas cifras que se conocen (no oficiales) indican una producción menor a 15 kBD. En otras palabras, solo habría disponibilidad para una bombona mensual por familia, de allí el caos. 

Por otra parte, El propano, cuesta su valor a puerta de la Planta de fraccionamiento (Ule  o Jose) + el transporte + costo de plantas de llenado + costo de distribucion y comercializacion... En Venezuela, como todos el resto de los energeticos (aunque pagas algo) se puede considerar que su precio es cero.
En este link, precios: https://www.globalpetrolprices.com/lpg_prices/ .... Como ejemplo tomemos el precio en Peru de 0.39 $/lit, pero una Bombona de 10 Kg (la mas pequeña contiene 20 lit) costaria en Peru 7.8 $/Bombona, y si le ponemos 200 kBs /$, tenemos q esa Bombona en Venezuela 1.56 MBs... 4 veces el sueldo basico.... Recuerda q el servico mas caro es el que no se tiene... pues bien ese es el orden de magnitud de lo que deberia ser el precio...no se a como les venden la Bombona de 10 Kg...compara ese precio con el indicado y veras q es casi cero expresado en $$$.

A todo esto se le suma la falta física (déficit) de bombonas y la deteriorada logística de distribución y comercialización realizada por la empresa estatal PDVSA Gas Comunal, cuyos objetivos de su creación no fueron cumplidos. Esta escasez también ha cambiado la calidad de vida del venezolano. Entre las cuales se pueden mencionar las siguientes:

 • Pago de un precio más elevado que el establecido, producto de la comercialización por canales informales. Ademas el producto no cumple con los estandares internacionales de calidad, y muchas veces la bombona no tiene el volumen que le corresponde. 

 • Buscar el energético en las plantas de llenado, cuando anteriormente era llevado por el distribuidor hasta su casa o lo buscaba en los abastos, bodegas, etc. en el denominado Autogas. Es de señalar, que antes de este caos la bombona vacía era reemplazada a más tardar a los 3 días.

 • Hacer colas desde tempranas horas de la madrugada con la esperanza de comprar una bombona, esperanza que la mayoría de las veces no se cristaliza, y tener que regresar al siguiente día

 • Por el déficit de bombonas tener que esperar que se vacíe para poder buscar una llena, lo cual implica incertidumbre en cuando volver a cocinar con GLP. Anteriormente, cada usuario disponía de al menos 2 bombonas

 • Solucionar el déficit del GLP cocinando con leña, volviendo así a la denominada “cocinas sucias” con las implicaciones de salud que esto implica. Esto ha originado en las ciudades la tala en las aéreas verdes, parques y plazas

 • Otros han emigrado a la cocción de los alimentos con cocinillas eléctricas Aunque este servicio también falla, pero al menos tienen la seguridad de que en algún momento vendrá, y no tiene la emergencia de pasar por el calma de conseguir GLP

 • Producto de la escasez de gasolina, muchos han “migrado” y han refaccionados sus vehículos para utilizar GLP. Esto no debe hacerse, ya que las bombonas de uso domestico no son iguales a las diseñadas para vehículos, por lo tanto evite accidentes lamentables.

   Finalmente, por ser una situación estructural el déficit del GLP permanecerá hasta tanto se supere la disminución en la producción o se pueda importar. Para esto se necesita tecnología, dinero y tiempo, aspectos de los que hoy adolece el actual gobierno.


jueves, 5 de julio de 2018

PDVSA: La realidad del negocio del gas


Por: Einstein Millán Arcia 

El rol del gas en el apalancamiento de la economía mundial ha venido tomando cada vez un mayor auge, por su papel preponderante en la diversificación y la transición hacia energías limpias. La expansión mundial que han venido sufriendo los activos de gas ha sido notoria en la última década, aunque mayormente en Asia y Europa Nor-Oriental. En Venezuela 20 años después de su declaratoria como recurso estratégico para el desarrollo económico e industrial del país en 98, pareciera no haber tenido aun ese empuje e impacto esperado.

En el caso Venezolano, el desarrollo y aprovechamiento del potencial gasífero ha vivido una vida turbulenta, llena de malos manejos y peor visión de conjunto. Nuestra producción gasífera es muy particular ya que ocurre asociada en más del 87% al barril de petróleo. Es decir, una mala decisión en el desarrollo de activos de crudo posee el potencial de impactar adversamente y poner en riesgo el desarrollo del gas; pero también es cierto lo contrario.

A partir de 2007-2008, PDVSA naufragaba entre estériles anuncios de boca de su liderazgo. En 2011 el entonces presidente de PDVSA Gas (https://www.aporrea.org/energia/n189605.html) informaba al país que duplicarían la producción gasífera en los próximos 6 años (2011-2017), previendo incrementar la misma a 14.438 millones de pies cúbicos por día (MMPCD) y 438.000 B/D mil barriles de líquidos de gas natural (LGN) para el año 2017. Avanzado ya el 2018, PDVSA no supera los 6.000 MMPCD y 60.000 B/D de LGN, y como demostraremos en lo adelante, ese volumen de gas estaría en realidad en su mayor porción, siendo producido en detrimento y a espaldas del mejor interés nacional.

La importancia estratégica de los proyectos Costa Afuera en el marco del posicionamiento geográfico y el aprovechamiento oportuno de los recursos hidrocarburíferos allí contenidos de frente a los países vecinos es incuestionable. Sin embargo, a juzgar por los resultados visibles luego de más de una década desde 2007, los modelos y esquemas de negocios aplicados, al igual que en el caso de la Faja Petrolífera del Orinoco, han sido inconvenientes, inoportunos y poseen peligrosas "lagunas" en aspectos tan vitales como la definición del recurso, estructura de riesgo e inversiones, precio reconocido del gas y la cuantificación y destino final de los líquidos recuperables.

En Perla Cardon IV por ejemplo, los artífices de dichas negociaciones, acordaron tipificar como yacimiento de gas natural, a yacimientos de condensado retrogrado con una riqueza de al menos 27 barriles por cada millón pie cúbicos de gas de un valioso condensado, según información privilegiada. Es decir, a la capacidad total de dicho proyecto (1.200 MMPCD) la producción de crudo condensado retrogrado de elevado valor comercial estaría por el orden de 32.400 B/D, mientras que a la producción actual (300-350 MMPCD) en unos 9.000 B/D. A donde van a parar esos barriles de condensado y ese dinero. Es ello parte del "share"/aporte/inversión PDVSA. Quien fiscaliza dicha producción?

En dicho proyecto, el valor del gas reconocido por PDVSA a sus socios extranjeros es de US$3.69 per MMBTU, cuando en el GOM el precio de mercado (Henry Hub) ronda en la actualidad US$3.0-US$2.8 per MMBTU. Quien cubre ese diferencial y porque PDVSA accedió a reconocer dicho precio?

Con cerca de 202 billones de pie cúbicos de reservas probadas, el déficit nacional se acerca a la astronómica cifra de 3.000 MMPCD, aun en el estado actual de parálisis económica e industrial generalizada en que esta sumergida Venezuela. Dos lustros después, los proyectos costa afuera permanecen estancados y muy lejos de lograr la producción ofrecida. PDVSA Gas Anaco desde 2008 ha dejado perder una producción vital y necesaria que ronda los 1.100 MMPCD, mientras la industria se da el lujo de quemar y arrojar a la atmosfera en exceso a 1.000 MMPCD.

Lo único que definitivamente parece haber aumentado han sido los jugosos contratos de infraestructura, aunque no exista aun a boca de pozo el gas para llenarlos. PDVSA a partir de 2008 ha sido quizá la única empresa petrolera del mundo, en donde los proyectos de infraestructura se terminan primero que la definición volumétrica de los activos productores. Algo así como la carreta delante de los caballos.

Ante tan critico panorama, las acciones llevadas a cabo por los responsables de llevar las riendas de nuestra industria, parecieran haber apuntado en medio de su desespero, a la destrucción de la producción de crudo Premium en al menos uno de los activos de mayor potencial a nivel nacional; el Norte de Monagas, en un intento inocuo de ocultar la decadente producción gasífera.


En un país como el nuestro, donde la producción de gas es asociada en al menos 87%, a dicho petróleo, es irracional pensar que la producción de gas pudiera haber incrementado precisamente en medio de una pronunciado derrumbe de la producción de crudo; a menos que:
  • Se eleve sustancialmente la producción de petróleo
  • Se produzcan volúmenes incrementales de gas libre
  • Que dicho gas sea producto del desinfle de yacimientos de crudo o proyectos interrumpidos de inyección de gas.
Venezuela viene perdiendo producción de petróleo desde 2008, habiendo cedido en un 60% desde entonces. El primer gas "libre" de los proyectos Costa Afuera se produjo a partir de mediados de 2015, mientras que el resto de las licencias de gas, incluso al día de hoy poseen una producción incipiente y prácticamente lineal respecto al volumen total nación. PDVSA Gas Anaco por su parte ha venido derrumbándose sostenidamente también desde 2008, habiendo pasado de más de 1.640 MMPCD a menos de 545 MMPCD en la actualidad, acumulado una masiva caída cercana a 1.100 MMPCD.

De donde podría haberse originado ese notorio incremento observado en la producción de gas a partir de 2008?

El Ministerio de Energía y Petróleo ha sido en el pasado el ente encargado de velar por la vida y la valorización de nuestros recursos hidrocarburíferos. Su función ha sido reguladora y supervisora de PDVSA. Entre las variables que impactan el recobro final en yacimientos de crudo está la racional administración de su energía en sus diversas formas. Una de esas formas es la expansión y segregación del gas disuelto en el petróleo. En palabras sencillas, en los yacimientos de crudo hay que evitar que su energía se desperdicie en el desinfle irracional (en la brusca separación y liberación del gas como en el caso de las gaseosas) del gas, ya que ello podría incidir en el la degradación de la recuperación final y por ende en un mayor volumen de crudo sin recuperar. En yacimientos activos de crudo, su relación gas petróleo (RGP) no debe exceder "en general" 3.000-3.500 PCN/BN.

El desinfle de un activo de crudo se decide e implementa, una vez se considera que el yacimiento no posee potencial de ser producido comercialmente como tal. En el caso de PDVSA GAS Anaco, a partir de los 90, sus activos se han venido manejando por ley como desinfle. En el caso de Costa Afuera, a pesar que la mayor porción de dichos yacimientos en realidad no son de gas libre, sino de condensado retrogrado, han sido declarados oficialmente como tal y se han venido explotando irresponsablemente como de gas libre, ocasionando una pérdida incalculable a la nación por el volumen de líquidos condensables dejados sin recuperar.

Según reporte oficial PDVSA 12/12/2017, la producción de gas nación se ubicó en 6.954 MMPCD, con una RGP asociada de 21.291 PCN/BN, incluidas las licencias y 16.182 PCN/BN excluyendo las mismas. Resalta la elevada producción de gas proveniente de Oriente de 4.628 MMPCD ligada a una excesiva RGP de 12.310 PCN/BN, similar a la de Costa Afuera.


Norte de Monagas (NDM) ha sido asiento de proyectos masivos de inyección de gas en varios de sus campos y yacimientos. Campos y yacimientos productores de crudo liviano y condensado de elevado valor comercial y cuya operación hace necesario el mantenimiento de presión para reducir la perdida de productividad.

Según información oficial de la misma PDVSA, en Norte de Monagas (NDM); casualmente el mismo distrito donde se originaron vicios de corrupción que conllevaron a la detención de su director (http://www.laiguana.tv/articulos/74106-pavel-rodriguez-pdvsa-oriente-detenido-maquillar-cifras) a finales de 2017, se practica activamente el desinfle de activos claves de petróleo que aun poseen en su haber significativos volúmenes de crudo Premium de elevado valor comercial, para pasar a ser producidos "preferencialmente" como yacimientos de gas en detrimento del estado Venezolano, al haber facilitado el derrumbe de la producción de ese distrito desde más de 1.000.000 B/D en 2008, a menos de 300.000 B/D en la actualidad.

Medidas desesperadas ante el derrumbe de la producción, el fracaso de los proyectos costa afuera, ante la hecatombe que vive PDVSA Gas Anaco desde 2008, ante la escasez de ideas y experticia. Optan por la destrucción sistemática de los activos de crudo y gas asociado del país. Los responsables de liderar nuestra industria parecen haber pasado a la etapa terminal de devastación de lo poco que queda aun de pie; los yacimientos que conservan ingentes reservas de petróleo sin desarrollar, por producir y que poseen un volumen foráneo de gas necesario para asegurar la continuidad de su vida productiva.

Al parecer esa "ojala-minúscula-porción" irresponsable y cuestionada de PDVSA, ha preferido dejar de producir desde 2008 un valioso petróleo, para desinflar dicho gas según demuestra su propia información oficial. Imposible creer que esa sea la manera en la que los supuestos defensores revolucionarios de la PDVSA de hoy, responden al juramento que a diario simulan hacer por las redes sociales de defender la industria petrolera. O quizá sea ese el resultado de haber impuesto al frente de la misma a representantes incapaces, indolentes e irresponsables disfrazados de rojo, aunque con el corazón puesto fuera del país que dicen amar?

viernes, 7 de octubre de 2016

¿OPEP: ¿Volvemos a los precios políticos del petroleo?


¿OPEP: ¿Volvemos a los precios políticos del petroleo?
¿Cual sería la prima de riesgo a pagar encima del precio?
Una y otra interrogante frente a la otra, Venezuela ni gana ni pierde, su juego suma cero.
Alexander Guerrero E
En los últimos dias a 164os los precios del petroleo cayeron con Fuerza, para luego alcanzar un punto de equilibrio entre 40 y 50 dólares por barril, el mercado petrolera estaba reaccionando ante un fuerte shock de oferta generado por dos eventos, uno político corriendo con Venezuela con na agenda de “diversificar” sus mercados y un discurso político donde se proponía abandonar el mercado americano por el chino, aunque económicamente no tenía sentido, después de todo el petroleo es un fungible commodities, la seguridad energética no depende tanto de quién provea el petroleo, sino de la seguridad con que el mercado este ofertado y que los precios no sean políticamente manipulados como ocurría con la contracción de los volúmenes de producción de la OPEP, mecanismo político que nunca fue realmente efectivo, excepto en periodos de perturbaciones políticas.
SNAGHTML95986ebDe la venta de CITGO a la corrupción chino-venezolana. Por esa via el gobierno se propuso a vender los activos petroleros en USA y al cabo de pocos años la oferta petrolera venezolana a USA cayo de 1.7 millones b/d a exportaciones entre 350 y 750 mil B/D a la fecha, abriendo un importante espacio para que aparecieran otros proveedores, en este caso, el petroleo de lutitas. La pérdida de mercado americano no fue compensada por demanda china, esta fue realmente una decisión sin contenido económico, pero estimulada por la corrupción que luego aparecería en todos los acuerdos petroleros -y otros- con los chinos, empresas chinas, creando se una mafia binacional petrolera, donde no sabías cual de los dos grupos era más depredador, el chino o el venezolano.  
Este es el segundo factor dado la caída en el costo marginal de producir petróleo de lutitas, fenómeno que produjo un boom en cinco años de 5 millones de BD. La reacción de los grandes productores de petroleo en la OPEP fue hacer lo contrario que hacían siempre, en lugar de reducir la producción la aumentaron con lo cual dejaban al mercado que el precio en caída sacara de producción a los productores del lutitas (fracking). Estos mostraron una flexibilidad en costos dado el modelo de negocio dirigida reducir costos y así ocurrió los precios continuaron cayendo, pero los lutitas continuaron produciendo hasta que el mercado retiro apenas el 10% de la producción -cerca de 600 mil BD- ofertada en los USA.
La estrategia saudita era de doble filo, uno no perder su mercado reduciendo precios y aumentando producción y otra en un cierto equilibrio empujar los lulitas a bajar la producción y eventualmente a cerrar. Sin embargo, esa estrategia si bien mantenía el mercado saudita satisfecho, los precios bajos afectaban sus cuentas fiscales, finalmente dieron muestras de cansancio y volvieron al esquema de recortar producción, lo cual en cualquier caso enfrente los mismos demonios dejados ahora en reverso porque el aumento de los precios podría incrementar los lutitas, y volver la historia aun precio de equilibrio de 45-50 dólares barril, siendo esto no suficiente fiscalmente hablando.
https://assets.bwbx.io/images/users/iqjWHBFdfxIU/in4wYa.H9AiY/v2/-1x-1.pngArabia Saudita, Irán, Irak EAU atrapados en la asimetría que da un país petrolero donde la renta es toda fiscal y una capacidad de producción elevada, lo que al parecer la dirigencia saudita conoce bien, y por ello se ha lanzado en un esquema de apertura de la propiedad de su mayor empresa petrolera para conseguir los fondos en el mercado al mismo tiempo que no tendría que desviar fondos al presupuesto y restarlos de la estrategia de control de mercado que AS ahora buscaría como el mayor proveedor del mundo. Así llega el preacuerdo de mantener la producción de la OPEP en un techo entre 32.5 y 33 millones de barriles diarios, unos 700 mil barriles menos de los que estaría actualmente produciendo el club OPEP. Sin embargo, el mayor recorte se produciría en AS, Irak y EAU. De cualquier manera, el acuerdo nos devuelve a una vieja historia, al viejo modelo de sostener precios políticos ajustando la oferta de petroleo dentro de la OPEP a sus necesidades fiscales, absorbiendo renta petrolera a altos precios, el circulo letal que ha destruido e impedido de progresar a países petroleros, entre ellos Venezuela.
El acuerdo en la OPEP, en teoría, podría llevar el precio de equilibrio al ritmo de dos restricciones básicas. La primera, el precio que se corresponde con el mayor ingreso fiscal, - o que lo levante en alguna manera- bajo el supuesto que este -precio del petroleo por acuerdo establezca un límite la producción y compensa la caída del ingreso petrolero -renta por una menor producción. De esta manera, los grandes productores allí, del Medio Oriente, AS, Irak, EAU, se disponen a “redistribuir” renta petrolera a aquellos países que, por razones propias de sus esquemas de captura de renta y funcionamiento de sus regímenes económicas -de fuerte control de precios y mercados- recuperen algo de ingreso fiscal, y devuelva el liderazgo a AS en caso que las condiciones en el mercado petroleo cambian a favor.
Este es un obvio cambio en la narrativa petrolera de Arabia Saudita, el cual después de todo no tendría que ser contrario, sino complementario en el corto plazo que le permita volver con la tesis de dejar que los mercados decidan sobre precios. El impacto marginal por limites a sus volúmenes de producción, en sus ingresos será mayor que en la caída del ingreso marginal por cada barril de petroleo en los países cuya producción se acerca al límite acordado.
Desafortunadamente nada, excepto unos dólares por encima de los actuales precios en un entorno industrial donde la producción cae constantemente. La política petrolera de colocar la industria petrolera venezolana en las condiciones de enclave, como lo diseñaron los ideólogos de la revolución…………Este es el equilibrio del diablo, porque cada barril de petroleo en exceso en el mercado, que puede ser retirado por la OPEP al mismo tiempo podría ser tomado por países productores no miembros de la OPEP -Rusia por ej.-  empresas y países donde los incentivos para producir los canta el mercado en función del ingreso -no confundir con renta- generado maximizando beneficios.
Debe quedar claro esta relación de beneficio reposa sobre la estructura de propiedad privada y no por el crecimiento de renta petrolera de naturaleza fiscal via precios visto que la propiedad sobre el recurso/commodities no priva sobre sus economías ya que el poder de mercado emerge por via política en manos de Ya organización constituida por sus benefactores fiscales.
Esta asimetría pende del cumplimiento del acuerdo por cada gobierno lo cual es posible desactivando sin romper el acuerdo bajo la conocida "clausula cheating" que está presente de facto bajo las condiciones especiales que brida la propiedad estatal y de un recurso que es maximizado fiscalmente lo cual en el mediano plazo lo pude enviar al mismísimo demonio.
Expresado, en otros términos, las condiciones iniciales estarían dadas, no solo por el cumplimiento dentro de la OPEP, sino que en la contraparte no estatal en el mercado no OPEP no incentive sus economías tomando ventaja del mercado contraído por la manipulación política de los volúmenes de producción, sino reduciendo el costo marginal en cierto punto.
Los atenuantes del acuerdo sin embargo están fuera de la OPEP y se expresan en las dificultades económicas y financieras de las grandes corporaciones petroleras duramente golpeadas por la caída fe los precios. 
El balance sin embargo, es más complejo porque esas grandes empresas no están en el mercado por otros incentivos que maximizar ganancias, por lo que reducir producción, solo sería una alternativa si ese barril no producido implica una relación de pérdidas/ganancias positiva en condiciones de retirar petroleo del mercado y crecer ganancia bajo la misma simetrías de intereses dentro de la OPEP, en este caso bajo el incentivo de la "renta monopólica" o cartelizados en las grandes empresas, fenómeno que funciona sin embargo automáticamente con la contracción de la producción OPEP.  El nivel de oferta de petroleo en el mercado y la cantidad de oferentes, así como la diversidad de costos han flexibilizado aún más la fungibilidad del commodity con lo cual la cartelización es imposible en el mercado mundial dominado por la oferta privada.
El análisis relatado arriba no es nuevo, sin embargo, el mercado petrolero hoy es distinto en su estructura ya que la oferta de petroleo en estructuras de negocios más rentables porque sus costos operativos son estructuralmente menores, marginalmente hablando, sentirán el impacto del incentivo de tomar ganancia por cada barril puesto en un mercado donde los precios más altos llegaron de la mano por contracción de su producción OPEP. Este es el punto de equilibrio, el cual depende asimétricamente de dos incentivos, ingreso fiscal y las economías por maximización de beneficio en un mercado no homogéneo en términos institucionales y políticos. Apostar por una punta u otra no es sencillo, dependerá del ingreso marginal por cada barril adicional llevado al mercado por el nuevo precio inducido por la OPEP, que beneficie a” productores independientes" particularmente el petroleo de fuentes no convencionales, lutitas por ejemplo y otros, quien como en bodega de vino mantienen petroleo a producir con costos menores que el precio que pudiera generarse como noticia en el mercado; es el caso de los sale oís.
La reacción de los lutitas. La empresa petrolera independiente, las que operan en los lulitas, ya se montaron en el tren de la OPEP y se cubren el riesgo de precios bajos con presión al alza, en una apuesta que ya se extiende para todo el año 2017, así lo reportan Morga Stanley, Paribas, a principios de semana. Así el deseo de cubrirse – mirando hacia flujos de caja futuros el futuro en vista a los “nuevos” precios impactara un rápido crecimiento en la producción de petróleo en USA y de esta manera compensaría el nivel de oferta OPEP que se quedara en los pozos cuando se materialice el recorte.
SNAGHTML186fbd3dLos petróleos de lutitas, tomaran es nuevos ingresos para financiar nuevos taladros según apunta, Morgan Stanley, el incremento de la producción en el 2017 sería mayor a la observada en los últimos dos años. De hecho, el alza en los futuros la semana pasada en 4 dólares y que al parecer tomo de sorpresa al mercado, monta al acuerdo OPEP sobre algunas dudas, dado que la reacción de los petróleos de lulita en compensar la producción será leída por los consumidores como positivo porque arrastra a un nuevo punto de equilibrio los precios, los cuales no tendrían entonces que ir arriba de 50, una especie de equilibrio el diablo,
Arabia Saudita en autos de estas reacciones de los petroleo de lutitas apunta que el precio de equilibrio crecería hacia 50 dólares, con lo cual se apuesta que el mercado simplemente no podrá detener el crecimiento de la producción americana cuya reacción es inmediata respecto a la de los países de la OPEP que entre la decisión y la realización del recorte se llevaran semanas, y largas discusiones en materia fiscal con las empresas petroleras cuya reacción es más lenta, en una dirección y también en bajada.
Los tiempos cuentan mucho porque en el mediano plazo podría romper el acuerdo OPEP para aprovechar el alza y producir más, lo cual rompería el equilibrio amasado por sauditas y la razón por la cual ahora les llego el tiempo para cambiar de política, según los viejos criterios OPEP. Arabia Saudita y Venezuela en los dos extremos, serían los más perjudicados. Mientras tanto las empresas de los lulitas ya llenaron de demanda por dinero a los mayores bancos que en USA participan de ese negocio. ¡
¡La cobertura de esos riesgos no espera un minuto!  La capacidad y velocidad competitivo de los lutitas es impresionante, el mercado se mueve más lento, lo cual es un componente importante del modelo de negocio de esta producción donde el inversionista invierte para ganar, tomando ventaja sobre lo que ocurre con las empresas petroleras de los países de la OPEP donde la apuesta es fiscal, es la asimetría que siempre hemos acotado y que limita sobremanera la función de reacción de losswing producers de la OPEP.\, el juego perverso entre regalías e impuestos y la corrupción.
Ese juego financiero no lo podrá utilizar Venezuela cuyas restricciones industriales en la industria viene en ambos sentidos, limites para crecer y limites para recortas, pero aun peor porque el trayecto que PDVSA recorre es un horizonte de menor producción. El síndrome Pertamina de nuevo, saco a Indonesia del mercado de exportadores hace unos años.
¿Y Venezuela que tiene que dar o recibir en el acuerdo? Desafortunadamente nada, excepto unos dólares por encima de los actuales precios en un entorno industrial donde la producción cae constantemente. La política petrolera de colocar la industria petrolera venezolana en las condiciones de enclave, como lo diseñaron los ideólogos de la revolución, no permite ganar si el precio sube porque no hay capacidad para expandir la producción, en todo caso la producción seguirá bajando y los costos continuaran subiendo, lo cual seguirá agravando la situación financiera y económica de PDVSA exhibida en la mecánica del canje de bonos, donde sus niveles de iliquidez alcanzan el extremo, en una operación de canje de un activo en operación por una deuda cuyos fondos obtenido entonces, nadie sabe dónde fueron a parar.
El grado de descapitalización de PDVSA no solo abarca la producción de petroleo a su cargo, sino que afectado seriamente las economías de las empresas mixtas y los intereses de sus socios, que producen algo más de 1 millón de barriles por día; además del default sobre empresas de servicio sin las cuales el petroleo no fluye. Venezuela perdió por ello su rol de productor marginal dentro de la OPEP, su producción ha caída en una tercera parte en diez años. 

martes, 30 de agosto de 2016

Venezuela con petróleo, pero sin petróleo. ¿Qué ocurrió?


 por Alexander Guerrero



Apriétense los cinturones, llegó la hora del aterrizaje, un cambio de gobierno es necesario, pero no suficiente, mitos y paradigmas en el suelo, si el Estado quebró como productor de petróleo si queremos tener petróleo para nuestro propio desarrollo y exportar si sobra algo, tendremos que privatizar la industria petrolera.


Venezuela ha sido un país exportador de petróleo por varias décadas, unos cien años, la ecuación fundamental dice que todo país productor de petróleo y exportador, exporta lo que no se consume. Es fundamental comprender esta ecuación, nos ayudará a comprender lo ocurrido durante esos 100 años y una historia que no pertenece solo al chavismo (199-2016) sino que y ponemos la fecha crítica, la revolución de 1945, la revolución de Chávez en cierto modo es su extensión. 

Dos caminos nos traen hasta acá, un país del cual se dice que posee las mayores reservas del mundo, es más sonido para el nacionalismo petrolero, pero nada que el hombre de a pie, tenga que ver, habiendo sido relegado durante todas estas décadas a un reparto fiscal de una renta que viene cayendo desde el mismo momento que llegó a su pico en 1970, contando barriles producidos per cápita y habiéndosele negado entrar en el negocio del petróleo, sin que a la fecha exista otra razón que ninguna. Así la renta petrolera fiscal cae continuamente, el crecimiento poblacional, compensaba el efecto precio sobre el ingreso petrolero al gobierno, pero el camino estaba trazado, durante décadas eso fue ignorado por la dirigencia petrolera de varias décadas, 

Sin embargo, el ruido político caminaba por camino opuesto, la presencia del Estado era cada vez mayor sobre el ingreso, nos mantuvimos durante unos 40 años produciendo alrededor de 2.8 millones de barriles en promedio -con una muy baja dispersión, por cierto-  perteneciendo a una organización que nos restringía a producir más petróleo, mientras líderes de la OPEP incrementaban su producción sin detenerse. Y así, en lugar de inducir la presencia extranjera para aumentar la producción -que caía en términos per cápita- decidimos echarlos y encargarnos directamente, para tener que convocarlos nuevamente en medio de una colosal crisis fiscal traída por una crisis financiera que vio en el ingreso petrolero de la “apertura’ una oportunidad para abrir de nuevo la industria al capital extranjero, de nuevo. 

Ello nos da una idea de cuántos barriles por cabeza corresponden y como el país – a diferencia de Arabia Saudita, por ejemplo- teniendo “las mayores reservas del mundo hizo todo lo que pudo desde el punto de vista de la economía política y de la política económica de dejarlas en el subsuelo, barril de petróleo que no se produce, barril que tiene precio de cero dólares. Esa regla se mantiene y seremos los venezolanos quienes lo demostraremos a rabiar. Este es el segundo camino, los coloque en conjunción para ahorrar tiempo.

Desde 1945 hasta hoy, hemos tenido cuatro esquemas bajo los cuales el Estado/Gobierno captura la renta del petróleo, utilizando para ellos difusos derechos de propiedad. Una renta que, luego realizada como regalías, dividendos e impuestos, era volteada sobre la economía por vía fiscal, la renta petrolera la producen unos yacimientos de petróleo con denominación de origen fiscal en los hechos durante el recorrido hasta 1999 cuando apareció la correspondencia fiscal en el Artículo 12 de la Constitución de 1999. Así la renta petrolera es un ingreso fiscal., de allí se deducen todos los costos por producirlo, como aquella parte de la renta que regresa al pozo en inversión para sostener y/o aumentar la producción, la participación -distribución de beneficios- de los asociados, el propio ingreso fiscal de la República. 

Este componente último, es el que forma parte de la agenda política, la cual era definida en conjunto con PDVSA desde 1975 hasta los cambios constitucionales y legislativos postconstitucional. La apertura en la segunda parte de los 90, trajo socios privados internacionales, la había que producir petróleo extra pesado, aparecieron las asociaciones y otros convenios. 

A partir del 2000, el régimen de captura de renta, se estrecha, en adelante, la propia industria y los márgenes de capitalización, serían en la ecuación, un residual, ese trataba de maximizar la renta fiscal, era evidente que nos estábamos montando en el roller coaster, pero petrolero, porque por ese camino, el fisco se comería la renta petrolera sin compasión, súmele a eso incompetencia, mal gobierno de un Estado y corrupción y tendrá la respuesta en sus manos, pero no olvide que el modelo de captura absoluta de renta fue montado sobre incentivos políticos fiscales, la revolución aceleraría los tiempos, los huevos se habían agotados cuando tuviéramos que comernos la gallina. 

Así ocurrió, pero tenemos salida en el futuro cercano, si y no. EN negativo si el Estado sigue con el negocio en sus manos, positivo si el negocio se subasta en el mercado y los incentivos se privatizan. Y que come el Estado con eso, nada, del petróleo nos interesa en adelante que los depongamos de energía sucinta y segura para nuestro desarrollo. La Venezuela que comienza hoy al término de esta pesadilla del socialismo, es la post petrolera.

El Estado de sus finanzas a la fecha de hoy.

Con dos meses de retraso llegaron balances y Estados Financieros de PDVSA, no hay sorpresas, sabíamos cómo venían, pero pendientes que su tardanza quizás fue casada por el maquillaje de unas cifras que traen el colapso económico y financiero de PDVSA. Conocíamos algunos síntomas, como por ejemplo el alto riesgo financiero de PDVSA y la pérdida del mercado financiero de capitales y bancas, la corporación petrolera está en la mesa de investigaciones por lavado, relaciones comerciales non sanctas, cuentas por cobrar que nunca cobraría, y atada a un acuerdo con China, absolutamente letal para la industria petrolera venezolana.

Esperábamos los respectivos maquillajes, como el del 2014 con la venta de la Corporación Minera de Oro -empresa de papel que no ha producido una sola “pepita de oro” al BCV en 2014  por 13500 millones de dólares, y ahora en ese orden nos trae curiosas ganancias cambiarias que conocemos requería tiempo porque los dólares que se gana PDVSA $15.350 MM salen de una tasa de cambio ficticia que permite contabilizar el dólar por un bolívar únicamente existen en el papel, lo que podríamos considerar como un lavado,. PDVSA según esos balances, gana en Divisas por mecanismo cambiario el 60% de sus ingresos por exportación. 

Se conoce que PDVSA tiene dos años que no ingresa renta petrolera al fisco, el déficit fiscal correspondiente es monetizado y la gente paga con la hiperinflación y escasez en las calles en colas esperando lo inesperado. Recordando a ENRON, de una quiebra, a un fiasco, cárcel, suicidios y cierre de Arthur Andersen, sus auditores, a uno hasta piensa que los caminos de PDVSA conducen a KPMG.

Puestos en una serie año tras año, la data de los estados financieros muestra la tragedia de un deterioro de la industria –predecible desde el 2005– en virtud no solo de los cambios constitucionales
y legislación que le sucede cuando pone en manos del gobierno la captura de la renta petrolera, sino del nuevo rol de PDVSA,  la cual aparece ahora como agente directo y supletorio fiscal con  una importante volumen de ingreso fiscal que se consume los mecanismos políticos -misiones y otros- destinados a la sostener el poder político de la revolución.

El gasto público incorpora por vía extrapresupuestaria el “gasto fiscal de PDVSA” más el del gobierno o sector público restringido, la factura fiscal venezolana ha sido cambiada para manejar la mitad del ingreso petrolero extrapresupuestariamente. Para nada porque hoy cuando la renta fiscal petrolera ha desaparecido, no hay artilugios ni fiscales ni presupuestarios que inflen el ingreso fiscal del gobierno, sino por el contrario, un descomunal déficit del 42% del PIB que muele el ingreso familiar con una hiperinflación que algunos no tuvieron éxito en esconder.

Los incentivos rentistas fiscales del gobierno acaparan el c comportamiento fiscal, De allí al proceso de descapitalización de la industria que ya comenzamos a discutir por estos medios no hacia un kilómetro, de hecho el ingreso fiscal -sumando el fisco y PDVSA- crecían a mayor velocidad que el PIB, lo que nos decía que el petróleo no revertía en su capitalización, sino que será consumido en la política. Este era un cambio significativo del orden anterior donde el reparto de la renta petrolera se sentaba sobre tres poderes. 

El trágico curso de una industria en manos del Estado/Gobierno sufriendo un intenso proceso de descapitalización, nos dice que la renta no se siembra, -el sembrar aunque en este contexto, -y en general tampoco comparatismo la expresión tan manida de Uslar- en ese caso se conecta  con el concepto de inversión en la propia industria, como haría una corporación privada en cualquier parte del mundo, pero en la PDVSA de hoy, simplemente se gasta y se gasta fiscalmente porque su propietario es el Rey, el fisco, el gobierno, y en esas condiciones, los agentes quienes capturan la renta y le dan uso político, tratan de garantizar que el poder se mantenga en línea con la revolución preconcebida. Es lo que ha ocurrido, si no se hace esta discusión al dente no se comprenderá el grado de ruina a la que hemos llegado.

Que nadie se sorprenda, ese curso seguirá por lo menos en el mediano plazo, no hay corto plazo para lo industria petrolera, las consecuencias tecnológicas, productivas, capital humano, reputación y riesgos diversos, impedirán que volvamos a producir 3 millones de barriles en los próximos diez años, los números no dan, ni el petróleo existe, del que el mercado quiere, ni inversionistas y su flujo de caja rojo, y comprometido para pagar sus pasivos. Hay que leer los estados financieros en un periodo largo de diez y siete años y se podrá ver que el deterioro es estructural de la PDVSA y en general de la Industria Petrolera Nacional.

De manera indirecta lo dicen los planes fracasados de PDVSA en estos años; el último de ellos, expresa que para producir cuatro  millones adicionales de petróleo, y llegar a  cuatro -según la data oficial- se requieren 256 mil millones de dólares y diez años, y si toma en cuenta que en esos años se ha perdido más de un millón de barriles diarios, es evidente que hoy en las peores condiciones financieras, ,  económicas, sociales y políticas, ese volumen de recursos financieros no es posible,  la astringencia financiera es aún mayor, si se le compara con los planes de PDVSA la que muere en 1999 y según los cuales a esta altura estuviéramos produciendo seis millones de barriles diarios. 

El desfase en volúmenes de producción supera los cuatro millones de barriles diarios, lo cual dice que el volumen de recursos requeridos es aún mayor y nos mide qué cantidad de recursos financieros se han literalmente “perdidos” y fueron asignados al gasto público por la misma PDVSA o por el Presidente directamente entre 2005 y 2012,dejando por fuera aquellos recursos de la renta del petróleo transferidos a fondos soberanos y que pudieron ser impactados por la crisis financiera entre 2008 y 2009 – unos 250 mil millones de dólares, la misma suma del último plan de PDVSA. 

Las complicaciones que surgieron por ello, se agigantan porque el mercado petrolero internacional cubierto por un shock de oferta –que dice que si algo hay oferta como arroz picao, que lo que sobra es petróleo dulce, el de los shale oils– inducido por la caída del costo marginal tecnológico que trajo la revolución de los petróleos de lutitas y otros en USA, un mercado que en el periodo considerado ya se había perdido para PDVSA, al menos en relación a las prioridades del mercado venezolano que había ya tomado curso hacia Asia, bajo consideraciones no económicas, sino políticas. 

Los shocks de oferta no ocurren muy a menudo, son prácticamente generados por shocks e innovaciones tecnológicos, a las cuales se llega bajo el impacto de un periodo de incubación tecnológica que se hacía realidad, y las desregulaciones financieras que esas nuevas empresas en los shale requerían -más petróleo, menores precios- además de los modelos de negocio que hicieron de esas empresas constituidas en esquemas de gestión que debían administrar una fuerte inversión inicial, lo cual impone un intenso ritmo de inversión que en 4 a 5 años llega a producir 5 millones de barriles diarios, es decir, ya el petróleo venezolano perdió el impacto marginal que pudiera causar en la seguridad energética americana, PDVSA es apenas un exportador residual a la economía americana, Chava no está presente, para recordarle lo que una vez le dijimos que su camino nos llevaría al momento en el cual el petróleo venezolano no haría falta en el mercado americano.

El shock de oferta cambiaría la morfología del precio internacional del petróleo en dos aspectos, una eliminaba la prima de riesgo que se pagaba en el petróleo OPEP, por efecto de la seguridad energética de Occidente, y la otra porque se derrumbaba la tesis del pico del petróleo, es decir, petróleo había “tecnológicamente’ hablando, y lo demostraba la inversión intensiva en los shale, así arribamos a un mercado más competitivo que la evolución de los precios en estos últimos dos años muestran un precio 50% por debajo del precio que prevalecían hasta 2014 y que venía desde la recuperación desde 2004. El impacto del shock es más amplio, las empresas petroleras -aliadas de las empresas estatales y sus gobiernos en el mercado- están declarando las mayores pérdidas en su historia, el mensaje es muy claro.

Así, el aliciente al incentivo rentista de un mercado donde el petróleo es del Estado se derrumbaba porque con un precio -cesta- entre 30 y 40 dólares por barril, el diferencial del “rentismo” disminuye y desaparece, dejando al fisco, la balanza de pagos y al BCV con las cuentas en un profundo déficit. Pero las cosas ya se habían complicado en Venezuela, la industria petrolera estaba bajo el impacto -simultáneamente- de un shock de oferta negativo.

Así, la oferta de petróleo caía en pendiente en virtud de la fuerte presión fiscal y de un fenómeno de mala asignación de recursos, derroche y corrupción, la producción de petróleo en la costa del Lago de Maracaibo sufría las consecuencias de una violación de contratos y nacionalización y el Furrial y Anaco  registran caída de la producción, no solo por descapitalización sino mala práctica e incompetencia, problemas en el capital humano que no alcanzan las exigencias de esos petróleos, así PDVSA en pleno colapso y quiebra que no se materializa por ser una empresa estatal.

Como país productor y exportador de petróleo el futuro en el mediano plazo es complejo y muy difícil su sobrevivencia. Por el lado de la demanda, sin socios con bolsillo profundo, pocas empresas privadas, la mayoría estatales, en volúmenes de producción limitadas por las dificultades que los precios actuales del petróleo les impone, unido a ello un costoso y sin reputación alguna como socio, el Estado venezolano que captura su renta petrolera fiscal en impuestos y regalías, con unos factores de oferta poco competitivos a los precios de hoy, petróleo contaminado que hay que mejorar con costos muy cercanos a sus competidores no convencionales, que requiere un enorme capital intensivo difícil de obtener bajo las circunstancias del mercado y del mismo bien. A ello se suma la participación estatal de la renta producida en 21% en regalías más los impuestos en 50%, más los costos de producción, la FPO ha dejado de ser un negocio que atraiga capitales. La estrategia del gobierno en estos años posteriores a la nueva legislación de empresas mixtas buscó asociarse con empresas estatales muchas de ellas en las mismas condiciones de PDVSA, no son socios para desarrollar una industria petrolera con un tipo de petróleo -extra pesado- y el cual constituye el 90% del petróleo que Venezuela dispone en su subsuelo.  

Las necesidades de financiamiento alcanzan los 260 mil millones de dólares -según el último Plan de PDVSA,  el cual no se cumple -como acotamos arriba- precisamente por carencia de capital, capital humano y sentido común-   sin embargo, el socio principal, PDVSA no los posee ni los tendrá en el futuro cercano en los próximos 10 a 15 años al menos que ocurra el milagro de una full privatización, pero ya no sería PDVSA estatal- un fenómeno político poco previsible porque el gran consenso nacional del Estado productor tanto  del Gobierno,  como de vastos sectores de la oposición es el que a la postre termine enterrando a Venezuela como país exportador de petróleo, aunque con niveles de producción – bajo agotamiento veloz- la demanda nacional de energía de hidrocarburos quedaría cubierta, pero bajo la condición que los precios no sean subsidiados al costo de producir petróleo. 

Mirémoslo de esta manera, entre 2004  y 2016 la FPO ha sumado apenas 90 mil barriles diarios de producción y mejora de extra pesados, a los que ya se producían de los años de la apertura en los 90, la “renacionalización” con el esquema de empresas mixtas no ha podido revalidarse como un modelo de negocio exitoso, entre otros por el incumplimiento de PDVSA, y el negocio se desnaturalizo a tal punto que del mejoramiento se pasó a un proceso de licuado con  un petróleo liviano que ha tenido que ser importado porque el liviano venezolano se dejado de producir para cubrir la demanda nacional por incompetencia,  corrupción , expropiación y nacionalización y por agotamiento (Flurrial y Costa del Lago). 

Se puede afirmar sin complejos que el futuro de Venezuela como país exportador de petróleo depende hoy,  no solo de factores físicos y económicos por competitividad, tecnológica y capital humano, además de reputación, solvencia, argumentos todos en la oferta como país, sino que dependerá del cambio de visión respecto a la renta del petróleo. Sabemos que la renta -su flujo- que afecta el ingreso fiscal petrolero inclusive, reduciéndolo a cero, expresa un determinado modelo de negocio basado sobre una particular morfología en su definición de derechos de propiedad, sobre contratos en cabeza de terceros, inversionistas y empresas petroleras internacionales. 

Una asociación del petroestados con socios cuyos derechos de propiedad no pueden jurídicamente expresarse porque su socio, la empresa estatal -PDVSA- no cumple, ni convenios ni contratos. Bajo ese diseño de propiedad, la revolución socialista acabó -aunque tardíamente- como era esperado, con el modelo del Estado productor, acabó la renta petrolera fiscal, y deja al país con una deuda “petrolera” que monta a los 120 mil millones de dólares, todo lo cual impide que el esfuerzo nacional pueda ser recapitalizado, ya no sería económicamente viable bajo la propiedad del Estado con contratos sobre derechos de propiedad económica y jurídicamente “bien definidos”. 

El camino a privatizar el petróleo escogido por la revolución  fue largo y costoso, así hoy la industria petrolera venezolana sería solo viable en manos privadas, nacionales e internacionales, y no es exageración, con este título escribí una nota en la prensa nacional en 2004  en mi columna con este título, “…el gobierno escoge largo camino para privatizar la industria petrolera …” , era evidente que los cambios constitucionales, la nueva legislación y el poder total -protagónico- en cabeza de un Presidente autoritario poco instruido,  autoritario amante del Estado y el socialismo,  el colapso de la industria petrolera era cuestión de tiempo, los argumentos detallados y discutidos se discuten en mi página web desde hace años y en términos reales temporales lo tenemos hoy con nosotros habiéndonos cortado el ingreso per cápita a la tercera parte del que teníamos hace nueve años.

En el cuadro anexo discriminamos por planes de negocio tanto de PDVSA 1999 que traía de los años de la apertura y cuyo cumplimiento era preciso hasta la llegada de la revolución y el socialismo petrolero que los detuvo e impidió su cumplimiento. También el  Plan de Siembra, en su versión original  fracasada y en  sus dos ajustes y respectivos desfases,  y la realidad de hoy, muestran básicamente dos cosas, la destrucción y el colapso de la industria petrolera nacional, fenómeno que ocurre en diez y siete años, pero años en los cuales el precio promedio del petróleo en el mercado internacional en unos $78 por barril (hasta 2014)   cuadriplica los costos del barril de petróleo de la FPO, hoy a $ 40 por barril apenas cubre costos de producción pero no cubre regalías ni impuestos y en segundo lugar muestra el enorme volumen de renta petrolera que se hubiese generado si los planes de crecimiento se hubiesen mantenido su cumplimiento. 

No había razón alguna de no haber ocurrido, porque el elevado precio del petróleo durante esos doce años, pedía mayor producción, existía un mercado que pagaba cualquier precio, hoy ese setting ya no existe, si algo sobra en el mundo es petróleo, y tecnologías para echarlo a la superficie, y a los países se les pide buena conducta, reputación y cumplimiento de contratos y obligaciones. Venezuela tiene diez y siete años mostrando que es un país -petroleramente- fallido, con gobierno forajido, mala conducta, y un cuadro político interno inestable, y aún sin una oposición que hable claro y diga cuál es su visión del petróleo, hasta ahora eso no ha ocurrido, el viejo paradigma aún reina en nuestra clase política, el Estado lo maneja un Rey y ese Rey reclama ser productor porque la renta es del “pueblo” aunque la reparte el Rey. No queda otro camino que la subasta de una industria, el mercado dirá si exportamos, ya no será como antes que bastaba tenerlo para venderlo, en adelante las reglas están del lado de la oferta, petróleo hay como arroz y la demanda seguirá cayendo marginalmente la gente busca energía más limpia, y el camino es del precio al costo de oportunidad.

viernes, 26 de agosto de 2016

Expertos ponen en duda veracidad de las cifras de producción de Pdvsa

Por: Elizabeth Ostos | El Pitazo Distrito Capital.

La falta de información, fidedigna y comprobable, fomenta dudas en los mercados internacionales, acerca de las verdaderas cifras de producción de la petrolera estatal


La reputación de Pdvsa está en sus peores momentos en los mercados mundiales | Foto: Archivo


La opacidad en el suministro de cifras es una de las características de la gestión pública de la revolución. Entidades como el Banco Central de Venezuela o e Instituto Nacional de Estadística dejaron de publicar información económica, desde hace varios años.


La empresa más grande del país: Petróleos de Venezuela tampoco suministra cifras en demasía. La única constante en la información de esta entidad es la relacionada con los precios del crudo nacional.
Datos certificados de cuánto se produce en los campos, cuántos taladros hay operativos, qué generan las alianzas entre Pdvsa y socios extranjeros en la Faja del Orinoco, son esporádicos.

El actual presidente de Pdvsa, Eulogio del Pino, asegura que la producción de crudo está sobre los tres millones de barriles por día, lo cual garantiza ingresos en moneda dura que pueden contribuir con el mantenimiento de las misiones sociales y con el presupuesto de la República.

Algunos analistas, como el ingeniero Nelson Hernández, gerente jubilado de Pdvsa, pone en duda las recientes afirmaciones de Eulogio del Pino, en cuanto a producción sobre los 3 millones de barriles por día. Advierte que “Venezuela no produce 3 millones o más. Fuentes independientes, citadas por la Opep señalan que está entre 2,3 y 2,5 millones. En los últimos años se ha dejado de sacar al mercado un millón de barriles, lo cual afecta los ingresos de la nación. Pdvsa perdió la sana costumbre de informar con rigurosidad sobre sus actividades y nivel de producción”.

En entrevista con El Pitazo, Hernández señala que la industria petrolera de la revolución “se convirtió en un brazo clientelar del gobierno, no se dedicó al negocio medular de siempre: producción de crudo y obtener renta para invertir en la industrialización del país”.

Añade otro elemento, la falta de rentabilidad de la empresa. “Al caer la producción y al bajar los precios del crudo, cae la renta de Pdvsa. Ese es uno de sus principales problemas pues hay un déficit estimado de 11 millardos de dólares. Al no sonar la caja registradora de Pdvsa, las consecuencias las paga el pueblo: inflación, escasez de alimentos y medicinas. La situación actual de la industria es difícil revertirla, independientemente de quien esté gobernando al país.

El experto petrolero señala que “haber orientado los ingresos petroleros a “negocios” y “misiones” que no generaron potencial de producción de crudo… es decir, fue más importante mantener la revolución que incrementar o fortalecer una economía. No solo fue la merma en la producción, es la es la falta de mantenimiento que ha dañado (algunas irreversibles) la infraestructura de producción, transporte y refinación”.

-El gobierno ha dicho que la alianza con naciones amigas como China ha propiciado aumento de producción y la diversificación de mercados y que ya no hay dependencia extrema de los Estados Unidos…
 -Los chinos aprovecharon la “amistad” con Venezuela para penetrar a Latinoamérica. Venezuela se endeudó con ese país y debe pagar con petróleo por un largo rato. Esta política ha sido nociva para la República pues en la medida que baja el precio del crudo, en esa misma medida aumenta el volumen de petróleo a entregar, lo que hace que el país tenga menor disponibilidad para poder generar divisas. Los chinos dieron dinero ya se gastó y que nos van a cobrar a costa de lo que sea.

– ¿Maneja información sobre la capacidad de producción de los taladros en el país?
-Los taladros son el medio para generar producción. Su número y su operatividad han disminuido en el tiempo, especialmente en los últimos nueve meses, debido a que empresas que prestan este servicio y otros conexos han paralizado, disminuido sus operaciones o se han ido del país por la deuda que Pdvsa tiene con ellas. La estimación de perdida de producción por esta razón se estima entre 150 y 200 mil barriles diarios. Por eso hay quien calcula que ésta bajó a menos de 2 millones de barriles por día.

 ¿Cómo se divide el mapa de producción de petróleo del país?
– Actualmente, la región de mayor producción de crudo es la oriental, en donde la división Faja del Orinoco aporta a la cifra global unos 600 mil barriles por día. Zonas de enorme potencial como las ubicadas en Monagas y en Zulia han disminuido su aporte por la política de expropiaciones y estatizaciones del gobierno, iniciada en 2009, con la confiscación de empresas de servicios en segmentos tan importantes como la inyección de gas a los yacimientos, para mejorar la producción.
Nelson Hernández cuestionó la gestión de Eulogio del Pino en Pdvsa, “ha sido desastrosa por no decir criminal, la destrucción de la industria condenó el desarrollo del país y generaciones de venezolanos. El actual presidente de Pdvsa hizo carrera en la empresa y por años ocupó su vice presidencia de producción, así que tiene responsabilidad en la caída de lo que se extrae del subsuelo, así como en el retardo en la construcción de más y mejor infraestructura.

Malos negocios

Un analista del mercado petrolero, Elie Habalián, comenta a El Pitazo que en los centros de información energética del mundo dudan de la veracidad de las cifras de producción de crudo que suministra Petróleos de Venezuela.
Este ex gobernador de Venezuela en la Opep, al principio del mandato de Hugo Chávez, dice que la política petrolera de la revolución, “es pura propaganda, se oculta información estratégica para que se divulguen cifras que no son exactas. Desde el paro petrolero de 2003, la historia de la empresa comenzó a cambiar, así como sus proyectos de expansión. La data de cuánto produce Venezuela se obtiene de los cálculos de, al menos, cinco fuentes independientes, como los cargueros de crudo, las pólizas de seguro, así como de inteligencia corporativa que se hace”.

Habalián señala que, a lo sumo, Pdvsa está produciendo entre 2,5 y 2,7 millones de barriles por día, “nunca 3 millones”, subraya y coincide con el ingeniero Nelson Hernández en afirmar que la empresa tiene serios problemas de flujo de caja.
“No hay renta y eso aunado a la ineficiencia gerencial ha hecho que las actividades de expansión de la producción hayan disminuido. Tampoco ha funcionado la política de asociaciones estratégicas entre Venezuela y otras naciones pues la política de expropiaciones de Chávez alejó a los inversionistas. Nadie quiere trabajar en un sitio en donde no hay garantías de retorno de inversión”.

-El gobierno siempre ha dicho que el desarrollo de la Faja del Orinoco ha sido un proyecto “bandera” que ha dado resultados positivos, sobre todo con trabajo conjunto con socios internacionales…
– El negocio de la Faja no solo ha sido errado sino horroroso. En esa amplia zona hay petróleo extrapesado que requiere de mucho procesamiento para que pueda extraerse y venderse. La enorme cantidad de dólares que necesita el desarrollo de la Faja solo puede ingresar por inversión extranjera y ésta no vendrá mientras aquí no exista seguridad jurídica. Producir un barril de crudo en la Faja cuesta entre 27 y 33 dólares. Y si se vende a 40 dólares o menos, vemos que la ganancia es poca. Lo que debió hacerse en el país fue promover la explotación de los campos de crudo liviano cuyo costo de producción es menor de 20 dólares.

Dijo Habalián que “el privilegiar el financiamiento de las misiones, que no son el negocio medular de la empresa, desvió la inversión de recursos en campos de crudo medianos o livianos como hay en el oriente y el occidente. Los campos en estas zonas que fueron abandonados requieren de muchísima inversión para que puedan ser reactivados”.

Sobre la gestión de Eulogio del Pino, el analista de mercado dijo que “no pone la propaganda en primer lugar y ha tratado de reactivar la producción con el poco dinero que se tiene”.
Recomendó al gobierno, y a los protagonistas de un cambio político, en caso de que haya una salida constitucional a la crisis, “revisar el carácter estratégico del manejo de la Faja del Orinoco, separar las actividades de Pdvsa de la política partidista, incentivar con urgencia un plan de actualización tecnológica de la empresa, además de fomentar la inversión extranjera”.

Finalmente sostuvo que hay que revisar la nómina de Pdvsa “antes del paro petrolero de 2003 eran más de 40 mil personas, ahora hay más de 140 mil. Es demasiado personal para una empresa que no produce renta”. También dijo que hay que revisar urgentemente las alianzas energéticas con Cuba y Petrocaribe que lesionan los intereses de la República, con los precios y plazos de pagos que de otorgan a los beneficiados de esta política del gobierno.


miércoles, 11 de diciembre de 2013

Precios de la gasolina pueden quintuplicarse

 Daniela García

Se requiere un ajuste de 500 por ciento el monto de venta del combustible para cubrir sus costos de producción. El Ejecutivo estudia un aumento del carburante. Planea hacer consultas públicas sobre el tema. Aún no muestra propuestas de precios



El Ejecutivo adelantó que iniciará consultas con organizaciones sociales y gremios de empresarios para debatir sobre el eventual aumento. (Archivo: José Nava)

"Cobrar la gasolina que no se cobra". Esa es una de las metas del Gobierno para "equilibrar la economía". Su concreción implicaría un aumento de 500 por ciento del combustible.

La producción de un litro del carburante cuesta 0,5 bolívares. Pero en el mercado se vende por menos, en 0,07 y 0,09 en los casos de 91 y 95 octanos, respectivamente. Es así como el Estado subsidia la mayor parte.

La subvención del producto representa para el país una carga de tres mil millones de dólares al año, si se considera netamente su costo de producción, asegura Nelson Hernández, experto en materia energética.

El monto del subsidio aumenta a 13 mil millones de dólares por año, si se calcula con base en el costo de oportunidad; es decir, la diferencia entre el precio del mercado interno con el del externo.

Un litro de gasolina en el país se vende en un centavo de dólar, si se toma como referencia la tasa oficial de 6,30; mientras que en el mercado internacional se expende en 83 centavos.

De acuerdo con las estimaciones de Hernández, el Gobierno tendría que elevar el precio del combustible a 0,5 bolívares el litro, para así recuperar al menos el costo de producción, lo que representaría un ajuste de 500 por ciento.

"Si el Gobierno subiera la gasolina a 0,5, el tanque de 40 litros de un carro se llenaría con 20 bolívares", explica el ingeniero. En este momento por surtir un vehículo promedio se pagan tres bolívares.

Argumentos
El tema del incremento lo saca a relucir el lunes Jorge Arreaza, vicepresidente Ejecutivo de la República, apenas un día después de unas elecciones en las que midió fuerzas el gobierno de Nicolás Maduro.

"Vamos a estudiarlo. Vamos a abrir consultas en todo el país con el pueblo, los consejos comunales, las organizaciones, los empresarios privados, con todos los venezolanos. Vamos a discutir las acciones políticas para equilibrar definitivamente la economía".

El funcionario sostiene que se realizará una discusión sobre "comenzar a cobrar la gasolina que n4o se cobra", sin ofrecer mayores detalles de cuándo iniciará el "gran debate" para definir el tema.

Desde hace meses Rafael Ramírez, ministro de Petróleo y Minería, mencionó la necesidad de hacer una consulta pública referida al ajuste. Argumenta que el combustible en Venezuela es el más barato del mundo.

"Es absurdo lo que se está pagando y es necesario que se dé una discusión porque no podemos despalillar nuestros recursos naturales”, sostiene el jefe de Petróleos de Venezuela (PDVSA), quien critica a los usuarios por usar más gasolina de 95 (la premium) que de 91.

El precio del carburante está desfasado como consecuencia de 16 años sin incrementos. El último aumento data de 1997, durante el mandato de Rafael Caldera. Desde entonces los costos de producción, distribución y comercialización suben, mientras el monto de venta sigue congelado.

A lo largo de 15 años de Gobierno el fallecido presidente Hugo Chávez se mostró tentado a aplicar el alza, pero es ahora el gabinete de Maduro el que planea finalmente ejecutarla.

Presiones
Mientras el subsidio presiona las cuentas del país, la demanda del combustible en el mercado interno tiende a subir y este año cerrará con un alza considerada "significativa" por PDVSA.

Hasta octubre solo la demanda de gasolina local se ubicaba en 323 mil barriles diarios (b/d), según cifras aportadas en ese momento por Ramírez. El volumen significa un aumento de 7,3 por ciento respecto al cierre de 2012, cuando el requerimiento fue de 301 mil b/d.

Aunque el titular del despacho de Petróleo y Minería asegura que el país tiene la capacidad de cubrir el consumo, el mismo presiona las finanzas de la estatal Petróleos de Venezuela.
El escenario se complica debido a que el Gobierno desconoce la cifra exacta sobre cuánto del combustible no se consume en el mercado interno, sino que se fuga por la frontera hacia Colombia, donde resulta un negocio vender más caro el carburante venezolano.

Fuera de lógica
En el país se paga más por propina al trabajador de una estación de servicio que por llenar el tanque del vehículo. Así, desde el punto de vista económico, es "lógico" un encarecimiento del producto, considera Hernández.
Pero desde la perspectiva política, una realidad que le quita peso y justificación al Gobierno es el hecho de regalarle hidrocarburos a Cuba y vendérselos a bajos precios y con facilidades de pago a las naciones que conforman el convenio Petrocaribe.

"Todos los venezolanos deben cuestionar que se le regalen los barriles a otros países, mientras a nosotros nos aplican aumentos. Lo lógico es que el Ejecutivo arregle las cuentas internacionales, para luego revisar las internas".

Tema sensible
El precio de la gasolina se consideraba un tema sensible en el país, luego de que en 1989 un incremento del combustible desató violentas protestas en Caracas, que quedaron en la historia como el Caracazo.

1997 es el año en que se hizo el último aumento del precio de la gasolina.

El debate comienza en Twitter
@JoseAGuerra (José Guerra): "El Vice @jaarreaza ni siquiera guardó la forma. Un día después de las elecciones anunció el aumento de la gasolina al que tanto condenaron".
@luisvicenteleon (Luis Vicente León): "El anuncio del Vicepresidente Arreaza introduciendo el tema de incremento de gasolina anticipa la necesidad de ajustes económicos post electorales".
@HenkelGarcia (Henkel Garcia): "Aumentar el precio de la gasolina es algo difícil de criticar, lo que sí es criticable es el haber negado la toma de dicha decisión en el pasado".
@luisoliveros (Luis Oliveros): "A la segura devaluación y aumento del IVA, podemos ir poniéndole otro 'hermanito' de paquete: el aumento de la gasolina".
@alemora68 (Darío Mora): "Hay quienes dicen que la gasolina es regalada y es justo un aumento, pero si se le regala a Cuba no hay derecho a ningún aumento".
@Evansth (Gerald Evans): "No faltará quien se queje del aumento de la gasolina (que a mi parecer debería ser del 100%); hay que ser muy miserable para quejarse de eso".
@acostami3477 (Miguel Acosta): "Se prepara el PAQUETAZO ROJO, aumento de la gasolina y una nueva devaluación que conducen a otro embate al bolsillo del pueblo".

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