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lunes, 18 de mayo de 2020

El GLP, calamidad de la familia venezolana

Por: Nelson Hernández
La población venezolana desde hace mas de 10 años ha estado sometida a vicisitudes negativas de diferentes índoles donde el tema de energía no ha escapado de esto, producto de la mala praxis gerencial y políticas públicas erradas que han convertido la no disponibilidad de los energéticos en una situación estructural, y que cada día se hace más compleja y difícil de solucionarla. 

 El GLP, combustible por excelencia utilizado por más del 80 % de los hogares venezolanos para cocinar, se encuentra hoy en una situación de criticidad alarmante. La disponibilidad de este energético se ha venido deteriorando como consecuencia de: Una baja producción de petróleo y gas, una baja operatividad de plantas procesadoras, lo cual influye en una disminución de la producción del GLP.

El gobierno desde el año 2011 importa GLP para paliar la situación de déficit de producción autóctona. Motivado a la perdida de créditos, esta importación se ha visto disminuida o eliminada.

 Para los venezolanos, especialmente las amas de casa, el alimentarse es un rompecabezas: Si tienen los alimentos no tienen como cocinarlos y viceversa. Cabe señalar que todas las fases del negocio del GLP están en manos del gobierno. 



 Para tener una idea, el consumo normal de GLP por las familias venezolanas se sitúa en 45 miles de barriles diarios (kBD). Ese volumen implica que cada familia (5 millones) tiene un consumo normal promedio mensual de 3 bombonas de 10 Kg. Esto implica que valores de disponibilidad de GLP por debajo de 45 kBD, implica un déficit. Las últimas cifras que se conocen (no oficiales) indican una producción menor a 15 kBD. En otras palabras, solo habría disponibilidad para una bombona mensual por familia, de allí el caos. 

Por otra parte, El propano, cuesta su valor a puerta de la Planta de fraccionamiento (Ule  o Jose) + el transporte + costo de plantas de llenado + costo de distribucion y comercializacion... En Venezuela, como todos el resto de los energeticos (aunque pagas algo) se puede considerar que su precio es cero.
En este link, precios: https://www.globalpetrolprices.com/lpg_prices/ .... Como ejemplo tomemos el precio en Peru de 0.39 $/lit, pero una Bombona de 10 Kg (la mas pequeña contiene 20 lit) costaria en Peru 7.8 $/Bombona, y si le ponemos 200 kBs /$, tenemos q esa Bombona en Venezuela 1.56 MBs... 4 veces el sueldo basico.... Recuerda q el servico mas caro es el que no se tiene... pues bien ese es el orden de magnitud de lo que deberia ser el precio...no se a como les venden la Bombona de 10 Kg...compara ese precio con el indicado y veras q es casi cero expresado en $$$.

A todo esto se le suma la falta física (déficit) de bombonas y la deteriorada logística de distribución y comercialización realizada por la empresa estatal PDVSA Gas Comunal, cuyos objetivos de su creación no fueron cumplidos. Esta escasez también ha cambiado la calidad de vida del venezolano. Entre las cuales se pueden mencionar las siguientes:

 • Pago de un precio más elevado que el establecido, producto de la comercialización por canales informales. Ademas el producto no cumple con los estandares internacionales de calidad, y muchas veces la bombona no tiene el volumen que le corresponde. 

 • Buscar el energético en las plantas de llenado, cuando anteriormente era llevado por el distribuidor hasta su casa o lo buscaba en los abastos, bodegas, etc. en el denominado Autogas. Es de señalar, que antes de este caos la bombona vacía era reemplazada a más tardar a los 3 días.

 • Hacer colas desde tempranas horas de la madrugada con la esperanza de comprar una bombona, esperanza que la mayoría de las veces no se cristaliza, y tener que regresar al siguiente día

 • Por el déficit de bombonas tener que esperar que se vacíe para poder buscar una llena, lo cual implica incertidumbre en cuando volver a cocinar con GLP. Anteriormente, cada usuario disponía de al menos 2 bombonas

 • Solucionar el déficit del GLP cocinando con leña, volviendo así a la denominada “cocinas sucias” con las implicaciones de salud que esto implica. Esto ha originado en las ciudades la tala en las aéreas verdes, parques y plazas

 • Otros han emigrado a la cocción de los alimentos con cocinillas eléctricas Aunque este servicio también falla, pero al menos tienen la seguridad de que en algún momento vendrá, y no tiene la emergencia de pasar por el calma de conseguir GLP

 • Producto de la escasez de gasolina, muchos han “migrado” y han refaccionados sus vehículos para utilizar GLP. Esto no debe hacerse, ya que las bombonas de uso domestico no son iguales a las diseñadas para vehículos, por lo tanto evite accidentes lamentables.

   Finalmente, por ser una situación estructural el déficit del GLP permanecerá hasta tanto se supere la disminución en la producción o se pueda importar. Para esto se necesita tecnología, dinero y tiempo, aspectos de los que hoy adolece el actual gobierno.


domingo, 16 de junio de 2013

EL DESASTRE Y LA CALAMIDAD

Rafael Gallegos                                                              

Pérez Alfonzo calificó como Desastre, la gestión de CAP1. Hoy, observando cómo se deshilacha Venezuela, hubiera podido definir esta “revolución”, como… Calamidad.
La verdad es que el Desastre de CAP1 era un paraíso, al lado de esta Calamidad que hoy padecemos. Sin embargo, es válido comparar:
EL DESASTRE
El primer presupuesto de CAP1 triplicó al último de Caldera1. El país se inundó dinero. Por nuestro poder adquisitivo, parecíamos suecos u holandeses, cuando la realidad era que nuestra baja productividad, competía con la de cualquier país africano. Nos automoteamos los Tabaratos.
La renta petrolera fue superior a nuestra capacidad de gasto. Se aflojaron nuestros resortes productivos y sobre todo, los morales. Pérez Alfonzo denominó a esta situación “Efecto Venezuela”: exceso de dinero que nos haría equivalentes a un individuo que se ganara el premio gordo de la lotería y comenzara a comer siete veces al día, hasta que se descompensara. Venezuela, país descompensado. El Desastre.
Propuso limitar los ingresos bajando la producción de petróleo, ya que éste, en el subsuelo, se revaluaría y no sería malgastado.
Le dijeron loco, agitador y quijote. Cual Casandra, no le creyeron, hasta cuando sus fatales augurios, se cumplieron. A Pérez Alfonzo le dieron la razón, cuando ya era tarde. Cuando la deuda externa llegó a niveles inimaginables, en medio de un falso “pleno empleo” que duplicaba  la nómina del Estado y,  de una galopante corrupción.
Sin embargo, en descargo de la administración de CAP1, hay que recordar que creó el plan de Becas Gran Mariscal de Ayacucho, invirtió grandes cantidades en Guri y Sidor, nacionalizó  las industrias del hierro y del petróleo, con plena continuidad operativa, creó los Módulos de Apure. Ah! y todo ello en democracia, de hecho AD perdió las elecciones.
Y de paso, no entregó a Venezuela a ninguna nación extranjera. 
LA CALAMIDAD
Hay un paralelismo  entre la época de CAP1 y esta Calamidad. Pero no se engañe, también hay muchas diferencias.
La gran similitud es el Boom Petrolero. Durante CAP1 fue nuestro primer gran boom. Estos quince años hemos vivido otro boom, gigantesco y larguísimo, que deja en pañales al anterior.
La “revolución” ha dispuesto de un mil cuatrocientos millones de millones de dólares. Y cual Sadim - Midas al revés- los han transformado en este país enfermo que  usted palpa todos los días.
 Hundieron la industria petrolera y las empresas de la  CVG, nacionalizadas por CAP. Ahogan a las universidades autónomas, como contrapartida a aquel exitoso Plan de Ayacucho. Quiebran la agricultura y la industria en general.
Como consecuencia, somos el hazmerreír del mundo porque no tenemos papel higiénico… ¿esa  es la tan cacareada “revolución”? Qué vergüenza.  
Records de escasez, devaluación, inflación, violencia, improductividad. Dicen los deslenguados que Guinness no sale de Venezuela certificando tanto record. Pura sima.
Ah!… y ni una obra  de infraestructura que identifique a esta “revolución”. Revise…
Y en cuanto al barniz democrático, ya nadie  les cree. El régimen está desnudo. 
¿A DÓNDE VAMOS?
La ruta de La Habana.
Por eso el presidente de la Asamblea de Venezuela, se entrevista con el de la Asamblea de Cuba, donde no hay ni un diputado de oposición. O sea… pura farsa.
Y luego con Fidel y su heredero. 54 años de dictadura férrea – miles de fu-si-la-dos. Para ellos, la emboscada en  nuestra Asamblea… ramos de rosas.
Y seguramente, habrán discutido los límites de la escasez y de la represión. Porque cuando los comunistas matan, es “revolución”. Pero lo hace Pinochet, y es crimen. Doble moral. Pero la historia… los juzgará.
Para  Cuba nos llevan… si es que esto sigue.
¿O usted, a lo bambi, cree que lo del “chip papa” maracucho fue una equivocación? Júrelo… un globo de ensayo.
Y en esta falsa comedia de las equivocaciones, el último capítulo, por ahora, son los aviones de la Gente del Petróleo.
Y quiero aclarar algo, los GDP no podemos comprar aviones de guerra porque no tenemos dinero. No nos han pagado las prestaciones, ni los salarios caídos, ni siquiera la caja de ahorros. De casualidad compramos comida. Sépanlo.
Sólo en  Venezuela, habemos más de 15.000 y nos persiguen y no nos dejan trabajar. Acepto debate.
Para comprar aviones de guerra, necesitaríamos disponer por lo menos del  desaparecido Fondo de Jubilados de PDVSA. ¿Dónde están esos reales?
En lugar de chillar porque y que compramos 18 aviones, deberían resaltar que los técnicos que ellos desecharon, levantaron la industria petrolera en Colombia. Claro, a los comunistas no les interesa la calidad de gestión.
Por ello, esta calamidad, es inducida. Y su reverso… no lo dude, la democracia. 

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