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lunes, 19 de agosto de 2013

RAYUELA PARA UN PROGRAMA DE GOBIERNO


Rafael Gallegos                                               

Los propagandistas del gobierno, en su afán por desprestigiar y difamar a sus “enemigos” de la oposición, plantean que ésta no tiene contenido programático. Que simplemente, es antichavista. O que busca regresar a los “oprobiosos” cuarenta años de democracia.  
Ni lo uno ni lo otro. Hay una “Rayuela” de acciones– hágalas al revés, al derecho, simultáneamente o como le parezca – que al realizarlas, generarían un cambio radical en Venezuela. Además, son simples y de gran consenso. Indudablemente, permitirían superar esta desfachatez.
Y que quede claro, ninguna de estas acciones las puede adelantar el chavismo.  Simple, irían en contra de su desiderátum: destruir al país para comerte mejor. Puro lobo de la caperucita.   
En este régimen, estas acciones significan una utopía. Detallémoslas:
1.    Respeto a los ciudadanos, lenguaje de altura desde las alturas del poder, majestad presidencial, cero insultos y cero descalificaciones. Acusaciones sin show y con base.
2.   Libertad de expresión plena, cero atosigamientos a los dueños de los periódicos. Libertad de los presos políticos y retorno de los exiliados.
3.    Independencia del Poder Judicial, reorganización del sistema carcelario para que las prisiones sean centros de trabajo y enseñanza, que dignifiquen al ser humano.
4.   Independencia de la Asamblea Nacional, nombramiento de Directiva de la Asamblea con representación de todas las tendencias, cero golpizas y cero groserías, apertura del ANTV a todas las tendencias políticas.
5.    Independencia del Poder Moral, elección del Contralor General de la República y de los rectores del CNE.
6.   Elecciones con árbitro capaz de reprender los abusos del gobierno. Eliminación del ventajismo electoral.
7.    Reuniones en Miraflores con gobernadores y alcaldes de todas las tendencias. Restitución de las competencias de la Alcaldía Mayor.
8.   Descentralización.
9.    Abajo cadenas. Restitución de RCTV a sus dueños. Devolución de emisoras “democratizadas”. Apertura del canal ocho para los venezolanos de todas las tendencias.
10.               Profundización y gerencia de las políticas sociales, a objeto que lleguen a la mayor cantidad de personas pobres e impacten como calidad de vida de los desposeídos. Reorganización del poder popular para despolitizarlo y hacerlo realmente popular.
11. Reorganización sistemática de todo el sistema de salud, desde los ambulatorios hasta los hospitales del Estado, de modo que los venezolanos utilicemos centros de salud donde nos atiendan y haya gasas, curitas, equipos que funcionen, médicos y personal de salud bien pagados. Simbiosis salud pública – privada.
12.               Igual, reorganización sistemática de la educación desde el preescolar hasta las universidades y tecnológicos, para formar sin complejos ni resentimientos, los profesionales y técnicos de alta calidad que requiere el desarrollo agroindustrial del país.
13. Construcción, en simbiosis sector público y privado,  de millones de viviendas para solventar el grave problema de hábitat, aplicando las modernas  tendencias urbanísticas.
14.               Cambio de modelo de producción. Generación de poderosa empresa privada capaz de generar buenos empleos a todos los ciudadanos, bienes y servicios de consumo que mejoren la calidad de vida; logro de confianza en los inversionistas y en los trabajadores con medidas económicas coherentes, que resulten en productividad y competitividad, única forma de superar el hambre. Desaparición paulatina de todos los controles.
15. Rescate de la industria petrolera nacional.  Incremento de la producción y participación de las inversiones privadas en el negocio petrolero. Florecimiento de las industrias conexas y de la petroquímica.  Reorientación de la Renta Petrolera. Resurrección de las empresas básicas de Guayana.
16. Reingeniería para el Estado venezolano.
17.               Rescate de la infraestructura.
18. Integración latinoamericana y etc. etc. etc.
Como en la novela de Cortázar, “Rayuela”, comience por la página que quiera.  Siga la cadena acciones 8, 5, 7,9. O inicie por las 14, 12, 7, 3. Como usted quiera. Al derecho o al revés, estas acciones significan una revolución de verdad: reflejarán incremento cuántico de la calidad de vida de los venezolanos
Y si las concatena en un plan que refleje una estrategia de desarrollo, tendrá un gran programa de gobierno.
Gerencia, gerencia y más gerencia. El mismo sol que alumbra cualquier país democrático y eficiente. Y nada que ver con la planificada destrucción nacional de esta “revolución”. Es imperativo interrumpir este fatídico camino a La Habana.
Hacer las cosas de manera diferente, para obtener resultados diferentes.
PD1: Como decía mi inolvidable padre: ¿Celestinas dando clases de moral?
PD2: La fe mueve montañas; pero hay que votar.

lunes, 3 de junio de 2013

LIBERTAD Y AUTOCENSURA

Alberto Quiros Corradi

Cuando era director de El Nacional en 1985, Lusinchi convocó una reunión en Miraflores a los dueños y directores de los medios de comunicación. Afirmé en un artículo que ese encuentro podría ser positivo porque abría un canal de comunicación directo entre la Presidencia y los medios pero que también habían peligros, tales como que se intentara “silenciar por arriba” lo que no se podía “silenciar por abajo”. Que el diálogo se convirtiera en monologo. Que hubiera un interrogatorio presidencial permanente y que se perdiera el equilibrio indispensable. Que los medios publicaran o que el gobierno citara ciertas opiniones delicadas fuera de contexto.


El gobierno actual ha hablado con dueños de medios. Me atrevo a suponer que todos los peligros mencionados en 1985 tienen hoy más vigencia. Un régimen cuya estrategia informativa durante 15 años ha sido la mentira, la coacción y el insulto no puede mantener una posición de equilibrio en ninguna conversación con los que no comulguen con su ideología. Un caso que ilustra lo anterior es la venta de Globovisión ¿Quién puede ser tan ingenuo para pensar que un canal acosado por el gobierno cuya licencia vence en 2015, con una cobertura abierta que solo llega hasta Valencia, la comprara alguien a menos que haya negociado con el gobierno la promesa de un cambio drástico en su política editorial? Los nuevos dueños ya han hecho evidente que allí “mandan” ellos. Periodistas despedidos, programas cancelados, restricciones a transmitir cierta información. Los empleados de Globovisión tienen 2 opciones: 1. Irse en masa. 2. Quedarse y aprovechar la “rendija” abierta (Tarre dixit) para mantener voces opositoras por el mayor tiempo posible.

Lo cual nos lleva al próximo punto.

Autocensura. Todos sabemos que sobre la libertad de expresión influyen cuatro factores: El gobierno. Los dueños. La publicidad y la autocensura. Bajo este régimen lo que más afecta a la libertad de opinar es el gobierno que se ha convertido en el dueño de muchos medios y aún sin serlo, influye sobre lo que se publica mediante tácticas inmorales como retiro de publicidad, multas multimillonarias a los privados (Globovisión y Tal Cual), presiones y amenazas directas (Venevisión y Televen), cierre de medios como RCTV y numerosas estaciones de radio. Otorgamiento de permisos a medios comunales afectos al régimen. Todo bajo el pretexto de defender la revolución. Si a ésta hay que defenderla con acciones tan poco éticas entonces sería mejor hacer otra revolución que nos devuelva a la democracia que, de paso, se parece mucho a la libertad de expresión. Al fin y al cabo un voto es una opinión.

Todo este sistema perverso influye sobre la autocensura. Las presiones van desde lo que no se debe publicar hasta agresiones físicas a periodistas. Algunos de ellos desarrollan un nuevo código que se convierte en autocensura porque “el dueño me va a despedir” o “esto no le va a caer bien al gobierno”.

Nunca en el pasado el costo de no autocensurarse fue de la magnitud de hoy, cuando hasta la vida pudiera estar en juego. Por eso hay que aplaudir a aquellos que a todo riesgo no se autocensuran. Pero tampoco, ante el peligro de opinar, podemos condenar a los que si lo hacen (muchos no tienen otras opciones de trabajo) Lo que sí es inaceptable es que un periodista profesional escriba y opine lo que le dicten sus patronos públicos o privados.

El concepto básico de la libertad es que siempre será mejor informar que censurar. Pero de “eso”, este régimen no se ha enterado.

domingo, 27 de enero de 2013

Carta de Lorent Saleh

En un lugar de Venezuela 18 de Enero de 2013

Un grito en medio del desierto de la indolencia y el desdén. Un llamado. Nuestro llamado a familiares y amigos, a nuestras madres, nuestros padres, a la sociedad donde vivimos.

Hoy quiero pedir por todos aquellos que levantan sus voces de protesta, por aquellos que luchan por sus ideas libertarias y en ocasiones terminan sintiéndose solitarios en sus principios. Por los jóvenes que frente al desdibujado futuro deciden no tener miedo y enfrentar la realidad. No ser cómplices, ni complacientes con un sistema corrupto y decadente que destruye los valores de una sociedad controlada por la propaganda, la publicidad y el populismo. Ese, es el camino que hemos escogido. El deseo de vivir en una sociedad cada día más plural, donde se respeten las ideas y las creencias. Una sociedad más civil y menos militar, con más colores y menos uniformes, más consiente del valor de ser ciudadano, una sociedad menos mesiánica. No necesitamos estar de rodillas en tierra para sentirnos parte de algo, no necesitamos ponernos una gorra de tres colores o una boina roja, ni una camisa, ni copiar modelos extranjeros. No queremos un país arrodillado a persona alguna, mucho menos si son militares manipulados por dictadores cubanos.

Estoy en contra de toda concentración de poder, estoy en contra del militarismo y la autocracia. No creo en revoluciones de marketing y cuarteles, en el cuento decadente de la revolución castro-comunista, tampoco creo el chantajista cuento de que “la única arma para enfrentar las dictaduras modernas sea el voto” con este CNE. Siento pena por aquellos que se sienten orgullosos por estar “rodilla en tierra” frente a un “comandante”, que ni sabemos si vida tiene, del despilfarro de recursos y la utilización de medios públicos para hacerle culto a la personalidad. Hace falta más que un caudillo inflado con dólares petroleros y medios de comunicación. Siento tristeza por aquellos que disimuladamente se arrodillan al sistema y lo legitiman, solo quieren “gobernar” y que le respeten sus “espacios”, solo piensan en elecciones y colocar sus caras en pendones. Como si esta crisis social y política se combate con propaganda electoral. Insistimos, como últimamente lo hemos venido haciendo, en que no estamos interesados en pelear por espacios, mucho menos por personas, estamos interesados por defender una idea.

Las dificultades y los señalamientos suelen ser el común denominador en esta lucha, y es lógico. De ser diferente no estuviéramos en estas condiciones. Hoy más que nunca me siento orgulloso de ser venezolano y poder compartir con quienes sin miedo defienden sus ideas y no se “cuadran” con el gobierno de turno.

Hoy quiero manifestar mi mayor respeto por los compañeros que valientemente desde el 10 de Enero decidieron levantarse en huelga. Por los jóvenes en Carabobo que con dignidad asumen el ayuno, por mis hermanos en Barinas que a pesar de las presiones y amedrentamientos están de pie, por mis compañeros en Aragua y en Caracas-OEA. Por mis hermanos de Trujillo que no se dejan intimidar por el militar gobernador y sus malandros, a mis paisanos del Táchira y Mérida que no le temen a las fuerzas militares y paramilitares del gobierno. Por todos los jóvenes y estudiantes que desde sus universidades defienden las ideas de Libertad y democracia frente a la cultura militarista y castro-comunista.

Les confieso, que el miedo ha insistido en acompañarme, les confieso que no sabía que tan difícil era esto, que las decepciones son frecuentes y que la envidia está de moda, que los medios muchas veces hacen daño y que el dinero tiene frecuentes amigos, y a pesar de todo eso, mi corazón nunca ha dudado en seguir luchando por lo que creo y pienso que es bueno para nuestro país.

Nuevamente violaron mis derechos y sin explicación alguna: de manera totalitaria y cobarde prohibieron mí salida del país. Hoy me persiguen por lo que pienso, hoy amenazan a mi familia porque luchamos por la idea de la Libertad. Quiero decirle, a los usurpadores del gobierno, que hoy más que nunca me sobran las ganas de luchar contra su gobierno militarista y su sistema castro-comunista. Que sé que no entienden lo que es la palabra dignidad, pero tranquilos, que le enseñaremos su significado. Por ahora sigan buscando la manera de descalificarnos, insultarnos, de detenernos y golpearnos, yo les prometo que no obtendrán nuestra obediencia.

No al castro-comunismo, No al militarismo ¡Esta lucha es de Resistencia!

Por una Venezuela de ciudadanos libres. Vamos a seguir luchando.

Lorent Saleh

jueves, 22 de noviembre de 2012

LLEGÓ EL LOBO ROJO

Rafael Gallegos                                                                                                        

Viene el lobo, viene el lobo, dijimos por años. Y ahora, ¿quién lo duda?, llegó. El lobo rojo está cómodamente instalado en la poltrona más sabrosa de la sala de su casa. Déjese de inocentadas y no lo confunda por su rojo rojito con la caperucita, y menos con el mismísimo San Nicolás. El lobo del comunismo llegó. Y créame, no hay lobo bueno.
Venezuela se puede convertir en el primer país comunista por elección popular. Qué vergüenza.
La primera fase del comunismo es la destrucción de todo lo existente. Una plana que han seguido todos los comunismos que en el mundo han sido.
Como el ruso, que  comenzó asesinando a tiros al zar y su familia, y con  un Lenin, que por cierto a punta de  exprópiese, acabó con la propiedad privada  y también arrasó con la libertad. Mediante la excusa de destruir al capitalismo, destruyeron a Rusia. Oprimieron al pueblo ruso y tuvieron el tupé de bautizar ese totalitarismo con el nombre de dictadura del proletariado. O sea, acabaron con el pueblo en el nombre del pueblo.
El comunismo cubano ha sido igual. Con la misma excusa de destruir al capitalismo, destruyeron a Cuba. Para lograr la soberanía alimentaria, otra coincidencia más, destruyeron las haciendas… y se quedaron sin comida. Le juraron al pueblo cubano que iban a llegar a 10 millones de toneladas de azúcar y cincuenta años después, van por… una. Fusilaron (asesinaron) miles de cubanos en nombre de la revolución, llenaron las cárceles de disidentes y acabaron con la libertad de expresión.  Y pensar que ese es el modelo que nos quieren vender.
Por cierto, toda la admiración del mundo a la bloguera cubana J. Sánchez, en su valentía habita la esencia del pueblo cubano.
Luego, la revolución cubana le cambió a los rusos, soberanía por comida. Se dieron cuenta de su error, encontraron a  Venezuela que les da dólares, comida, petróleo y soberanía, no sabemos a cambio de qué. Todos los días sale un país bobo a la calle y el que lo agarre es de él- cuentan que dijo Fidel.
El modelo venezolano hacia el comunismo también comenzó destruyendo. La producción, las instituciones, la clase media, las carreteras, los hospitales… la democracia. Un plan de destrucción nacional. Destruyen el futuro del pueblo en el nombre del pueblo.
Hoy, a esa destrucción la llaman desabaratamiento. Por ello quieren desbaratar las gobernaciones y las alcaldías. “El mejor gobernador será el que más desbarate la gobernación” dijo un filósofo de esta “revolución”. Algo así como si un carnicero les dijera a los empleados que el mejor carnicero será el que mejor desbarate la carnicería. Bajo esa óptica, no dudo que Chávez es el mejor presidente que ha tenido Venezuela. Nadie, y no lo dude, ha desbaratado tanto a Venezuela como él. Ni la Guerra Federal, dicen los deslenguados.
No se quede como un bobo viendo al lobo. Imite a la Caperucita y busque a un leñador, o tópese con él… porque ya se tragó a la abuelita.
MURO DE CONTENCIÓN
Nuestro leñador es la unidad, la estrategia y  las pilas y el guáramo, que son nuestras primeras necesidades.
Para  rescatar a Venezuela  tenemos que formar un muro de contención. Como el  de Berlín, pero un muro de la Libertad. O como la muralla china, para protegernos de tanta barbarie que nos amenaza.  
Y las piedras de ese muro deben ser nuestras acciones en cada etapa.
En esta etapa corresponde votar masivamente el 16 D. Dejar de darnos lástima y salir a defender nuestros gobernadores democráticos. Podemos ganar en todo el eje norte y en Bolívar y en los andes. Y  así, damos un durísimo golpe a las intenciones comunistas.
La siguiente etapa es la elección del nuevo CNE en abril del 2013. No pueden escoger a los rectores sin los votos de los diputados democráticos, o sea…
Luego, hay que prepararse para algún imprevisto. En política no hay nada escrito. La enfermedad del Presidente, seguirá jugando mientras habite el reino de la incertidumbre.
La defensa de Venezuela sigue en pie. Perdimos las elecciones y hasta lloramos; pero con lágrimas que copulan la tierra y se transforman en lucha. Hay que decir y hacer  como el afiebrado y hambriento Bolívar de Pativilca: triunfar… y a la larga, triunfó.
Somos el muro de contención que impide que el comunismo haga tierra arrasada como en Cuba, Corea del Norte o Camboya.
Pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades. Si llegó el lobo, eso es problema de él. Nosotros, no somos ovejas.
PD: Gracias a todos lo que nos expresaron su cariño y solidaridad en los difíciles momentos de la muerte de mi mamá.
Amantísima madre y luchadora insigne. Vivió con mi padre el exilio perejimenista y conmigo, este incilio chavista.  
Siempre estará en nosotros.

sábado, 11 de febrero de 2012

Por un país de ciudadanos, libre para siempre de la bota militar

Gustavo Coronel
 
 
 
 
Mi país se encuentra asfixiado entre la desidia de las masas y la cobardía y traición de los parásitos de la fuerza armada. Mi deseo más ferviente es que, algún día, el sol de su mañana ilumine una nación de ciudadanos, donde el ejército haya desaparecido.

Las dos tragedias de Venezuela son, en el fondo, una sola: la escasez de ciudadanos y la existencia de una fuerza armada históricamente parasitaria y opresora.

. Millones de venezolanos configuran estadísticas de población pero no pueden llamarse ciudadanos. De algunos pasados gobiernos, democráticos pero demagogos, han aprendido que tienen derechos pero no deberes, que el estado velará por ellos. Del déspota actual han aprendido a odiar a sus compatriotas que poseen educación, vivienda y trabajo. Ese déspota les ha dicho que los “oligarcas” le han quitado lo que les pertenecía.

Mientras no se implante en el país una política de estado de educación ciudadana que le enseñe a los venezolanos, desde niños, a comportarse como ciudadanos en lugar de disfrazarlos de guerrilleros y malandros encapuchados, el país seguirá agobiado por esa inmensa carga de seres dependientes de las limosnas del estado, incapaces de labrarse su propio destino.

Por su parte la fuerza armada venezolana, desde Cipriano Castro, Gómez y Pérez Jiménez hasta Chávez, ha sido un instrumento de represión ciudadana, una aliada de los tiranos, un organismo parasitario e inútil que no le presta servicio efectivo alguno a la nación. Hemos podido ver este pasado 4 de febrero como un "general" de esa fuerza armada, que le cuesta miles de millones de dólares a Venezuela, se ha manifestado groseramente como brazo armado de un régimen despótico, con el silencio cómplice de la soldadesca. Esa soldadesca prefiere marchar pintorreatada como prostitutas de pueblo, portando medallería de hojalata, manejando defectuosamente costosos juguetes bélicos mal mantenidos y adquiridos bajo el manto de las comisiones, gritando consignas traidoras, arrodillados frente a un líder pseudo-nerónico. Todo antes de cumplir con su deber de velar por la constitución y las leyes y defender nuestra libertad.

Venezuela no podrá salir del pantano de la mediocridad mientras no logre transformar a sus masas en ciudadanos y mientras no elimine ese foco de corrupción y gastos inútiles que es la fuerza armada. Un país civilizado no debe permitir una fuerza armada al servicio de una dictadura, así como no puede tolerar un tribunal supremo de justicia cuyos magistrados, como coristas de burdel, cantan en público: “uh, ah, Chávez no se va”. La aceptación pasiva de estos desmanes nos hace cómplices y, francamentenos rebaja al nivel de los países más atrasados del planeta.

martes, 4 de enero de 2011

La convocatoria

Macky Arenas

 
 

 
 
Difícil que a estas alturas pueda convocarse a otra cosa que no sea cambiar el destino del país. Tomar los venezolanos en nuestras manos el volante del auto de esta historia y poner rumbo a la libertad y la prosperidad. Llevamos 12 años durante los cuales cubanos castristas y venezolanos entreguistas han decidido por nosotros. Hace rato era hora de un ¡Ya basta!, pero el descaro con que se ha pretendido asfixiar todo vestigio democrático en este país ha llevado a comprenderlo hasta a quienes se esmeraban en revestir con manto de paciencia esta indecorosa espera. Elencos que se van desvaneciendo en el lienzo democrático.
No hay ninguna razón, ni moral ni constitucional, para dilatar la salida de un gobierno que ha traído la mayor suma de infelicidad que recordar podamos. No hay ninguna razón, ni moral ni constitucional, para aceptar inermes que se edifique una legalidad para someter a todo un pueblo a la voluntad de un individuo que sistemáticamente viola el pacto contenido en la Carta Magna. No hay ninguna razón, ni moral ni constitucional, para legitimar con nuestra desidia la sangre del odio, el resentimiento pulido, el arrebato ilusorio de la justicia, esos indomables fantasmas que son los temas predilectos de quienes mandan hoy. No hay ninguna razón, ni moral ni constitucional, para prolongar una agonía construida sobre lapsos tan ilegítimos como el proceder mismo del gobierno en cuestión. Antes bien, hay ineludibles razones morales y constitucionales que obligan a un acelerón definitivo que alivie del sufrimiento a este país.
Toda convocatoria, no importa su motivación puntual, se mueve por la urgencia de salir de un gobierno que también tiene una, cual es destruir nuestra forma independiente de vivir, hambrear al pueblo al punto de dominar por la vía de la depauperación, prohibir la información y el conocimiento engullendo los medios y mutilando las universidades; dividir a los venezolanos para reinar en medio de la muerte y la desesperación.
El gobierno necesita real y para conseguirlo vaciará aún más los bolsillos de los venezolanos. Ripiaron 400 mil millones de dólares tan sólo en regalos a extraños y ahora quieren que la devaluación los reponga en sus arcas para seguir dilapidando. Destruyeron la producción y se robaron las propiedades por lo que ahora deben importar hasta lo que nuestra tierra es pródiga en aportar. Y todo eso debemos pagarlo en desabastecimiento y en inflación.
Todo esto no admite otra convocatoria como sea para ponerle fin a este caos, a esta injusticia, a esta destrucción. Ponerle fin a la inútil y criminal espera y ponerle fin a quienes la justifican con cartas que no son las que juega el régimen para mantener su control y su letal avance sobre nuestra nación y nuestra nacionalidad. La lucha por la libertad no puede ser una eterna sala de espera. Porque hoy todo está consumado. Ya no hay más nada que descubrir, más nada que aguardar. Ya no van quedando resquicios, muy a pesar de que ciertas conquistas ocasionales ofrezcan ese espejismo.
Ya llevamos un buen tiempo forajido, avalando esta ilegalidad, legitimando esta forma de poder a capricho. Es hora de dar un vuelco a la desmoralización y a la derrota de un país bajo secuestro. Las debilidades tampoco son excusa para el margen que le permitimos al régimen. Ya va siendo hora, también, de que nos percatemos de una verdad que no hemos querido honrar: la fortaleza no es sino unificar debilidades, base de toda convocatoria que aspire a tener algún éxito.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Carta abierta a los venezolanos que aman la libertad

Gustavo Coronel



***Un régimen castrista y castrense nos humilla: hay que castrarlo.

Cual es el problema?

La sociedad venezolana se encuentra en las garras de un régimen inepto, totalitario, hiper-corrupto, entreguista de nuestros recursos y alineado con los estados forajidos y organizaciones terroristas del planeta. Como dirían en Los Teques de mi adolescencia: una pelusa!

Es posible sustanciar esta aseveración?
Si. La ineptitud está documentada por el colapso de la infraestuctura física del país, por la criminalidad galopante, por el caos financiero y la destrucción de las empresas básicas. Su totalitarismo es evidente al observar la violación sistemática de la constitución, el abuso de poder, el hostigamiento de los medios de comunicación, el desdén por la voluntad popular expresada en elecciones, la existencia de presos políticos y el lenguaje fascista-gorilista del líder, Hugo Chávez Frías. Su hiper-corrupción esta ejemplificada por la impunidad de los responsables del inmenso fraude de Pudreval, por el caso de los maletines llenos de dinero para intervenir en los procesos políicos de otros países, por el robo sistémico y sistemático en el sector de las finanzas públicas y en PDVSA. La entrega de nuestros recursos es evidente, como en el caso de la gigantesca transferencia de riqueza venezolana a la Cuba castrista, en los dineros dados a Evo Morales, a Daniél Ortega, a Rafaél Correa y en el financiamiento de la campaña presidencial de Cristina Kirchner. La alineación con los estados forajidos del planeta: Irán, Cuba, Zimbabue, Belarus, hasta Corea del Norte, está a la vista y los nexos con las FARC y la ETA están ampliamente documentados.
Esto lo digo porque la evidencia existe. No es un simple acto de catarsis oposicionista sino una denuncia formal.

Resultados de esta actuación del régimen.
Actuando así el régimen ha llevado a Venezuela a la situación más trágica de su historia, al despilfarro de un mil millones de millones de dólares (1x10 a la doceava potencia) obtenidos, a partes iguales, por la liquidación de un recurso no renovable, el petróleo y por via de los impuestos al pueblo, sin que existan obras y políticas públicas de carácter estructural cónsonas con ese fabuloso ingreso. Venezuela es hoy una sociedad dividida por el odio de clase y hasta racial, mucho más cerca de Haití que de Chile, manejada por una pandilla sin ética de torvo aspecto. Han forzado al pueblo a hacer colas humillantes en espera de limosnas que lo hacen más dependiente del régimen. Cada día que pasa esta situación empeora, convirtiendo a Venezuela en una páis empobrecido material y espiritualmente.

Vías de salida.
Un pueblo de corazón democrático pero aletargado, sin iniciativas para enfrentar la grosera agresión del régimen, ve pasar impotente los días que lo hunden en el foso del atraso y de la indignidad. Ha tomado refugio, comprensiblemente, en la noción de que en 2012 podrá ir a votar por un cambio de régimen para así tomar, de nuevo, el control de lo que quede de país, de las tristes ruinas físicas, sociales e institucionales de la nación. Este anhelo es conceptualmente irreprochable porque, quien puede objetar que los cambios políticos se realizen dentro de las reglas del juego democrático? Sin embargo, quienes así piensan parecen no darse cuenta de que Venezuela tendría que enfrentar 24 largos meses adicionales de deterioro, crimenes y abusos de autoridad y que no es nada seguro que la pandilla en el poder actuará en 2012 como sería de esperar en una democracia. Lo que estamos viendo hoy, ese obsceno desparpajo con el cual el régimen se limpia los fundillos con la voluntad popular, nos hace pensar que no tiene intenciones de actuar democraticamente ni hoy ni mañana. De manera que quienes esperan mansamente por las elecciones de 2012 pudieran estar entregando nuestro pasado de país democrático y tolerando un presente trágico, a cambio de un futuro panglosiano nada cierto.
Frente a esta resignación que nos está liquidando espiritualmente propongo una acitud cívica más militante, más aguerrida y sobretodo más digna. Una actitud que nos quite de encima ese estigma de país castrado que nos acogota hoy. Hay algunas iniciativas que pueden tomarse y que pueden darle a la sociedad venezolana un sentido de dirección, unas banderas de lucha y logren cambiar el rumbo de los acontecimientos en el país.
La primera es publicar en diarios del país un documento que exprese nuestra intención de insurgir civicamente, algo como el documento de los profesores de derecho público recién dado a la publicidad, pero más breve, no más de unas 500-600 palabras. Eso sí, a ser firmado por miles de venezolanos, individuos y asociaciones de todo tipo: médicos, abogados, profesores, estudiantes, ingenieros, grupos religiosos, empresarios, sindicatos, todo un ejército civil en movimiento. Este documento sería una declaración ante el resto del país y ante el mundo de nuestro propóito de insurgir civicamente contra el régimen. Propongo que la MUD se encargue de catalizar la aparición de este documento. Por lo que he podido tantear hay mucha aceptación a esta iniciativa. Si la MUD no quiere o no puede hacerlo, entonces una organización de prestigio como CEDICE, o los colegios profesionales, o un periódico de gran peso en la vida del país pueden promoverlo.
La segunda es organizar grupos ciudadanos que hagan una protesta silenciosa sentados en vias públicas de las principales ciudades del país, entorpeciendo el libre tránsito, creando una situación de desobediencia civil que conlleva riesgos pero que es efectiva, tal como lo fue el movimiento gandhiano en su momento. Los estudiantes parecen ser los grupos mejor organizados para este tipo de iniativas pero deben ser acompañados por el resto de la sociedad civil.
La tercera es lo que propuso Diego Arria en reciente carta. Que los diputados electos por el país democrático denuncien en la Asamblea el abuso de poder de Hugo Chávez y se nieguen a aceptarlo, llevando a cabo las acciones legislativas que estimen necesarias. Cualquier decreto-ley emitido por Chávez es ilegítimo y debe ser desconocido por el país democrático. La Asamblea Nacional fue elegida para legislar, no para entregar sus deberes específicos en manos de un paracaidista corrupto e ignorante
La cuarta es formar un gobierno paralelo de carácter simbólico, con “ministros” que evaluen la actuación de los ministros del régimen y los denuncien. Debemos considerar nombrar “embajadores” de la Venezuela democrática en algunos centros de poder mundial, como en Washington, Londres y París, quienes lleven a la opinión pública de esos centros la voz de la democracia venezolana.

No dejemos a la Venezuela de Vargas en manos de los Carujos.
Para llevar a cabo estas u otras iniciativas será necesario que la oposición se ponga en marcha! Los demócratas venezolanos esperan que la Mesa Unitaria Democrática lidere este esfuerzo. Los francotiradores (columnistas, blogeros) no pueden hacerlo eficientemente, por más valiosos que sean (aunque deben seguir en sus esfuerzos!). La batalla a la cual nos arrastra la pandilla usurpadora involucra a la nación, es una batalla de vida o muerte por nuestra democracia.
Necesitamos un ejército cívico. Yo estoy a la orden como soldado raso para hacer lo que sea necesario. Es preciso insurgir.
No podemos quedarnos de brazos cruzados frente a la barbarie.Venezuela no debe ser de los Carujos. Debe ser la Venezuela de Vargas.

martes, 14 de diciembre de 2010

Herramientas para "saltar" bloqueos de INTERNET

Sea porque existe ya dentro de una corporación o porque se viene legalmente, si alguna vez no hace falta evadir bloqueos a sitios específicos en Internet o navegar a través de la Web sin preocuparnos por la seguridad, más vale echarle una revisión a las herramientas aquí listadas.
No son pocos los que cuentan que en su centro de estudio, de trabajo o lugar diario encuentra un bloqueo intencional para hacer un "buen uso" de Internet. Sí, todavía existen mentes perezosas en este mundo que apuestan por las prohibiciones (creando con eso todo un mercado negro) antes de los incentivos para hacer un uso efectivo de la Web.

Como eso se está institucionalizando en nuestro país, al punto de que ya hay medidas legales para eso, vale entonces recurrir justamente a Internet para recorrer los caminos verdes, prepararnos a través de herramientas y aplicaciones para que podamos navegar con seguridad con o sin limitaciones impuestas por terceros.

Opera

Si llamaran al servicio técnico de su proveedor de Internet ante un problema de conexión, bajo sospecha de un bloqueo, digamos que este debería ser el primer paso antes de discar el primer número. El navegador que se ha visto visto minimizado por el Chrome de Google, Internet Explorer de Microsoft o el Firefox de Mozilla, resulta ser una navaja suiza para transitar por las minas colocadas en la Web.
Su opción Turbo permite acceder a sitios bloqueados sin necesidad de acceder directamente a la página en la Web. La clave de esta opción en el navegador es que comprime toda la información que tiene para revisarla a través de otro servidor, mejorando así la velocidad y pasando por alto los bloqueos.
PaperBus

Otra aplicación para descargar en el escritorio es PaperBus, un proxy que ayuda a saltar bloqueos a través de una amplia red de servidores en todo el globo. A la primera vista, su interfaz luce intuitiva y así termina siendo porque basta con encenderlo para que busque algún servidor al que se pueda adherir, de tal manera que rompe con todo tipo de limitaciones basadas en direcciones IP o filtros de navegación, por nombrar dos ejemplos.

Quizás el único detalle en contra es la publicidad que muestra al inicio, pero una vez superado ese elemento nos damos cuenta de que estamos ante un software sencillo, gratuito y que mantiene una aceptable velocidad de navegación.

Se pudo probar con Windows, aunque en su sitio de Internet aseguran que también es compatible con Mac y Linux
Hyde my ass

En lengua de Cervantes, el nombre de esta utilidad sería Esconde mi trasero y trabaja justamente de esa manera: ocultando el IP, aunque sólo en navegación. Esto quiere decir que si queremos trabajar con algún software externo, tendremos que optar por otro servicio que sí es pago.

De manera gratuita tenemos su función principal que no necesita descarga alguna. Basta con configurar nuestro navegador (en el propio sitio se indica cómo hacerlo, aunque lo hace en inglés) no sin antes revisar el listado de servidores proxy que se actualiza en tiempo real con una información bien desgranada como el puerto, la dirección IP, país de origen, velocidad, tiempo y tipo de conexión y la configuración de anonimato (indica si alta, baja, media o nula).

También se puede discriminar por ubicación y por otra cantidad de opciones para el agrado de quienes buscan mayores detalles de configuración.
Tor Project

Para cerrar este cuarteto se muestra uno que a diferencia del resto está dedicado más garantizar seguridad que a saltar bloqueos. Sin embargo, entre sus funciones se cuenta librarse de esas limitaciones a través de otros nodos que actúan como proxies mediante la técnica denominada enrutamiento cebolla que permite navegar a través de múltiples capas de conexiones sin dejar huellas.

Lo innovador del sistema es que permite cambiar de IP tantas veces como clicks se haga en el navegador, y es de uso compartido. Esto quiere decir que se pueden buscar servidores de otros lugares del mundo pero también se puede dejar ser “usado” para -de alguna manera- contribuir con una red de usuarios que buscan lo mismo.

Uno de los detalles que se mencionan en foros y que recomiendan es el componente para Firefox (es el que permite cambiar la IP con un clic). Lo malo es su baja velocidad aunque eso no significa pérdida cuando se está ganando en seguridad.

Por cierto, antes de descargarlo, el propio sitio tiene una lista de advertencias (en inglés) sobre su uso, explicando que, de usarlo, habría que cambiar una serie de hábitos para no comprometer el anonimato en la Web.

¿Último comentario? por el panorama que se avizora en Venezuela, hasta esta nota puede resultar ilegal ante los ojos de un gobierno que puede tomar acciones bajo la bandera de las “buenas costumbres”. Así que la recomendación es al menos echarle una revisión a un par de aplicaciones aquí listadas, porque como diría el animador zuliano Gilberto Correa: es mejor tener alguna y no necesitarla que necesitarla y no tenerla.

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