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martes, 30 de julio de 2013

Taxonomía de los opositores


         Eddie A. Ramírez S.
Derrotar regímenes totalitarios no es fácil. Nazis y fascistas cayeron por  desencadenar la II Guerra Mundial y no como consecuencia del sistema económico que adoptaron. Por el contrario, la Unión Soviética cayó después de    muchos años por la inviabilidad de su sistema económico.  China tuvo que iniciar una  apertura económica acelerada y Cuba la realiza muy gradualmente, aunque ambos regímenes mantienen un  férreo  control político.  Corea del Norte sigue inmutable.

El caso del totalitarismo criollo Siglo XXI es diferente. Pretende llevarnos al modelo cubano pero la resistencia interna lo ha frenado,  aunque sigue avanzando la represión política y la economía se deteriora aceleradamente. No hay una ruta clara para deshacernos de esta caterva. Nadie puede afirmar que tiene la llave para abrir la puerta de la democracia.

Taxonómicamente nuestra oposición se clasifica en: 1- Conversos tempranos: militaron en el chavismo pero se percataron a tiempo de que no era el camino.  2-Conversos tardíos: están en la oposición, pero  justifican acciones del régimen y  condenan cualquier acción opositora realizada antes de su conversión. 3- Olvidadizos: siempre han sido opositores pero critican todas las acciones realizadas antes de las elecciones del  2006. Marcan distancia del paro cívico del 2002, aunque en su momento lo apoyaron; condenan la acción de los militares en la Plaza de Altamira, pero inicialmente montaron kioscos en su apoyo; descalifican la abstención en las parlamentarias del 2005, pero se olvidan que estimaban que no obtendrían más de once diputados y  por eso retiraron las candidaturas. 4- Puristas: solo aceptan la vía electoral y satanizan  otras acciones por considerar que no son  democráticas. 5- Duros de teclado: están convencidos que somos una mayoría aplastante y  que como no hay salida electoral la opción es el 350 con la gente en la calle y posterior intervención militar.  A quienes piensen distinto los tildan de  colaboracionistas. 6- Entrenadores de tribuna: critican a los jugadores, son impacientes, no entienden que a veces se requieren prórrogas y piensan que sus ideas son originales. 

Desde el 2006 se impuso la tesis de los Puristas, pero como en el último evento electoral el régimen impidió el triunfo de Capriles, la tesis de los Duros del teclado intenta tomar fuerza.  Con tan diferentes maneras de pensar es imposible acordar una estrategia única. ¿Es esta imprescindible? ¿Acaso no sería conveniente jugar en varios tableros?  Así como la biodiversidad es importante para el equilibrio  ecológico, la diversidad de estrategias y tácticas  puede ser el factor de liberación. Somos mayoría, pero todavía el oficialismo mantiene un apoyo popular importante.  Apostamos por votar en diciembre bajo protesta y también por una oposición de calle, lo cual no necesariamente significa grandes marchas y concentraciones.

Como en botica: Mardo tiene derecho a un proceso  justo. Rechazamos  declaraciones del oficialismo que pretenden condenarlo a priori. Varios oficiales en situación de retiro percibieron positivamente el nombramiento de la ministra de defensa, pero esta ha dado declaraciones típicas de funcionarios sumisos.

miércoles, 29 de mayo de 2013

EL FALSO DILEMA

Alberto Quiros Corradi

Una negociación colectiva entre un patrono y un sindicato solo se resuelve si lo máximo que está dispuesto a ofrecer el patrono está por encima de lo mínimo que aceptaría el sindicato. Si el contenido de la negociación no está dentro de ese rango, habrá conflicto.


Un brillante ensayo de Fernando Mires (“El dialogo político”, Tal Cual, 18-05-13) aclara dos cosas fundamentales: 1. Diálogo es una discusión filosófica entre dos amigos en busca de la verdad. 2. Es absurdo suponer que en política puede haber diálogo (Mires dixit). Se “negocia” entre posiciones enemigas que tampoco se resolverán a menos que, como en el caso de la negociación colectiva, lo máximo que esté dispuesto a conceder una parte esté por encima de lo mínimo que aceptaría la otra.

Lo anterior viene al caso porque dado el deterioro de la economía nacional el régimen le ha pedido a los empresarios que produzcan y a Maduro que gobierne. En artículo anterior escribimos que no estaba mal que Polar le diera una “ayudadita” al gobierno. Pero esa reunión (Polar/gobierno) y las otras entre empresarios y el oficialismo están muy lejos de tener el contenido global que se requiere para una verdadera negociación, aunque, dentro de la oposición hay quienes sostienen que si no se ayuda al régimen en lo económico habrá desabastecimiento e inflación, todo lo cual generara violencia.

Ayudar. Si los empresarios se hacen los sordos ante el “acercamiento” del gobierno, los que sufrirán más serán los que menos tienen, que no pueden acceder a un mercado negro de alimentos que seguramente se desarrollará a altísimos precios. Pero, si los venezolanos nos vamos a conformar con una economía que pretenda funcionar en algunos rubros con un gobierno cuyas políticas públicas son en su mayoría inaceptables, por lo menos se debe exigir que se negocie con las instituciones representativas (Fedecamaras y Federaciones Sindicales libres) La táctica del “salami” del régimen desarticulándonos rebanada por rebanada es sumamente peligrosa porque no se puede excluir de la negociación la economía y todas las otras políticas públicas: Control de cambio, de precios, desempleo, de rutas de distribución, abuso de poder, corrupción, presos políticos, separación real de los poderes públicos, desinversión en infraestructura, petróleo, electricidad, agua, educación y salud.

No ayudar. La posición de algunos es “a este gobierno ni agua”. Ha habido demasiados abusos de poder, irrespeto a la ciudadanía, ineficiencia, persecución política, una enorme corrupción institucional y violaciones criminales a los derechos humanos para que, ahora que el gobierno está implosionando, vengamos a darle una “manita” para prolongarle la vida. Hay que esperar que se produzca un estado de ingobernabilidad insostenible. Hay, además, razones suficientes para dudar del resultado electoral. Hasta que el TSJ no se pronuncie sobre la impugnación de la presidencia de Maduro, a los ojos de muchos a este régimen no se le debe ayudar so pena de ser cómplice de un gobierno que además de ilegítimo se está derrumbando.

Conclusiones. Lo anterior puede ser interesante pero es algo irrelevante. Aunque el gobierno acepte negociar con la oposición “el paquete completo”, el resultado está condenado al fracaso. Mientras el régimen insista en el socialismo del siglo XXI (comunismo), el nudo del problema estará en que lo máximo que puede ofrecer en lo político-económico estará muy por debajo de lo mínimo que puede aceptar la oposición.

¡Vamos derecho a una debacle social!

domingo, 23 de diciembre de 2012

Que pasaría en Enero y en 2013?

Gustavo Coronel

La balanza de fuerzas dentro del chavismo sin Chávez no se inclinaría necesariamente por el candidato de Chávez. Hay quienes dicen que las fuerzas uniformadas están divididas. Y es cierto. La marina, la aviación, el ejército y la guardia nacional, están controladas por Diosdado Cabello pero Nicolás Maduro poseé el control de los Boy Scouts y de los milicianos de la tercera edad. De igual manera los gobernadores electos son en su mayoría fichas de Cabello. Muchos de ellos son militares y hasta narco-militares. Se inclinan por darle un palo a la lámpara y quedarse con el coroto, a lo Pérez Jiménez, sobre todo porque tienen cuentas pendientes con la justicia ordinaria, con la internacional y, sobre todo, con la divina. Maduro no tendrá fuerzas para evitar que Cabello sea re-elegido presidente de la Asamblea Nacional. Cabello parecería tener seis blancos, incluyendo el doble, para acostarse por la cabeza.

Y la oposición? Este no es su mejor momento. Capriles ha perdido mucha fuerza. Henri Falcón ha ganado fuerza pero es poco conocido todavía. Es interesante constatar que Falcón viene del chavismo, lo que aparentemente significa que el chavismo: el duro, el blando y el pseudo, se ha adueñado del país y que la clase media es/somos, como una isla (de Margarita? ) rodeada por todas partes de masas que dependen del estado paternalista.

Antonio Ledezma ha hecho méritos más que suficientes para ser el candidato presidencial de la oposición, pero no tiene maquinaria. María Corina tampoco. Resultado: será un Capriles un tanto disminuído, percibido como blando por unos o como sifrino por tarifados del chavismo como Schemel (que pirueta tan nuseabunda ha hecho este tipo!). Sin embargo, Capriles es muy trabajador y hará un buen papel. Capriles volverá a perder, no porque sea inferior al otro, claro que no lo es, sino porque debemos enfrentar nuestra realidad: el país se nos fué de las manos. La sociedad venezolana está en manos de una masa acostumbrada a la limosna, a obtener dádivas. Los anhelos de grandeza y de superación están, al menos por ahora, en el congelador. La tarea que tenemos por delante es una de penosa reconstrucción. Desde la base: los niños. Enseñarlos a ser ciudadanos, no limosneros.

 Esa batalla tienen que darla los seis millones de venezolanos, de todas las clases sociales, que ya son ciudadanos. Quizás somos más de seis millones pero, cuidado, a lo mejor somos menos. Pero esa es la batalla que está planteada y hay que darla con las fuerzas que tengamos. Porque del resultado de esa batalla depende el futuro de nuestro país, si civilizado o, como el coleóptero, mierdero .

lunes, 9 de mayo de 2011

El Candidato de Oposicion Lo Escogera Chavez

El Candidato de Oposicion Lo Escogera Chavez

domingo, 25 de octubre de 2009

UNA SOLA OPOSICION (II)


Alberto Quiroz Corradi

Hay que crear un gran Frente de oposición teniendo como núcleo a los partidos, con representantes de la sociedad civil. Este Frente no puede estar sólo en Caracas. Tiene que tener su propia cara en cada una de las regiones del país, organizándose por municipios y circunscripciones electorales para la Asamblea Nacional. No nos olvidemos que tanto las elecciones municipales como las parlamentarias, son eventos regionales, así la Asamblea sea de carácter nacional. Muchos hemos escrito sobre la necesidad de que los partidos se abran a la presencia de representantes de la sociedad civil. Pero no son sólo los partidos los que tienen que abrirse. La sociedad civil también tiene que estar dispuesta a facilitarles a los partidos el rol que deben desempeñar en una democracia. Los movimientos de la sociedad civil antipartidos, que los hay, tienen que deponer las armas y enlistarse en el Frente opositor nacional. Además, será importante aclarar que la sociedad civil no está exclusivamente conformada por la clase media de Caracas. Tiene representantes importantes en todo el país, en todas las clases sociales, en todos los sectores. Está en las universidades, en las escuelas, en los hospitales, en las organizaciones empresariales, en los sindicatos, en los colegios profesionales, en los consejos comunales y en los barrios. Bien está que el movimiento “Todos Unidos” quiera presionar a los partidos para que participen en un gran Frente nacional y está bien que enseñe las garras. Pero si lo que pretende es secuestrar a la sociedad civil para convertir a sus allegados en un nuevo movimiento antipartido para imponer su estrategia electoral y descartar a los partidos como factores de decisión política, entonces, estarían reemplazando a un grupo excluyente por otro. Por eso, los ciudadanos nos preguntamos si “Todos Unidos” se acercó a la “Mesa Unitaria” para proponerle una declaración conjunta.

Lo que no se entiende es porqué los partidos, ante su debilidad actual, no toman la iniciativa de convocar a un nuevo Frente político en vez de demostrar indiferencia ante el clamor popular. ¿Será que no ven que lo que están es abriéndole espacios a movimientos antipartidos que muestran un rostro unitario pero que en el fondo pudieran estar buscando la creación, como hemos referido, de movimientos tan elitescos como los partidos de ayer y de hoy? Los partidos tienen que tomar la iniciativa y demostrar amplitud, creando espacios donde todos quepan. Pero si se quedan como instituciones excluyentes, otros convocarán a la unidad y los dejaran como jarrones chinos. Y no se llamen a engaño ya hay movimientos que está en “eso”.

La sociedad civil no tiene las mismas caras en las diferentes regiones del país. En algunas sus representantes pueden ser el presidente de la Cámara de Comercio. En otros un sindicalista. O un activista político. O un dirigente comunitario. O el presbitero de la parroquia. Lo verdaderamente importante es saber identificar al líder del municipio y de la circunscripción electoral respectiva. Allí estarán los ganadores de las elecciones del 2010. Allí estará la labor de los partidos y de la sociedad civil para preseleccionar los precandidatos ganadores.

Si los candidatos que se escojan ganan… todos ganamos. Es crucial lo que está en juego: nada menos que la posibilidad de atajar las ambiciones absolutistas de un tirano en potencia. Por último, hay que apuntar a lo grande. A ganar cientos de municipios y más de 100 diputados. Basta ya de conformarnos con pequeñas victorias que nos dejan desnudos de poder.

domingo, 18 de octubre de 2009

UNA SOLA OPOSICION

Alberto Quiroz Corradi

Creo que hay que insistir sobre el tema de los partidos políticos y su mejor estrategia para recuperar la confianza ciudadana.

Lo primero que los partidos políticos deberían recordar es la vieja máxima que dice que a la mujer del César no le basta con ser honesta… tiene que parecerlo. Hoy, la percepción es que nuestros partidos no actúan con total transparencia y honestidad. Entendiéndose por honestidad que de verdad sea creíble lo que dicen y que estén dispuestos, como alegan, a hacer grandes sacrificios en búsqueda de la imprescindible unidad. Tampoco parecieran estar muy inclinados a incluir, en las candidaturas que apoyarán a independientes meritorios.

Si a estas alturas del “proceso” los partidos no entienden que no tienen ni remotamente la fuerza y el prestigio de antes, que todos juntos no alcanzan el 18% del electorado y que tienen, ante la opinión pública, muy baja credibilidad, entonces, su crisis es mayor aún que la que le atribuyen sus grandes detractores. Bien está que dentro de su seno existan divergencias. Opiniones diversas. Pero es inaceptable que ante la problemática nacional que requiere un sólo frente opositor, las pequeñeces internas se vuelvan públicas.

Que los “egos” de sus líderes sean más importantes que la opinión pública y los intereses nacionales e institucionales. ¿Cómo pretenden los partidos hacer creíble sus deseos de una unidad perfecta interpartidista si no pueden dar una demostración visible de unidad interna? Cuando, como aparece en una entrega de Tal Cual (13-10-09), existen grandes desacuerdos entre ellos sobre los mecanismos para llegar a la unidad: El consenso. Las Primarias. Las encuestas. El uso y abuso de los resultados electorales anteriores y las fuerzas y presencias regionales para imponer candidatos. ¿Cómo pueden hacer creer a la ciudadanía sus intenciones de amplitud cuando crean una “Mesa Unitaria” con presencia partidista exclusiva? Peor aún, cuando crean un número importante de mesas sectoriales con una casi nula presencia no partidista perdiendo una dorada oportunidad de abrirse a representantes de los diferentes sectores del país. Allí, en esas mesas podrían estar presentes los mejores de cada sector…y no lo están. Hasta ahora la sociedad está dispuesta a reconocerle a los partidos el rol que deben desempeñar en una sociedad democrática.

Pero a cambio, y ante la muy especial realidad política que vivimos, reclama: incorporar a la sociedad civil en las mesas (unitaria y sectoriales) para que todos participen en la toma de las decisiones críticas. Seleccionar a candidatos ganadores, sin ventajismo partidista, en las planchas y listas unitarias, en todas las regiones del país. Solucionar sus problemas internos y, lo más importante, acciones inmediatas en todos estos frentes para que cualquier demora no se interprete como una estrategia para agotar el tiempo disponible y quedarse, de hecho, como las únicas instituciones postulantes.

Los partidos perdieron la confianza ciudadana y tienen que rescatarla ante la urgencia de librarnos de este régimen y antes de que renazca con mayor fuerza el sentimiento antipartido, en cuyo caso les será casi imposible, una rápida recuperación. Si los partidos requieren para reaccionar positivamente sentirse amenazados por alguna fuerza externa, créanme que los demonios andan sueltos y dispersos.

Será solo cuestión de tiempo para que actúen en conjunto. Salvo que los partidos tomen rápidamente la decisión de coordinar a toda la oposición antes de que los aficionados le cojan el gusto al poder político.

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