A partir de
2019, las pérdidas superan la generación termoeléctrica
Para el
2024, el consumo residencial representa el 49 % del total consumido
El gráfico a continuación
es una radiografía muy clara de la evolución (y contracción) de la economía
venezolana en los últimos 15 años. Analizar estos datos permite entender no
solo cuánta energía se consume, sino cómo ha cambiado la estructura
del consumo.
La observación más
impactante es el encogimiento drástico del sector industrial
(color azul oscuro).
Inferencia: En 2010,
la industria era un motor potente de consumo. Para 2024, se ha reducido a
una mínima expresión. Esto refleja el cierre de empresas, la caída de las
industrias básicas en Guayana y la pérdida de capacidad productiva
nacional.
Reflexión: Venezuela
pasó de ser un país con una base industrial significativa a uno donde la
industria casi no pesa en la demanda eléctrica.
2.
La Crisis de Eficiencia: Las Pérdidas
El bloque de Pérdidas (naranja)
es, proporcionalmente, mucho más grande en 2024 que en 2010.
Inferencia: Las
pérdidas (que incluyen fallas técnicas por falta de mantenimiento y
"pérdidas no técnicas" como el consumo no facturado o tomas
ilegales) son muy cercanas al total generado térmicamente, alcanzando ser
superiores a dicha generación a partir del o 2019.
Reflexión: El
sistema está operando con una ineficiencia crítica. Se genera energía que
no llega a ser cobrada ni aprovechada formalmente, lo que impide la
sostenibilidad financiera del servicio.
3.
La "Residencialización" de la Demanda
Ante el colapso
industrial y comercial, el Sector Residencial (azul claro)
se ha convertido en el principal consumidor "útil".
Inferencia: El
sistema hoy sobrevive principalmente para iluminar hogares, no para
producir bienes. El consumo en el 2024 (máximo histórico) se situó en 40.6
TWH, equivalente al 49.1 % del total consumido.
Reflexión: La
calidad de vida del ciudadano está directamente ligada a la fragilidad de
este bloque de consumo, por ser el que más sufre las fluctuaciones.
4.
El Ciclo de Contracción y el "Rebote" de 2024
El Colapso
(2013-2020): Hay una caída libre que coincide con la crisis económica más aguda y
los grandes apagones de 2019.
La
Estabilización (2021-2024): Se nota una ligera
recuperación en 2024. Esto sugiere un aumento en la actividad comercial y
de servicios (color morado), probablemente impulsado por la dolarización de facto y una burbuja
de consumo en las principales ciudades.
Reflexión
Final
El gráfico muestra
que el sistema eléctrico venezolano ha pasado de ser un sistema de soporte al desarrollo industrial a un sistema de subsistencia. Mientras las pérdidas técnicas no se
reduzcan, será muy difícil recuperar la estabilidad del servicio para el sector
productivo. Igualmente, la minimización de las perdidas no técnicas proporcionara
para la sostenibilidad económica del sector.
La región con
mayor generación eléctrica es Asia & Pacifico con 13994 TWH. Le siguen:
Norte América (5383), Europa (4032), CIS (1488), Sur América (1365), Medio
Oriente (1306) y África (897). El total mundial, se situó en 28666 TWH.
El país con
mayor generación fue China con 8534 TWH. Los próximos 4 son: USA (4406), India
(1715) y Rusia (1157).
La fuente
energética de mayor uso fue el carbón, generando 10244 TWH (36 % del total mundial). El mayor uso de
esta fuente ocurre en la región Asia & Pacifico. El mayor consumidor de
carbón es China generando 5339 TWH. Le siguen: India (1271), USA (978), Japón
(302) y Sur África (210)
En lo atinente
al gas, el mayor consumo ocurrió en Norte América, generando 1973 TWH. Le
sigue: Asia & pacifico (1493), Medio Oriente (930), Europa (799), CIS
(686), África (356) y Sur América (281). En cuanto a los países, USA lideriza
con una generación de 1694 TWH con base gas. Le siguen: Rusia (497), Japón
(326), Irán (288) y China (273)
La mayor generación hidroeléctrica ocurrió
en la región Asia & pacifico con 1852 TWH. Equivalente al 43,3 % del total
mundial. Le sigue: Norte América (673), Sur América (660), Europa (650), CIS
(215), África (153) y Medio Oriente (20)
El mayor productor de hidroelectricidad es
China con 1300 TWH. Le siguen: Canadá (381), Brasil (363), USA (258) y Rusia (215).
La
región con mayor generación con base nuclear es Norte América con 923 TWH. Le
acompañan: Europa (883), Asia & Pacifico (714), CIS (230), Sur América (26)
y Medio oriente (14). El mayor productor
de nuclear electricidad es: USA con 819. Continúan: China (408), Rusia (222),
Sur Corea (158) y Ucrania (86).
Con respecto a las renovables, la región
Asia & Pacifico lidera con 1690 TWH, equivalente al 46.2 % del total
mundial. Le siguen: Europa (947), Norte América
(714), Sur América (229), África
(49), Medio Oriente (19) y CIS (10).
Las fuentes no emisoras de CO2, generaron 10983 TWH, correspondiente al 38.6 % del total
generado a nivel mundial. Este valor es muy similar al generado con carbón
(10244).
Registros de Corpoelec a los que tuvo acceso El Pitazo indican que solo dos turbinas de la Casa de Máquinas 2 están operativas. Seis se afectaron por los apagones y por ello se perdieron 4.000 megavatios, lo suficiente para alimentar Zulia, Trujillo, Mérida, Táchira, Portuguesa, Barinas y el Alto Apure
El corazón del sistema eléctrico venezolano está en cuidados intensivos. Sus latidos se debilitaron con los cinco apagones de marzo. Seis turbinas de la Casa de Máquinas 2 de Guri, lo más preciado del sistema por tener los generadores de mayor potencia, se afectaron tras las fallas de marzo y ahora se perdieron unos 4.000 megavatios, lo suficiente para cubrir la demanda de Zulia, Trujillo, Mérida, Táchira, Portuguesa, Barinas y el Alto Apure.
Solo 2 de las 10 turbinas que tiene esa Casa de Maquinas funcionan, la número 13, que genera 650 megavatios; y la número 17, que produce 500 mw, de una capacidad cada una de 770 mw, según indican reportes de Corpoelec a los que tuvo acceso El Pitazo.
El informe de la estatal eléctrica indica que las turbinas 11, 12, 15, 16, 17 y 19 se afectaron por los apagones de marzo. De ellas se confirmó que solo la número 17 volvió a entrar en servicio.
La generación de esa Casa de Máquinas es hoy de 1.150 megavatios de los 7.580 instalados. La producción resulta insuficiente para alimentar las tres líneas de 765 kilovoltios que transmiten al menos 85% de la energía que se consume en el Centro, Los Llanos, Occidente y Los Andes del país. Solo alcanza para una conexión, según estimaciones de algunos especialistas, quienes atribuyen a ello la obligatoriedad de los racionamientos en todo el país.
El reporte de Corpoelec, que precisa los daños técnicos de cada uno de los generadores afectados, indica que la fecha de la nueva entrada en servicio de cinco de los equipos está “por definir”.
A esa indisponibilidad de máquinas, se le sumas tres que estaban fuera de servicio desde hace algunos meses, según informes de la Corporación.
El escenario se complica con la inoperatividad de los tres bancos de autotransformadores del patio B de Guri, que permitían la transferencia de la energía que se produce en las centrales Macagua y Caruachi al sistema de transmisión de las líneas de 765 kilovoltios. Ahora, las principales conexiones de la Red Troncal de Transmisión solo pueden ser alimentada de una Casa de Máquinas que en otrora fue ejemplo de sistemas de generación eléctrica en el mundo y que hoy funciona al 15% de su capacidad.
El ingeniero José Aguilar, especialista en sistemas de generación y analista de riesgos eléctricos, indicó que los daños presentados en las turbinas son fallas de naturaleza eléctrica, no de gran magnitud, que obedecen a las sobretensiones que ocurrieron con los apagones. Su reparación -estimó- excede el periodo 30 días que indicó Nicolás Maduro para recuperar el servicio eléctrico.
Además de las ocho turbinas de Casa de Maquinas 2 que están fuera de servicio, otras cuatro de la Casa de Máquinas 1 no funcionan. En estos casos, ninguno está relacionado a los apagones de marzo.
La energía que producen esos generadores es de 1.620 mw, 58% de sus capacidad instalada. Esa energía solo puede transmitirse por el sistema de líneas de 400 kilovoltios que sale de Guri, atraviesa Oriente y llega hasta Caracas.
Aguilar precisó que con la generación actual Venezuela está en los niveles del año 1991. “Se trata de un retroceso histórico por parte de los apagones, que han significado la afectación de más de 4.500 MW en la principal planta eléctrica de Venezuela y la cuarta más grande del mundo”.
Indicó que desde el inicio de operaciones comerciales de Guri, en 1968, nunca antes se había tenido 12 unidades inoperativas y tantas relacionadas por la mala operación del Sistema Interconectado y debido a múltiples episodios fallidos en el restablecimiento del servicio, tras los apagones del 7 y 25 de marzo.
Las centrales hidroeléctricas en funcionamiento en el bajo Caroní (Guri, Caruachi y Macagua), han podido manejar, en oportunidades anteriores y sin ningún problema, tanto niveles de sus embalses similares a los presentes como caudales de aporte del Rio Caroní parecidos a los actuales.
Ese manejo ha sido posible porque todas las centrales de esa cadena, incluyendo a la central Tocoma aún en construcción, poseen canales de descarga (Aliviaderos) con capacidad de poder manejar hasta 30.000 m3/seg respectivamente y se habían respetado los niveles del embalse de Guri según las directrices de control de crecientes. A la descarga por aliviaderos se debe adicionar el caudal que está siendo turbinado por las unidades que se encuentren en servicio en dichas centrales, siendo el caudal turbinado en Guri, para esta época del año, en general, de unos 5.000 m3/seg para aprovechar el agua al máximo posible.
Es decir, con la excepción de la inconclusa Tocoma, el resto de la cadena de embalses del bajo Caroní debería poder manejar unos 35.000 m3/seg de caudal de aporte, sin inconvenientes e inclusive hasta caudales de aporte mayores, cuando el embalse de Guri tiene margen para subir su nivel. Entonces ¿Cuáles son las limitaciones que existen actualmente y que han disparado alarmas?
Limitación 1. A principios de este mes, en un acto político, las compuertas del aliviadero de Guri se abrieron después de varios años sin operarse. Esta apertura, desde el punto de vista de la ingeniería del manejo de estos embalses, era tardía porque el nivel existente en el embalse de Guri, ese entonces, ya era superior al que se debería tener cuando comienzan los 3 meses de mayores aportes en el año (Julio-Septiembre). A ese aspecto se suma el poco turbinado que se viene registrando en dicha central desde hace más de un año, principalmente por la caída de la demanda y el consumo de electricidad en Guayana y la limitación de transmisión para exportar, hacia el resto del país, el excedente que se deriva de esta caída.
En lugar de dejarse las compuertas de los aliviaderos abiertas, como lo dictaba la ingeniería, la racionalidad y el sentido común, un afán injustificado y contraproducente de las autoridades de Corpoelec por alcanzar la cota máxima de operación de 271 msnm, ese día, una vez finalizado el usual show, se volvieron a cerrar dichas compuertas, contraviniendo la recomendación de los profesionales.
Esta decisión errada, de alcanzar la cota 271 msnm en esta fecha implica que cualquier aporte superior a lo que se pueda descargar representará un ascenso del nivel actual del embalse de 271 msnm.
Aún cuando la cota máxima de la presa es 272 msnm, un nivel del embalse superior a la cota 271 conlleva riesgo de inundación de áreas que afectan pequeños poblados aledaños al embalse de Guri. Por lo que actualmente no hay margen de maniobra para almacenar en Guri volúmenes de agua de caudales de aportes superiores a la capacidad de descarga, los cuales son factibles en esta época del año.
Limitación 2. Las obras civiles de Tocoma están inconclusas y a ello se suma la improvisación de un llenado de ese embalse, mediante la construcción de un muro de contención, sin haberse completado debidamente las obras civiles lo que limita a que el caudal provenientes aguas arribas no puede exceder los 14.000 m3/seg para evitar afectaciones de las obras ejecutadas y este valor es la limitación dominante y es el problema que origina la alarma debido a que tanto el embalse de Tocoma como el de Guri se encuentran a su máximo nivel y los caudales de aporte del Caroní son actualmente superiores a los 14.000 m3/seg
En conclusión, el problema es, en esencia, el manejo errado de los embalses del bajo Caroní por directivos incapaces de comprender la dimensión de las decisiones que ellos imponen contrariando la ingeniería, sumado a la ya manifiesta negligencia en el mantenimiento de la infraestructura eléctrica y a la desmedida corrupción que ha convertido a Tocoma, así como muchos otros proyectos, en ícono mundial del robo y despilfarro de los dineros eléctricos.
Hasta tanto ocurra un cambio político que erradique el militarismo corrupto, ignorante y despótico de las empresas del estado y se coloquen al frente de las mismas a profesionales competentes y éticos, Venezuela seguirá sumergiéndose en el abismo del fracaso.
José Aguilar, ingeniero eléctrico y consultor internacional, y el ex gerente de Edelca, Miguel Lara, coinciden en advertir del despilfarro energético y los efectos perjudiciales en la inconclusa Tocoma y las comunidades a causa del indebido manejo del embalse.
El Ejecutivo nacional no aprendió del mal manejo del sistema eléctrico nacional en tiempos de sequía, en los que la población estuvo sometida a severos racionamientos de luz, por el descenso vertiginoso de los niveles del embalse de Guri en el estado Bolívar y la indisponibilidad de la generación termoeléctrica. De eso ha transcurrido apenas un año.
En la actualidad, con un ciclo hidrológico favorable que se vislumbra superior a los promedios históricos, expertos advierten del despilfarro energético y del mal manejo del embalse de Guri que sirve a la central hidroeléctrica Simón Bolívar, que ha puesto en riesgo no solo esas instalaciones, sino también las de la inconclusa Tocoma y a las comunidades de Puerto Ordaz y San Félix, cercanas al río.
La belleza que en los últimos días ha brotado en los saltos del parque La Llovizna y que se aprecia desde las compuertas de Macagua, en la avenida Leopoldo Sucre Figarella, esconde daños en el aun inestable sistema eléctrico nacional.
El ingeniero eléctrico y consultor internacional, José Aguilar, explicó que las autoridades del Sistema Eléctrico Nacional cuentan con herramientas predictivas para visualizar el comportamiento hidrológico de la cuenca del río Caroní con dos objetivos: evitar comprometer la seguridad del embalse por debajo de la cota 240 metros sobre el nivel del mar y minimizar en lo posible la probabilidad de excedencia, “que obligue a tener que abrir las compuertas del aliviadero, porque ello implica que estaríamos derrochando la energía potencial del embalse”.
Tras un periodo hidrológico desfavorable que se alargó por más de dos años y sometió a la población venezolana en el 2016 a racionamientos eléctricos severos; la hidrología se tornó favorable e, incluso, por encima del promedio histórico, desde mayo de 2016.
A partir de ese mes, sostuvo Aguilar, debió maximizarse la generación hidroeléctrica, pero por el contrario –denunció- la producción en Guri estuvo por debajo de su potencial. El ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, “le sacó el pie al acelerador” que mantuvo pisado durante la sequía y la baja producción termoeléctrica.
“Una vez revertido el ciclo hidrológico, había que maximizar la producción de hidroelectricidad, a objeto de utilizar bien el recurso, disminuir el uso e importación de combustibles líquidos y minimizar que se derroche al desperdicio del embalse”, dijo.
Aguilar cuestiona que en una suerte de mundo al revés, la administración decide sobreexplotar el Guri cuando no llueve suficiente, y no le da la gana de producir la energía requerida cuando llueve a cántaros.
“Si había que aliviar, esto debió haberse hecho con más anticipación de modo que se hubiera podido dar albergue a más agua en el embalse y tener más rango de maniobra y quizás minimizar el derroche energético. Guri muy posiblemente, de seguir la dictadura en el poder establecerá un récord de energía derrochada este 2017”.
El experto estimó que el alivio de agua equivale a derrochar 767 millones de kilovatios/hora en un día, que representan la energía consumida por una ciudad como Caracas por 21 días o más de un millón y medio de barriles de petróleo.
Vista la gestión sin fundamentos técnicos, Aguilar denunció que la operación actual de aliviado sostenido y por debajo de la capacidad de Guri “fue adrede e inducido, por malsanas razones políticas en detrimento del país”, pues en las actuales circunstancias de reducida demanda y consumo tanto a nivel residencial como industrial, “a Guri no le quedaba más que subir vertiginosamente y ver su energía derrochada”.
El alivio de agua equivale a derrochar 767 millones de kilovatios/hora en un día, que representan la energía consumida por una ciudad como Caracas por 21 días o más de un millón y medio de barriles de petróleo.
Aguilar detalló que las tres compuertas del medio, conocidas como el grupo B, presentan daños en los cimientos del concreto y deterioro de la pista de concreto de deslizamiento de agua. “Abrir estas compuertas daña la integridad de estas estructuras que han tenido más de tres años para reparar (…) Hacer esto para montar ‘un show’ es inaceptable y negligente”.
Las consecuencias en la estructura, dijo, se observaron días después en videos que muestran el proceso de aliviado de Guri sin el uso de las tres compuertas del medio. “Es decir 33% de la capacidad de alivio no puede ser utilizada. ¿Qué pasaría de venir una crecida milenaria de aquí a octubre? Y pudiera ser necesario de seguir la crecida del río con el poco margen de maniobra tener que abrirlas nuevamente”.
El ingeniero Miguel Lara, exgerente general de la Oficina de Operación de Sistemas Interconectados (Opsis), actual Centro Nacional de Gestión (CNG), coincidió en que la apertura de las compuertas era tardía porque el nivel existente en el embalse de Guri en ese entonces, “ya era superior al que se debería tener cuando comienzan los tres meses de mayores aportes en el año, entre julio y septiembre”.
“A ese aspecto se suma el poco turbinado que se viene registrando en dicha central desde hace más de un año, principalmente por la caída de la demanda y el consumo de electricidad en Guayana y la limitación de transmisión para exportar, hacia el resto del país, el excedente que se deriva de esta caída”.
A los errores se sumó que en lugar de dejar las compuertas de los aliviaderos abiertas, “como lo dictaba la ingeniería, la racionalidad y el sentido común”, el deseo de alcanzar la cota máxima de operación de 271 msnm, hizo que una vez finalizado el show televisivo “se volvieron a cerrar dichas compuertas, contraviniendo la recomendación de los profesionales. Esta decisión errada, de alcanzar la cota 271 msnm en esta fecha implica que cualquier aporte superior a lo que se pueda descargar representará un ascenso del nivel actual del embalse de 271 msnm”, dijo Lara, lo que implica la inundación de áreas que afectan poblaciones aledañas al embalse.
La situación, recalcó, limita el margen de maniobra para almacenar -en Guri- volúmenes de agua de caudales de aportes superiores a la capacidad de descarga, los cuales son factibles en esta época del año.
TOCOMA EN RIESGO
En paralelo, el poco margen de maniobra coloca en riesgo a la inconclusa central hidroeléctrica Manuel Piar en Tocoma, que –precisó Aguilar- puede enfrentar un caudal máximo de 14 mil metros cúbicos por segundo de agua, cuando en la actualidad el caudal turbinado y de alivio ronda los 18 mil cubos.
“Esta excedencia hacia las instalaciones de Tocoma somete a riesgos muy altos las presas de tierra, por el régimen de operación de una obra no concluida”, resaltó, al tiempo que alertó que a la par, aguas abajo, se expone a las poblaciones de San Félix y partes de Puerto Ordaz a riesgos de inundación “que eran perfectamente manejables y evitables”.
El ingeniero Lara apuntó que el tope de 14 mil metros cúbicos por segundo que puede enfrentar Tocoma es la “limitación dominante” y es el problema que origina alarma “debido a que tanto el embalse de Tocoma como el de Guri se encuentran a su máximo nivel y los caudales de aporte del Caroní son actualmente superiores a los 14 mil metros cúbicos por segundo”.
El experto concluyó que el problema actual radica en el manejo errado de los embalses del bajo Caroní, aunado a la negligencia en el mantenimiento de la infraestructura eléctrica y la desmedida corrupción que ha sometido a proyectos como Tocoma al abandono.
Esta combinación letal ha incidido en las inundaciones que ya afectan a más de una centena de hogares en Puerto Ordaz y San Félix.
Entre tanto, las autoridades de Corpoelec no han precisado las cifras de aliviado y turbinado de agua ni durante cuánto tiempo más estarán abiertas las compuertas.
El parque térmico dejó de generar este lunes alrededor de 1.109 Mw
El embalse ha descargado 2.504 metros cúbicos de agua por segundo en tres días
Las autoridades han procedido
desde este domingo a abrir sus compuertas y aliviar el embalse de Guri,
"porque no hay turbinas disponibles para generar hidroelectricidad en
las centrales del Bajo Caroní"; en consecuencia es "una energía que está
siendo desperdiciada", señala Víctor Poleo, analista y profesor
universitario.
Sostiene que "aliviar un volumen significativo de las aguas almacenadas
en el embalse de Guri significa que no hay las necesarias y suficientes
turbinas activas para generar la energía asociada al agua".
La central hidroeléctrica de Guri está constituida por dos casas de
máquinas: la número uno con 3.000 megavatios (MW) de capacidad
instalada, que presenta un 50% de indisponibilidad en el conjunto de sus
10 turbinas; es decir, unos 1.500 MW; y la casa número dos, con cerca
de 7.500 MW de capacidad instalada que presenta un 30% de
indisponibilidad en el conjunto de sus 10 turbinas; esto es, unos 2.300
MW. En total, explica Poleo, Guri presenta a la fecha un 40% de
indisponibilidad de sus turbinas, entendiendo por ello unidades
generadoras inactivas, bien sea por rehabilitación o reemplazo.
En su opinión "el país presenció, tal vez sin entender las
contradicciones del discurso oficial, por qué tenemos agua en abundancia
y exceso en el Caroní y sin embargo es necesario aliviarla; en otras
palabras, botarla y desperdiciar su energía potencial".
El especialista destaca que "el Bajo Caroní generó igual cantidad de
energía durante la primera mitad de 2010, cuando la cota de Guri
disminuyó hasta 245 metros sobre el nivel del mar (msnm) en julio, como
desde entonces hasta ahora, cuando ya la cota de la presa se acerca a su
máximo de 271 metros".
Poleo advierte que "la administración óptima de las generaciones hidro y
termo es, en esencia, el despacho económico de cargas: ni quemar
innecesariamente barriles de combustibles, ni aliviar agua. Su
tratamiento es materia de teoría de optimización y complejos modelos
matemáticos que existen en Venezuela, desarrollados por venezolanos".
El Centro Nacional de Gestión (CNG) reporta que en tres días Guri ha
aliviado 2.504 metros cúbicos de agua por segundo, desde el 29 de
agosto.
Ausencias
El parque térmico dejó de generar este lunes, de acuerdo al CNG, unos 1.109 MW.
Esto se debe a que Planta Centro se reportó totalmente inactiva, dejando
por fuera a las unidades uno, con 296 MW; la tres, con 245 MW; y la
cuatro, con 233 MW, para un total de 774 MW de la potencia antes
señalada.
La salida de todas las máquinas que estaban en funcionamiento ocurre el
día siguiente al anuncio de aliviar las principales fuentes de
generación hidroeléctrica del país.
La planta Josefa Joaquina Sánchez lleva más de diez días con la unidad
térmica número siete, fuera de servicio, dejando de producir 206 MW.
Informaron en el sector que en La Electricidad de Caracas (EDC)
adelantan planes de mantenimiento a sus máquinas.
Asimismo la planta Ramón Laguna (Zulia) tiene por fuera a la RL 17, con aporte de 129 MW.
El Diario de Los Andes / domingo, 31 de marzo de 2013
Aumentan
niveles de sequía en La Honda
Funcionarios de la Corporación
Nacional Eléctrica de Venezuela, Corpoelec, informaron que debido al aumento
de la demanda energética y a las elevadas temperaturas que afectan al estado
Táchira, el embalse La Honda, el cual surte al Complejo Hidroeléctrico
"Uribante - Caparo", ha bajado considerablemente su caudal,
encontrándose a solo 6 metros sobre el nivel mínimo necesario para generar
energía
Durante un recorrido por el embalse La Honda, es posible ver cómo los
hermosos paisajes naturales hacen contraste con aquellas zonas en las cuales
la sequía ha dejado su huella.
1.198 metros sobre el nivel del mar (msnm) es la cantidad de agua que debería
tener el embalse La Honda -el cual surte al Complejo Hidroeléctrico
"Uribante- Caparo" y forma parte de la primera etapa de desarrollo
de la central "Leonardo Ruíz Pineda"-, para tener un funcionamiento
normal. Sin embargo, los cambios climáticos y el derrochamiento energético
por parte de los habitantes del país, han ocasionado que hoy en día los
niveles de agua estén en la cota 1.072 msnm, es decir, casi 26 metros por
debajo del nivel normal del embalse y a tan solo seis metros de alcanzar la
cota mínima de operación, la cual es de 1.066 msnm, según indicó el
representante de Distribución Táchira de Corpoelec, Képerin Bilbao.
La fachada de la iglesia, conservada bajo el agua con el paso de los años, es
la imponente imagen que da cuenta de lo alarmante de esta situación. En donde
solo se podía divisar una pequeña cruz, en la actualidad es posible ver con
claridad el suelo seco y resquebrajado, los arboles y algunas estructuras de
lo que alguna vez fue un pueblo llamado Potosí.
El coordinador ambiental de Corpoelec en los estados Táchira, Mérida y
Barinas, José Montilva, señala que los bajos niveles que presenta el embalse
La Honda obedecen a varios factores.
El principal factor son las escasas precipitaciones registradas desde agosto
de 2012. A partir de ese mes -según Montilva-, se han registrado los niveles
de lluvia históricamente más bajos de la región. Por otra parte, la
agricultura agresiva en los páramos, aunada a la constante quema y tala de
bosques en la zona alta de las cuencas de los embalses, ocasiona el daño de
los suelos e incide en el agravamiento de esta situación, junto al aumento
del consumo de energía eléctrica.
Medidas preventivas
El coordinador de generación Región los Andes de Corpoelec, Erick Márquez,
indicó que "la condición está bastante crítica en lo referente a los
niveles de los embalses, no sólo en La Honda, sino en los demás embalses de
la región; la situación es similar en Barinas, en el embalse de Peña Larga y
Planta Páez, lo cual nos ha llevado a tener algunos controles en la capacidad
de generación y eso conlleva a disminuir la cantidad de potencia que estamos
generando y, por lo tanto, se crean ciertos controles de energía sobre la
población".
Como una medida para evitar que los niveles de sequía en el embalse La Honda
sigan aumentando, los directivos de Corpoelec han decidido realizar un plan
de uso y ahorro energético. Además, esperan recibir un aporte provisional, de
320 megavatios -MV-, proveniente de la planta térmica de El Vigía, estado
Mérida, mientras que la planta de Barinas I generará 100 MV para el Táchira.
El embalse La Honda actualmente aporta alrededor de 300 MV de energía
hidroeléctrica.
Según Bilbao la demanda eléctrica ha crecido de forma alarmante. En 2012 el
consumo eléctrico de los hogares del Táchira se promedió en 400 MV y durante
el primer trimestre del 2013 la producción energética aumentó un 10%, en
respuesta al consumo. Bilbao expresó que en la mayoría de los países se
produce un crecimiento de 5% anual, contrario a lo que sucede en Venezuela,
además aseguró que los niveles de consumo energético del país están cuatro
veces por encima de la producción necesaria para abastecer a países como
Colombia, Argentina y Brasil.
Crear conciencia
Ante esta situación, el coordinador de generación Región los Andes instó a la
población a utilizar de forma consciente la energía eléctrica; mientras que
el representante de distribución, Képerin Bilbao, indicó que si las personas
redujeran el consumo energético en un cinco por ciento "ya no habría
necesidad de racionar".
Por su parte, el coordinador ambiental, José Montilva, señaló que Corpoelec
ha desarrollado diferentes campañas educativas para crear conciencia en la
población acerca del despilfarro eléctrico, debido a que solo haciendo un uso
racional y eficiente de la energía "podemos ayudar a que no se repita
este espectáculo tan lamentable".
Bilbao aseguró que las campañas no han sido del todo eficientes, ya que
"la gente mientras tenga luz, la derrocha; al no tomar conciencia sobre
este tema, la única salida que tenemos, aparte de esperar y hacer las
inversiones correspondientes que ya están prontas a entrar en servicio, es
racionar el consumo eléctrico".
Bilbao enfatizó que otro de los controles que ejerce Corpoelec para
incentivar el ahorro de energía es un sistema de premios y sanciones, a
partir del cual se compara el consumo que se haya tenido en 2009 con el
actual. Aquellos usuarios que tienen un mayor uso de energía son penalizados
con un aumento de casi 200% en el costo del servicio; en cambio, si el
consumo está por debajo, se realiza una reducción del 50 % en el pago del
servicio eléctrico. La comparación no se realiza con los niveles de consumo
del año 2010, debido a que durante ese tiempo ocurrió una situación similar.
¿Cómo ahorrar energía?
Aires acondicionados, calentadores y lavadoras tienen una potencia de 2000
watts. En una hora estos aparatos consumen 2 kwh de energía. Se recomienda
mantener puertas y ventanas cerradas para evitar escapes innecesarios; no
colocar los aires acondicionados a temperaturas menores a 20 ºC, por cada
grado menos el equipo consume 5% más de energía; la temperatura de los
calentadores de agua debe regularse en 49 ºC y apagarse después de su uso;
las lavadoras se deben llenar con la capacidad máxima permisible y se les
debe colocar la cantidad necesaria de detergente, de lo contrario, se fuerza
a que el motor trabaje más y se limita su funcionamiento, además se gastan grandes
cantidades de energía.
Los computadores, neveras y secadores de cabello gastan 0, 480 hwh de energía
en una hora. Es recomendable mantener desenchufados computadores e
impresoras, apagar los monitores durante ausencias mayores a 15 minutos; no
abrir y cerrar las neveras a cada momento, no introducir comida o líquidos
calientes en los refrigeradores porque estos se dañarán y consumirán más
energía; y antes de utilizar los secadores, debe eliminarse la mayor cantidad
de humedad del cabello