Mostrando entradas con la etiqueta Carlos Delgado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carlos Delgado. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de septiembre de 2016

...... CRACIA


 Carlos Delgado
 
 
Cracia fue una muchacha que apareció abandonada en el pueblo donde crecieron mis ancestros antropológicos*,  según el atavismo al que he tenido acceso. Todos creían que era de Creta o hija de una diosa por lo bella que era y porque se mantenía por largos períodos de tiempo sin comer ni beber agua alguna, prestando ayuda a quien lo necesitase y requiriese. Nadie supo de dónde salió, tampoco se le conocieron familiares ni amigos que recordar. Su silueta imponía respeto y ella trataba, en lo posible, de mantener una figura erguida, impoluta, propia de deidades, de esas almas luminosas que siempre ansiamos o soñamos ver, conversar con ellas o, por lo menos, ser bendecidos e iluminados por su mirada tierna, carente de malicia. Era totalmente incondicional y lograba la unión y consenso de todos cada vez que proponía una iniciativa, todas concluidas exitosamente y celebradas.Todos querían a esta hermosa doncella y pretendían sus favores, por ello propusieron llamarla Pancracia, como si fuera un coroto, nombre inmediatamente rechazado por ella. Luego, quisieron imitar sus acciones y a todas ellas bautizaban anteponiéndole sílabas y letras a tan venerado y extraño nombre como si con ello se heredaría una suerte de milagro que aportaría al nuevo patronímico las virtudes de esa beldad pura. A nadie se le ocurrió enlazarlo y relacionarlo con virtudes, belleza, respeto. Cracia desapareció un buen día dejando a los ciudadanos de esa aldea, que se hizo muy famosa, con el honor de haber sido la morada pasajera de esa inesperada y luminosa visitante. Como dice el vulgo "genio y figura hasta la sepultura".

La tropelía de nombres devenidos a lo largo de la historia para brindar homenaje a Cracia ha resultado todo un tormento, ha provocado guerra entre países hermanos, entre familias y ha dado lugar a toda una ciencia política que aún no termina dilucidando el nombre más apropiado para rendir homenaje a tan hermoso ser. Desde Solón, Clístenes, Aristóteles y toda una constelación de filósofos griegos, romanos, persas, chinos, indios, de épocas cristianas, medievales, oscurantistas, renacentistas, modernas, se ha intentado dar forma a una práctica de gobierno que permita a la civilización vivir en paz, progreso, bienestar y respeto. Lamentablemente, cada quien y cada cual hizo con Cracia lo que le vino en gana y hoy sufrimos las consecuencias de no haber entendido lo que esa dama quiso decirnos, dejando tras sí una estela de anhelos y frustraciones que no tienen fin. En el fondo, todos sienten que el término Democracia es el que más se parece a esa deidad, es el que todos desean pero no logran aplicarlo exitosamente a ninguna de sus sociedades, deformando un principio que todos suponen es el mejor aunque no bien fundamentado ya que pretender sembrar o imponer Democracia sin establecer condiciones transparentes, justas, respetables y perfectibles que permitan a todos disfrutar de semejante sistema. Quizá, ese día Cracia reaparezca en algún lugar del mundo, para fortuna de los bienaventurados ciudadanos que tengan la gloria de acertar en su propósito.

En ese largo periplo histórico, cuajado de confrontaciones, divisiones, persecusiones, aislamientos, hostigamientos, se ha logrado estructurar una variada y compleja teoría de qué sería lo mejor y cómo realizarlo. Ello dio pie al surgimiento de las primeras teorías y escuelas económicas, filosóficas, sociológicas, políticas, a la formación de países, a la identificación de sociedades particulares, tipos de gobiernos, de movimientos políticos que se han abrogado el liderazgo intelectual e ideológico de tal compromiso con las consecuencias de mantener legiones de ciudadanos subyugados a una esperanza que, en algunos casos, asoma y se disipa prontamente, como si fuese una burbuja inalcanzable, una utopía.

Para sorpresa de pocos, antes de Democracia, hubo Aristocracia, Timocracia y, obviamente, monarquías y tiranías como arroz. Todos querían ser electos pero no controlados por sus electores. De allí surgieron, además de las mencionadas, toda una variedad de cracias que hasta la misma deidad sentiría vergüenza por las denominaciones y el sentido de las mismas: Teocracia -Dios-, Oclocracia -Plebe-, Mesocracia-dizque clase media-, Tecnocracia-tecnócratas-, Falocracia -como debe ser-, Ginecocracia -como es-, Méritocracia -los más aptos-, Plutocracia -platudos-, Gerontocracia -ancianitos incansables-, Fisiocracia -lo que se creen los venezolanos con el petróleo y lo del arco minero-, Talasocracia -dominio de los mares, filibusteros-,  Hierocracia -los divinos-, Burocracia -zánganos y parásitos-, Socialdemocracia -la más puteada- y otras que ni siquiera vale la pena señalar sus significados: Milicracia, Petrocracia, Dedocracia, Chulocracia, Bancocracia, Narcocracia, Chorocracia.

Por ahora, nadie sabe nada de la vida de Cracia. Esperemos.


*Existen ancestros animaloides y mitológicos

viernes, 13 de febrero de 2015

Juventud Sexagenaria

Carlos Delgado
 
Pensé que esa celebración había pasado de moda para mí, que estaba olvidada en el rincón de los arcanos, oculta tras sombrías predicciones y artilugios sin uso, abandonada ante falta de esperanzas y acompañada por un corazón averiado, un espinazo encorvado y unas rodillas amelladas, pero nuevos aires circundan y circulan alrededor revitalizando músculos cansados y renovando energías disipadas aunque las alegrías tengan otro sentido o significado; no es fácil olvidar y dejar pasar pesares. Ellos son como el rocío que fertiliza nuevas flores, como las lágrimas que tallan nuevas rocas.
 
No es fácil ubicarse ante esta perspectiva y declarar semejante tremendura al observar cómo son arrasadas campiñas que podrían ser fecundas, campos cuajados de jóvenes diezmados por guerras, enfermedades, odios ancestrales, diferencias raciales y religiosas y gobiernos hostiles a pensamientos renovadores y al germen libertario incrustrado en la mágica helicoide de Wilkins, Watson y Crick, e inseminado en todo ser evolutivo que puja por florecer, compartir nuevos ideales y convivir en concordia, sin olvidar ese sentimiento inteligente del cual está dotado: evolución.
 
Para ser joven hay que ser tenaz, verdadero, original, creativo, inconforme, contestatario, incansable; algunas de esas características merman con el tiempo pero son sutilmente substituidas por otras, como el agua que se cuela entre la roca o a través de la tinaja de arcilla preciosa: paciencia, sabiduría, comprensión y algo que sólo se acumula con el pasaje del tiempo, amistades. Estas virtudes no se logran sólo con el pasar del tiempo, ni tampoco se acumulan por sí solas. Sólo afloran cuando se mantiene un proceso de aprendizaje continuo y compartido aunque la tecnología nos rebase y nos haga lucir minusválidos ante otros sujetos más hábiles o capaces que uno; alguna hendija quedará abierta por donde podamos colarnos y asir esos nuevos artilugios que permitan conectarnos casi en tiempo real, como lo estoy haciendo en este instante. Durante ese transitar, he conversado con todo el mundo, especialmente con niños y viandantes quienes han dejado un cúmulo de impresiones y conocimientos, difícilmente cuantificables.
 
Especial mención merecen esos pequeños accidentes que se convierten en gigantes y dejan marcas imborrables. Desde hace poco más de tres años entré a un templo donde comparto con un grupo de personajes conocedores de los factores que moldean y condicionan al mundo. Estos nuevos amigos interactúan, poniendo de lado intereses personales, descifrando la importancia que la energía tiene en nuestra sociedad, su impacto sobre la Tierra y la significación de su uso racional para el bienestar de todos nuestros conciudadanos, los de ahora y los que vendrán. Este grupo se llama COENER y puedo asegurar que se ha convertido en una fuente inagotable de conocimientos en medio de una camaradería extraña entre personas que poco compartían y que provienen de disímiles gremios profesionales, con el acento de su edad, casi todos entre sexagenarios y nonagenarios, con una vitalidad envidiable. Casi al unísono, surgieron, como hadas y gnomos en carnaval en medio del bosque, mis compañeros de bachillerato, con quienes no compartía desde hace 50 años y que hoy conformamos una romería calificada por todos como "lo mejor que nos ha pasado" en largo tiempo, y puedo asegurarles que todos estamos "igualitos". Ahora, tenemos tertulias frecuentes y estaremos en Cumaná a mediados de año para celebrar nuestro Jubileo.También aparecieron, virtualmente, mis inolvidables compañeros de universidad a quienes no he visto desde diciembre 1.970, pero que han venido a llenar un vacío existencial de trascendental y particular importancia, en mi caso. El anecdotario de ecuaciones, experimentos, veladas filosóficas y políticas, serenatas y rumbas resucitó, dejando en mí un sabor grato que suelo evocar y revivir cuando pulso mi inseparable compañera, mi guitarra. No menos puedo decir de mis incontables amigos surgidos de lo cotidiano y de lo excepcional, los de viejas tertulias y los que ahora amenizan estos años plateados como si siempre hubiesen estado allí. Gracias a todos ellos.
 
No puedo concluir esta celebración del Día de la Juventud sin arengar, apoyar y solidarizarme con todos los jóvenes venezolanos que han truncado su destino en lucha fraticida y los que valientemente marchan por nuestras calles reclamando justicia, paz y libertad. En todo este concierto de emocionantes pasajes y hechos tiene  un lugar especial mi nieta, Zoe Marie, que actúa como Partícula de Dios para mantenerme alentado, entusiasmado y convencido de que tendremos un final feliz.

Abrazos,

El Joven Carlos.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Sobre el Apagon del 03-09-13

Carlos Delgado
 
Ocurren sucesos, unos, accidentalmente, algunos, inducidos, otros, naturales, causados por terremotos, tormentas, deslaves, otros por envejecimiento de sistemas, los cuales, en estos casos, no deberían llamarse accidentes sino descuidos, negligencia, falta de mantenimiento, desidia, incompetencia, malas inversiones, todos lamentables ya que afectan por igual a todos los ciudadanos residentes y transeúntes de la región, en cuestión.

Los sistemas eléctricos gigantescos -el que parte de Guri lo es- pueden sufrir interrupciones causadas por diferentes razones, algunas inexplicables, como la que se se comenta con relación al apagón de NY en 1.965, el cual llegaron a atribuírselo a platillos voladores. La data de estos apagones es larga y distribuida por toda la geografía mundial desde que los grandes conglomerados urbanos reciben energía eléctrica desde gigantescos centros generadores...térmicos, hidroeléctricos, nucleares.
 
Cuando la causa del apagón es un fenómeno natural es poco lo que hay que investigar, en estos casos se determinan los puntos neurálgicos y volubles del sistema para reforzarlos o rediseñarlos y para que soporten el embate de otro ataque natural de igual o mayor intensidad. De inmediato se procede a atacar y resolver el problema, a atender las poblaciones afectadas poniendo mayor énfasis en los centros de salud, de educación, vías y sistemas de transporte, suministro de agua potable, centros de producción de alimentos y otros insumos primordiales para la supervivnecia de la población, posibles incendios y rescate de personas atrapadas en ascensores y sistemas de transporte, especialmente el aéreo y el subterráneo, el resguardo de la seguridad nacional.

Si la causa no es natural, igual que en el anterior caso, se procede a efectuar todas las operaciones descritas en favor del bienestar y seguridad de los pobladores y de la infrestructura de la región afectada para garantizar un rápido retorno a la normalidad, restaurando los servicios inoperantes. Paralelamente, se inicia una investigación para conocer las causas del apagón y aplicar los correctivos correspondientes. Por lo general, estos apagones se deben a deficiencias técnicas y administrativas...exceso de demanda la cual ocasiona recalentamiento de líneas y transformadores, cortocircuitos, fallas o errores operativos, falta de mantenimiento, descuidos, baja inversión, obsolescencia de equipos y sistemas, ausencia o falta de previsión, sistemas de emergencia y detección de fallas inadecuados u obsoletos, impericia del personal operativo y gerencial, planificación deficiente, subestimación de la relación demanda/carga y otros factores que los expertos y personas con sentido común puedan añadir, yo me incluyo entre las últimas.
 
Denunciar, señalar y acusar culpables, de inmediato, es grotesco, a menos que se esté en estado de guerra declarada contra otro país, grupos subversivos armados -caso guerrilla-, sabotaje. En el caso particular del reciente apagón que afectó a 80% del territorio nacional, es temerario hablar de sabotaje, especialmente cuando el sistema eléctrico está militarizado y custodiado por los mejores agentes del Estado, cuando el personal que labora en las empresas de generación y suministro eléctrico son leales a la empresa responsable del servicio y al gobierno de turno, si los expertos en la materia que podrían adversar al gobierno están fuera del país, expatriados, y los que están dentro intentan colaborar produciendo estudios e informes técnicos -ad honorem- para salvaguardar nuestro patrimonio, patrimonio que no es del gobierno sino de todos los ciudadanos. Actuar inmediatamente y con tanta vehemencia, precipitarse señalando culpables, como se ha hecho, sólo produce suspicacias sobre la capacidad de los responsables en garantizar la calidad y continuidad de servicio tan preciado. Las palabras de la máxima autoridad del sistema eléctrico nacional son claras: "se desprendió una malla sobre el tejido eléctrico lo que produjo un cortocircuito"..."se tienen serios indicios de que fueron retirados los sujetadores de la malla"..."si se demuestra que la malla que cayó en la torre fue manipulada, tomaremos medidas penales"..." no se excedieron los niveles de transformación de la línea 765 pues la demanda era de 16,5 MW y la capacidad disponible era de 20,0 MW"..."queremos ofrecerles disculpas a los venezolanos y agradecerles el comportamiento cívico a pesar de que algunos sectores trataron de usar esto con otros fines". 
 
Todo esto suena incongruente. Todo el mundo lamentó lo ocurrido, nadie quiere quedar atascado en una cola, atrapado en un ascensor, que las unidades de diálisis o quimioterapia se paralicen, que el quirófano quede a oscuras, quedar sepultado en el Metro, dar vueltas sobre el aeropuerto esperando que autoricen aterrizar, parar la producción en la fábica, en la oficina, dejar de ver el programa favorito en TV, dejar de escuchar música, dejar de lavar la ropa y hacer la comida, pararse en un semáforo a la espera de los atracadores cotidianos y de turno, dejar de hacer el tetero al tripón que grita de hambre, dejar de leer un bello poema...¡No entiendo! ¿Quién quiere esto? ¿Quién se atreve a hacerlo? ¿Es una excusa por incompetencia? ¿Es un acto defensivo por no saber dar una explicación inmediata? En estos casos, nadie la exige. Todavía, el apagón de Nueva York, de 1.965, no tiene respuestas. En el noreste de Brasil fueron afectadas 53 millones de personas en ocho estados por una interrupción del servicio eléctrico hace apenas unos días, el 29 de agosto. El apagón del noreste de EEUU y Canadá, en agosto 2.003, que afectó a 50 millones de personas por 2 horas, fue causado por la baja inversión que dio EEUU a su sistema eléctrico, la caída de un árbol sobre una línea eléctrica en Suiza dejó sin electricidad a 56 millones de personas en ese país e Italia en septiembre de 2.003, el apagón en Brasil el 22 de enero 2.002 dejó a 100 millones de hermanos brasileños a oscuras por una hora, los apagones en Chile, donde todo el país colapsó después del terremoto de octubre 2.010, los de Chenzhou, Buenos Aires, Panamá, Brasil-Paraguay, Los Ángeles, Monterrey, Barcelona, Auckland, Mexicali-San Diego-Arizona-Tijuana, Indonesia, Grecia, Lima, Gran Canarias, Portugal, Quebec, el de India que dejó sin luz a 670 millones de indiecitos durante dos días, no fueron provocados por saboteadores, fueron producto de eventos naturales, accidentes, negligencia, impericia, falta de mantenimiento e inversión y, quizás, por extraterrestres. Para consuelo de muchos, hubo uno en Portugal, el 9 de mayo de 2.005, supuestamente provocado por una cigüeña que construyó un nido arriba de una torre de alta tensión lo cual provocó un cortocircuito entre los hilos conductores.

Es hora de redimirse, de hacer acto de contrición, de sincerarse, de invitar a toda la ciudadanía a resolver los problemas del país sin imponerle credo político ni ponerle bozal de arepas a nadie. El patrimonio nacional no es del gobierno de turno, ya basta de acusaciones infundadas y de amenazas. Ayer, en pleno apagón, circularon por la Avenida Principal de Chuao más de 100 motos, con sus respectivas parejas de motorizados, gritando consignas políticas, intimidando a los residentes, paralizando el tráfico, amedrentando a otros motociclistas, blandiendo banderas de una agrupación afecta al partido de gobierno y de la sufrida y vapuleada república de Siria. 
VENEZUELA SOMOS TODOS.
 

viernes, 14 de junio de 2013

En Resma...

Carlos Delgado

La noticia sobre la escasez de productos para consumo hogareño copa los noticieros de la República Bolivariana de Venezuela al extremo de que largas colas y escaramuzas de diversa intensidad y matices se suceden diariamente en todos los poblados y ciudades del país, con menor gravedad en la capital de la república. Los ciudadanos interioranos se han visto obligados a trasladarse hasta Caracas a comprar esos insumos o, en su defecto, a solicitar a sus familiares que los adquieran y se los envíen, de ser posible y, si esto ocurriese, tener la ventura de que no desaparezcan durante el servivio de encomiendas.

Los alimentos se llevan la palma gracias a las empresas cerradas, las expropiadas, las estatales, las que funcionan por debajo de la capacidad instalada, a importaciones irregulares que han permitido la pérdida de miles de toneladas de esos valiosos y codiciados productos, en los puertos del país. Hay abundancia de televisores, neveras, unidades de aire acondicionado a precios chinos regulados, ¡Todo una golilla!,  así como de dispositivos electrónicos, para todos los gustos. Por cierto, éstos no están limitados a las personas de altos ingresos y los burgueses sino que proliferan desde los ranchos de los barrios hasta las mejores quintas de las urbanizaciones más connotadas y desde los "hijos de papá" hasta esos muchachos realengos que salen a rebuscarse el día en cualquier tienda o avenida.

Durante las últimas semanas hemos sido noticia a nivel mundial ya que se ha armado un rollo por falta de ese papel que viene enrrollado y que se utiliza con fines sanitarios, mejor conocido como "papel tualé" o de tocador, por la parte delicada donde se aplica. Ya da hasta vergüenza salir de la bodega, supermercado, farmacia, bar y de la oficina con varios rollos de este preciado producto como si uno fuera un cagón o un revendedor que se caga en la madre de aquellos que no tienen la suerte de recibir el pitazo de que el papelito llegó a tal o cual mercado. Afortunadamente, tenemos AH1N1 y dengue, por ahora, pues, si la epidemia fuera cólera, la ira o rabieta sería de espanto y brinco pues la chorrera de gente en los puntos de venta sería interminable y continua. Podría seguirse la pista de los desgraciados como se hace en Paraguaná cuando los chivos presentan "cursería", después de embucharse cuanta rama y porquería encuentran entre cujisales y cardonales, una vez que los primeros nortes reverdecen la hermosa península.

Palabras en desuso se han puesto de moda, nuevamente, escusado, letrina, retrete, pozo séptico, cagalera, cagantina, deposición, deyección, evacuación, ñoña, boñiga, cagarruta hasta orto, ano, ojete, juraco, "rabisnéis", chocho, vulva, cuchara, pues todo ha de limpiarse y secarse. Pareciera que la práctica del aseo entre los venezolanos se incrementó "maltusianamente" mientras que la existencia de los rollos de papel "tualé" ha disminuido, como la esperanza de los pobres y engañados. El gremio de peluqueras ha armado un berrinche pues se ha visto impedido de hacer lo rulos a sus bellas clientes, tampoco tusas se consiguen ya que la producción de maíz también bajó. De continuar esta sensación de escasez, cuando a todos pareciera picarnos el culo, un grupo de intelectuales, muy indignados y sonrojados por andar con un rollo bajo del brazo, ha propuesto que el bendito papel se venda en resmas, tamaño carta, oficio y extraoficio, según la cagada, el porte y profesión del usuario. También sugiere este grupo que podría utilizarse papel bond, el cual abunda, ya que poca gente escribe ahora sino que "teclea" por internet y blackberry; otra alternativa sería papel maché, de lija, absorbente, de estraza, según las características del rabo del defecante y del tamaño de la obra. Para redondear la idea -cosa de intelectuales-, ya que muchas personas simulan leer algo cuando agotan la paciencia en la poceta, sugiere esta peña en vías de extinción, que cada hoja de la resma debe ser impresa -tipo pergaminos- con lecturas tales como manifiestos, arengas y discursos políticos, programas de gobierno, proyecciones y estadísticas económicas, planes presupuestarios, gacetas oficiales, resultados del 5 y 6, actas de matrimonio, promesas de pago, acuerdos de paz y ordenanzas municipales, multas de tránsito, ofertas y rebajas, editoriales y sucesos, a doble página y en papel reusable y reciclable.

Estos exquisitos hombres del pensamiento también proponen la práctica del estreñimiento como medida de ahorro, equivalente a no botar basura en la calle para que el servicio de aseo urbano no recoja tantos desechos.Todos luciríamos como intelectuales, el ego se dispararía y el disimulo se escurriría entre las piernas. ¿Qué tal?

lunes, 24 de diciembre de 2012

Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo?

 Carlos Delgado
 
Cada año me cuesta un poco más desear Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo a mis familiares y amigos. No porque los quiera menos sino por esa incómoda relación con el medio que me rodea, o sea, mi país, aunque la patria luce vocinglera y pletórica de una felicidad que no sé bajo cual alfombra se cobija.
 
 Así es. Hace pocas semanas la Universidad de Columbia, enclavada en lo más rancio del imperio, por encargo de la ONU, produjo The World Happiness Report, una especie de informe que clasifica los países más felices del mundo según baremos muy interesantes: bienestar, esperanza de vida, huella ecológica, ausencia de corrupción, apoyo social, libertad personal, estabilidad familiar, entre otros. Para sorpresa y alegría de muchos, los países más felices del mundo están en esa franja de pobreza y conflictos que se llama América Latina y...¡no podíamos faltar nosotros!. Aparecemos en el 9º lugar, con un índice de 56,9 puntos, de 100 posibles, sólo superados por Costa Rica, 64 puntos, Vietnam, Colombia, Belice, El Salvador, Jamaica, Panamá y Nicaragua, con 57,1 puntos. El imperio quedó en el lugar 109º, con apenas 30,7 puntos.

Para corrobar este estudio, la famosa Gallup hizo otro. En este ejercicio empatamos el 2º lugar con El Salvador, con 84 puntos, y fuimos superados por Panamá y Paraguay, los cuales alcanzaron 85 puntos, de 100 posibles. La poderosa y rica Singapur quedó de última con sólo 46 puntos. ¡Pobrecitos! El imperio también quedó lejos, igual los países europeos, los cuales están pidiendo cacao y, en este momento están pasando el frío hereje, de ñapa. En ambos casos, Cuba también se coló en posiciones cimeras. ¡Vaya usted a saber! No sigan pensando en $ $ $ $ $ $ $. Eso es pura paja.

Para rematar la faena, la bienaventurada Corea del Norte, también lanzó su misil. En este caso, las abanderadas por la dicha y la felicidad fueron, en estricto orden, China, Corea del Norte, Cuba, Irán y Venezuela. Por supuesto, ese imperio, llamado EEUU, llegó último y eso que el estudio se hizo antes del tiroteo y matazón en la escuelita en Connnecticut. Mr. Chips hubiese dicho..."¡No largó! o ¡Se quedó en el aparato!

Asi que, familia y amigos, no abandonen el país, llamen a sus relacionados e invítenlos a regresar que esto se pone bueno. No me queda más que desearles...

Chuc Mung Giang Sinh - Chuc Mung Tan Nien  (Vietnamita)

Pozdrevlyayu s Prazdnikom Rozhdestva is Novim Godom  (Ruso)

Sung Tan Chuk Ha  (Coreano)

Sonqo Junt'a Willka Aychapi  (Quechua)

I' D Miilad Said ous Sana Saida  (Árabe)

Gong Tsok Sing Dan, Bing Ho Sun Hei  (Cantonés)

Kung His Hsin Nien Bing Chu Shen Tan  (Mandarín)

Sal-e no Mubarak  (Farsi)

Y, en nombre de la Iglesia....Natale Hilare et Annum Nuovo!

martes, 17 de julio de 2012

El coro no era un chorro de choros


Carlos Delgado




El domingo 15-07, como a las 3:00 pm, llegué a casa "reseteado". ¡Reconfigurado! Mi estructura mental elitista, según los gobernantes de turno y la gente de clase media en +, cosa que no sé qué es o significa, resultó alterada al compartir con un buen chorro de venezolanos que bajaba sin contratiempos, fluidamente, entusiasta, cual corriente de río cristalino, desde la Plaza Artigas hasta el Parque Central. Yo arranqué en el propio Artigas, un poco aguas abajo, y esperé que el río alcanzara cierto caudal para lanzarme a ese torrente de gente bulliciosa, desprendida, sin pizca de maldad en su mirada, bonchona, desenfadada, que bajaba a encender las turbinas de un reactor que les esperaba aguas abajo, después de desprenderse, cual rápido, en ríos turbulentos. El resultado fue mágico. La gente sintió y percibió que había llegado la luz, que los cortes, racionamientos y apagones inesperados iban a mermar desde ese momento. Es prematuro predecir algo de esa naturaleza cuando todos saben que el sistema está colapsado y mal manejado a pesar del chorro de billetes que le han inyectado y siguen inyectando. Cuando el reactor decidió retirarse de su modesta tribuna, de la ataguía preparada para tal ocasión, al coro de "No te vayas", "El Flaco Presidente", "Capriles Presidente", el río seguía crecido y desbordado, bajando por San Martín y Lecuna al ritmo de una samba rabiosa, cual brioso Caroní. No sé a qué hora dejó de manar la corriente pues el cansancio -por insolación y endeble osamenta-, me obligó a retirarme sin haber tenido oportunidad de llegar a la sala de máquinas.
Integrarme a una marejada de "escuálidos majunches" me pareció surrealista, yo, élite sifrina, calificado de derechista sin saber por qué, me percaté que el río no discurría en dirección este-oeste, sino todo lo contrario. Recordé, entonces, que la mayoría de los grandes ríos marchan en dicha dirección y de norte a sur, o viceversa. Pensé conseguir poco calado y caudal, un río manso y tristón, mas, mi sorpresa fue verme, casi zozobrando, en un río caudaloso, emocionado, que buscaba un nuevo cauce, un nuevo delta donde verter toda su energía. En consecuencia, fui arrastrado por esa vorágine dispuesto a encallar en cualquier remanso, varame en cualquier recodo de esas agitadas aguas. Mi expectativa, además, era encontrar riberas escabrosas, rojizas, de difícil acceso, mas, no fue así. El coro que resonaba, producto del trepidar contra la ribera, en este caso, las aceras y edificaciones a lo largo de Artigas, San Martín y Lecuna, cuajaba la atmósfera con un canto de esperanza, como la Oda a la Alegría, de ese inigualable sordo de la Novena Sinfonía. Aun, las voces disonantes que producía algún viandante o que emergían de una ventana, se conjugaban para producir una obra con mayor fuerza, con dramatismo wagneriano, vibrante, fuerte y emocionante.
Mi obstinado pesimismo fue "reseteado". El descanso, que supuse iba a ser prolongado -cosas de la edad-, fue breve, como anunciando que debía prepararme para largas jornadas de trabajo hasta que el coro resuene en esta tierra mágica, para que este concierto de amplia coloratura no se apague jamás, incluso, dirigido por el propio Dudamel.

¡Qué siga la música!

lunes, 16 de enero de 2012

En Honor a Rafael Rincon Gonzalez (Gaitero)

PANORAMA, PANORAMA, con las últimas de hoy...
A orillas de su Lago, va diciendo el Pregonero
Se ha marchado el Bardo, el de la sublime esperanza
El de los bambucos, el valse, la gaita y la contradanza
Hoy no hay pan, leche, ni guineos, ni viene el mandoquero
No hay carbón de asajarito, se nos fue el campanillero
El de Maracaibo florido, el de Maracaibo de antaño
El que derramó su musa con amor por tantos años
El de Vásquez y de Pérez, el de Yépez y Baralt
El de las palmeras, el de las contradanzas y lago de cristal.
Sin Maracaibera y sin Soberana ha quedado  el rebaño

Buenas noches mi amor aquí estoy en tu ventana
Cuando vienes caminando te mueves como palmera
Con la brisa arrullando, moviendo alegre tu cabellera
El pueblo está de fiesta, la plaza brilla para tu piel lozana
Y, si os molesta mi canción, perdóname Soberana 
No quisiera turbar la dulce paz de tu nido
A ofrendarte mi canción con la Luna yo he venido
Quiero...que...bailes...la...danza...también
Quiero...que...escuches...su...rico...vaivén
Y cantarte, con Ricardo, la Flor de La Habana.

Y REPITE, SOLLOZANDO...

Se marchó Rafael, el Amigo, el Maestro, el Trovador
Día triste para el Zulia, para la patria menguada
Aunque en lontananza brilla una tenue alborada.
Nos deja un hondo pesar y sus versos como un rumor.
Dijo adiós el guitarrero, dejó de trinar el ruiseñor.
Ahora, amigos, compañeros, elevemos una oración
Cantemos, bailemos danzas, trovemos de corazón
Como él decía "Aquél mi Maracaibo, de estilo colonial"
"Mi Maracaibo es el cielo por eso yo muero en mi tierra natal".
Esos fueron sus amores, sus deseos, así era Rafael Rincón.


Como muy bien expresa Jorge Zajía, "Maracaibo ya estaba en el corazón de los orientales". No había internet ni artilugios mágicos, los pregones de Rafael recorrían nuestras aulas, sus danzas y contradanzas se bamboleaban al vaivén de nuestra mar, había un presagio que recorría nuestros corazones y mentes...algún día conoceríamos al bardo, algún día tendríamos el honor de compartir con él, de llevar su música allende los mares.

Paz a sus restos, mis más sentidas condolencias a su familia y amigos, Honremos y recordemos a Rafael, por siempre.

Carlos Delgado Montaño y familia. 
El Flaco.


domingo, 12 de junio de 2011

¿Tengo mas derecho que ustedes?

Carlos Delgado

Soy ciudadano venezolano, sucrense por nacimiento y he residido en mi estado natal, Anzoátegui, Zulia y Falcón, visitante ocasional de Trujillo y residente en Caracas por 24 años, con una "pasantía previa de tres años por allá por los 70. Los amigos hechos durante ese largo recorrido me han invitado y sugerido ir a vivir en el interior del país, especialmente los "navegaos" que se han ido a Margarita. Todos me hablan acerca de la inseguridad de Caracas. Todos los argumentos son válidos...relativamente.

Hoy, sin lugar a dudas, se vive mejor en el este de Caracas que en cualquier parte del país a pesar de estar limitado, constreñido, acosado, amenazado. En otros sectores de la ciudad también se vive bajo los mismos estándares. Lamentablemente, los sectores más populares, especialmente las barriadas de los cerros, cargan con la mayor parte de las calamidades que puede sufrir una gran urbe, como en todas partes del mundo. Pero la gente que vive en ellas no quiere mudarse de Caracas, igual que yo. Ellos vinieron de Trujillo, Sucre, Cojedes, Mérida, Táchira, Delta Amacuro, Apure, Barinas...y no quieren revivir las penurias que dejaron atrás. Sus familiares, quienes aún viven en la provincia, así lo ratifican: "¡No se vengan! Aquí no hay luz ni agua, el aseo urbano no se conoce, las mejores verduras, hortalizas, granos y papas se van para Caracas, también la carne de res y el pollo, a mejores precios que en el interior. De los electrodomésticos, ni hablar. Ustedes tienen escuelas, universidades, hospitales, en decadencia, pero los tienen. Encima, gozan de buen clima y de los mejores espectáculos artísticos e intelectuales. Allá, ustedes pueden comprar alimentos para una quincena pero nosotros no podemos pues se pudrirían. Allá, los deslaves los resuelven con urgencia, los huecos los medio tapan, los policías aparecen de vez en cuando aunque ustedes sientan desconfianza, las huelgas, paros y manifestaciones tienen final feliz o, simplemente, pasan por debajo de la mesa, son ignoradas, igual a lo que ocurrió en Madrid. Si no tienen trabajo, se rebuscan en la autopista, en el mercado de las pulgas, de ayudantes de lo que sea, de revendedores, de malabaristas en los semáforos.  ¡No se vengan para acá! ¡Abran un huequito donde meternos! Preferimos compartir vuestras calamidades y miserias a estar abandonados y permanecer ignorados, salvo cuando hay que votar. ¿Será que el voto de ustedes se cuenta por dos o tres?".

Amigos, esa es la situación. Entonces, me pregunto ¿Soy ciudadano privilegiado por vivir en Caracas? ¿Será verdad que mi voto vale dos o tres veces más? ¿Por qué mi familia, mis amigos provincianos y los "navegaos" no tienen los mismos derechos que yo? El privilegio de la seguridad personal y el costo de la vida pasó a ser una entelequia en el interior. ¡Pura fantasía! ¡No es justo que mis compatriotas sean ciudadanos de segunda o tercera clase! Vivir acosados, constreñidos, ajustados, acechados, vigilantes, es tolerable a tener que vivir en las mismas condiciones más el agravante del abandono, la desidia, la injusticia, el olvido, a los que son sometidos los otros venezolanos que tienen los mismos derechos que yo. ¡No es justo!


PD: Lamento que muchos de ustedes no puedan leer esta nota porque no tienen LUZ.

sábado, 12 de marzo de 2011

CALAMIDADES

Carlos Delgado

El gran terremoto y su secuela de interminables réplicas, y el devastador maremoto o tsunami, ocurridos en Japón, obligan a reflexionar acerca de las medidas que cada continente o nación deben tomar para reaccionar y mitigar los efectos de desastres naturales similares o equivalentes. La infraestructura japonesa, a pesar de estar sobredimensionada estructuralmente, de acuerdo a muchos expertos, ha sido afectada de tal manera que, por los momentos, es imposble evaluar pérdidas humanas, daños y costos de recuperación y reconstrucción. Por los momentos, lo más importante es salvaguardar la vida e impedir o prever adicionales daños o colapsos en la infraestructura, reubicando todos los bienes posibles y ajustando todas las fuentes de generación de energía, las cuales, en caso de seguir funcionando, podrían generar daños mayores e incuantificables, especialmente las plantas nucleares, con sus respectivos reactores.

Afortunadamente, quizás sea Japón el país mejor dotado en todo el planeta para responder a calamidades de esta magnitud. Obviamente, el dolor quedará plasmado en su población y los efectos sobre su economía serán devastadores aunque, por suerte, las zonas de alta producción industrial y de manufactura no fueron alcanzadas por estos fenómenos, ni las grandes ciudades, como Tokyo, fueron severamente dañadas y sus edificaciones y obras de servicio público han respondido favorablemente a pesar de la violencia del sismo y la onda devastadora del tsunami.

El alerta sobre males mayores en otras latitudes fue inmediatamente traspasado a más de 50 países que podrían ser afectados en la cuenca del Pacífico, desde Asia y Oceanía hasta América y la Antártida, gracias a los sofisticados sistemas de prevención y comunicación diseminados por todo el mundo, producto del adelanto tecnológico que gozamos hoy día. Se espera que las consecuencias en países lejanos sean de menor cuantía o casi despreciables.

Pero, mientras esto ocurre, la situación en países como Libia, que concentraba la atención mundial debido a los graves y deleznables acontecimientos que allí ocurren, parece diluirse ante la magnitud del desatre en tierras y mares nipones. Afortunados los dictadores que se protegen y encubren sus fechorías gracias a las calamidades que la Madre Tierra nos depara de vez en cuando. Lo de Japón y el Pacífico, y sus posibles consecuencias, allende los mares, es un fenómeno natural que será atacado y resuelto mediante una jornada interminable de trabajo, con el uso de la más avanzada tecnología y la cooperación humana e internacional. Las pérdidas materiales serán subsanadas, las economías de las naciones afectadas tomarán su ritmo normal, especialmente la japonesa, gracias a su alto espíritu moral y laboral, demostrado durante decenas de años, especialmente después de Hiroshima y Nagasaki.

Lo de Libia es de naturaleza humana, su solución también debe y tiene que ser humana. Hasta ahora, la reacción internacional ha sido, no sólo "prudente", sino pusilánime, permitiendo que buena parte de la población sea masacrada, que sus ciudades sean bombardeadas inmisericorde y salvajemente, que los principios humanos sean violados descarada e impunemente. Todo debido a los múltiples intereses que entrelazan al concierto de naciones involucradas en la posible solución o atenuación del problema, desde la ONU, la Liga Árabe y los estados, actuando independientemente. Pareciera que todos esperan a que el semi-dios libio, el ungido de Sirte, el gran inversionista en Europa y EEUU, termine de arrasar a sus coterráneos, que tome control de los pueblos rebeldes e imponga su régimen malvado con la ayuda de su jamahiriya y mercenarios, ante la vista impasible de sus socios mundiales. La desfachatez es tan grande que algunos mandatarios han llegado a opinar y aseverar que en Libia no ocurre nada, que no ha habido violación a los derechos humanos, crímenes de lesa patria.

Sorprendentemente, el astuto Sarkozy reconoce a los rebeldes, el gigolo Berlusconi, se somete a una cirujía plástica para continuar con sus desmanes y "reality shows", Obama deshoja la margarita, y Putín y Hu Jintao se reservan la última palabra, la cual, obviamente, será la de no intervenir, por eso de la soberanía.

Paralelamente, en Bahrain, Egipto, Afaganistán, Pakistán, Irak, Irán, siguen ocurriendo problemas similares, con soluciones parciales y manipuladas, y en Costa de Marfil hay miles de cadáveres en las calles que son devorados por los perros y más de 400.000 personas han cruzado la frontera hacia Nigeria y Liberia, buscando refugio y seguridad como si en esos lugares la situación fuera una maravilla, debido a que el mandatario, Laurent Gbagbo, no acepta que perdió las elecciones ante su oponente Alassane Ouattara, y no quiere entregar el poder.

Por estos lados, las lluvias de noviembre, diciembre, con sus respectivos deslaves y damnificados, la instalación de la Asamblea Nacional, la huelga de hambre de los estudiantes y, finalmente, las innombrables interpelaciones, amén de la inflación, la desidia oficial, los asesinatos y secuestros que ocurren diariamente, nos han mantenido pegados al televisor sin darnos cuenta de que estaremos peor que Libia y Costa de Marfil.

Japón saldrá adelante. ¿Libia, Costa de Marfil? ¿Nosotros?

martes, 16 de noviembre de 2010

Mudese Usted.

Señor presidente: Usted nos está invitando, o conminado, a que nos mudemos a Miami y resulta que a mi no me gusta esa ciudad. Cierto que he estado pocas veces en esa urbe y no tengo una noción amplia y clara acerca de las ventajas y desventajas que pueda ofrecerme. Sólo sé que es muy plana y extendida y, de acuerdo a mis gustos, aburrida, y no estoy hablando de los gringos, quienes son burda de sosos. Tampoco me gustaría encontrarme con una colonia de cubiches, que ya no es colonia, muchos de los cuales hablan de lo sabrosa y bella que era Cuba. Aun, los que nacieron en Miami, que son la mayoría, hablan nostálgicamente del terruño de sus abuelos o padres como si hubieran asistido a un juego entre Almendares y Cienfuegos, como si hubiesen paseado por la 12 y 23, como si hubiesen rumbeado en el Tropicana, como si hubiesen departido con Lecuona, Hemingway y Carpentier, como si hubiesen degustado un Bacardi original, envuelto en aromas de un Montecristo, un Cohiba o un Davidoff.

No me agradaría encontrarme con una legión de latinoamericanos, especialmente venezolanos, que decidió instalarse en esa planicie para ver si la hacía más guapachosa o salsosa. ¡Qué va! No quiero saber más de nostalgias, de serenatas, cachapas y arepas peladas, de vecinos chéveres, de las gaitas, del Cacique, de la polarcita, de adecos y copeyanos ni de usted, contado por unos compatriotas que miran con otro cristal a esta patria en vías de desaparición. Yo prefiero, y he decidido, verla desaparecer con mis propios ojos y sentir las angustias del día a día con la esperanza y la convicción de que usted desaparezca del escenario venezolano para siempre. Y cuando le digo desaparecer, no lo tome a mal. Tengo muchos amigos que desaparecieron de mi visual hace muchos años, no sé de ellos, y sé que nunca más volveré a verlos, lamentablemente, así como desearía no saber más nunca de usted, ni verlo.

No quisiera escuchar, nunca jamás, el rumor encadenado de sus peroratas, no quisiera ver su figura deforme, pastosa, nerviosa, en una pantalla que cada día se hace más chiquita y odiosa, no quiero seguir deslumbrándome con su atuendo ni escuchar las loas a personajes despreciables, como Fidel, Ahmadinejad, Putin, Ortega, Gadafi y los extintos alias Tiro Fijo, Mono Jojoy, Raúl Reyes y otros mártires de su breve pero intensa y macabra historia, la cual tendremos que resaltar cuando tengamos que enseñarle historia patria a nuestros nietos y bisnietos. Yo sí quiero que sepan quién ha sido usted, no como usted, que intenta y ordena que se borre la historia de los hombres que durante 40 años construyeron un país, con falsetes y bemoles, pero que sonaba a música de las estrellas, a Lauro, a Carreño, Aldemaro y tantos otros que usted pretende borrar de la memoria de los venezolanos. Esa música tenía, y sigue teniendo, un arreglo, mas no la mezcolanza de acordes, sin son ni concierto, que pretende usted que bailemos.

De verdad que no me gustaría mudarme a Miami, más bien, NO ME MUDARÉ A MIAMI, porque no me da la gana. Me quedaré con la lánguida voz de Simón trashumando la sabana, buscando al Loco Juan Carabina, me quedaré con la fuerza de los estudiantes que claman por su alma mater, con las lágrimas de los miserables que perdieron a sus hijos y sus moradas, con el bastón del anciano que mendiga una mesada, con los niños de la calle huérfanos de amor y de posada, con el Ávila de Cabré, con la montaña mágica de Ilan, con mi Playa Colorada. Le digo, prefiero quedarme solo con tal de que usted se vaya. Le invito a que se mude para La Habana, a Pyongyang, a Trípolis, a Teherán. Su figura, su discurso, su atuendo, su religión, sus promesas, sus proyectos, son más afines a esas ciudades y sus gobernantes, y estoy seguro de que se encontraría como pez en el agua, con sus verdaderos panas, como decimos por aquí...gozando una bola. ¿Por qué no se va con sus promesas quiméricas a esos edenes? Allí puede crear un nuevo orden regional, nosotros le enviaremos el petróleo, si llegase a faltarle. Por favor, ¿Por qué no se larga y se lleva a sus edecanes y acólitos en un crucero por esos bellos e insondables parajes? Todos tienen playa o ríos. No sabe usted cuánto mejoraría nuestro ambiente, no sería necesario reciclar nada ni dejar de emitir gases de efecto invernadero. El ambiente se lo agradecería y...Yo, también.

Para culminar, si realmente quiere que me vaya, lléveme con usted en su crucero, para asegurarme de que la nave encalle en el turbio fondeadero donde van a recalar barcos que en el muelle siempre han de quedar.

Buen viaje.

sábado, 16 de octubre de 2010

Los Mineros Venezolanos

Carlos Delgado


-Señor presidente, aparecieron los mineros perdidos-
-¿Cómo los encontraon?
-Ellos enviaron un mensaje.
-O sea, que nuestros esfuerzos dieron resultados.
-No, señor presidente. Ellos lograron comunicarse y sólo desean hablar con la máxima autoridad, o sea, usted.
-Ok. Prepáreme el helicóptero y la custodia. Envíe a TVES, al Canal 8 y a Telesur. Que no se enteren los escuálidos ni los de Plomovisión. Es una orden.

Una vez en el sitio, en lo profundo de nuestra Guayana y bajo estrictas normas de seguridad, el presidente se comunica, a través de un teléfono, con uno de los mineros sepultados.

-Hola, buenos días, soy el presidente-comandante Chávez. Qué bueno saber de ustedes. ¿Cómo están?
-Muy bien, presidente.
-¿Con quién hablo?
-Con Güicho Villarroel.
-¿De dónde eres?
-Margariteño.
-¿Y qué haces tú en una mina tan profunda en vez de estar a la orilla del mar?
-¿No se acuerda que usted prohibió la pesca de arrastre? Desde que lo hizo me vine a pescar zapoaras, pavones y cachamas por estos ríos del sur pero casi todos salían contaminados con mercurio y otras cosas más, así que decidí unirme a un grupo de varias nacionalidades que andaba haciendo cosas por estos lares y decidimos meternos a mineros.
-Qué bueno. Buena iniciativa. ¿Ves que en este gobierno revolucionario hay oportunidades para todos?
-Así es, presidente.
-Bueno, chico...Güicho. ¿Cuántos son ustedes allá abajo?
-Cuarenta y cuatro, 32 hombres y 12 mujeres.
-¿Y qué hacen esas mujeres metidas a mineras?
-Pues, como no tenían trabajo, se vinieron pa' acá.
-Bien. Pronto los sacaremos. Tenemos toda la tecnología y avances científicos para asegurarles su retorno a la superficie, sanos y salvos, en breve tiempo, en menos tiempo de lo que los chilenos sacaron a sus mineros. Usaremos un taladro ruso de alta velocidad, baja fricción y que no produce ruido; en apenas 2 días estaremos a los 800 metros donde están ustedes. También contamos con alta tecnología digital importada de China, fibra óptica iraní y un hospital de emergencia donado por nuestros hermanos cubanos para que sean examinados tan pronto estén en la superficie. Les prometo jubilación a todos de inmediato, vivienda clase media en el Este de Caracas, bonos PdVSA para que vivan el resto de sus días sin preocupaciones económicas, viajarán a las playas de Varadero durante un mes completo con sus familias, con todos los gastos pagos, visitarán Teherán, donde podrán conocer las bellas mezquitas de esa progresista nación, donde le darán las gracias a Alá por vuestro rescate y, al final, harán un recorrido por la Muralla China y conocerán los soldados de terracota, sin gastar una puya.
-Presidente...
-No me interrumpa que no he terminado...
-Presidente, lo siento, pero no queremos regresar. Primero que todo, aquí la estamos pasando muy bien, después de cinco meses de cautiverio. Hemos resuelto todos nuestros problemas sociales y no creemos en vuestras promesas. Siga prometiéndole a los que están allá arriba.
-Pero ¿Cómo me dices eso Güicho? Tan pronto llegues a la superficie serás arrestado y tendrás que indemnizar al Estado por el esfuerzo hecho en buscarte y rescatarte.
-Bueno, compay, tú estás más pelado que un cable, y perdona que te tutee. Te diré que de las doce mujeres que están aquí abajo, ocho son médicos y enfermeras cubanas, las cuales la PTJ cree que se fueron para el imperio. Las otras cuatro son criollitas que vivían en Vargas, cuando el deslave. Todas decidieron casarse con los doce mineros más jóvenes que están aquí. Los otros veinte seremos los padrinos de los chamos que tendrán y tendremos el carácter de abuelos. Entre los hombres hay dos iraníes que estaban sacando uranio por esta región, hay cuatro rusos que los asesoraban y que se cansaron de la selva y de Putin, hay seis médicos cubanos y tres del G2 que desertaron, hay dos bolivianos expertos en minería y hay tres chinos que trajiste para hacer el ferrocarril y prefirieron la minería. También están dos vascos y un par de colombianos que trabajaban con el Mono Jojoy. Los otros ocho, somos venezolanos, ex-chavistas y escuálidos. Así que lo que supuestamente fue una desgracia, un infortunio, se convirtió en nuestro KINO. Imagínate Hugo, que aquí hay de todo, minerales de todo tipo, energía inagotable, luz artificial que no sabemos de donde sale y no se va nunca, un clima espectacular, especies vegetales y animales desconocidas por todos, casi todas comestibles, agua pura y abundante, ya estamos fabricando harina Pan, Mazeite, polarcitas, mayonesa Mavesa, bicicletas que se mueven con una energía desconocida, podemos ver todos los programas de televisión que ustedes ven allá arriba pues uno de los criollos que está aquí trabajó en la NASA y diseñó un sistema de TV, con pantalla plana y radar de señales que quisiera Bill Gates tener uno, también nos diseñó y construyó computadoras ultrarápidas. Te digo algo...aquí no hay malandros, misiones ni elecciones. Bueno Hugo, no te sigo contando para que no te dé envidia.
-Los rescataré a todos, les caerá todo el peso de la ley, y a los traidores los devolveré a Rusia, China, Irán, Cuba, España y Colombia. No saben lo que les espera.
-Como nié.
-¿Qué es eso?
-¿Cómo lo vas a hacer? Ustedes ni siquiera saben donde estamos. Ja Ja.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Despues del 26

Carlos Delgado

-Hola Luis, no pude contestar tu llamada ¿Cómo estás?
-Bien, Carlos. Gracias por llamarme, tengo algo que decirte.
-Primero, quiero pedirte disculpas por no haberte llamado durante tu período de convalecencia.
-Tranquiiiilo, vale. No me operaron, se decidió hacerlo después del 26.
-¡Coño! ¿Tú también con la excusa del 26?
-No, chico, no es ninguna excusa, es que me salieron unos valores sanguíneos alterados y, en vista de la situación, el doctor prefirió esperar a que se estabilizaran para no correr ningún riesgo.
-¿Cuál situación y cuál riesgo?
-El que todos conocemos. No te hagas el loco. Nadie sabe qué va a pasar después del 26. Si, de repente, necesito una transfusión o un medicamento especial a lo mejor no se consigue. Además, corremos el riesgo de que durante la convalecencia se vaya la luz y...ahí sí...¡ay luz que te apagaste! Entonces, de común acuerdo, y después de una junta médica, se decidió esperar a que pase toda esta incertidumbre y operar con calma y seguridad.
-No vale, nada de eso va a pasar. Todo el mundo anda culillúo, posponiendo todo, comprando comida, agua, linternas, pilas, medicinas, pensando que algo va a pasar, como si este 26 fuera el día del siglo.
-Carlos, parece que tú no vives en este país. ¿No entiendes lo crucial que es esta elección para el futuro del país? ¿No entiendes que esto representa el punto de quiebre en nuestra historia democrática?
-Bueno, no entiendo qué quieres decir con "el futuro del país", con "el punto de quiebre", con "nuestra historia democrática". ¿No te has dado cuenta de que aquí no hay futuro, por ahora, que todos estamos quebrados y que la historia democrática nuestra ha sido efímera, por no decir casi inexistente?
-¡Coño! No puedo creer que tú me digas eso, un tipo tan optimista y progresista como tú, alguien que todavía puede darle algo al país.
-Luis, quisiera darle más pero el optimismo es una fábula, el espíritu progresista se desvaneció y, realmente, no sé qué otra cosa puedo ofrecerle al país sino esperar una menguada jubilación y amoldarme a lo que venga.
-¡No puedo creerte! ¡Ahora sí que se acabó el carburo! Por favor, no me decepciones.
-Bueno, como tú dijiste, será después del 26.

.....................................................................................................

-¡Aló! Compadre, es Juan ¿Cómo estás?
-Ni fu ni fa.
-¿Qué le pasa?
-Nada.
-Bueno, compadre, anímese que la cosa va a ponerse buena después del 26.
-¿Tú también?
-¿Qué es eso de tú también? ¿No sabes que esta vez si los vamos a demoler? Esas son las instrucciones del comandante.
-Tú sí tienes riñones, diciéndome eso a mí. O sea, que después del 26, tú también vas a ponerte en contra mía.
-No, compadre. A usted ni con el pétalo de una rosa. Usted siempre será mi compadre.
-Sí, eso ya lo sé, eso es indisoluble según la Iglesia pero lo que me dijiste acerca de la demolición no me gustó y podría olvidarme de que soy padrino de tu hija.
-Eso, ¡Nunca!
-¿Cuándo es nunca, el 26?
-Compadre, usted siempre son sus ocurrencias. Quédese tranquilo que después del 26 yo voy a ayudarlo. ¡Lo juro por las Ánimas del Guasare!
-Compadre, mejor es que se busque otras ánimas pues las que mandan en este país son cubanas y son de la corte de un tal Changó o un tal Itfá. Bueno, yo no sé nada de eso, nunca me ha gustado el tema.
Chao.
-Compadre Carlos , no me cuelgue.
-¡Click!


...................................................................................................

-Hola Pedro ¿Tus hijos comenzaron las clases?
-Carlos ¿En cuál país vives tú? ¿No sabes que las clases las pospusieron para después del 26, creo que para el 4 de octubre.
-Sí, pero pensé que como el colegio de tus hijos no es centro electoral podrían haber comenzado clases en la fecha regular.
-No, pana. Aquí las vacaciones son parejas para todo el mundo, además nadie sabe qué va a ocurrir y es mejor que los muchachos estén en casa.
-¿Y tú crees que va a ocurrir algo?
-¡Claro que sí! A partir del 26 el color de la Asamblea será otro.
-¡Tú si eres optimista!


...............................................................................................

-¡Aló! José, ¿Nos vemos mañana en tu casa para celebrar tu cumpleaños?
-Hola Carlos, no va a ser posible, prefiero celebrarlo la semana próxima, quizás el viernes 2.
-¿Por qué? Ya yo compré la caña y encargué una comida para llevártela como colaboración para el bonche.
-Lo que pasa es que prefiero esperar los resultados del 26 para ver si celebro en grande o guillao. Ocurre que, si celebramos este viernes 24, no sé si estaré en condiciones de ir a votar. Tú sabes que yo cojo unas curdas del carajo y a lo mejor no me levanto de la cama en dos días.
-Bueno, pero si tú crees que el 26 es tan importante, celebra y bebe moderadamente y así podrás cumplir con tu compromiso ciudadano.
-Carlos, a mí no me gusta celebrar entrecortado ni a media máquina; lo mío es topo a todo y a todo dar. Recuerda que a mi mujer también le gusta emparrandarse conmigo.
-Ok. No te digo nada más, veré qué hago con la caña y con la comida que encargué.
-Guárdame la caña y cómete la comida. Si ganamos habrá bastante carne para la parrilla.
-¡Click!

.........................................................................................


-Guillermo ¿Comenzaste la obra que ibas a ejecutar en la carretera que va a oriente?
-No, Carlos, la comenzaré después del 26.
-¡Carajo! Otro más con el mismo cuento.
-¿Cuál cuento?
-El del 26.
-Mira, querido amigo, lo del 26 no es cuento, lo del 26 es esperanza, cambio de paradigma, como dicen los letrados. A lo mejor, a partir del 26 me amplían el contrato y en vez de 2 kilómetros de pavimentación, me dan el doble.
-¡Tú sí que eres iluso!
-¿Por qué me dices eso?
-¿Tu crees que las vainas van a cambiar en este país después del 26?
-¡Claro que sí! Parece que el único que no cree en eso eres tú.
-Bueno, mejor dejémoslo así, ya estoy cansado del mismo temita.
-Mira, esto no es ningún temita, esto se trata del cambio que puede suceder.
-¿Cuál cambio?
-Pues, si ganamos o balanceamos las cosas en la Asamblea, tendremos más oportunidades de controlar al presidente y de preparar las bases para las elecciones del 2.012.
-¿Y eso influye en tu contrato?
-Quizás no, pero a lo mejor me ven con mejores ojos. Tú sabes que ellos, al final, toman sus precauciones y, por si acaso, me tiran algo más para congraciarse conmigo y así se aseguran alguna coimita por si hay cambio en el 2.012.
--¡No creas en pamplinadas! ¡Tú pareces zoquete! Esto no es lo mismo que cuando Copei y AD. En esa época, todos comían, incluso los zánganos que están ahora gobernando.
-Carlos, "cosas veredes", como dijo ese berraco español que no recuerdo su nombre y que tumbaba molinos con su simple mirada.
-Tú como que nunca leíste ese libro. Ahora ¿Qué pasará si ellos ganan? ¿Te quitarán el contrato o te lo recortarán?
-Nada de eso. Yo tengo mis contactos adentro y ya les aflojé una buena parte del anticipo y están esperando una mejor "mascada". A lo mejor, has me dan otro pedacito de carretera; sabes que ellos no dan pie con bola y requieren de la ayuda de las contratistas escuálidas ya que esas cooperativas y consejos comunales no saben hacer nada.
-Bueno, Johnny. Te deseo mucha suerte. Saludos a tu mujer.


............................................................................................


-Fabio ¿Vendiste el apartamento?
-Aún no.
-Pero tu mudanza es inminente.
-Inminente no, ya me estoy mudando.
-¿Entonces?
-Bueno, Carlos, el asunto es que tengo tres interesados en comprarme el apartamento y todos están esperando los resultados del 26.
-¿También?
-¿También qué?
-¿Que hasta la venta de tu apartamento depende de los resultados del 26?
-Hermano. Sepa una cosa: aquí todo depende del resultado de las elecciones. Uno de los compradores trabaja en una trasnacional y si pierde la MUD, la empresa se va de Venezuela; otro de los compradores está por vender la casa de su mamá, que se murió, para completar los reales, y quien la va a compar también está esperando que le den un crédito si gana el gobierno; y el tercero, espera que el gobierno gane pues él es uno de los candidatos a elegir y si gana me dijo que se va a meter una boloña de billetes.
-¡Esto es el colmo!
-¿Colmo de qué? ¿No te parece lógico? A mí me parece bien pues, cualquiera que sea el resultado, tengo vendido el apartamento. Vamos a ver, a lo mejor me sale un mejor candidato y logro mejores condiciones de venta.
-¿Qué quieres que te diga? ¡Chao!


............................................................................................

-¡Aló! John, qué bueno que me estés llamando. Ya estoy rumbo al aeropuerto para esperarte.
-¡Hello Carlos. Mí estar llamándo para decir que viaje no ser posible right now. Mí, viajar después del 26. I'm very sorry.
-¡Caramba! Esto es imposible.
-¿Qué ser imposible, my friend?
-Nada John. Disculpa, lo que pasa es que me olvidé del 26.
-¿Olvidarte tú? Si eso ser fecha very important para todos los venezolanos.
-Ok, my dear friend, yo saber eso pero a mí no me importa. Yo había preparado un pequeño party para dar la bienvenida a ti y a Jane.
-¡Oh! Carlos, yo sentirme very sorry pero todos los amigos recomendarme viajar después de tus elections. Todos estar asustados aquí en Miami y creer que muchos de ustedes vendrán pronto a vivir a the US. Tú saber que always eres welcome. Si todo estar bien, yo llamarte y confirmar fecha del trip.
-Ok, my friend, I'll see you later. Bye.


.............................................................................................

-Carlos ¿Que te pasa?
-Nada.
-¿Estás de mal humor?
-No, es que no había considerando cuán importante es el 26?
-Pero tú tienes que saberlo, eres una persona muy preocupada por el país.
-Sí, pero no sabía que esta elección era más importante para otros que para mí.
-¿Por qué me dices eso?
-¡Mejor te lo digo después del 26!


A VOTAR EL 26. MUD. A VOTAR EL 26. MUD. A VOTAR EL 26.

jueves, 20 de mayo de 2010

Mi Democracia

Carlos Delgado

Tengo dieciocho hijos: uno inteligente, otro bruto, uno hermoso, otro feo, uno atleta, otro minusválido, uno mujeriego, otro gay, uno bueno, otro malandro, uno cristiano, otro ateo, uno sincero, otro mentiroso, uno trabajador, otro ocioso, uno bien hablado, otro grosero, pero todos viven en armonía aunque, a veces, la Corte Suprema (mi mujer, y madre de todos ellos) no está de acuerdo con mis decisiones respecto a ellos; tampoco a la Asamblea, constituida por todos ellos, le agrada la forma ejecutiva como gobierno la casa pero al final, después de grandes discusiones, llegamos a un consenso satisfactorio para todos, al extremo de que celebramos todos los buenos resultados y enmendamos los malos. De ellos, seis son mujeres y doce son hombres, bueno...con excepción de uno de ellos.

Algunos de los muchachos llegaban más tarde que otros a la casa pero no hacían bulla al llegar, otros comían más que otros y a algunos les gusta vestir mejor. A todos traté de complacerlos pero basado en reglas de comportamiento que no infrinjieran la moral del grupo familiar, a pesar del gay, a quien se le sigue respetando su condición.

Cuando todos se hicieron adultos, me encontré con que algunos no tuvieron completa escolaridad, otros obtuvieron PhD's, algunos trabajan como obreros y otros son dueños y altos gerentes de empresas privadas y públicas. Hay uno que se metió a la política y ha intentado convencer a sus hermanos con su ideología, dos o tres de ellos le creen pero los demás se oponen a sus pensamientos. Todos colaboran con el hogar paterno-maternal, ahora que estoy jubilado y no puedo costear todas mis medicinas y algunos gustos medio burgueses. Algunos compran ropa en El Cementerio y otros en el Sambil de Chacao, incluso, dos de ellos van a París y New York a comprar ropa de marca.

Hoy en día, viven en diferentes sitios, uno en Cartanal, otro en Carapita, otro en Catia, otro en La Dolorita de Petare, dos en El Cafetal, otro en La Lagunita, uno en La Candelaria, otro en La Urbina, cinco en el interior del país, otro en la mejor urbanización de Madrid y el otro en San Francisco, el gay, por supuesto. Pero, todos los años nos reúnimos para festejar la Navidad y los cumpleaños, el mío y el de su mamá. Afortunadamente, todos se ayudan entre sí, a veces el que vive en Cartanal, que es plomero, le arregla las cañerías al que vive en La Lagunita y no le cobra nada aunque su hermano insiste en pagarle. Los que viven en El Cafetal son profesores y le dan clases a sus sobrinos, gratuitamente. El que vive en Nueva York, cada vez que viene, trae regalos para todos y, después de casi 20 años de residencia en esa ciudad, nos ha llevado a todos a visitarla, pagando él todos los gastos, ya que es un experto en materia financiera y gana mucha plata. Hay uno que es científico y, casi siempre, nos hace reír con sus teorías y excentricidades. Los que viven en el interior se dedican a diversas actividades, hay un par de industriales, un ganadero, un médico y un empleado público.

Lo mejor de todo es que todos se casaron con parejas muy disímiles en carácter, condición social y raza, al extremo de que tengo unos nietos negritos, unos árabes, unos gringuitos y otros protugueses. El de NY se casó con la hija de un político republicano que tiene mucha plata. El que está en política llegó a ser alcalde de su municipio pero renunció porque no aceptó sobornos para que aprobara un proyecto de infraestructura que iba en contra de los intereses de la comunidad. El ateo y el seminarista nunca pelean por cuestiones religiosas, más bien, hablan de filosofía, del origen de las especies, de Santo Tomás y Marx.

Nunca le di a ninguno más que al otro excepto cuando merecían un premio por una labor extraordinaria. Sus parejas son, aún, más disímiles que ellos, incluso algunas no me caen muy bien pero compartimos la mesa, los regalos y los abrazos. De mis nietos, no sé decirles a cuál más quiero, si al más tremendo o al más tranquilo, al más amoroso o al más distante, al más inteligente o al más brutico. A la hora de la verdad, todos son iguales para mí y para mi Corte Suprema. Cada día, las votaciones en la Asamblea se hacen más complejas ya que los problemas y puntos a tratar no son tan sencillos como antes; de todas maneras, cada uno de ellos se asesora muy bien, incluyendo a los chicuelos y algunos de sus amiguitos que se cuelan en casa. La cosa se pone color de hormiga cuando vienen los suegros y los cuñados de mis hijos; tengo que aceptarlos a todos en casa y, aunque no cabemos ni hay suficiente, compartimos el mismo caldo, aunque siempre hay refuerzos de arepas, queso telita, faisán, pollo mareado, pizzas, encurtidos variados y, nunca, falta una cervecita aunque algunos de mis hijos beben ron, something, etiqueta y hasta 21 años.

Bueno, quería contarles la historia de mi familia para que transmitan esta experiencia a vuestros familiares y amigos. Actualmente, estoy preocupado porque, muy cerca de mi casa, se mudó un nuevo vecino, militar, que se la echa de cuatriboleado y está echando a perder el espíritu ciudadano que nos ha caracterizado. Hay que estar mosca porque puede contaminar el ambiente y romper la armonía, aunque a lo pobre, con que hemos vivido, después de 40 años de trabajos forzados.

jueves, 18 de febrero de 2010

No hubo necesidad

Carlos Delgado

Hemos tenido una suerte tremenda: la estúpida y sangrienta guerra entre Venezuela y Colombia no se dio. Gracias a Dios. No sé cómo iba a ser, si ellos como visitantes y nosotros como home-club, o viceversa.

De todas maneras, ya ellos tienen como 3 a 5 millones de fanáticos dentro de nuestro dogout, y no quieren irse. Además, el manager de aquí no ha tenido éxito en eso de ganar una batalla; ya se comprobó el 4-2-92, y el 27-11-92, cuando su otro equipo, conformado por aviadores y un gigante infante de marina, fracasó y voló. También tengo entendido que el 11-4-02, se rajó, aunque, tras un extrainning amañado, logró recuperar el control del juego y dejó en el terreno al equipo contrario. Fue una victoria cuestionada ya que no se sabe, a ciencia cierta, si hubo juego, de verdad verdad. Para muchos fue una pantomima. Lo cierto es que hubo muchos muertos y heridos, y los culpables están libres, en las grandes ligas, mientras que un grupo de defensores del juego limpio, y que amparaba al equipo agredido, paga cadena perpetua.

Bueno, no nos desviemos del tema. Como dije, la guerra estúpida y sangrienta no ocurrió ni va a ocurrir pues habría ventajismo por parte del equipo colombiano y eso no lo perdonaría el Mariscal Sucre, desde su honrosa tumba, en Quito. Sucre sí sabía de eso: Perdonar. Sigamos, el asunto es que no hubo necesidad de atacar los puntos nodales de nuestro desvencijado país ya que el manager, él mismito, se mató, como dice una canción.

Acabó con los centros de generación de electricidad, puntos neurálgicos en cualquier guerra; agotó las reservas de agua, necesarias para mantener la supervivencia; la guerra interna entre malandros y ciudadanos sigue diezmando a la población decente; los centros de producción y distribución de alimentos, fundamentales para mantener una guerra a mediano-largo plazo, están siendo desmejorados y se teme que colapsen debido a su mala operación; parte de lo que teníamos que proteger y preservar: las reservas petroleras de la faja del Orinoco, han sido compartidas legalmente con grupos de musiúes que, repentinamente, subieron sus cotizaciones en el mercado bursátil mundial y mejoraron su cartera de créditos ante la banca internacional; el puente sobre el lago, importante y fundamental enlace entre el Zulia y el resto del país, tiene graves problemas que hacen temer por su colapso; las refinerías producen más humo que los productos que deben producir; las carreteras, importantes para el paso de los soldados, tanques y convoyes, están llenas de huecos; los mosquitos atacan a la milicia y a los soldados, mermando la fortaleza de los mismos; miles de médicos, ingenieros y otros profesionales, tan importantes en la logística de la guerra, han migrado del país; los comandantes se olvidaron de las armas y ahora cuidan sus fortunas personales; el pueblo está dividido, angustiado y pasando trabajo.

Entonces ¿Para qué la guerra si ya nos autoderrotamos, como diría el letrado y defenestrado presidente que teníamos en 1.992?

domingo, 17 de enero de 2010

A SEMBRAR TAPAROS

Carlos Delgado


El nuevo proyecto nacional, empujado por el INTI, busca la siembra de millones de hectáreas de taparos. Las proyecciones de los estudios hechos por las más prestigiosas instituciones científicas dedicadas a estudiar el cambio climático, indican que la escasez de agua será mundial, por eso los astrónomos andan como locos buscando agua en los exoplanetas.

En vista de que el petróleo va a quedarse abajo ya que otras fuentes de energía se están desarrollando, especialmente una que el imperio tiene en secreto, de fácil y barata producción, para poder venderla a los países explotados, como siempre, el gobierno nacional decidió picar adelante con un programa de siembra intensiva de matas de taparo con el fin de exportar totumas muy bien elaboradas; nada de exportar taparas, como hacemos con el petróleo, el hierro, el aluminio, el oro y el uranio. Le pondremos valor agregado, convirtiendo a las taparas en verdaderas totumas sofisticadas, incluso térmicas.

Nuestros científicos han viajado a Cuba con el fin de aprender de sus similares cubanos la inédita y maravillosa fórmula y procedimiento para producir tres totumas de una tapara ya que estos insignes camaradas han logrado hacer un corte, usando conceptos de topología, que produce tres totumas, en vez de dos, de una vernácula tapara. Para ello se ha descubierto y aplicado un nuevo y misterioso número Pi, el cual revela, además, los arcanos más profundos del Universo.

El procedimiento es secreto pues se está patentando para que los imperialistas no puedan usarlo. Imagínense, una tapara compuesta por tres mitades. Esto sí es ciencia y... al menor costo y para beneficio del pueblo. Es importante señalar que es un producto renovable, autosustentable y que no requerirá fondos del FMI para su desarrollo. Tremendo taparero que se armará en el Pentágono y en la Casa Blanca cuando sepan de nuestro descubrimiento y del desarrollo industrial que lograremos. La industria será dirigida por nuestros aventajados y eficientes industriales de Empreven, quienes a través de coorperativas y misiones pondrán en marcha este ambicioso proyecto.

Las taparas chiquiticas serán usadas para sacar tres tazas para marroncitos y para maracas para maraqueros triboleados.

¡Ahora si se jodió el imperio!

viernes, 15 de enero de 2010

"RECULAR ES DE SABIOS".

Carlos Delgado

Debe haberlo dicho Sócrates ya que nunca lo he visto escrito en ninguna parte.

Platón, Aristóteles o Pitágoras nunca lo hubiesen escrito aunque lo hubiesen pensado. Empédocles hubiese dicho: "Apliqué una de amor, después de haber aplicado una de odio, y resolví el problema". Heráclito de Efeso, a quien llamaban El Oscuro, no se hubiese percatado de la oscurana pues, igual le daba y sabía que no volvería a suceder ya que "no se puede bañar uno dos veces en el mismo río" y con la misma totuma.

Para Epicuro, lo obscuro no le provocaba miedo, sólo le tenía miedo a los dioses, a la muerte, al dolor y al fracaso en la búsqueda del bien. Entonces, ¿Por qué temerle a un simple apagón si la vela se encenderá otra vez.". Buda hubiese dicho: "Me salió competencia en Venezuela; yo pensaba ser el único Iluminado". Albert Camus se vio retratado en el "Hombre Rebelde" de Sabaneta y buscó a su pana Sartre para contárselo, con la mala suerte que a éste la obscuridad le daba Náusea.

Maquiavelo se hubiese enojado y le hubiese dicho: "Los Príncipes no viven en la obscuridad" pero le hubiese recordado: "No importa los medios que uses para consolidar y conservar tu poder, si tienes que prender y apagar la lámpara las veces que te dé la gana, hazlo". Descartes hubiese sido más precavido y, después de "pensarlo" dos veces, se hubiese guardado para una mejor ocasión su "tratado del mundo y de la luz". Moro lo hubiese animado, diciéndole: "Echa pa' lante, que la propiedad privada no existe y el dinero no sirve para nada, así que apaga la luz y no vuelvas a retractarte. No me decepciones". Mientras que Erasmo no se hubiese metido en ese lío y hubiese dicho: "De eso no opino, menos en un régimen como este, lo mío es la libertad ya que la misma es necesaria para obtener la salvación".

Hobbes hubiese respaldado la acción y, enfáticamente, le hubiese ordenado decir una frase como esta: "Como todos ustedes, oligarcas, son egoístas por naturaleza, se merecen un poderoso gobernante absoluto como yo y deben renunciar a sus libertades personales y aceptar la regla de que "No hay más luz". Nietzsche, más enrevesado, le hubiese dicho: "Mantén lo dicho, recuerda que estás en la búsqueda del Hombre Nuevo, mi Superhombre, y debes alterar todos los valores vigentes y las costumbres instituidas hasta lograr tu objetivo. No recules la próxima vez. Esta finta no te quedó muy bien".

Locke se hubiese sonreído y, burlonamente, hubiese dicho: "Venezolanos, ustedes son una partida de pendejos, no se acuerdan de que la autoridad deriva únicamente del consentimiento de los gobernados. ¿No es eso lo que ustedes eligieron para presidente? ¡Cálenselo!"

A dormir temprano; la aurora vendrá con nuevos destellos. Ojalá nos ilumine e inspire para acabar con esta penumbra donde estamos sumidos.

Apaguen la luz. Buenas noches.

domingo, 10 de enero de 2010

DE VUELTA A LA CUARTA

Carlos Delgado

De manera pacífica, hasta en son de broma, sin cadena nacional y de forma risueña, el presidente anunció una nueva relación entre el depauperado bolívar y el odiado dólar. Estamos de vuelta a la Cuarta República, como le gusta a los bolivarianos designar al período democrático, con fallas y todo, que fue desde enero 1.958 hasta febrero 1.999. Sin anestesia, el presidente puso en tercera al vilipendeado 4,30. ¡Cuánta nostalgia! ¿Le dolió hacerlo? ¿No tenía un número más bonito que ese? Con el 2,60 en primera, el gobierno podrá importar lo que le dé la gana y todas las empresas del sector público traerán sus cachivaches más baratos. O sea, los carros veniraníes y venchinos serán groseramente más baratos; Movilnet no tendrá competencia al poder importar plataforma tecnológica preferencialmente, o sea, se jodieron Movistar y Digitel, Mercal y Pedeval, ni se diga, y así sucesivamente.

Al 31-01-1.983, previo al viernes negro, la inflación acumulada, según el BCV, era de 0,11459620; ahora, al 31-12-2.009, es de 167,4, o sea, 1.460, 7 veces más. ¿Qué tal? Un Ford Conquistador costaba, en esa fecha, unos 144.000 bolívares, equivalentes a 33.490 $, aproximadamente. ¡Bien caro! Ahora, deberíamos comprar un carro equivalente, por ese mismo precio, o sea, 144.000 bolívares. ¿Dónde lo consigue? Si lo encuentra, avíseme. Hace años no juego 5 y 6, pero tengo entendido que el factor de multiplicación de los cuadritos era 500 cuando todavía teníamos los bolívares viejos. Multiplique 4,30 por 500. Resultado: 2.150, osea, BsF 2,15. ¿Qué les parece? Aquí como que la vaina es hípica ¿o al azar?. Pero, regresar al 4,30 no parece azar sino algo maléfico.

Los rojos se están pareciendo a los blancos y a los verdes, en grado superlativo.
¿Cuánto será la inflación si para comenzar hay una devaluación lineal de 20 y 100% para los dos tipos de cambio seleccionados? ¿Se atreverán a decir que será de 12%, luego de 18% y, luego, de 22%, como dijeron el 2.009, para casi acertar con el "raquítico" 25% del BCV? El dólar virtual, invisible o escuálido, ese con el cual el gobierno, por fin, aceptó competir ¿A cuánto llegará? Haga sus apuestas.

Vaya mañana, muy temprano, y compre sus checheres electrónicos, metálicos, sus carros japoneses o gringos. Es posible que se haya "agotado" la existencia o que los precios ya estén remarcados.

Y, para que vean que la cosa es en serio, ya las autoridades anunciaron el carnaval 2.010. ¡No jile!

viernes, 25 de diciembre de 2009

LA URDIMBRE

Carlos Delgado


La rueca ha estado activa desde hace muchos años, haciendo un ruido imperceptible, excepto durante los sesenta, cuando el engranaje se descarriló y terminó tramando y haciendo ruido en la Sierra de Coro, El Bachiller, el Turimiquire, en las calles de Caracas, hasta que se trabó en las costas de Machurucuto. Sus operadores decidieron diversificar su actividad y se incrustaron, cual parásitos, en diversas instituciones, especialmente en la militar, donde actuaron, cual camaleones, hasta que irrumpieron y se hicieron visibles. Mientras tanto, estuvieron representados ante la sociedad por una serie de intelectuales, o pseudointelectuales, gente del mundo artístico y los sempiternos políticos de oficio, depredadores simbióticos que se nutrieron de la bonanza del Estado y de la bondad cómplice de anfitriones que ayudaron a sumirnos en esta oquedad y que no debemos olvidarlos, aunque pidan perdón, póstumamente.

Finalmente, el telar entró en funcionamiento haciendo "tábula rasa" en todo el territorio, tejiendo, cual colcha de retazos, un trapo rojo que usan como bandera, alfombra, bufanda e ícono publicitario. La bulla, como en todas las gestas políticas revolucionarias, se viste con un trapo rojo, el cual enarbolan para agitar a las masas y a los confundidos que no saben qué decidir, y dejan que ese tejido membranoso se extienda, cual urdimbre arácnida, hasta atraparnos y devorarnos, mansamente. Mientras que la tenebrosa telaraña se apodera de todos los espacios, nos convertimos en ese personaje kafkiano, Gregorio Samsa, que termina despreciado por su familia, cayendo, finalmente, moribundo y fulminado por sus complejos. Así vamos, todos y cada uno, multiplicándonos, ayudando a que la rueca no deje de funcionar hasta que no sepamos si somos un hilo independiente o parte de ese tenebroso tejido que nos ahoga y apaga nuestra disidencia. Como dijo un crítico literario, nos convertimos "en un fin es sí mismo, no en un medio para el logro de ciertos fines", refiriéndose al personaje kafkiano.

El pueblo cree que el Hombre Araña es el adalid de sus esperanzas, el que redimirá su infortunio, convirtiéndolo en seda para el placer de los necesitados y olvidados. No, el hombre araña anda suelto por las calles, secuestrando, asesinando, robando, acabando con la esperanza de todos, especialmente, con la de los más pobres y esperanzados en cambiar su suerte, mientras que los zánganos disfrutan de su terno de seda o fino lino, entretejido con "kevlar", bebiendo el elíxir embotellado en las campiñas francesas, italianas, chilenas y argentinas, y dejando al pueblo con el veneno de la Araña de los Seis Ojos, también llamada Sicarius, el cual no tiene antídoto y asegura un deterioro irreversible hasta causar la muerte, indefectiblemente: la muerte social, la muerte lenta, la que avanza como la marea roja, en época de mares turbios.

Según algunos desencantados, su paladín de la justicia, su redentor de pobres y oprimidos, el Hombre Araña tan esperado, sufrió una metamorfosis, se convirtió en una "araña pelúa", o pasó de Dr. Jekyll a Mr. Hyde, para convertir a las madres venezolanas en viudas negras, en el sentido humano de la palabra, quienes, desconsoladamente, lloran a sus hijos y esposos que descansan, para siempre, en un féretro, forrado con lona roja urdida en los telares que el mismo pueblo fraguó.

Paz a sus restos.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Reflexiones de LUZ

Carlos Delgado

Yo tenía una luz
Que a mí me alumbraba
Y venía un milico
Y me la apagaba

¿A qué viene todo esto? A breves reflexiones, con un diccionario abierto, durante la búsqueda de las diferentes acepciones de la palabra LUZ en momentos en que la misma se apagaba, producto de una nueva interrupción del suministro de electricidad, fenómeno que ahora ocurre, invariablemente, en este país pletórico de recursos de generación de electricidad. Ahí vamos…

A la luz de los recientes acontecimientos, luce, a todas luces, que las parturientas no podrán dar a luz ni a la menguada luz del anochecer ni a la luz del día, menos con luz artificial, esa que se saca de la electricidad. Posiblemente, las velas, las linternas, o eso que llaman en Cuba, luz brillante, a base de queroseno, sean la solución a este apagón general, no providencial. ¡Ay luz que te apagaste!

Ahora, sin moral y luces, no sabremos adonde iremos a parar ni podremos echar luz en tiempos de enfermedades o tendremos que rayar la luz de la razón para salvarnos de esta penumbra que nos está envolviendo. Dar a luz obras literarias que arrojen nuevas luces sobre el acontecer de esta historia que marcha a la velocidad de la luz o sacar a la luz pública que casi todo el país sufre y protesta por falta de luz, podría ser considerado como la obra de un alucinado que no acepta la claridad de la revolución bonita. Quizás, alguien vea luz y nos indique donde encontrar un cono de luz que guíe nuestros pasos o nos señale donde queda ese reservorio de libros llamado El Gusano de Luz, para leer, a la luz de un menguado farol o inclinado sobre una mesa de luz, preciosos libros sobre ese histórico período de la Ilustración. Ojalá no nos agarre un toque de queda y tengamos un toque de luz que nos permita brindar amor místico a la añorada amada con nuestra varita de luz.

Podría ser que, al frotar la lámpara de Aladino, veamos a nuestra romántica luna con esa luz cenicienta, que entra como débil luz cenital a través de nuestro hermoso cielo, en tiempos de Luna Creciente, y nos muestre el maravilloso y enigmático vuelo de las luciérnagas, esas que, paradójicamente, tienen comportamiento lucífugo al escapar hacia el más distante lucero donde reina, en las tinieblas, Lucifer, el aliado del Iluminado que rige a este opaco país, en compañía de sus acólitos lunáticos. Desearía que la magia y la lucidez de Aquiles, nuestro inolvidable bardo, brillara en el cielo, como una luz de Bengala, y nos revelara el sendero que conduce al aposento de su querida Loca, Luz Caraballo, quien nos daría luz verde para localizar el “apagadero” con el cual extinguir esa luz roja que nos atormenta desde hace casi once años y que nos ha dejado lucios, al pie de un fogón, con una hoguera en manos, tratando de competir con la luz ultravioleta que revela los fantasmas de la otrora lucencia que inundaba el porvenir de este menguado, lúgubre y luctuoso país que vive dominado por la lujuria del comandante.

Entradas mas leidas

Navegacion