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lunes, 9 de julio de 2012

A LA CALLE

Alberto Quiros Corradi

Para muchos la unidad de la oposición lograda en la MUD ha sido casi un milagro político y es, por lo tanto, algo que no es perfeccionable. Puede ser que a la estructura ya no le quepan otros socios, aunque bajo las condiciones actuales siempre habrá espacio para uno más. Ese no es el punto. La cuestión a resolver es cómo se le saca más provecho político a la unidad. Cómo hacer para agregar a las manifestaciones actuales otras acciones que demuestren no solo una coincidencia política-electoral sino una sola unidad de propósito y una demostración de que todos apoyamos las causas de todos. No es suficiente que Capriles convoque multitudes en cada aparición suya por los rincones del país. No es suficiente que tanto él como la mayoría de los voceros de la oposición critiquen la lista de los problemas que nos afectan. Lo que ahora se requiere es vincular cada problema con una manifestación masiva pública. Por ejemplo, se convoca una marcha en defensa de la autonomía universitaria. Otra para protestar por la inseguridad y otra por el desempleo. Todas llamadas a nivel nacional, en todas las ciudades y pueblos del país. Esa sería la mejor prueba de la unidad nacional. La que convoca a todos los ciudadanos a marchar por los problemas que afectan a diferentes sectores de la sociedad. Todos apoyaríamos la solución de los problemas de otros que con solidaridad haríamos nuestros. Así los que tienen empleo marcharían con los desempleados. Los que no han sido asaltados marcharían con las víctimas contra la inseguridad. Los que tienen vivienda marcharían con los damnificados.

En otras palabras, la nueva unidad estaría en que todos apoyarían las causas de otros haciéndolas suyas. Así le daríamos cuerpo al discurso esperanzador. Tomaríamos la calle y cada manifestación pondría en el tapete nacional la magnitud de la carencia que se denuncia. Pero las manifestaciones de calle no se reducirían a destacar los problemas conocidos. Igual de importantes serían las protestas masivas por los abusos del régimen en materia electoral y por la indiferencia del CNE ante el ventajismo oficial. Así habría protestas por las cadenas presidenciales y por la presencia obscena de ministros y funcionarios en la campaña electoral. Por el uso y abuso de los medios de comunicación oficiales y por poner al servicio del candidato-presidente los recursos del Estado (dinero, bienes, activos). De aquí a octubre tenemos espacio para por lo menos ocho manifestaciones masivas nacionales, para protestar por un problema específico, seguidas de una rueda de prensa dirigida por Capriles cada vez en una ciudad distinta.

No debemos aceptar los abusos de poder del Presidente. Puede ser que no impidamos que continúe violando la Constitución y las leyes. Pero lo que si podemos hacer es dar una demostración de fuerza y de nuestro firme propósito de denunciar sus tropelías. Contra sus cadenas: manifestaciones masivas de calle. Contra las nuevas ofertas engañosas: más calle. Para apoyar las ofertas de Capriles: calle y calle y ponerle nombre propio a cada protesta.


Proponemos como primera marcha una en apoyo a las amas de casa por el desabastecimiento y el alto costo de la vida. Seguida de otra contra las cadenas presidenciales y otra en apoyo a las universidades nacionales…Y así sucesivamente. Para que el régimen se convenza del descontento ciudadano por todas las promesas incumplidas, los abusos de poder, la ineficiencia y la corrupción que nos han afectado a todos por igual.

miércoles, 26 de octubre de 2011

"¡Indignáos!"


Erika Polanco

Debo confesar que desde hace algún tiempo para acá me consumo mis 16 G de Internet en revisar cuanta página de tortas, galletas, cupcakes y marisquera de repostería existe porque hace muchos días perdí la motivación por la política, por los supuestos cambios en el país, por una lucha que pareciera no conducir a ninguna parte, por todo lo que tuviese que ver con hacerle entender a una gente que está en su mundillo que nos estamos jodiendo todos.

Sin embargo, como siempre termina por suceder, como cada vez que juro dedicarme a ser ama de casa y cultivar orquídeas, o cuando juro dedicarme a hornear tortas y galletas, o cuando me da por hacer patchwork o scrapbooking, termino odiándome por mi silencio, por mi complicidad y por querer ser uno de esos millones de venezolanos que de repente se convirtieron en un maldito zombie que camina a empujones por el país dándose de coñazos con todas las paredes de la nación, por lo visto desprovistos de sensibilidad y “muertos en vida”.

Siempre pasa algo que me hace hervir la sangre de la arrechera que termina por motivarme y volver a escribir, reaccionar y salir de ese marasmo en el que han querido hacerme entrar al hacerme creer que un solo güevón no puede cambiar el sistema.

Refería el uso del internet al inicio porque toree magistralmente en más de una oportunidad cualquier noticia de los fulanos “indignados” que se multiplican en el mundo. Simplemente no les paré bolas ni me interesó saber quiénes eran, más cuando leí a vuelo de pájaro que la infeliz de Cilia Flores decía que eran machetes.

Pero como quiera que de repente me sentí identificada con la palabra producto del millonésimo maldito apagón que he tenido que vivir en Venezuela y que no me permite prender mi muy antisocialista hidroneumático y por ende mi calentador para bañarme, me dio por averiguar quienes eran y ver por qué es que están tan indignados.

Me cagaba de la risa al leer sus argumentos. Me cagaba de la risa al saber que están indignados porque se sienten decepcionados de la hegemonía política… “del bipartidismo” (esto es en España).
Se quejan del desempleo que allá se sitúa en un 21% y que para los jóvenes entre 18 y 25 años es de un 45%. Además se sienten indignados porque muchos han perdido sus casas por no poder hacer frente a las hipotecas. Acusan al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de ejecutar severos recortes y se esperan nuevos ajustes en sanidad y educación.

De hecho Wikipedia les denomina como un movimiento ciudadano… con una serie de protestas pacíficas en España con la intención de promover una democracia más participativa alejada del bipartidismo PSOE-PP y del dominio de bancos y corporaciones, así como una auténtica división de poderes y otras medidas para mejorar el sistema democrático.

Tras leer estas cosas por un momento en mi mente imaginé las colas en la Embajada Española de carajitos y carajitas venezolanas queriendo salir de Venezuela hacia la “tan caótica” situación de España… queriendo irse a pasar todas esas “penurias” que hacen que esos ciudadanos españoles se sientan tan indignados.

Y de coñazo, en medio del apagón y aprovechando al máximo la batería de mi muy ultra capitalista laptop (que compré fiada y que aun estoy pagando en el país del socialismo del siglo XXI donde cualquier parásito chavista por simplemente jalar bolas tiene un juguete mil veces más arrecho que el mío solo jalando bolas), me sentí de repente más INDIGNADA que nunca.

¡Coño, los españoles se sienten indignados por el bipartidismo!... No joda, en este país hay un solo coño mandando desde hace 12 pa’ 13 años… 

Quieren una democracia más participativa… ¡vénganse pa’ Venezuela pa’ que conozcan la verdadera indignación de ver cómo todo en este país lo decide un solo carajo incluso desde Cuba en medio de una quimioterapia!

¿Se quieren sentir indignados por el acoso capitalista?, vénganse para Venezuela donde millones de venezolanos no tienen ni siquiera una casa que perder en una hipoteca impagable porque ni tienen casa ni tienen acceso a una hipoteca.

¡Indignada yo no joda!. 

Indignada de ver cómo cada vez que le da la gana a un maldito negligente me quedo sin servicio eléctrico cuando menos dos veces al día y por supuesto siempre suele ser cuando más lo necesito.

Indignada yo que me tengo que calar no conseguir leche, aceite, toallas sanitarias, pañales, medicinas, COMIDA, acorde a mis gustos y necesidades sociales sino que tengo que conformarme con la bazofia que pretende el gobierno que tengo que comer para que ellos sientan que todos somos iguales mientras se llenan la barriga de los mejores manjares y obligan a uno a comer cualquier mierda y porquería.

Indignada yo que tengo que ver cómo en medio de esta escasez de alimentos se pudren millones y millones de toneladas de comida que gracias a Dios en mi mesa no hicieron falta porque tengo un conuco en el patio para sembrar algunas cosas que me como y porque cambié mis hábitos alimenticios adaptándome a lo que aún se puede conseguir por ahí en un supermercado medio decentón sin tener que ir a dejar mi dignidad en la acera de un Mercal o de un Pdval.

Indignada me tengo que sentir yo cuando producto de ese mismo control tramposo y amañado que impone la ausencia de separación de poderes en nuestro país, las decisiones de cualquier índole y naturaleza la toman una cuerda de resentidos sociales que hablan de socialismo y de igualdad cuando están podrios en reales y dándose la gran vidota.

Indignada me siento yo cuando como venezolana, cualificada para ejercer mi profesión, he tenido que optar por la maravilla de la harina, los huevos y la leche porque en este país decir la verdad tiene un precio exorbitante y te puede conducir derechito a la cárcel en un abrir y cerrar de ojos sin derecho a pataleo…

Indignada me siento yo al tener que dejar de escribir  y desahogarme en este momento porque o salgo esmollejada a bañarme o corro el riesgo de tener que dormir incomoda porque el suministro de electricidad pueda ser tan corto que si no lo aprovecho me joda y pase toda la noche sin poder darme un baño, sin batería en la laptop y sin poder hablar de las millones de razones que faltan y que alimentan a diario mi indignación como venezolana.

Yo me pregunto… ¿Dónde coño fue que quedó entonces la dignidad del venezolano? ¿será que la vendieron por bultos en medio de la escasez aquella que hubo de papel sanitario?

Termino entonces tomando la frase que inspiró a los españoles a crear el movimiento de los indignados ante su tan “catastrófica” realidad, sacada del libro del autor francés Stéphane Hessel y cuyo título es "¡Indignáos!" 

"En situaciones como la presente, no debe existir espacio para la resignación o la apatía"…


PD: Lamento de paso que siendo periodista este artículo sea impublicable…no por el lenguaje soez de quien está indignada, sino por la autocensura impuesta cobardemente en buena parte de nuestros medios de comunicación… 

sábado, 12 de septiembre de 2009

Protesta en la embajada de España, Venezuela Libre

Francia A. Galea

Este viernes 11 de septiembre de 2009, fue entregada carta protesta dirigida al presidente del gobierno español por visita del presidente venezolano.
Video tomado de Globovisión.com

lunes, 24 de agosto de 2009

Condición necesaria

Juan Fernandez

Este sábado pasado se demostró como el ejercicio de la ciudadanía es el arma mas poderosa a quienes acompañados de la razón, salieron a protestar ante un gobierno totalitario, miles de personas con fe, entusiasmo, renuevan la esperanza para quienes presos, exiliados, es decir a la familia venezolana deseamos vivir en paz, libertad y democracia. A su vez nos enseño como el gobierno viene perdiendo aceleradamente convocatoria, solo con la fuerza de los reales trae gente. Pude ver como funcionarios déspotas, desconsiderados, demuestran como el Presidente Chavez, arremete en contra de la población que piensa de manera diferente del sistema único que se nos quiere imponer.

Seguramente Chavez viviendo su propia realidad virtual ha de haber seguido por sus medios de comunicación la marcha, obviamente bajo una realidad hecha a su medida para satisfacer su ego y hacerle creer que solo un pequeño grupo de venezolanos está en su contra, definiendo como violencia el hecho de marchar con banderas y pancartas. Mas aun, ni siquiera con las ediciones de los canales del chavismo, VTV, AVILA, etc. pudieron desmontar como la arremetida nace por parte de la Policía Metropolitana y de unos guardias nacionales, comandados mas por un activista político que por un soldado de la nación. Sin duda, es el miedo a la protesta, el miedo a la gente lo que genera una acción violenta por parte del régimen.

Además en los medios chavistas, causa una mezcla de indignación y tristeza ver como personas jóvenes, quienes se denominan comunicadores populares, se comportan como unas grabadoras repetitivas sin aceptar diferencias de opinión, sin tener la mas mínima capacidad de escuchar a quienes entrevistan y luego se dedican a la burla de las personas que entrevistaron descalificándolas, ese es un tipo de adoctrinamiento, de comportamiento absurdo el cual insulta a la inteligencia de la juventud venezolana.

El tamaño de la equivocación de Chavez será del mismo tamaño a su salida, debería preguntarse el Sr. Chavez en donde se meterá el día que lejos de poder le tenga que responder a sus conciencia, por el daño hacho al país, por ahora véase en el espejo de su protegido el Sr. Zelaya, deambulando de un a lado para otro, por haber subestimado al pueblo Hondureño y a su Constitución.

Ahora bien, tal como he venido indicando el reto que le toca a la sociedad civil es organizarse y exigir de la política de oposición UNIDA, que si bien es cierto que marchar es, CONDICION NECESARIA NO ES SUFICIENTE. Por ello la estrategia, en primer lugar sentido de urgencia, luego capacidad de una respuesta anticipada, importante coherencia en las acciones, clave es visión compartida, y obviamente estimular la participación del conjunto de la sociedad. No debemos olvidar, si algo tiene el régimen es su perseverancia, pretenderá aumentar la temperatura para acelerar el sancocho con el cual quiere acabar con todos los venezolanos. En nosotros esta no permitirlo.

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