martes, 22 de octubre de 2013
PDVSA OPERADOR CAMBIARIO
miércoles, 26 de enero de 2011
La conversación entre Chávez y el presidente del Provincial
BBVA Banco Provincial reitera compromiso con el financiamiento de viviendas a las familias venezolanas
lunes, 27 de diciembre de 2010
Carta abierta a Hugo Chávez de Alirica Isabel Suarez Hernandez
lunes, 8 de noviembre de 2010
CONFISCACIONES Y VENTAS (II)
Alberto Quiros Corradi
En “Aló Presidente” del pasado domingo Chávez continuó con su deporte favorito: las expropiaciones. Intentó hacer un anuncio más o menos decente de lo que vendría pero, fiel a su condición, exclamó: “Aunque se molesten conmigo lo diré: exprópiese, exprópiese” y así, después de cada nombre de empresa, el antipático y grosero, “exprópiese”. Solo para demostrar que él es el dueño y señor de todo en Venezuela hasta de lo que no pertenece al Estado. A mis ya largos años no recuerdo haber visto un mayor abuso de poder de un Presidente, sobre todo en los últimos años de su mandato que espero que de aquí al 2012 sean precisamente eso: los últimos años. Expropió seis empresas urbanizadoras, ordenó la ocupación temporal de ocho y la prohibición de enajenar y gravar a otras 19, que pueden ser multadas con 5.000 unidades tributarias. Amenazó de nuevo a la Polar: “Cuidado Lorenzo que te puedes quedar sin el chivo y sin el mecate”. Luego llegó al colmo de la arbitrariedad, confiscó a Sidetur que produce el 40% de las cabillas que se consumen en el país. Después de la nacionalización de Sidor hay una escasez de este producto, lo cual dificulta la construcción de viviendas. Por eso el régimen anda desesperado buscando afuera (viviendas en Bielorrusia, Irán, Rusia, Uruguay) lo que destruyó adentro. Lo más grave de esta confiscación es que Sidetur es filial de Sivensa, un grupo privado que ha demostrado profesionalismo, honestidad, buena gerencia y disposición de invertir en el país. Sidetur ha sido la empresa siderúrgica más eficiente de Venezuela. Hasta cuando Sidor privatizada aumentó su rendimiento no desmejoró cuando se comparaba con la administrada por Techint. Sidetur genera 1.857 empleos directos y 5.000 indirectos. Tiene 6 plantas en Caracas, Guarenas, Valencia, Barquisimeto (2) y Puerto Ordaz. Produce al año 500.000 toneladas de laminación, 60.000 en electrosoldado y posee 15 campos de recolección y procesamiento de chatarra. Entre 2008 y 2010 invirtió $43 millones y para 2011-13 anunció una inversión de $22 millones ¿Qué sentido tiene para el régimen confiscar para destruir, como todo lo que toca, una empresa de esa importancia? Un nuevo gobierno tendrá dos retos: Uno, volver productivas las haciendas y las empresas confiscadas. Dos, asegurarse que los dueños reciban una compensación adecuada. Lo primero que habrá que establecer es si los antiguos dueños quieren regresar para restituir la productividad perdida. Los que quieran recibir el valor justo de sus propiedades y retirarse serán compensados. A aquellos que quieran volver habrá que hacerles algunos aportes para nuevas inversiones suficientes para revertir su deterioro. Las empresas que permanezcan como propiedad de la Nación serán recuperadas contratando gerencia profesional, invirtiendo lo necesario y colocando después sus acciones en la Bolsa de Valores, asegurando que sus trabajadores se conviertan en accionistas. O venderlas como estén a aquellos dispuestos a transformarlas en productivas. En este caso debemos estar conscientes de que el valor de la compensación será mayor que el monto de la venta. En cuanto a nuestros activos petroleros vendidos en el exterior, “esos” no serán recuperables. Su precio de mercado hará prohibitiva su recompra. Vender a precio de gallina flaca y despilfarrar lo recibido nos dejará, ahora sí, sin el chivo y sin el mecate. Hay que detener, mediante fuertes protestas cívicas, esta peligrosísima destrucción de nuestro aparato productivo dentro y fuera del país.
domingo, 31 de octubre de 2010
CONFISCACIONES Y VENTAS
Alberto Quiros Corradi
Hay objetivos claros en la selección de lo confiscado. Veamos solo 3 ejemplos recientes. La confiscación del edificio La Francia. Allí convivían pequeños empresarios ¿será que se quería demostrar que del objetivo estatizador no se escapan los pequeños comerciantes? ¿O, quizás, fue un mensaje al comercio de joyas que no tiene cabida en una sociedad donde no se tolerará ni el lujo ni el consumismo? ¿O fue una decisión para apartar de áreas donde reina el Libertador la presencia del comercio, presuntamente incompatible con el respeto que se le debe al héroe? ¿O fue solamente una demostración del poder que tiene Chávez para imponer sus caprichos por muy atrabiliarios que sean? El Presidente tiene a las empresas Polar en su mira, pero no se atreve a confiscarlas sin pasar primero por un proceso de ablandamiento. Confiscando a Agroisleña retira del mercado algunos de los insumos agrícolas imprescindibles para manufacturar los productos que sustentan el prestigio de las empresas Polar.
Eso va a pasar, bien porque la confiscación fue una acción no planificada o porque la ya probada ineficiencia gerencial del régimen resultara en una falta de apoyo financiero y técnico a muchos productores del campo con la consiguiente pérdida de su producción. Al confiscar la Owens se retiran del mercado nacional los envases necesarios para que las empresas Polar puedan comercializar algunos de sus productos. Le queda a la Polar la opción de importar lo que ya no estará disponible en el país. ¿Quién le suministrará los dólares necesarios? Si los productos de las empresas Polar empiezan a escasear, eso traerá consecuencias negativas. El pueblo desinformado la criticará y el régimen la acusará de golpista. La oportunidad estará servida para una nueva confiscación para defender el “interés nacional”.
Cargill ha sido también un objetivo y la estrategia es la misma. Al final, el régimen no puede dejar cabos sueltos en la forma de empresas privadas grandes y exitosas. Otro objetivo es no pagar el valor real de la empresa, demorar cualquier aporte y finalmente entregar papeles devaluados del Estado como compensación. En el caso de la industria petrolera la acción es al revés. Se quieren vender activos del Estado (PDVSA) en el exterior al mejor postor público o privado. Ya se empezó con la venta en Alemania y a ésta le seguirá Citgo. El objetivo inmediato es buscar dinero para financiar la campaña presidencial 2012 con alguna holgura y tener un remanente para comprar, mediante subsidios, el voto de la marginalidad que empieza a rechazarlo. Hay, además, el deseo de reducir presencia en los Estados Unidos para no tener activos en ese país que pudieran ser embargados por quienes no han recibido compensación adecuada. Se confisca en Venezuela y se venden en el exterior nuestros activos. Aparte de las excusas dadas hay ignorancia y desesperación. Malos compañeros de viaje.
viernes, 22 de mayo de 2009
SIN DOLARES NO HAY PARAISO
¿Se hará rutina el cierre de empresas en Venezuela por no disponer de dólares, con la consecuente secuela de desempleo, escasez y hambre? ¿Seguiremos el camino cubano del aislamiento? ¿Por qué si somos el país con más recursos por habitante en América Latina tenemos que sufrir esas limitantes de divisas? ¿Será el control de cambio permanente una estrategia de dominación? ¿Será que quieren parafrasear a Arquímedes con aquello de dadme el control de los dólares y controlaré a todos los venezolanos?
Porque la divisa está presente a lo largo de todo el consumo. La camisa – o blusa- que usted carga puesta, así sea de tela nacional y diga Made in Venezuela, seguramente ha requerido de dólares para su fabricación. Los hilos, la máquina de coser, la aguja o la patente, deben ser de de procedencia foránea. Igual sucede con los vehículos, las medicinas, las computadoras, el televisor, los libros, las bebidas alcohólicas, los alimentos, las viviendas. El mundo se ha convertido en un pañuelo. El Internet borra las fronteras. La mayoría de los productos abarcan para su fabricación hasta una docena de países como sede de su diseño, la tecnología, la elaboración de sus partes y su mercadeo. Y ese tránsito requiere de libre flujo de divisas.
Los países exitosos generan dólares aplicando estrategias de desarrollo. El estímulo a las empresas privadas, a inversiones nacionales y extranjeras, la educación para la productividad. Su realidad les ubica como lema: “exportación o muerte”. Por el contrario, esta “revolución” pareciera empeñarse en hundir la empresa privada, invadir y confiscar lo que produzca. Todo en nombre de un socialismo retrógrado, cuyo monumental fracaso lo expresan la caída del muro de Berlín o el retorno de China hacia el capitalismo. Y los comunismos que quedan de pie como Cuba, Camboya, o Korea del Norte, son tan pobres que, irónicamente, no podrían sobrevivir sin el auxilio del capitalismo.
Aunque usted no lo crea, el socialismo venezolano sí estimula la empresa privada; pero no la nuestra, sino la de otros países como Argentina, Colombia, Estados Unidos, Brasil o Rusia que sí tienen las pilas bien puestas para ganarse los dólares con su trabajo capitalista. Ser rico es malo… pero en Venezuela. Los deslenguados dicen que los oligarcas de los países que nos venden sus mercancías hacen manifestaciones con afiches: abajo la oligarquía… venezolana. Mientras tanto, nos entra en agonía el azúcar yaracuyano, disminuyen las vacas del llano y quiebra la mitad de nuestras empresas. Es el bombilloporchismo – luz para la calle y oscuridad para la casa- como política fundamental para lograr el desideratum de de esta “revolución”: un Mesías para toda la vida.
¿CONTROL DE DIVISAS ES CONTROL DE LA GENTE?
La demagogia es pan para hoy y hambre para mañana. Como el padre que a objeto que el hijo no se ponga malcriado, le da la plata de pagar la luz para que vaya al cine. Y todos felices, hasta que… les cortan la luz. Este gobierno, en su infinita demagogia –hasta que nos corten la luz- se ha ocupado de repartir dólares irresponsablemente. Puro maná. Han despilfarrado 900.000 millones de dólares. Casi cien planes Marshall, que sirvió para reconstruir a Europa después de la guerra. Y revisemos, ¿qué han logrado?
La única estrategia que se le ocurrió con los dólares fue el control de cambio. Una acción transitoria que han implantado en forma permanente. Como esos puentes de guerra que se instalan de manera provisional y duran décadas hasta que se derrumban, trayendo a veces consecuencias desastrosas.
Con el control de cambio se ha sobrevaluado en dos o tres veces nuestro signo monetario, se han generado los más altos índices de inflación y desempleo de América Latina, así como escasez de alimentos, decadencia empresarial, quiebras. Y ahora por retraso y recorte de divisas, cierres de industrias con su carga de botados y por lo tanto, de hambre.
¿A dónde vamos a llegar? ¿Para qué sirve tanto control? ¿Será parte de la estrategia de crear un país-marasmo como Cuba, donde todos dependamos del gobierno y de la tarjeta de racionamiento? ¿Por qué si es tan importante para la calidad de vida de los venezolanos la producción y buena utilización de las divisas, el gobierno camina en la dirección contraria? Hay que tener en cuenta que el petróleo no es eterno. Ya Japón sacó 400.000 unidades de un carro híbrido. El que tenga ojos que vea esa peligrosa señal. Somos la última generación petrolera. Es imperativo afinar la estrategia para generar dólares. No disponer de ellos significa escasez, empresas cerradas, neveras vacías, hambre. La verdad es que como en la telenovela, sin dólares no hay paraíso, a menos que sea el desastroso paraíso socialista… o claro, el de Perito Moreno, para los por ahora dueños del maná.
domingo, 17 de mayo de 2009
DINOSAURIOS PETROLEUM COMPANY
La “heroica” toma de las lanchas del Lago de Maracaibo significa el lanzamiento de un misil gerencial hacia la prehistoria. Y con esos esquemas gerenciales superados hace más de treinta años perdemos todos. Pierden los empresarios que se quedan en la calle; los administradores y conexos de esas actividades que no serán empleados en PDVSA; los propios trabajadores “y que” incorporados, ¿cómo cumplirá esa empresa con las expectativas de estos, si no puede con los actuales? ; pierden los pobladores de la zona, cuyas alcaldías dejarán de percibir más del 50 % de los ingresos y finalmente, toda Venezuela, que impotente observa como se le deshace ante sus ojos su principal industria, otrora modelo mundial y orgullo de los venezolanos. Puro retroceso. Como en el cuento de Monterroso, los venezolanos nos despertamos y el dinosaurio estaba allí. Pastando torpemente sobre nuestras reservas de petróleo.
Mientras las transnacionales petroleras del mundo entero colocan un tigre en su tanque, que además de rugir incrementa la velocidad de sus empresas y obliga a continuos progresos tecnológicos; los petroleros de la “revolución” sustituyen al tigre por un dinosaurio. O sea, colocan un dinosaurio en su tanque… en pleno siglo XXI. Tan pesado que el único movimiento que provoca es de aplastamiento. Puro retroceso. Antes éramos 45.000 trabajadores y producíamos crecientes 3,3 millones de barriles. Ahora son 100.000 y apenas producen decadentes 2 millones. Gerencia en barrena. ¿Es eso lo usted quiere para nuestra industria petrolera?
¿De verdad creerán que al estatizar 300 lanchas, estas prestarán mejor servicio? Los deslenguados dicen que la productividad de las lanchas mejorará porque obligarán a los pilotos a ser rojos rojitos y cambiarán la tecnología de las lanchas por tecnología cubana, de la que usan los balseros que prefieren los mordiscos de los tiburones al paraíso socialista de los hermanos Castro. Y encima se jactan calificando a este desaguisado como “segunda Batalla Naval del Lago”. A este paso la única batalla histórica será la de los venezolanos libraremos contra el hambre que genera tanta demagogia junta.
Si siguen es esta tónica, mañana estatizarán los taxis y los autobusetes en los que se traslada el personal. Y emplearán a los choferes en PDVSA. Luego estatizarán los restoranes de la calle donde comen los trabajadores y emplearán a todos los cocineros. Y después irán por los supermercados e increementarán la nómina con los cajeros. Y luego con los camiones y los camioneros que surten los supermercados. Hasta que cientos de miles de venezolanos trabajen en nuestra principal industria. Algo así como un bululú empresarial que produzca a duras penas millón y medio de barriles. Ah! y sueldo mínimo para todo el mundo, al mejor estilo comunista.
¿petrolera con cucharilla?
Qué es preferible, ¿ una industria petrolera dinámica con digamos, 60 o 70.000 trabajadores, que produzca seis millones de barriles por día y genere al país por ejemplo cien mil millones de dólares a año que bien utilizados se transformen en calidad de vida? ¿O una industria dinosáurica, con cientos de miles de trabajadores en nómina, mientras el país languidece por falta de recursos? O ponemos tigres, o ponemos dinosaurios en el tanque. He ahí el dilema.
Se cuenta que en los inicios de la revolución china unos expertos gerenciales observaron como se desarrollaba la siderúrgica excavando con palas. Le explicaron a Mao cómo hacer esa empresa más eficiente utilizando maquinarias. Mao les dijo que sólo quería generar empleo. “Si de eso se trata le resulta mejor ponerlos a trabajar con cucharillas”, fue la observación final de los expertos. ¿Será que el esquema de la “revolución” implica una petrolera con cucharillas? Tal vez ese sea el trasfondo. Volver al país un erial “para comerte mejor”. Al comunismo le conviene un país sin resortes para la protesta, como Cuba, Zimbabwe o Camboya. Una Venezuela donde todos dependan de la tarjeta de racionamiento, de un empleo del gobierno, de casas asignadas y jamás propias.
Si el fracaso petrolero es por ignorancia o por estrategia, ese no es nuestro problema. Tenemos que luchar por una industria petrolera de alta tecnología, bien gerenciada, produciendo los seis millones de barriles que impone nuestro nivel de reservas. Ello implica, en contra de los deseos de la “revolución” distribuir poder, activar resortes de libertad y el cambio de liderazgo. Conformar un país donde los dinosaurios sean problema de antropólogos y no de políticos. Insisto, es urgente conformar un Frente Petrolero que rescate a nuestra industria pivote antes que su fracaso se convierta un agujero negro por donde se vaya el futuro de Venezuela.
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