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lunes, 16 de diciembre de 2024

El Pentagono de la Transicion Energetica en Venezuela

Presenta el pensamiento e ideas de CENANIH (Comisión de Energía de la Academia Nacional de Ingeniería y el Hábitat de Venezuela), para una transición energética en Venezuela

Las ideas están circunscritas a un pentágono, el cual se le ha denominado: El Pentágono de la Transición Energética e Venezuela, con 5 grandes bloques: Energías Renovables, Eficiencia Energética, Modernización de Infraestructura, Políticas y Regulaciones y Educación. Todo para alcanzar un Mix Energético Sostenible.

(SUGERENCIA: Ver primero la presentación y luego el video)


miércoles, 8 de junio de 2016

Discurso a los graduandos IESA (03-06-16)



  Por: Jose Maria de Viana

Señores compañeros del presídium; Distinguidos invitados especiales; Señores profesores; Señores graduandos y sus familiares; Señoras y señores; Amigos todos

Tenía yo apenas 17 años, cuando recibí mi primera lección en el IESA. No piensen que era un niño prodigio. Mi profesor de Mecánica Racional -que así es como los ingenieros llamamos a la Física del Movimiento-, era también presidente del IESA.
Aquella clase de recuperación fue el mejor pretexto para preguntar a mi profesor acerca de la intriga que me había provocado saber que él era Presidente de una Escuela de Negocios.
Ese día me enseñó tres cosas que no entendí entonces, pero que el paso de los años me permitió comprender…

La primera, una sorpresa escandalosa: Venezuela es un país pobre porque la riqueza de los pueblos depende de lo que producen con sus ideas y sus manos y no de los recursos naturales que tienen bajo sus pies.

La segunda, la riqueza de un país se fabrica todos los días en sus empresas; y no de forma casual, sino como resultado de una actividad desarrollada de manera científica, para producir bienes y servicios. La riqueza no se hereda y si no se ha producido, no puede repartirse.

Y la tercera, para que Venezuela sea un país próspero, para que se acabe la pobreza, miles de empresas deben conducirse con excelencia; y la excelencia no se improvisa, sino que requiere muchos profesionales trabajando en equipo, con conocimiento y pasión para producir riqueza.
“Esa es la Misión del IESA y por eso yo estoy aquí”, me dijo el Presidente.
Era el Dr. Santiago Vera Izquierdo, venezolano de excepción. Sus palabras tenían enorme autoridad en labios del que había sido el primer Ministro del Petróleo de Venezuela en el año 1951, en una época cuando sólo los más competentes llegaban a ser ministros.
En los años 70, cuando recibí mi primera clase en el IESA, Venezuela estaba entre los 20 países más ricos del mundo; disfrutaba ya de 50 años de crecimiento continuo y su ingreso per cápita era mayor que el de España, Grecia o Israel para la misma época.

Para entender el alcance de las enseñanzas de mi profesor, fue menester vivir la experiencia singular de presidir dos empresas formidables de servicio público. Hidrocapital y Movilnet producían y distribuían calidad de vida y progreso económico a través de las tuberías de agua o de los servicios de telecomunicación a millones de venezolanos.

En esas empresas descubrí que la excelencia no es resultado del azar, sino la consecuencia de un acertado liderazgo. Más todavía, que la gerencia de empresas es una disciplina científica; y que el significado más profundo de la sinergia es el poder infinito de un equipo humano que, con pasión y talento, trasforma la realidad introduciendo competencia, tecnología e innovación de forma continua.

Pero no me extiendo hablándoles de aquella Venezuela; ésa ya no existe, fue destruida.
En cambio, sí quiero compartir con ustedes lo que aprendí en los últimos nueve años, desde que Movilnet pasó a ser administrada por el Gobierno Nacional y entró a formar parte de la miríada de empresas descapitalizadas económica y técnicamente.

Hoy ya sabemos –lo hemos aprendido todos y dolorosamente- que Venezuela es un país pobre, muy pobre. Aprendimos también que hasta las empresas excelentes pueden ser irremediablemente destruidas cuando están en manos de administradores incompetentes.

Hemos comprendido también que, después de una extraordinaria bonanza de ingresos petroleros, los recursos mal utilizados producen miseria, dolor y desesperanza.

La destrucción de nuestras capacidades productivas por el cierre de empresas, por la destrucción del tejido empresarial y por la pérdida de talentos y capitales es una herida que requerirá mucho tiempo y esfuerzo para cicatrizar.

Se acerca el tiempo de la refundación de la República Civil.

Estimados graduandos les toca a ustedes la formidable tarea de iniciar la construcción de un país próspero, justo, incluyente y moderno, una oportunidad maravillosa para ejercer su competencia y talento con pasión por esta nación y toda su gente.

Va a ser necesario haber entendido cómo se produjo la destrucción institucional de las empresas del país para no repetir los mismos errores. Por eso no quiero perder la ocasión y me gustaría cosechar con ustedes, algunas lecciones aprendidas:

1. La ideología puede destruir el tejido productivo de un país. Las mejores prácticas de gestión empresarial no tienen color ideológico. La Gerencia Moderna es profundamente pragmática, se mide con indicadores objetivos y no con buenas intenciones.
La mejores prácticas de las organizaciones exitosas de China, Vietnam, Singapur o Chile son similares.
Pero en Venezuela la ideología fue el pretexto para colonizar con fanatismo e incompetencia empresas de alta complejidad y tradición de excelencia.
Ustedes han sido formados en la pasión por el conocimiento y la investigación, por la búsqueda del logro de objetivos y su medición, ustedes harán posible que el país pase de las promesas insatisfechas a los resultados.

2. La colonización ideológica de las empresas de servicio tuvo como objetivo el control y la sumisión obediente de las mismas. En consecuencia, todos los órganos de gobierno corporativo, Junta Directiva, Contraloría Interna. Sistemas de Información Empresarial, fueron desmantelados.
El preciso entender que la corrupción no es, como se cree generalmente, consecuencia de la escasa virtud de algunos sino de la carencia de órganos de gobierno  corporativo en las empresas.
Desarrollen y fortalezcan estructuras de gobierno corporativo: que la trasparencia, la rendición de cuentas y los mecanismos de control y supervisión administrativos sean parte de nuestra cultura gerencial.

3. El país ha sufrido el aislamiento del resto del mundo. Mientras en Venezuela se desarrollaba el proceso de destrucción de su tejido productivo y de los servicios públicos, en el resto del mundo se ha implantado la cuarta revolución industrial, con saltos de productividad impulsados por la tecnología, el trabajo en redes y la incorporación de la informática, la microelectrónica y las tele comunicaciones en todas las áreas de la producción.

La Venezuela que habrá que construir en los próximos años será totalmente distinta a la que extraviamos en los años 90, porque la tecnología, la economía y la política de todas las naciones en el contexto global evolucionó mientras nosotros retrocedimos.

Una tarea para ustedes; construir puentes y ventanas con las empresas y países más exitosos del mundo, traducir las buenas prácticas en nuestro medio para competir en excelencia con los campeones del mundo.

Si estas lecciones no han caído en tierra estéril, hoy mejor que nunca, podremos comprender la urgencia del Dr. Vera Izquierdo cuando expresaba la necesidad de formar a miles de profesionales, en la ciencia y el arte de construir y dirigir empresas.
Felicitaciones a ustedes que son parte de esa generación que estamos seguros asumirá la dirección de miles de empresas creadoras de valor con pasión y excelencia.
Sólo así será posible que los venezolanos conozcan la riqueza de un país que se construyó con el ta-lento y el esfuerzo  de sus hijos y no con los recursos debajo de nuestro suelo.
Y esa es la Misión del IESA que tan claramente dibujó Santiago Vera Izquierdo hace cinco décadas.

Son ustedes hoy razón de esperanza, afortunados por el reto que les corresponde, tendrán el apoyo de todo el país: ustedes serán los constructores de una nueva y mejor Venezuela para todos.

jueves, 14 de febrero de 2013

Una Centena de Barriles de Papel



Nelson Hernandez

Barriles de Papel[1], el artículo consuetudinario sobre la industria venezolana de los hidrocarburos al cual nos tiene acostumbrado Diego González, su autor, en los próximos días arribara a su número 100. Si, una Centena de Barriles de Papel.  Se dice fácil, pero han sido 6 años de continua labor investigativa para que cada Barril de Papel aporte información novedosa y actualizada sobre los distintos aspectos  que conforman la referida industria.

Recuerdo perfectamente aquel día del  año 2005, que tomándonos un café conversábamos sobre la forma de transmitir información sobre los hidrocarburos en Venezuela, de una manera sencilla, amena y de actualidad, teniendo como base nuestros conocimientos acumulados por más de 30 años de estada,  distribuidos entre el Ministerio de Energía y Minas (así se llamaba antes) y PDVSA y sus filiales. Ambos concluimos que la mejor manera era escribir, aprovechando las tecnologías cibernéticas para lograr la mayor difusión… pero en ese momento no llegamos a concretar ningún proyecto. Por los resultados posteriores la inquietud llego a cristalizarse en: Barriles de Papel (Diego González) y Blog Gerencia y Energía (Nelson Hernández).

A mediados de junio de 2006, Diego me envía en borrador su primer Barril de Papel con el objeto que le dé mi opinión, la cual se deben imaginar…  ¡Excelente Diego… adelante! . De allí hasta acá  es historia. En ese primer Barril de Papel, en el encabezado Diego dice: Lo que voy a escribir no sé si servirá para algo, sin embargo tengo que escribirlo. Esta es mi opinión, pero puedo estar equivocado”.

Vaya que si ha servido!. Hoy en día Barriles de Papel es consulta obligada, nacional e internacionalmente,  por profesionales del área de energía y economía, estudiantes de pre y post grado, por periodistas  y por ciudadanos comunes preocupados por el desenvolvimiento de las actividades de los hidrocarburos en el país.

A Diego, mi reconocimiento público por esa labor titánica de educar sobre los hidrocarburos en Venezuela, sobre todo en los últimos 4 años, donde ha habido una opacidad de información por parte del gobierno. Bienvenidos los futuros Barriles de Papel, y ahora más que nunca por la situación crítica por la que atraviesa el sector energético del país.

Has hecho camino! ,  Has creado consciencia! Felicitaciones.



[1] En este link encontrara todos los Barriles de Papel  http://www.petroleum.com.ve/barrilesdepapel/

lunes, 7 de febrero de 2011

VENCIENDO LAS SOMBRAS II


Alberto Quiros Corradi.

En una reunión con la Asociación Nacional de Institutos Universitarios Privados (ANICUP) conocí, a través de unas muy claras exposiciones, el problema de los institutos y colegios universitarios que ofrecen carreras cortas y que incluyen especializaciones que muchas veces no se enseñan en las carreras universitarias tradicionales. No puedo opinar sobre el grado de eficiencia de estas instituciones. Me imagino que como en todos los sectores educativos habrá diferencias cualitativas entre los mejores institutos y los que no ofrecen calidad adecuada. Esto, como en el sector público, es consecuencia de una ausencia de control, de recursos y de una excesiva burocratización de la permisología para operar. No hay que confundir controles con entrabamiento operativo. No es posible que no exista un sistema automatizado de redes académicas que permita, por ejemplo, la fácil transferencia de alumnos entre estos institutos. Por otra parte, el uso pedagógico de las modernas tecnologías de la información y comunicación está fuertemente regulado por el Estado. Aparentemente, y de esto no se escapa la mayoría de nuestras universidades, ni el Estado ni la academia han internalizado el hecho de que tanto el contenido del conocimiento así como la metodología para transmitirlo ha cambiado drásticamente en los últimos 30 años.

Ya el saber no puede estar totalmente concentrado en el profesor ni éste tiene una audiencia cautiva. Por el contrario, el estímulo a la curiosidad del alumno y su conversión en un agente activo del aprendizaje son ahora virtudes a desarrollar. Siempre he creído en la necesidad de crear institutos de carreras cortas y modernas. Lamentablemente este gobierno lo que ha hecho es transformar los institutos públicos en universidades bolivarianas masivas, inmanejables y de baja calidad. Para lograr el desarrollo y reducir la pobreza no hay duda de que el factor más importante es la calidad educativa. El crecimiento económico por sí solo, no garantiza el éxito. En un reciente libro de Andrés Oppenhaimer sobre sistemas educativos en varios países una conclusión es que el nivel de competencia del profesor es más importante que redimensionar el número de alumnos por aula. La instrucción en matemáticas y ciencia es vital, lo cual no significa que la humanista no debe seguir siendo factor importante en una formación integral. El sector de los institutos universitarios tiene que ser rescatado del abandono al que lo ha sometido el Estado. Debe participar en las discusiones sobre la reforma de la educación superior. Debe ocupar un espacio importante donde se ofrezca educación moderna a nuestros estudiantes, que saldrán preparados de estos institutos con el reconocimiento público de haber cursado carreras útiles para el desarrollo nacional.

Por último, quisiera hacer dos comentarios: 1. El sector educativo es uno solo. La separación entre lo público y lo privado es artificial. La educación es un acto público independientemente de quien la dispense. No debe haber ni diferencias ni separaciones odiosas. 2. Lo otro tiene que ver con una Ley de Educación Superior. Creo que todavía falta mucho que hurgar en las deficiencias y aciertos de nuestro sistema de educación superior antes de preparar y proponer una ley. Refiero al lector a mi artículo de la semana pasada que incluye muchas interrogantes sin respuestas todavía. La ley tiene que ser el sirviente del objetivo. No habrá legislación adecuada hasta que todas las metas de una educación superior para Venezuela estén claramente definidas.

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