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sábado, 11 de abril de 2020

Ya tenían más de una semana activados en defensa de sus principios y valores


Por: Nelson Hernández

  • En homenaje a los caídos el 11-04-2002, y a las victimas posteriores desde esa fecha hasta el momento
Ya tenían más de una semana activados  en defensa de sus principios y valores, eran los trabajadores de PDVSA quienes presentaban una lucha frontal contra  el régimen de la época, y que culmino con los eventos del  11 de abril de 2002, donde Chávez se vio en la obligación de renunciar a la Presidencia de la Republica, y que después fue regresado (acto ilegal), porque ya había sido juramentado Diosdado Cabello como presidente de Venezuela (…el cual nunca renuncio). Pienso que los que cristalizaron ese regreso, hoy deberían estar arrepentidos. Sin embargo, hasta ahora no lo han expresado.

La lucha se inicia, porque el régimen provoca el conflicto  ya que era una decisión tomada, tener el control de PDVSA: Había que conquistar la colina (léase PDVSA) para poder hacer la revolución. (https://www.youtube.com/watch?v=6YRXmwAPHhk).

En octubre del 2000, Chávez nombra como presidente de PDVSA al Gral. Guaicapuro Lameda (uno de sus mejores colaboradores para el momento) con el objetivo principal de iniciar el dominio de la estatal. Chávez, le cuestiona a Lameda no haber alcanzado el encargo propuesto, y lo reemplaza por Gastón Parra en febrero de 2002. Este nombramiento no es aceptado por trabajadores y empleados de PDVSA por considerar el rompimiento de la MERITOCRACIA, uno de los valores en que estaba sustentado el éxito alcanzado por la empresa.

Las relaciones entre el gobierno y los trabajadores de PDVSA, comienzan a agrietarse en el 2001, con el intento de desafiliación (separación) de PDVSA Gas. (Pag. 56, https://app.box.com/shared/zkk6nq4myh ).  Fue una lucha y un triunfo silencioso para los trabajadores de PDVSA Gas. Esta acción del gobierno, quizás obedeció a tres razones fundamentales: manejo de un suministro clave y estratégico de energía (gas) al mercado interno, una filial joven (creada en 1998) y poco personal. Quizás fue un globo de ensayo del gobierno de Chávez, para medir sus estrategias para la conquista de PDVSA.

Como consecuencia de ese intento, las relaciones PDVSA – gobierno no son las mejores. El nombramiento de Gastón Parra las pone más crítica, y el 08-02-2002, comienza una cruzada de protestas solicitando la renuncia del Sr. Parra. Dichas protestas, al principio internas en PDVSA y que luego se fueron escalando ante la no respuesta del Ejecutivo, y llegaron a la calle.

El 04-04-2002, sale a  la calle la protesta de los trabajadores de PDVSA. La sociedad civil comienza a participar y se eleva la solicitud a la renuncia de Chávez. Fueron 7 días de protestas continuas en Chuao, frente al edificio de Maraven y sus alrededores. Nunca fue abandonado el lugar ni de noche ni de día, ni por inclemencias del tiempo.


El 11-04-2002, a eso de las 10:00 am, con una concentración de personas nunca vista, se comienza a correr la voz, dentro de esta,  de ir a Miraflores. A eso de las 12m, la concentración se convierte en marcha, una marcha pacífica, que fue combatida por el régimen con armas con las consecuentes victimas por disparos.  Con todo lo sucedido, se logro la renuncia de Chávez como presidente. Su regreso a los 3 días, es una acción que la han explicado  pero  las razones para realizarla, aun no son convincentes del todo.

Lógicamente,  su regreso fue un triunfo de la revolución pero un mayor agrietamiento de las relaciones de los trabajadores de PDVSA y el régimen. Se conquista parte de la “colina” mediante la penetración abierta de la política gubernamental. Se crean en PDVSA, los comisarios políticos. Los meses pasan, y el 29-11-2002, la sociedad civil convocan un paro cívico nacional, el cual es acompañado unipersonalmente por trabajadores de PDVSA, lográndose la conquista de la “colina”, al despedir a mas de 23 mil trabajadores. (Relato para una próxima oportunidad). Lo demás es historia.

Los hechos históricos no se pueden borrar,  … Pero que hubiera sido de Venezuela, si la lucha de los  PEDEVESOS hubiera logrado su fruto? .  O es que la sociedad civil tenía como destino  vivir este proceso revolucionario que ha destruido a Venezuela?

… El tiempo tiene la razón…

sábado, 9 de diciembre de 2017

Las garras de la meritocracia. (Paro Petrolero 2002)







Hoy, con una metastásica nómina de 150.000 trabajadores, PDVSA es una empresa destruida



Cuatro de los buques de la flota de tanqueros llevaban, con coquetería característicamente venezolana, el nombre de una de nuestras exreinas de belleza. Hace 15 años, el tanquero bautizado como Pilín León (Miss Mundo 1981) fondeó justo en medio del canal de navegación que permite transportar el crudo desde los terminales de embarque de la costa oriental del Lago de Maracaibo a las refinerías del mundo. Corrían los primeros días de diciembre de 2002.

La insubordinación de aquel tanquero no fue la única muestra de rebeldía de los huelguistas, pero sí la que mejor inflamó el ánimo de la gran masa opositora venezolana. Aunque muchos políticos de oposición juzgaron como impacientes y “mal aconsejadas” aquellas acciones, lo cierto es que toda la Venezuela demócrata se solidarizó con los petroleros. La huelga, sin embargo, no logró a la larga sus propósitos y languideció hasta llegar a su fin, en algún momento entre febrero y marzo del año siguiente.
Es ya un tópico de politología pop afirmar que Venezuela se jodió el lunes 27 de febrero de 1989, día en que estalló una inopinada ola de sangrientos motines y saqueos: el Caracazo que anunció el principio del fin de nuestro Estado social de derecho.
Yo tengo para mí, en cambio, que el país se jodió el día de abril de 2003 en que Hugo Chávez despidió, en retaliación y de un plumazo, a 17.871 altos gerentes y técnicos de alto desempeño, crema y nata de la petrolera estatal, su cerebro. Hablamos de casi la mitad de los trabajadores que la empresa empleaba por entonces. No hay en el mundo corporación alguna, petrolera o no, que pueda sobrevivir a tal hecatombe. ¿Qué pudo dictarle a Chávez semejante despropósito?
Sobre muchísimos motivos políticos destaca el resentimiento, ese motor universal. El mismo cegador resentimiento que llevó a millones de venezolanos, seguidores de Chávez, a aprobar jubilosamente aquel acto a todas luces suicida.
Un pensador venezolano, Luis Pérez Oramas, discierne en el sujeto populista un singular desprecio por toda jerarquía del saber y competencia. Chávez fue claro ejemplo de ello: una y otra vez declaró que con aquellos despidos salvaba a nuestra industria petrolera “de las garras de la meritocracia”. Con ello escarnecía uno de los valores más caros a la élite petrolera que lo desafió.
La meritocracia hizo posible, justamente, que PDVSA llegase a ser, a fines de los años 90, una de las primeras transnacionales petroleras del mundo, en términos de desempeño y rentabilidad. Hoy, solo tres lustros más tarde, con una metastásica nómina de 150.000 trabajadores, PDVSA es una empresa por completo destruida.
Chávez, sin embargo, logró infundir en los suyos la idea de que la meritocracia petrolera no era sino un excluyente mito de la burguesía apátrida y racista, forjado para asegurar a un puñado de arrogantes burócratas bipartidistas y proyanquis el control de los recursos petroleros.
“No necesitamos esas lacras”, se le escuchó decir al presidente eterno en uno de sus shows televisivos. Chávez se negaba a aceptar que extraer, refinar y mercadear petróleo requiriese de conocimientos y destrezas especiales. Eso no era más que una engañifa de los “escuálidos”, como dio en llamar a sus adversarios.
“El mundo está ávido de petróleo”, afirmaba el Jaquetón Mayor. “Vender petróleo es como vender cerveza helada en un estadio de béisbol un domingo caluroso en Maracaibo”.

martes, 28 de febrero de 2017

Pdvsa: 15 años de un hecho inédito (La "sublebacion" gerencial)


Eddie Ramirez


El pasado día 25 se cumplieron quince años de un hecho inédito en el mundo de los negocios. Nunca antes empleados bien remunerados habían hecho un manifiesto dirigido a sus a sus conciudadanos alertando del peligro que se cernía sobre una empresa del Estado. Eso sucedió en Pdvsa y cabe recordarlo por las consecuencias posteriores y porque algunas veces pasa desapercibido o es interpretado incorrectamente.
En enero del 2002 se acentuaron los rumores de que Guaicaipuro Lameda sería sustituido como presidente de Pdvsa por no ser complaciente con los rojos. Por ello, el 16 de enero del 2002 escribí un artículo en el diario El Universal, en el que señalé que ¨asombra que algunos piensen que manejar el petróleo es algo sencillo y que el negocio resulta rentable aun siendo mal administrado¨. En el mismo abogué por mantener a la directiva que escasamente tenía un año de gestión y advertí que ¨restringir recursos financieros e improvisar en la gerencia ocasionaría el doloroso derrumbe de Pdvsa y, al poco tiempo, del país¨.
El 8 de febrero Gastón Parra, profesor universitario sin experiencia gerencial y de extrema izquierda, fue designado presidente de Pdvsa. El 14 de ese mes le dirigí una carta en la que le manifesté que Pdvsa ya había perdido valiosos recursos humanos, que una buena señal sería mantener a los Directores, que podía contar con nosotros en un marco de respeto a la meritocracia y a normas y procedimientos, así como la necesidad de realizar las inversiones necesarias para la sustentabilidad y crecimiento del negocio.
Ante la inminente designación de cinco Directores internos con experiencia en la industria petrolera, pero sin credenciales para ser directores, los ejecutivos de mayor rango de Petróleos de Venezuela y sus filiales firmamos el documento ¨Salvaguardemos a Pdvsa¨, redactado por Luis Pacheco y publicado el día 25 de febrero en el diario El Nacional. En el mismo rechazamos las injurias en contra de la institución y sus trabajadores y alertamos al país sobre el peligro de introducir en la empresa la política partidista, señalando que ¨rechazamos enérgicamente la ruptura de los esquemas de meritocracia … La sustitución de la jerarquía del conocimiento y los méritos profesionales, tan necesaria para sobrevivir en el complejo negocio de la energía, por la jerarquía de la afinidad política o la aparente lealtad a una facción o ideología, no hace sino resquebrajar la disciplina y coherencia interna. Con toda responsabilidad hacemos un llamado para que se retome el camino institucional y profesional de Pdvsa, senda que hoy está sitiada por la mezquindad de grupos políticos e intereses personales que pretenden violar los principios que nos rigen¨.
Este documento lo suscribimos los 34 más altos ejecutivos y posteriormente se sumaron otros tres que no estuvieron presentes en la reunión previa. El día 26 salió la gaceta oficial con la designación de los nuevos directores. De inmediato se produjo una reacción en cadena de respaldo al documento. Gerentes, personal profesional y nómina menor se organizaron en asambleas en Caracas y el interior, las cuales llevaron el peso de la protesta. Después de agotar las conversaciones y ante la jubilación obligada de dos gerentes, el 4 de abril iniciamos el paro petrolero que arrancó en la refinería de El Palito. El 7 de abril fuimos despedidos siete trabajadores, catorce fueron jubilados y cinco fueron puestos a la orden de la presidencia. La CTV y Fedecámaras se sumaron al paro el día 9. La marcha del 11 de abril fue convocada en apoyo a los petroleros. El régimen propició una masacre que tuvo como consecuencia que la Fuerza Armada le solicitara la renuncia a Chávez, la cual aceptó.
Cuando Chávez regresó a Miraflores nos pidió perdón y fuimos reincorporados. Gastón Parra y la directiva cuestionada renunciaron. Este movimiento fue en defensa de la meritocracia en la empresa. Posteriormente vino el paro cívico de diciembre del 2002 que ocasionó el despido de casi 23.000 trabajadores. Para los petroleros hubiese sido cómodo permanecer callados, pero nuestros principios y valores nos obligaban a realizar lo que estaba en nuestras manos para intentar evitar la politización de la empresa de todos los venezolanos y luchar por la democracia. Quienes opinan que debimos permanecer agazapados y ¨ofrecer resistencia dentro de la empresa¨ quizá no entiendan que en buenos ciudadanos no cabe el sabotaje, ni la sumisión, sino enfrentar a los arbitrarios más allá de consecuencias personales.
Los resultados están a la vista: totalitarismo, un país en ruinas, corrupción y Pdvsa prácticamente quebrada. Según la OPEP, hoy Pdvsa solo produce 2.004.000 barriles por día, mientras que en el 2001 produjo 2.831.000 barriles por día. La nómina actual petrolera y no petrolera en Venezuela es de 166.337 trabajadores, mientras que en el 2001 era de 69.284.
Como (había) en botica: ¿No les dará vergüenza a algunos magistrados del TSJ como Carmen Zuleta de Merchán y Calixto Ortega de haber votado por Maikel Moreno y trabajar bajo su presidencia? No tienen perdón quienes apoyan a un régimen que niega las medicinas al pueblo. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

lunes, 8 de junio de 2015

Variaciones sobre un tema petrolero de Alberto Quirós Corradi


Gustavo Coronel

En 1981 mi amigo y mentor, Alberto Quirós Corradi, escribió un artículo llamado : “Una excusa para la nostalgia”, en el cual decía lo siguiente:
 
“...no deja de ser paradójico que los que critican la formación foránea del administrador [petrolero], son en su mayoría formados bajo ideologías extrañas. Nadie osa criticar las influencias ‘parisienses’ en nuestros pintores y escultores. Ni a nuestros escritores se les ocurriría negar las influencias externas sobre su obra. Somos orgullosamente cosmopolitas en los aspectos micro culturales. Pero a un recurso como el petróleo, que pertenece al mundo de la energía, el cual en su sentido cultural más amplio, es básicamente internacional, le negamos el derecho de ser universal y venezolano al mismo tiempo”. 
 
En este párrafo Alberto desnudaba  dos terribles paradojas del quehacer petrolero venezolano. Uno, que quienes han criticado con más virulencia a la gerencia profesional venezolana, la cual llevó a nuestra industria petrolera a los más altos niveles mundiales de competencia y eficiencia, han sido los extremistas de izquierda, (de) formados en las ideologías extranjerizantes de la perversa trilogía marxista-estalinista-castrista. Desde Salvador De La Plaza, Francisco Mieres y Gastón Parra hasta Carlos Mendoza Potellá, una línea que ya indica un significativo deterioro cualitativo, estos grupúsculos generalmente encuevados en las universidades, han sostenido que los gerentes venezolanos quienes esencialmente manejaron la industria petrolera desde los años 70 en adelante no eran de fiar porque habían sido entrenados internacionalmente, porque hablaban Inglés, porque sus lealtades estaban al lado de las empresas multinacionales y no del país.
 
Esta insultante tesis no resistía ni resiste el análisis más básico de la realidad petrolera venezolana. Durante estos años en los cuales la gerencia petrolera profesional venezolana estuvo a cargo de la industria, desde la década de los 70 hasta la década de los 90, la industria petrolera venezolana tuvo un comportamiento estelar. Durante el debate que precedió la nacionalización (estatización) de la industria petrolera y durante los años de actividades de la PDVSA pre-chavista, desde 1976 hasta 1998, la industria petrolera venezolana fue llevada por los gerentes venezolanos al nivel de las grandes empresas petroleras internacionales. Baste decir que, desde que llegaron los chavistas-castristas al poder, no se ha construido ninguna nueva refinería, no se han hecho hallazgos exploratorios de significación, la producción ha caído estrepitosamente y la comercialización de nuestro petróleo se ha convertido en una rebatiña indigna que va gratis a las manos de los cubanos y otros amigotes del régimen o se ha convertido en rehén de China para pagar deudas contraídas en tiempo de elecciones (como lo admitió Jorge Giordani, uno de los principales culpables del desastre).  Esta paradoja que denunció Alberto hace casi 40 años es doblemente criminal puesto que agrede a los gerentes venezolanos que hicieron bien su trabajo, agresión que ha llevado a su despido ignominioso por parte del sátrapa fallecido, para ser reemplazados por una inmensa masa de reposeros, unos 150.000 empleados, cuya sola credencial es ser seguidores del régimen. Los extremistas de la izquierda venezolana han asesinado moralmente a los gerentes petroleros profesionales que hicieron su trabajo y los han reemplazado con una legión de ineptos y ladrones que han destruido lo que una vez fuera una industria floreciente. Sin vergüenza alguna han definido la meritocracia como una mala palabra, reemplazándola por la corrupción como bandera. 
 
La segunda trágica paradoja denunciada por Alberto en 1981 se refiere a la doble prohibición que el extremismo izquierdista y totalitario le ha impuesto a la industria petrolera venezolana, al negarle la posibilidad de ser (a), internacional y, (b) de ser venezolana. Especialmente desde que llegó al poder el chavismo, con sus presidentes de PDVSA como Cialvaldini, Parra, Rodríguez y Ramírez, la industria petrolera ha sido convertida en una cueva incestuosa en la cual la apertura al mundo ha sido reemplazada por una PDVSA orientada hacia el usufructo de una pandilla regional, desde Cuba hasta Nicaragua y  alineada con empresas de países ideológicamente afines que no tienen capacidad financiera, gerencial o tecnológica alguna, como son las de Vietnam, Bielorrusia, Cuba, Rusia y hasta Uruguay. El ex-presidente de PDVSA Ramírez llegó a decir que PDVSA no tenía por qué ser rentable. 
 
Al mismo tiempo que a PDVSA se le han cerrado las puertas al negocio petrolero realmente internacional,  a los venezolanos se le han cerrado las puertas de participación en la industria. Un venezolano siempre lo decía Alberto, puede poseer acciones de Shell, Exxon, Petrobras o  Ecopetrol pero no puede poseer acciones de PDVSA!  Un contratista petrolero honesto no encuentra contratos en la PDVSA actual, a menos que sea un boli chico, de apellido Ruperti o familiar de funcionarios del régimen. PDVSA es una caja negra, muy negra, del régimen, dirigida a garantizar el dinero que requiere el régimen para sobrevivir políticamente, dejando un “ñereñere” de algunos millones para que los miembros de la pandilla oficial se aseguren su vejez, con sus “ahorros” en Andorra, Panamá o Suiza.

Alberto Quirós fue un gerente de grandes atisbos y de amplia visión. Sabía lo que se nos venía encima y luchó hasta su muerte en contra de la marabunta que ha asesinado nuestra industria petrolera. Es parte de nuestra tarea conservar viva su memoria.  

viernes, 15 de junio de 2012

GENTE DEL PETRÓLEO: UNA DÉCADA DE DIGNIDAD


                                                                                                                            Rafael Gallegos
Yoprovoquéelparo, dijo el estratega mayor de esta gigantesca desfachatez que vivimos. A confesión de parte…
Provocó la botada ilegal de 23.000 trabajadores de la empresa pivote de Venezuela… la médula técnica y gerencial. Algo así como botar a los médicos de un hospital, o a los mecánicos de un taller. ¿Quién cura a los enfermos, quién arregla los carros?
Provocó la gigantesca ineficiencia que bajó la producción desde 3,3 millones de barriles por día, hasta 2,3 millones, por ahora y según la OPEP... que comparando con los casi seis millones de barriles que deberíamos estar produciendo hoy según  planes de la misma corporación, implica haber dejado de producir MÁS DE TRES MILLONES DE BARRILES TODOS LOS DÍAS.
O sea, MÁS DE UN KWUAIT DIARIO…  O CUATRO COLOMBIAS… O UN TERCIO DE ARABIA SAUDITA. Esos millones de barriles que deja de producir Venezuela, significan más de TRESCIENTOS MILLONES DE DÓLARES DIARIOS, o lo que es lo mismo CIEN MIL MILLONES DE DÓLARES AL AÑO, que han dejado de entrar en las arcas venezolanas. Yoprovoquéeldéficit. Cuando esto pase, porque va a pasar,  ¿Quién se atreverá a decir yomeresponsabilizo por esta pre quiebra?
 Y si a estas provocaciones, le sumamos la importación de gasolina, los accidentes, las explosiones en las refinerías, el daño a los yacimientos y a las instalaciones, la gigantesca deuda, el marasmo de la economía conexa, habría que preguntarse si eso es lo que buscaba el presidente cuando asumió tamaña provocación.
¿Que la destrucción de PDVSA era parte de la destrucción estratégica del país? Seguramente, así son los comunistas. Destruyen para mantenerse en el poder para toda la vida. Así, los Castro, acabaron con todo lo que se moviera en Cuba, menos con los tiburones come balseros, ¿miembros honorarios del G2? En Corea del Norte y Camboya… igual.
                              PERO… SORPRESAS TE DA LA VIDA
La provocación, les agregó como subproducto una sorpresiva, para ellos,  explosión de dignidad en los petroleros expulsados, agrupados en  la GENTE DEL PETRÓLEO.
En su lógica, no cabía la idea de que estos serían capaces de luchar, por diez años y créanme POR LOS AÑOS QUE SEA NECESARIO, por el derecho a vivir en libertad, por trabajos dignos que engrandezcan al país, por  sociedades donde funcione la  separación de poderes, por  gobiernos  que respeten a los ciudadanos.
Su elemental imaginario  daba por descontado que los técnicos de PDVSA eran pitiyankis, miedosos, serviles, oportunistas, peinaditos con la raya derechita, afeitaditos a ras, con el filo del pantalón marcadito,  y a las damas, sifrinas, olorosas a perfumes de marca y aisladas de los problemas sociales. Craso error. Veamos:
Los soldados heródicos que arrasaron el campo petrolero Los Semerucos, quedaron cegados por la valentía que irradiaban las familias petroleras cuando a la fuerza las echaban a la calle. La película se repitió en otros campos petroleros. La misma represión, el mismo despojo y sobre todo… la misma valentía. Heródicos, el mismo Herodes, moriría de la vergüenza.
Mujeres y hombres del petróleo. Familias del petróleo. Su valentía se ha reflejado en todos los frentes. Persecución, exilio, incilio, (lo mismo que exilio; pero dentro de la patria). Fascistas listas Tascón y Maisanta.
Prohibición de trabajar en empresas petroleras, y en empresas del Estado, confiscación de dinero propio como CAJA DE AHORROS Y PRESTACIONES. Cero arreglo de emolumentos correspondientes por despido. ¿Y dónde están las leyes? No les importa, los revolucionarios están por encima de esas tonterías. Como en Cuba… no se engañe.
Diez años y la Gente del Petróleo, MÁS PRESENTE Y MÁS UNIDA QUE NUNCA. Rasgando el tul de la esperanza. Apoyando a Capriles, como el único camino posible. En la gigantesca marcha del 10 de junio, GdP marchó alegre y numerosa. Con la frente en alto. 
En 2002, GdP abrió las luchas contra el régimen. Vislumbró peligros que hoy son lamentables realidades. Salió a pelear  por la patria. Como a Casandra, muchos no le creyeron cuando denunciaron la destrucción de PDVSA, la politización de las operaciones petroleras….esta vorágine.
Diez años y aquí estamos. Firmes y dispuestos. Haciendo de esta lucha EL PROYECTO DE VIDA. Conmemorando a nuestros mártires como José Manuel Vilas, a nuestros muertos por enfermedades producto de la incertidumbre. A pesar de la exclusión, de la escasez, del desempleo, de la gigantesca cuota de sacrificio de nuestros hijos. Aquí estamos.
Esperamos la victoria, recordando al Betancourt del we will come back y prestos a imitar la actitud de Unamuno cuando acudió a rescatar Salamanca: como decíamos ayer.

martes, 6 de septiembre de 2011

Meritocracia



                                                                                                                                    Eddie A. Ramírez S.
 El Metro de Caracas, Edelca, Banco Central  y Pdvsa eran buenos ejemplos de empresas del Estado donde se respetaba la meritocracia. Ésta, según Nelson Olmedillo experto  en recursos humanos, se practica cuando  “se estimula al trabajador como ser humano hasta llevarlo a su máximo crecimiento profesional, intelectual y espiritual, en un ambiente de respeto y disciplina, con reglas de juego claras y conocidas. Se ofrece una carrera, un modo de vida, no un puesto, pero se le exige el cumplimiento de deberes y la observancia de una conducta apegada a los valores de la empresa. El mérito se utiliza como patrón de medida para establecer gratificaciones y sanciones, así como para identificar, seleccionar y formar a aquellos cuyas competencias y potencial lo destacan para los ascensos que les correspondan”.  La envidia y el resentimiento son los principales enemigos de la meritocracia. Esta situación  no es de extrañar, ya que en las empresas en las que se practica la meritocracia los sueldos y otros beneficios laborales tienden a ser superiores al promedio.
Como  el sistema meritocrático es manejado por humanos a veces  se cometen injusticias, pero éstas tienden a corregirse en el tiempo si la organización diseña los mecanismos adecuados. Desde luego siempre habrá algún descontento con las evaluaciones, ya que no es fácil aceptar las limitaciones naturales que tenemos.  En esta época de mediocridad y sumisión, la marabunta roja intenta descalificar la meritocracia equiparándola con la presunción y privilegios. Ciertamente,  por el hecho de trabajar en empresas que aplican la meritocracia algunos trabajadores  se muestran prepotentes y altaneros,  defectos que también se presentan en otros ámbitos pero  que se hacen más visible en quienes pertenecen a un grupo fácilmente identificable. 
Es imperativo predicar, practicar y defender principios y valores, entre ellos la meritocracia.   Dejar pasar los atropellos  a cuenta de que “no están dadas las condiciones” es de timoratos. Criticar a posteriori acciones de rebeldía  cívica cuando no tienen el éxito esperado constituye una deshonestidad intelectual. El nuevo gobierno que se instalará en enero del 2013 tendrá que reparar todas las instituciones, organismos y empresas del Estado, así como incentivar el regreso de los profesionales que emigraron. Una señal positiva que pueden dar nuestros precandidatos presidenciales sería la firma de un acuerdo en el que se comprometan a implantar la meritocracia,   desterrando de los entes del Estado la política partidista y los cargos de libre nombramiento y remoción.  
Como en botica: Algunos escribidores piensan que democracia es decir lo que quieren, pero se ponen rabiosos cuando se les dice lo que no quieren. El Informe de Pdvsa del 2010 evidencia lo que Gente del Petróleo ha denunciado reiteradamente: Pérdidas en el negocio de refinación, disminución de la producción, innumerables accidentes laborales, desfase de los proyectos de gas, desarrollo estancado de la Faja Petrolífera del Orinoco, elevado endeudamiento externo, deuda con proveedores y regalos de petróleo a gobiernos amigos del régimen. No creemos en una supuesta temprana  polarización; todos los precandidatos tienen méritos y ninguno debe ser descartado a priori. Aguardemos los debates. Nuestro reconocimiento al pundonoroso general institucional Ángel Vivas Perdomo y tarjeta roja para Didalco.   ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!           

martes, 5 de mayo de 2009

PDVSA: De la meritocracia a la corrupción

Eddie Ramirez

Petróleos de Venezuela (Pdvsa), no deja de ser noticia. Lamentablemente no es por sus logros, sino por sus dificultades. Era inevitable el fracaso, ya que pasar de una empresa en donde la meritocracia era el sistema de manejo de los recursos humanos a una Pdvsa tomada por la marabunta revolucionaria no podía dar resultados positivos. Veamos algunas de las notables diferencias.


Pdvsa meritocrática (1976-2002): La empresa tenía una orientación de negocio. La administración de los recursos humanos permitía que los trabajadores pudiesen alcanzar su máximo potencial profesional, intelectual y espiritual. Es decir que, con las excepciones propias de todo sistema manejado por humanos, los ascensos se producían por méritos y de acuerdo al potencial de cada quien. A nadie se le investigaba su filiación política y jamás se obligó al personal a asistir a una concentración del partido de gobierno. La nómina, entre propios y contratados, era de 64.364 trabajadores en el 2002. Las ventas de crudo y productos se efectuaban de contado y pagaderos en dólares, salvo a países del Pacto de San José pero en montos muy limitados. Se producían 3.200.000 barriles por día y se exportaba gasolina. La seguridad en el trabajo era asunto de primordial importancia, por lo que sucedían pocos accidentes. En las refinerías, ocurrían menos de dos accidentes por millón de horas-hombre trabajadas y solo de 0,5 a 0,2 accidentes fatales en ese período trabajado. Se asociaba con empresas que aportaban tecnología, capital y gerencia.


Desarrolló la Orimulsión como combustible económico para la generación de electricidad. Realizaba programas de responsabilidad social en las áreas operacionales. Los contratos colectivos se firmaban puntualmente y se respetaban todas sus cláusulas. Los contratistas y proveedores, incluyendo clínicas, recibían sus pagos de acuerdo a lo estipulado. El presidente de Pdvsa sometía a consideración de su accionista, representado por el ministro de Energía, los planes, presupuestos y resultados y éste hacía las evaluaciones del caso antes de dar la aprobación. La empresa entregaba al Fisco el monto total del Impuesto Sobre la Renta, la regalía y los dividendos requeridos. El precio promedio del crudo venezolano en esos 27 años fue de 18,80 dólares el barril.


Pdvsa politizada (2003- ): La empresa tiene una orientación política y no de negocio. La administración de los recursos humanos se realiza sin profesionalismo. Las evaluaciones y ascensos están más relacionadas con la identificación con el régimen que con los méritos profesionales. Obligación de asistir a eventos oficialistas en horas de trabajo y fuera de ellas. La nómina actual monta a 90.394 trabajadores. Produce solo 2.100.000 barriles por día de crudo. Importa 100.000 barriles por día de gasolina. Parte de las ventas de crudo se realizan en plazos de hasta 25 años y al 1% de interés; aceptación de pagos en especies tales como carne, soya y hasta alojamiento en hoteles turísticos. Pretende sustituir el mercado norteamericano que está a siete días por el de China y Japón que está entre 35 y 46 días, corriendo Pdvsa con el costo del flete. Para solucionar las deficiencias de flujo de caja se ha endeudado y vende petróleo a futuro, comprometiendo el desarrollo de las próximas generaciones. Las refinerías están dando pérdidas. Desde el año 2003 han ocurrido 165 accidentes graves reseñados por la prensa, con saldo de 42 trabajadores fallecidos y 128 lesionados. Eliminó la Orimulsión. Se asocia con empresas tales como Cupet de Cuba y Enarsa de Argentina, que no tienen experiencia y no agregan valor. Incumple varias cláusulas del contrato colectivo. Tiene una elevada deuda con contratistas y proveedores. No reintegra al Banco Central todos los dólares producto de las exportaciones, existiendo serias denuncias de cambios en el mercado paralelo de divisas, además del famoso maletín lleno de dólares para la campaña de Cristina Kirchner. La empresa no entrega todos los montos de los impuestos, sino que se queda con una parte importante para financiar directamente algunas de las Misiones. Creó filiales no relacionadas con el negocio, tales como Pdvsa Alimentación, Pdvsa Naval y otras. La presidencia de la empresa y el ministerio de Energía están ocupados por la misma persona, la cual se paga y se da el vuelto. El precio promedio del crudo en estos seis años ha sido de 52,42 dólares por barril.

Como se aprecia, las diferencias entre la Pdvsa meritocrática y la asaltada por la marabunta revolucionaria son notables. El eslogan "Ahora Pdvsa sí es del pueblo" es un gran engaño y la empresa, al igual que el país, está muy deteriorada. El problema de insolvencia actual no es por los precios, sino por una gran ineficiencia gerencial. La recuperación de ambos solo se producirá con un cambio de gobierno.

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