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martes, 1 de julio de 2014

Plan Estratégico: clave para entender el proceso destructivo de la industria petrolera

Juan Luis Martínez B.

Desde hace pocos días, producto de la publicación, con significativo retraso, del Informe de Gestión Anual de PDVSA 2013, así como de sus Estados Financieros Consolidados y del Balance de la Gestión Social y Ambiental 2013 (publicados a través del enlace: http://www.pdvsa.com/index.php?tpl=interface.sp/design/biblioteca/readdoc.tpl.html&newsid_obj_id=5319&newsid_temas=111), se han emitido diversas opiniones y análisis que convergen en una lamentable realidad: la industria petrolera venezolana se encuentra en proceso de destrucción.

La información recién publicada no hace otra cosa que ratificar muchas contradicciones y los insólitos datos de caída de la producción petrolera en Venezuela, el estancamiento de la producción de gas, la caída permanente de las exportaciones de crudo y de productos refinados, la reducción en la capacidad total de refinación, el aumento de los niveles de endeudamiento financiero  y  de  los pasivos en general,  y el sostenido incremento de la nómina, entre otras cosas que  ya  habían  sido  reflejadas  en   la   Memoria  2013  del  Ministerio  de  Petróleo  y  Minería, publicada algunas semanas atrás; referencia en el enlace: http://coener2010.blogspot.com/2014/04/comentarios-generales-la-memoria-2013.html

Ahora bien, la mayoría de los analistas y especialistas muestran cada vez mayor asombro al comentar noticias e informes de este tipo ya que no es lógico que, mientras es cada vez más evidente que los resultados año a año indican la presencia de un proceso de destrucción, el cual, por cierto, se ha extendido al resto de los sectores de la vida económica, política y social del país, el régimen haga caso omiso de este desastre y contrariamente use las críticas como argumento para atacar a sus adversarios políticos, así como a quien pueda ser identificado como una amenaza por sus comentarios y observaciones en este tema.

El caso es que se debe poner atención en una parte muy corta de este Informe de Gestión, cuyo contenido, a pesar de haberse mencionado decenas de veces en interminables cadenas de radio y TV como propaganda ideológica, no es hasta que se lee en el mismo documento publicado por la operadora estatal cuando realmente nos podemos percatar de la gravedad de la situación.

En la página 38 del Informe de Gestión Anual 2013, en su sección denominada “Plan Estratégico”, se indican los “Grandes Objetivos Históricos” bajo los cuales PDVSA traza lo que a criterio del régimen es su razón de ser y su destino, con todo el “soporte legal” que le proporciona la Ley Del Plan de la Patria:

I) DEFENDER, EXPANDIR Y CONSOLIDAR EL BIEN MÁS PRECIADO QUE HEMOS RECONQUISTADO DESPUÉS DE 200 AÑOS: LA INDEPENDENCIA NACIONAL para preservar y consolidar la soberanía sobre los recursos petrolíferos y demás recursos naturales estratégicos, garantizando el control por parte del Estado sobre PDVSA.

II) CONTINUAR CONSTRUYENDO EL SOCIALISMO BOLIVARIANO DEL SIGLO XXI EN VENEZUELA, COMO ALTERNATIVA AL MODELO DESTRUCTIVO Y SALVAJE DEL CAPITALISMO Y CON ELLO ASEGURAR LA “MAYOR SUMA DE SEGURIDAD SOCIAL, MAYOR SUMA DE ESTABILIDAD POLÍTICA Y LA MAYOR SUMA DE FELICIDAD” PARA NUESTRO PUEBLO. PDVSA reforzará los valores socialistas e impulsará y desarrollará nuevas relaciones sociales de producción, al servicio de la satisfacción plena de las necesidades de nuestro pueblo.

III) CONVERTIR A VENEZUELA EN UN PAÍS POTENCIA EN LO SOCIAL, LO ECONÓMICO Y LO POLÍTICO DENTRO DE LA GRAN POTENCIA NACIENTE DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE, QUE GARANTICEN LA CONFORMACIÓN DE UNA ZONA DE PAZ EN NUESTRA AMÉRICA. Gracias a la explotación racional de nuestras reservas de hidrocarburos nos consolidaremos como país potencia en lo energético, en el plano regional y universal.

IV) CONTRIBUIR AL DESARROLLO DE UNA NUEVA GEOPOLÍTICA INTERNACIONAL EN LA CUAL TOME CUERPO UN MUNDO MULTICÉNTRICO Y PLURIPOLAR QUE PERMITA LOGRAR EL EQUILIBRIO DEL UNIVERSO Y GARANTIZAR LA PAZ PLANETARIA. La explotación racional de los hidrocarburos debe contribuir a que Venezuela siga desempeñando un papel protagónico en la construcción de un mundo multicéntrico y pluripolar, así como el posicionamiento geopolítico de Venezuela en el ámbito internacional, contribuyendo al fortalecimiento de la OPEP y de los organismos de coordinación energética regionales.

V) CONTRIBUIR CON LA PRESERVACIÓN DE LA VIDA EN EL PLANETA Y LA SALVACIÓN DE LA ESPECIE HUMANA. Aprovechando en forma racional, óptima y sostenible los recursos petrolíferos y gasíferos, elaborando e implementando planes operativos que respeten los procesos y ciclos de la naturaleza, para contener las causas y reparar los efectos del cambio climático que ocurren como consecuencia del modelo capitalista depredador y estructurar planes de remediación de pasivos ambientales que minimicen el impacto de las operaciones en la cadena de valor de los hidrocarburos.

Una vez leídos, no cabe duda que esta entidad denominada “PDVSA” hoy no es otra cosa que una herramienta para la consolidación de un modelo ideológico difícil de asociar con los modelos tradicionales, pero si muy útil para hacer cualquier cosa con los activos, recursos financieros y con la producción de hidrocarburos, a fin de llevar a cabo un proyecto político de alcance internacional.

Es por ello que poco tiene que ver su desempeño en cuanto a la operación, administración y ni siquiera desde el punto de vista de seguridad; éstos pasan a ser aspectos secundarios muy “justificadamente” sacrificables. Ante tal mutación de la base ética, profesional, empresarial, comercial y operacional que una vez llegó a tener esta empresa, no cabe duda que ahora cualquier cosa puede llegar a ocurrir en sus operaciones y en sus finanzas. Si trasladamos esto al desempeño de otras empresas en manos del Estado, nos podemos dar cuenta que el mismo modelo se extiende a la administración y operación del sistema eléctrico, de las empresas de la CVG, petroquímicas, mineras y agrícolas, entre las más importantes del país.

Por tanto, el debate va más allá de la simple cuestión sobre si estos actores de turno en el poder son ineficientes o corruptos, que de hecho varios lo son, sino la base política de la propuesta, fundada, más que nada como una careta, en una fracasada ideología de izquierda totalitaria, pero que por su naturaleza está justificando la intervención destructiva de todas las entidades del Estado, además de servir a muchos de estos personajes a perpetuarse en el poder a costa del futuro del país.

miércoles, 18 de junio de 2014

Endeudamiento de PDVSA con socios y empresas de servicios

Juan Luis Martínez B.
19 de junio de 2014

De acuerdo con el Balance de Deuda Financiera Consolidada de PDVSA correspondiente al cierre de 2013, las obligaciones financieras, que básicamente corresponden a emisiones de bonos y otros instrumentos de préstamo, totalizan más de 43 mil millones de dólares.

Aparte de esta deuda financiera, y de acuerdo a lo reportado por el Ministerio de Petróleo y Minería en su Memoria 2013, PDVSA tiene cuentas por pagar, al cierre de año, por más de 19 mil millones de dólares. Estas cuentas por pagar se refieren a deudas con contratistas, proveedores y otras obligaciones producto de la actividad operativa y comercial de la empresa.

En total, los pasivos de PDVSA llegarían a 63 mil millones de dólares, equivalentes al 75% del patrimonio de la empresa.

Uno de los hechos más preocupantes respecto al crecimiento de los niveles de endeudamiento de PDVSA, cuya deuda financiera en 2006 era de 2200 millones de dólares, es que dicho endeudamiento debía haber sido la palanca para reforzar e incrementar su producción petrolera, sin embargo, desde 2006 hasta 2013 la producción se ha reducido en casi un 10%, lo cual indica que el destino de todos esos recursos no fue precisamente la ejecución de las inversiones necesarias para su negocio medular. Hoy estamos viendo las consecuencias; una empresa con un alto nivel de obligaciones y generando menos divisas de las que la economía del país necesita para abastecer su consumo interno.

Sin embargo, dentro de este estilo tan cuestionable de gerencia y administración de la principal industria del país, se está consolidando, en especial desde 2012, un esquema adicional de financiamiento que se lleva a cabo a través de empresas directamente asociadas con PDVSA para el desarrollo de infraestructura y explotación petrolera, así como con empresas contratistas y prestadoras de servicios.

Desde el año 2012 PDVSA ha recurrido a sus socios en diversos desarrollos y áreas de producción petrolera y de gas, como: CNPC (empresa nacional petrolera de China), Chevron, ENI, Gazprom, Repsol, Perenco y Suelopetrol, para que estas empresas aporten parte o la totalidad del capital que le corresponde a PDVSA en cada caso, a modo de financiamiento, a fin de poder llevar a cabo los proyectos de infraestructura para los nuevos desarrollos y para reforzar los existentes, tanto en la Faja del Orinoco, como en otras zonas del país donde PDVSA está trabajando de manera asociada. La totalidad del financiamiento que PDVSA ha gestionado con estos socios alcanza, desde 2012 hasta la fecha, más de 11 mil millones de dólares.

Por otra parte, PDVSA ha ido más allá con este modelo de financiamiento. Desde 2013, cuando por primera vez recurrió a las empresas de servicios de exploración y producción de rango internacional, como fue el caso de Schlumberger, para financiar sus propios servicios, este año 2014 anunció como un gran logro el haber gestionado el mismo esquema de financiamiento con las empresas transnacionales Halliburton, Weatherford y la misma Schlumberger, por un monto total de 2200 millones de dólares.

El objeto de la línea de crédito, tal como la denominan las mismas autoridades de PDVSA, es que estas empresas lleven a cabo los servicios de asesoría, asistencia técnica, suministros de materiales y herramientas para el desarrollo de todas las actividades necesarias a nivel de perforación y producción, principalmente enfocadas en los desarrollos de la Faja del Orinoco.

En total, los préstamos gestionados con los socios y con las empresas de servicios especializados antes mencionadas, alcanzan desde 2012 a la presente fecha más de 13 mil millones de dólares.

El cuestionamiento a este tipo de préstamos viene por partida doble. El primero es muy simple; consiste en cuestionar la justificación de todos estos créditos a través de socios y contratistas como recursos para el desarrollo de proyectos y para encaminar el aumento de la producción petrolera en general, debido a que para ello es que se supone PDVSA incrementó su deuda financiera en más de 40 mil millones de dólares desde 2006. Por lo tanto viene la pregunta: ¿qué se hizo con todo ese dinero?

El segundo proviene de analizar la conveniencia de recurrir a socios y contratistas para financiarse.

Este medio de financiamiento acarrea, con toda seguridad, costos muy superiores para PDVSA ya que por lo general estas empresas no tienen por objeto el financiamiento de negocios y proyectos. Las empresas petroleras tienen como objetivo desarrollar proyectos para incrementar su base de reservas, producir y comercializar petróleo y derivados, y producto de esta actividad agregar valor y pagar dividendos a sus accionistas. Por el lado de las empresas de servicios especializados, proveer asistencia técnica y los suministros necesarios para desarrollar áreas de producción y asistir la producción de petróleo y gas a nivel de pozos; su nivel de especialización técnica, know-how y dominio de todos los escenarios posibles en cada área de producción es el principal activo de estas empresas a nivel mundial, por lo que sus servicios son, justificadamente, bastante costosos.

En tal sentido, cualquiera de estas empresas va a cargar un significativo costo a este tipo de financiamiento, y ello es lógico ya que el prestar dinero no es el objeto de su existencia, y por otro lado, su posicionamiento en Venezuela y la dependencia de PDVSA de sus aportes y de sus servicios las coloca en una posición de dominio para hacer que PDVSA pague, por lo general, un costo financiero adicional al que pudiese lograr, en condiciones normales, por la vía de una entidad financiera, o a través de otros agentes crediticios debidamente calificados.

Todo esto nos lleva a concluir que, muy probablemente, PDVSA ya no es capaz de levantar capital en los mercados financieros a un costo razonablemente manejable, y por ello, tuvo que caer en este tipo de préstamos, que seguramente van a resultar tan costosos o más.

Por último, viene otra gran interrogante, la cual se deriva de los planes de producción petrolera de PDVSA que acaban de publicarse en la Memoria 2013 del Ministerio de Petróleo y Minería.

De acuerdo a este plan, la producción petrolera va a alcanzar 6,2 millones de barriles diarios para el año 2019, y para lo cual se deberán invertir más de 300 mil millones de dólares, de los cuales PDVSA aportará, según este documento, 245 mil millones.

La gran interrogante, más allá de intentar descifrar cómo PDVSA podrá honrar todos sus compromisos actuales, es: ¿Cómo PDVSA, que actualmente debe recurrir a socios y contratistas para levantar capital, va a lograr ejecutar estos proyectos y nuevos desarrollos con tales requerimientos financieros?

lunes, 19 de mayo de 2014

De los anuncios a la cruda realidad - Memoria MENPET 2013

Este es un trabajo publicado por un miembro de COENER, como un trabajo particular de investigación (Green Paper), por lo tanto COENER no se hace solidaria con su contenido:

Juan Luis Martínez B.

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