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lunes, 18 de agosto de 2014
martes, 1 de julio de 2014
Plan Estratégico: clave para entender el proceso destructivo de la industria petrolera
Juan Luis Martínez B.
Desde hace pocos días, producto de la publicación, con significativo
retraso, del Informe de Gestión Anual de PDVSA 2013, así como de sus Estados
Financieros Consolidados y del Balance de la Gestión Social y Ambiental 2013 (publicados
a través del enlace: http://www.pdvsa.com/index.php?tpl=interface.sp/design/biblioteca/readdoc.tpl.html&newsid_obj_id=5319&newsid_temas=111), se han emitido diversas opiniones y análisis
que convergen en una lamentable realidad: la industria petrolera venezolana se
encuentra en proceso de destrucción.
La información recién publicada no hace otra cosa que ratificar muchas
contradicciones y los insólitos datos de caída de la producción petrolera en
Venezuela, el estancamiento de la producción de gas, la caída permanente de las
exportaciones de crudo y de productos refinados, la reducción en la capacidad
total de refinación, el aumento de los niveles de endeudamiento financiero y de los pasivos en general, y el sostenido incremento de la nómina, entre otras cosas que ya habían
sido reflejadas en la Memoria 2013 del
Ministerio de Petróleo
y Minería, publicada algunas semanas atrás;
referencia en el enlace: http://coener2010.blogspot.com/2014/04/comentarios-generales-la-memoria-2013.html
Ahora bien, la mayoría de los analistas y especialistas muestran cada
vez mayor asombro al comentar noticias e informes de este tipo ya que no es
lógico que, mientras es cada vez más evidente que los resultados año a año indican
la presencia de un proceso de destrucción, el cual, por cierto, se ha extendido
al resto de los sectores de la vida económica, política y social del país, el
régimen haga caso omiso de este desastre y contrariamente use las críticas como
argumento para atacar a sus adversarios políticos, así como a quien pueda ser
identificado como una amenaza por sus comentarios y observaciones en este tema.
El caso es que se debe poner atención en una parte muy corta de este
Informe de Gestión, cuyo contenido, a pesar de haberse mencionado decenas de
veces en interminables cadenas de radio y TV como propaganda ideológica, no es
hasta que se lee en el mismo documento publicado por la operadora estatal
cuando realmente nos podemos percatar de la gravedad de la situación.
En la página 38 del Informe de Gestión Anual 2013, en su sección
denominada “Plan Estratégico”, se
indican los “Grandes Objetivos
Históricos” bajo los cuales PDVSA traza lo que a criterio del régimen es su
razón de ser y su destino, con todo el “soporte legal” que le proporciona la
Ley Del Plan de la Patria:
I) DEFENDER,
EXPANDIR Y CONSOLIDAR EL BIEN MÁS PRECIADO QUE HEMOS RECONQUISTADO DESPUÉS DE
200 AÑOS: LA INDEPENDENCIA NACIONAL
para preservar y consolidar la soberanía
sobre los recursos petrolíferos y demás recursos naturales estratégicos, garantizando
el control por parte del Estado sobre PDVSA.
II) CONTINUAR
CONSTRUYENDO EL SOCIALISMO BOLIVARIANO DEL SIGLO XXI EN VENEZUELA, COMO
ALTERNATIVA AL MODELO DESTRUCTIVO Y SALVAJE DEL CAPITALISMO Y CON ELLO ASEGURAR
LA “MAYOR SUMA DE SEGURIDAD SOCIAL, MAYOR SUMA DE ESTABILIDAD POLÍTICA Y LA
MAYOR SUMA DE FELICIDAD” PARA NUESTRO PUEBLO. PDVSA reforzará los valores socialistas e impulsará y
desarrollará nuevas relaciones sociales de producción, al servicio de la
satisfacción plena de las necesidades de nuestro pueblo.
III) CONVERTIR
A VENEZUELA EN UN PAÍS POTENCIA EN LO SOCIAL, LO ECONÓMICO Y LO POLÍTICO DENTRO
DE LA GRAN POTENCIA NACIENTE DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE, QUE GARANTICEN LA
CONFORMACIÓN DE UNA ZONA DE PAZ EN NUESTRA AMÉRICA. Gracias a la explotación racional de nuestras reservas
de hidrocarburos nos consolidaremos como país potencia en lo energético, en el plano regional y universal.
IV) CONTRIBUIR
AL DESARROLLO DE UNA NUEVA GEOPOLÍTICA INTERNACIONAL EN LA CUAL TOME CUERPO UN
MUNDO MULTICÉNTRICO Y PLURIPOLAR QUE PERMITA LOGRAR EL EQUILIBRIO DEL UNIVERSO
Y GARANTIZAR LA PAZ PLANETARIA. La
explotación racional de los hidrocarburos debe contribuir a que Venezuela siga
desempeñando un papel protagónico en la construcción de un mundo multicéntrico
y pluripolar, así como el posicionamiento geopolítico de Venezuela en el ámbito
internacional, contribuyendo al fortalecimiento de la OPEP y de los organismos
de coordinación energética regionales.
V) CONTRIBUIR
CON LA PRESERVACIÓN DE LA VIDA EN EL PLANETA Y LA SALVACIÓN DE LA ESPECIE
HUMANA. Aprovechando en forma
racional, óptima y sostenible los recursos petrolíferos y gasíferos, elaborando
e implementando planes operativos que respeten los procesos y ciclos de la
naturaleza, para contener las causas y reparar los efectos del cambio climático
que ocurren como consecuencia del modelo capitalista depredador y estructurar
planes de remediación de pasivos ambientales que minimicen el impacto de las operaciones
en la cadena de valor de los hidrocarburos.
Una vez leídos, no cabe duda que esta entidad
denominada “PDVSA” hoy no es otra cosa que una herramienta para la
consolidación de un modelo ideológico difícil de asociar con los modelos tradicionales,
pero si muy útil para hacer cualquier cosa con los activos, recursos financieros
y con la producción de hidrocarburos, a fin de llevar a cabo un proyecto
político de alcance internacional.
Es por ello que poco tiene que ver su desempeño
en cuanto a la operación, administración y ni siquiera desde el punto de vista
de seguridad; éstos pasan a ser aspectos secundarios muy “justificadamente”
sacrificables. Ante tal mutación de la base ética, profesional, empresarial,
comercial y operacional que una vez llegó a tener esta empresa, no cabe duda
que ahora cualquier cosa puede llegar a ocurrir en sus operaciones y en sus
finanzas. Si trasladamos esto al desempeño de otras empresas en manos del
Estado, nos podemos dar cuenta que el mismo modelo se extiende a la
administración y operación del sistema eléctrico, de las empresas de la CVG,
petroquímicas, mineras y agrícolas, entre las más importantes del país.
Por tanto, el debate va más allá de la simple
cuestión sobre si estos actores de turno en el poder son ineficientes o
corruptos, que de hecho varios lo son, sino la base política de la propuesta,
fundada, más que nada como una careta, en una fracasada ideología de izquierda
totalitaria, pero que por su naturaleza está justificando la intervención destructiva
de todas las entidades del Estado, además de servir a muchos de estos personajes
a perpetuarse en el poder a costa del futuro del país.
miércoles, 18 de junio de 2014
Endeudamiento de PDVSA con socios y empresas de servicios
Juan Luis Martínez B.
19 de junio de 2014
De acuerdo con el Balance de Deuda Financiera
Consolidada de PDVSA correspondiente al cierre de 2013, las obligaciones
financieras, que básicamente corresponden a emisiones de bonos y otros
instrumentos de préstamo, totalizan más de 43 mil millones de dólares.
Aparte de esta deuda financiera, y de acuerdo a lo
reportado por el Ministerio de Petróleo y Minería en su Memoria 2013, PDVSA
tiene cuentas por pagar, al cierre de año, por más de 19 mil millones de
dólares. Estas cuentas por pagar se refieren a deudas con contratistas,
proveedores y otras obligaciones producto de la actividad operativa y comercial
de la empresa.
En total, los pasivos de PDVSA llegarían a 63 mil
millones de dólares, equivalentes al 75% del patrimonio de la empresa.
Uno de los hechos más preocupantes respecto al crecimiento
de los niveles de endeudamiento de PDVSA, cuya deuda financiera en 2006 era de
2200 millones de dólares, es que dicho endeudamiento debía haber sido la
palanca para reforzar e incrementar su producción petrolera, sin embargo, desde
2006 hasta 2013 la producción se ha reducido en casi un 10%, lo cual indica que
el destino de todos esos recursos no fue precisamente la ejecución de las
inversiones necesarias para su negocio medular. Hoy estamos viendo las
consecuencias; una empresa con un alto nivel de obligaciones y generando menos
divisas de las que la economía del país necesita para abastecer su consumo
interno.
Sin embargo, dentro de este estilo tan cuestionable de
gerencia y administración de la principal industria del país, se está
consolidando, en especial desde 2012, un esquema adicional de financiamiento
que se lleva a cabo a través de empresas directamente asociadas con PDVSA para
el desarrollo de infraestructura y explotación petrolera, así como con empresas
contratistas y prestadoras de servicios.
Desde el año 2012 PDVSA ha recurrido a sus socios en
diversos desarrollos y áreas de producción petrolera y de gas, como: CNPC
(empresa nacional petrolera de China), Chevron, ENI, Gazprom, Repsol, Perenco y
Suelopetrol, para que estas empresas aporten parte o la totalidad del capital
que le corresponde a PDVSA en cada caso, a modo de financiamiento, a fin de
poder llevar a cabo los proyectos de infraestructura para los nuevos
desarrollos y para reforzar los existentes, tanto en la Faja del Orinoco, como
en otras zonas del país donde PDVSA está trabajando de manera asociada. La totalidad
del financiamiento que PDVSA ha gestionado con estos socios alcanza, desde 2012
hasta la fecha, más de 11 mil millones de dólares.
Por otra parte, PDVSA ha ido más allá con este modelo
de financiamiento. Desde 2013, cuando por primera vez recurrió a las empresas
de servicios de exploración y producción de rango internacional, como fue el
caso de Schlumberger, para financiar sus propios servicios, este año 2014 anunció
como un gran logro el haber gestionado el mismo esquema de financiamiento con
las empresas transnacionales Halliburton, Weatherford y la misma Schlumberger,
por un monto total de 2200 millones de dólares.
El objeto de la línea de crédito, tal como la denominan
las mismas autoridades de PDVSA, es que estas empresas lleven a cabo los
servicios de asesoría, asistencia técnica, suministros de materiales y
herramientas para el desarrollo de todas las actividades necesarias a nivel de perforación
y producción, principalmente enfocadas en los desarrollos de la Faja del
Orinoco.
En total, los préstamos gestionados con los socios y
con las empresas de servicios especializados antes mencionadas, alcanzan desde
2012 a la presente fecha más de 13 mil millones de dólares.
El cuestionamiento a este tipo de préstamos viene por
partida doble. El primero es muy simple; consiste en cuestionar la
justificación de todos estos créditos a través de socios y contratistas como
recursos para el desarrollo de proyectos y para encaminar el aumento de la
producción petrolera en general, debido a que para ello es que se supone PDVSA incrementó
su deuda financiera en más de 40 mil millones de dólares desde 2006. Por lo
tanto viene la pregunta: ¿qué se hizo con todo ese dinero?
El segundo proviene de analizar la conveniencia de
recurrir a socios y contratistas para financiarse.
Este medio de financiamiento acarrea, con toda
seguridad, costos muy superiores para PDVSA ya que por lo general estas
empresas no tienen por objeto el financiamiento de negocios y proyectos. Las
empresas petroleras tienen como objetivo desarrollar proyectos para incrementar
su base de reservas, producir y comercializar petróleo y derivados, y producto
de esta actividad agregar valor y pagar dividendos a sus accionistas. Por el
lado de las empresas de servicios especializados, proveer asistencia técnica y
los suministros necesarios para desarrollar áreas de producción y asistir la
producción de petróleo y gas a nivel de pozos; su nivel de especialización técnica,
know-how y dominio de todos los escenarios posibles en cada área de producción
es el principal activo de estas empresas a nivel mundial, por lo que sus
servicios son, justificadamente, bastante costosos.
En tal sentido, cualquiera de estas empresas va a
cargar un significativo costo a este tipo de financiamiento, y ello es lógico
ya que el prestar dinero no es el objeto de su existencia, y por otro lado, su posicionamiento
en Venezuela y la dependencia de PDVSA de sus aportes y de sus servicios las
coloca en una posición de dominio para hacer que PDVSA pague, por lo general,
un costo financiero adicional al que pudiese lograr, en condiciones normales,
por la vía de una entidad financiera, o a través de otros agentes crediticios
debidamente calificados.
Todo esto nos lleva a concluir que, muy probablemente,
PDVSA ya no es capaz de levantar capital en los mercados financieros a un costo
razonablemente manejable, y por ello, tuvo que caer en este tipo de préstamos,
que seguramente van a resultar tan costosos o más.
Por último, viene otra gran interrogante, la cual se
deriva de los planes de producción petrolera de PDVSA que acaban de publicarse
en la Memoria 2013 del Ministerio de Petróleo y Minería.
De acuerdo a este plan, la producción petrolera va a
alcanzar 6,2 millones de barriles diarios para el año 2019, y para lo cual se
deberán invertir más de 300 mil millones de dólares, de los cuales PDVSA
aportará, según este documento, 245 mil millones.
La gran interrogante, más allá de intentar descifrar
cómo PDVSA podrá honrar todos sus compromisos actuales, es: ¿Cómo PDVSA, que
actualmente debe recurrir a socios y contratistas para levantar capital, va a
lograr ejecutar estos proyectos y nuevos desarrollos con tales requerimientos
financieros?
Etiquetas:
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lunes, 19 de mayo de 2014
De los anuncios a la cruda realidad - Memoria MENPET 2013
Este es un trabajo publicado por un miembro de COENER, como un trabajo particular de investigación (Green Paper), por lo tanto COENER no se hace solidaria con su contenido:
Juan Luis Martínez B.
Juan Luis Martínez B.
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