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sábado, 9 de mayo de 2026

VENEZUELA. El Servicio Electrico y la Produccion de Petroleo y Balance Esquematico Sistema Electrico

 



Balance Esquemático de un Sistema Eléctrico

Por: Nelson Hernández

 



La grafica muestra un balance hipotético a fin de clarificar tres conceptos bases en el balance de un sistema eléctrico.

1. La "Torre" de la Demanda (14575 MW)

La barra completa representa toda la necesidad de electricidad que tiene el país en su momento de mayor consumo. Es lo que habría que tener disponible para que el suministro eléctrico le llegue a todos los usuarios al mismo tiempo.

2. La Base Amarilla: Lo que hay (12415 MW)

  • Nombre técnico: Generación Base.
  • Explicación: Es la energía real que la infraestructura de generación  puede producir y mantener de forma estable. Como se ve, la base es parte de la columna,  lo que deja un vacío que debe llenarse con cortes de luz (apagones).

3. Los "Ladrillos" del Apagón (Racionamiento: 2160 MW)

Este es el punto clave para explicar una crisis eléctrica. Para que la torre no se caiga (colapso del sistema), se deben quitar estas piezas de consumo:

  • El Ladrillo Azul (420 MW - Energía Administrada): Son los apagones programados. Es la luz que se quita sistemáticamente durante las 24 horas del día en diferentes sectores y regiones.
  • El Ladrillo Verde (1740 MW - Racionamiento de Punta): Es el "hachazo" de emergencia. Ocurre cuando llega la hora pico y el sistema simplemente "corta" el suministro para evitar que el sistema eléctrico se caiga por sobrecarga.

En definitiva el sistema solo puede generar 12415 MW, y ante una demanda máxima que no puede satisfacer (14575 MW), se recurre a un racionamiento de 2160 MW.


miércoles, 15 de enero de 2020

Venezuela: Producción y exportación de petróleo y productos en el 2019


Por: Nelson Hernández


  • ·         En el 2019, Venezuela bajo 380 kBD en los volúmenes de exportación de petróleo y productos

  • ·    De continuar la situación del mes de diciembre de 2019, en 100 días Venezuela tendrá que recurrir  a la compra internacional para cumplir sus compromisos de exportación de crudo y productos.


La industria de los hidrocarburos  venezolana se encuentra en un franco deterioro,  al situarse su producción en el orden de los 700 kBD a 900 kBD (dependiendo de la fuente de información) para finales del año pasado, ya que el gobierno (PDVSA) utiliza una política de opacidad a todo nivel, por lo que hay que acudir a información de terceros para poder reproducir escenarios. En tal sentido, para ver el comportamiento de la producción y exportación se ha recurrido a información de Reuters en lo atinente a las exportaciones[1]  y al informe mensual de OPEP para la producción de petróleo[2].

La grafica a continuación ensambla esas dos fuentes de información para mostrar el balance producción – exportación. Es de acotar que las actividades de exportación, a principio de 2019, estuvieron signadas por las sanciones aplicadas por Estados Unidos al gobierno venezolano por considerarlo alejado de los principios democráticos. Sin embargo, el gobierno mediante artilugios pudo, en parte, capear la situación. Pero aun así, Venezuela experimento una caída en la exportación cerca de los 400 kBD, al compararla con el volumen correspondiente al mes de enero.

En la grafica, la línea roja representa la producción de petróleo. La suministrada por PDVSA a OPEP (fuente primaria) y la obtenida por OPEP de fuentes secundarias. Esta producción contribuye a la satisfacción de la demanda del mercado interno (área verde) y el resto va dirigido a la exportación (área amarilla). El volumen de exportación  está conformado por el área amarilla y el área azul que representa el complemento volumétrico para totalizar los volúmenes comprometidos de exportación.
Para ambos casos (fuente primaria y fuente secundaria), la satisfacción de la exportación requiere de volúmenes complementarios. Este complemento bien puede provenir del almacenamiento de producción (tankaje) y/o de compras a nivel internacional, para honrar los compromisos.




Del análisis de las cifras para el 2019, se desprenden los siguientes promedios:
  • La producción de petróleo fue de 783 kBD para la fuente secundaria y de 1018 kBD para la fuente directa.
  • El volumen destinado al mercado interno fue de 300 kBD (cifra estimada)
  • La producción de la fuente secundaria contribuyo para la exportación con 483 kBD. La fuente primaria con 718 kBD.
  • Los volúmenes de exportación fueron de 1000 kBD, un valor menor en 380 kBD al compararlo con el volumen máximo ocurrido en el mes de enero
  • Las necesidades de volúmenes complementarios para la exportación fue de 517 kBD para la producción de la fuente secundaria y  de 282 kBD para la fuente primaria.
Otro aspecto importante a destacar, es que la producción no satisface completamente los compromisos de exportación (ver grafica). Para el 2019, estos compromisos pudieron cumplirse, en principio, por el tankaje que tenia PDVSA.  

En un escenario de continuar exportando 1000 kBD; con volúmenes complementarios de 517 kBD y 282 kBD, para fuente secundaria y primaria, respectivamente y un volumen de tankaje de 30 MB (millones de barriles), en 60 días se agota el volumen almacenado para cifras de la fuente secundaria y 100 días para la fuente primaria.

Lo anterior, hace imperativo el incremento en la producción de petróleo para mantener los volúmenes de exportación. De lo contrario, Venezuela tendría que recurrir a la compra internacional de crudo y productos para honrar sus compromisos de suministros, aspecto este de difícil realización motivado a la mermada disponibilidad de divisas.

miércoles, 18 de junio de 2014

Endeudamiento de PDVSA con socios y empresas de servicios

Juan Luis Martínez B.
19 de junio de 2014

De acuerdo con el Balance de Deuda Financiera Consolidada de PDVSA correspondiente al cierre de 2013, las obligaciones financieras, que básicamente corresponden a emisiones de bonos y otros instrumentos de préstamo, totalizan más de 43 mil millones de dólares.

Aparte de esta deuda financiera, y de acuerdo a lo reportado por el Ministerio de Petróleo y Minería en su Memoria 2013, PDVSA tiene cuentas por pagar, al cierre de año, por más de 19 mil millones de dólares. Estas cuentas por pagar se refieren a deudas con contratistas, proveedores y otras obligaciones producto de la actividad operativa y comercial de la empresa.

En total, los pasivos de PDVSA llegarían a 63 mil millones de dólares, equivalentes al 75% del patrimonio de la empresa.

Uno de los hechos más preocupantes respecto al crecimiento de los niveles de endeudamiento de PDVSA, cuya deuda financiera en 2006 era de 2200 millones de dólares, es que dicho endeudamiento debía haber sido la palanca para reforzar e incrementar su producción petrolera, sin embargo, desde 2006 hasta 2013 la producción se ha reducido en casi un 10%, lo cual indica que el destino de todos esos recursos no fue precisamente la ejecución de las inversiones necesarias para su negocio medular. Hoy estamos viendo las consecuencias; una empresa con un alto nivel de obligaciones y generando menos divisas de las que la economía del país necesita para abastecer su consumo interno.

Sin embargo, dentro de este estilo tan cuestionable de gerencia y administración de la principal industria del país, se está consolidando, en especial desde 2012, un esquema adicional de financiamiento que se lleva a cabo a través de empresas directamente asociadas con PDVSA para el desarrollo de infraestructura y explotación petrolera, así como con empresas contratistas y prestadoras de servicios.

Desde el año 2012 PDVSA ha recurrido a sus socios en diversos desarrollos y áreas de producción petrolera y de gas, como: CNPC (empresa nacional petrolera de China), Chevron, ENI, Gazprom, Repsol, Perenco y Suelopetrol, para que estas empresas aporten parte o la totalidad del capital que le corresponde a PDVSA en cada caso, a modo de financiamiento, a fin de poder llevar a cabo los proyectos de infraestructura para los nuevos desarrollos y para reforzar los existentes, tanto en la Faja del Orinoco, como en otras zonas del país donde PDVSA está trabajando de manera asociada. La totalidad del financiamiento que PDVSA ha gestionado con estos socios alcanza, desde 2012 hasta la fecha, más de 11 mil millones de dólares.

Por otra parte, PDVSA ha ido más allá con este modelo de financiamiento. Desde 2013, cuando por primera vez recurrió a las empresas de servicios de exploración y producción de rango internacional, como fue el caso de Schlumberger, para financiar sus propios servicios, este año 2014 anunció como un gran logro el haber gestionado el mismo esquema de financiamiento con las empresas transnacionales Halliburton, Weatherford y la misma Schlumberger, por un monto total de 2200 millones de dólares.

El objeto de la línea de crédito, tal como la denominan las mismas autoridades de PDVSA, es que estas empresas lleven a cabo los servicios de asesoría, asistencia técnica, suministros de materiales y herramientas para el desarrollo de todas las actividades necesarias a nivel de perforación y producción, principalmente enfocadas en los desarrollos de la Faja del Orinoco.

En total, los préstamos gestionados con los socios y con las empresas de servicios especializados antes mencionadas, alcanzan desde 2012 a la presente fecha más de 13 mil millones de dólares.

El cuestionamiento a este tipo de préstamos viene por partida doble. El primero es muy simple; consiste en cuestionar la justificación de todos estos créditos a través de socios y contratistas como recursos para el desarrollo de proyectos y para encaminar el aumento de la producción petrolera en general, debido a que para ello es que se supone PDVSA incrementó su deuda financiera en más de 40 mil millones de dólares desde 2006. Por lo tanto viene la pregunta: ¿qué se hizo con todo ese dinero?

El segundo proviene de analizar la conveniencia de recurrir a socios y contratistas para financiarse.

Este medio de financiamiento acarrea, con toda seguridad, costos muy superiores para PDVSA ya que por lo general estas empresas no tienen por objeto el financiamiento de negocios y proyectos. Las empresas petroleras tienen como objetivo desarrollar proyectos para incrementar su base de reservas, producir y comercializar petróleo y derivados, y producto de esta actividad agregar valor y pagar dividendos a sus accionistas. Por el lado de las empresas de servicios especializados, proveer asistencia técnica y los suministros necesarios para desarrollar áreas de producción y asistir la producción de petróleo y gas a nivel de pozos; su nivel de especialización técnica, know-how y dominio de todos los escenarios posibles en cada área de producción es el principal activo de estas empresas a nivel mundial, por lo que sus servicios son, justificadamente, bastante costosos.

En tal sentido, cualquiera de estas empresas va a cargar un significativo costo a este tipo de financiamiento, y ello es lógico ya que el prestar dinero no es el objeto de su existencia, y por otro lado, su posicionamiento en Venezuela y la dependencia de PDVSA de sus aportes y de sus servicios las coloca en una posición de dominio para hacer que PDVSA pague, por lo general, un costo financiero adicional al que pudiese lograr, en condiciones normales, por la vía de una entidad financiera, o a través de otros agentes crediticios debidamente calificados.

Todo esto nos lleva a concluir que, muy probablemente, PDVSA ya no es capaz de levantar capital en los mercados financieros a un costo razonablemente manejable, y por ello, tuvo que caer en este tipo de préstamos, que seguramente van a resultar tan costosos o más.

Por último, viene otra gran interrogante, la cual se deriva de los planes de producción petrolera de PDVSA que acaban de publicarse en la Memoria 2013 del Ministerio de Petróleo y Minería.

De acuerdo a este plan, la producción petrolera va a alcanzar 6,2 millones de barriles diarios para el año 2019, y para lo cual se deberán invertir más de 300 mil millones de dólares, de los cuales PDVSA aportará, según este documento, 245 mil millones.

La gran interrogante, más allá de intentar descifrar cómo PDVSA podrá honrar todos sus compromisos actuales, es: ¿Cómo PDVSA, que actualmente debe recurrir a socios y contratistas para levantar capital, va a lograr ejecutar estos proyectos y nuevos desarrollos con tales requerimientos financieros?

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