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lunes, 19 de noviembre de 2012

Proyectos asociados al coque están marcados por el atraso

Industrias de Guayana carecen de materia prima a base de coque

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Enormes montañas de coque, y menor medida de azufre, pueden divisarse en los alrededores del Complejo Industrial Jose ARCHIVO
 
 
ERNESTO J. TOVAR , MARÍA RAMÍREZ CABELLO |  EL UNIVERSAL
(18-11-12)

Desde hace varios años la obtención del coque de petróleo, un subproducto de la refinación del crudo, se ha convertido en un problema dentro del Complejo Industrial Jose de Pdvsa en Anzoátegui por las dificultades logísticas y de despacho.

Paradójicamente, mientras las gigantescas montañas de coque se acumulan en Jose, las industrias básicas de Guayana se encuentran paralizadas por problemas de suministro de coque calcinado y coque metalúrgico, requeridos como insumos en Carbonorca, Venalum, Alcasa y Sidor.

Este panorama está marcado por las diversas deficiencias operativas y de mantenimiento en el manejo del coque en los mejoradores de crudo de la Faja del Orinoco, y por la ausencia de instalaciones para aprovechamiento del coque de petróleo obtenido en la Faja del Orinoco.

La gran montaña

En agosto de 2011 Pdvsa anunció un convenio con la empresa Energy Coal para lograr, en al menos al menos 18 meses, "la total actualización y reacondicionamiento de todos los sistemas que involucran al procesamiento, producción y el manejo de los sólidos (incluyendo el coque) en los mejoradores de crudo Petropiar, Petromonagas, Petrocedeño y Petroanzoátegui".

Sin embargo, 15 meses después del anuncio, el reacondicionamiento de las instalaciones, las modificaciones estructurales del Terminal de Sólidos del Complejo Industrial José Antonio Anzoátegui (Cijaa) y el despacho de las miles de toneladas de coque apiladas en Jose aún no han arrancado.

Personas ligadas a la actividad de los mejoradores en Anzoátegui, y que prefieren no identificarse, indican que deben realizar modificaciones en el terminal pues las gabarras que emplearán en el desalojo del coque no pueden acceder a las instalaciones. La gestión de esos permisos, que incluye estudios de impacto ambiental, tenía muchos meses de atraso, resultando en que todavía no se han iniciado las obras estructurales.

Por otra parte la banda transportadora de coque, que ha sufrido reiterados problemas e incendios en los últimos años, fue reparada pero solo parcialmente, por lo que no se está aprovechan al máximo.

A la fecha, el plan especial para desalojar el coque todavía no ha logrado movilizar en una magnitud relevante las miles de toneladas de coque asentadas.

Guayana sin insumos

Varias de las empresas básicas en Guayana requieren coque metalúrgico y ánodos como materia prima para operar. Ante la carencia de una planta de calcinación de coque deben recurrir a las importaciones.

La fábrica de ánodos de carbón, CVG Carbonorca, tiene 45 días sin inventarios del insumo y el área de molienda y compactación está paralizada. El stock de ánodos verdes se agotó el pasado viernes, con lo cual está en riesgo el despacho del material a la reductora CVG Alcasa.

La planta de molienda y compactación de la estatal CVG Venalum también está paralizada por falta de coque de petróleo calcinado desde el 6 de octubre. La reductora espera la llegada de un buque con 19 mil 900 toneladas del material, adquiridos al proveedor chino Weifang Lianxing Carbon LTD.

El barco, que tiene más de una semana en el canal de navegación del río Orinoco, no ha llegado al muelle debido a retrasos en el pago de los insumos.

Este cuadro de importaciones se mantendrá al menos durante los próximos tres años, tiempo que tomaría concretar el proyecto de planta de calcinación que manejan Pdvsa y los ministerios de Petróleo y Minería, de Industrias y la CVG, entre otros entes estatales.

Sobre ello Rafael Damas, superintendente de Ingeniería de Procesos de CVG Carbonorca, explica que hay un proyecto de calcinación de coque, en fase de ingeniería conceptual, y que se prevé procese 740 mil toneladas al año con una inversión de 614 millones de dólares, y que sirva para "cubrir las necesidades nacionales y que permita exportar a los aliados como China, Brasil, o Argentina".

Señala que al coque no se le dio la importancia que tenía y ahora somos vulnerables porque dependemos de la materia importada, por lo que es fundamental conseguir la autonomía en esta materia.

Pero Emilio Campos, secretario general del Sindicato de Trabajadores de CVG Carbonorca (Sitrucarbonorca), asegura que uno de los proyectos de calcinación del coque "se originó en Carbonorca en el año 1997. De ahí pasó al sector aluminio y después a Pdvsa. Pero no ha existido voluntad política sino de negocios con importaciones. Este proyecto se ha retrasado muchísimo".

El dirigente dice que "la planta de coque reduce los costos de operación, genera empleo, permite mayor competencia en área de materias primas y elimina el problema ambiental".

Pone como ejemplo de la falta de voluntad que se hayan logrado pruebas de coque calcinado para empaque en CVG, pero pese a ello, solo se ha dado prioridad a la importación.

domingo, 5 de agosto de 2012

Gases tóxicos en Anzoátegui (El Coque)

Lo que en Puerto Píritu llaman los "médanos de coque" son 6 millones de toneladas que en el mercado valen $420 millones. Ese cerro negro y los gases del criogénico están afectando el ambiente. 

Joseph Poliszuk EL UNIVERSAL (05-08-12)


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En 2009 hubo un incendio en el criogénico de Jose. Así se acumularon las primeras 700.000 toneladas que dieron pie a la montaña negra, que se ve desde la vía que une a Puerto Píritu con Barcelona. FOTOS EDSAU OLIVARES


De las chimeneas del Complejo Industrial José Antonio Anzoátegui está saliendo hidróxido de sulfuro y otros gases que antes no se concentraban alrededor de ese punto. En nombre de varios de los trabajadores y técnicos que hacen vida dentro de las instalaciones, Miguel Méndez Rodulfo -quien formó parte de la Gerencia de Finanzas y Desarrollo Urbano de Petróleos de Venezuela- asegura que la falta de mantenimiento está cambiando el ecosistema de una parte del norte de Anzoátegui.

El problema no solo es el coque. Una montaña negra -cada vez más prominente- viene anunciando daños ambientales alrededor de uno de los complejos industriales más grande del país. Pero bien sea a gritos o en susurros, dentro y fuera de Pdvsa empiezan a advertir que el montón de derivados petroleros que se levanta en ese lugar, apenas es una muestra de las alteraciones que la industria está causando alrededor de Puerto Píritu y otros pueblos de la zona.

Hay que hacer algo, insiste Méndez. Y su denuncia no solo parte de los técnicos y expertos que como él, este año se agruparon alrededor del recién creado Centro de Orientación en Energía. Vienen principalmente del personal que hace vida en el complejo criogénico de Jose donde, a pesar de las presiones laborales, los trabajadores advierten que corren peligro.

"No hay filtros en las torres de venteo", indica. "Eso es lo que está contaminando". La falta de mantenimiento y el relajo con respecto a los procesos industriales son -para Méndez- las causas principales de un problema ambiental cuyas denuncias apenas han empezado a salir de los círculos de Anzoátegui.

El Gobierno nacional ya conoce el caso. Es cierto que la loma de coque ha dejado de crecer desde hace más de dos meses, pero no porque el problema haya desaparecido. Y he allí lo grave, advierte Méndez: "Los supervisores y operarios no pueden trabajar en la montaña porque la altura ya los expone a los gases contaminantes que salen de los mechurrios".

No es que el coque no haga daño por sí solo; por el contrario es un derivado del petróleo altamente contaminante. Pero seguro de que es necesario aclarar la situación, Méndez afirma que el picor en la garganta y las irritaciones que han venido afectando a los habitantes de la zona son -sobre todo- efectos de los gases que salen del complejo criogénico de Jose.

"Por su peso y composición, el viento no puede arrastrar las partículas del coque hasta muy lejos", dice. "El principal problema son los mejoradores de Jose, que están colando un volumen exagerado de gases tóxicos a la atmósfera".

Secreto de estado

En el hospital Pedro Gómez Rolingson, el centro de referencia de Puerto Píritu, saben que algo pasa. Aunque los médicos no quieren declarar a los medios, reconocen entre pasillos que sus consultas transcurren entre infecciones de la piel, neumonías y enfermedades respiratorias.

"Hay un problema ambiental", admite uno de los especialistas del centro de salud. No puede precisar si se trata de una consecuencia exclusiva de los gases que salen del complejo petroquímico o de lo que han venido llamando "los medanos de coque". Ni siquiera descarta otros factores como una playa en la que desembocan las cloacas.

Lo que sí está claro en Puerto Píritu y los pueblos de los alrededores es que en las noches se posa una neblina que no es natural. El Complejo Industrial José Antonio Anzoátegui tiene más de 20 años y de un tiempo para acá, los vecinos hablan de un manto de gases que hace las noches más pesadas.

En Urucual incluso hay daños materiales. Una montaña separa a ese caserío del complejo petroquímico, y no es suficiente para marcar distancia. Cualquiera de las 380 personas que viven en esa comunidad indígena señalan los techos y los alambres, para dejar constancia de que el azufre y otras sustancias han precipitado la oxidación de sus construcciones.

Hablan incluso de gallinas muertas y vacas con las ubres secas. Los cardones ni siquiera se mantienen en pie, mucho menos las cosechas de aguacate y jobo que abundaban en los conucos del pueblo.

"Esto es una bomba", decía días atrás Ana Guanare, del consejo comunal del pueblo, desde donde señalaba una estación de seguimiento y control de la calidad del aire, cuyos indicadores han sido confinados a las cuatro paredes de esa caseta. Como si se tratara de un secreto de estado, los técnicos de Petróleos de Venezuela y el Ministerio del Ambiente no dan cuenta de los resultados que miden en ese punto.

Caníbales industriales

El problema tiene solución. No se trata de una encrucijada que enfrenta a la industria petrolera y la economía nacional con la vida de los pueblos y caseríos que rodean el complejo petroquímico. Miguel Méndez Rodulfo, del Centro de Orientación en Energía, señala que es hora de reparar los mejoradores de crudo y el resto de la infraestructura que hay en el lugar. Llama a retomar los procesos industriales así como garantizar la compra y revisión de cada uno de los repuestos y filtros que faltan en las plantas.

El Gobierno tomó la mayoría accionaria del complejo petroquímico en el año 2008. Aunque esa decisión no tenía por qué desencadenar esta situación, Méndez cree que a partir de allí comenzó una retahíla de errores que hoy se pagan con gases tóxicos y la montaña de coque que ya es parte del paisaje de la carretera que conecta a Puerto Píritu con Barcelona.

"Luego de la nacionalización, el presupuesto para dar mantenimiento fue sensiblemente rebajado y Bariven alargó los plazos de reposición de inventarios a niveles alarmantes", afirma. "Un repuesto, que habitualmente se encontraba en inventario o que era sustituido en menos de una semana, empezó a cambiarse en meses y hasta año y medio después".

Reciclar piezas vencidas se volvió costumbre. Fue así como ocurrió lo que Méndez define como la "canibalización de los equipos". Contra todas las normas y manuales industriales, se saltaron los procesos de mantenimiento y, de la misma forma, despidieron a buena parte del personal aun sin relevos que contaran con la misma experiencia.

En enero de 2009 hubo un incendio en el muelle de Petroanzoátegui. "La reparación de los daños hubiese tomado un mes en la época de las operadoras extranjeras, pero Pdvsa tardó en esa oportunidad tres meses". A partir de allí, Venezuela se olvidó de exportar coque. Por el contrario, acumuló las primeras 700.000 toneladas métricas que dieron pie a las 28 hectáreas de coque y azufre que, hasta por los satélites de Google Earth, ahora se vislumbran a un lado de la carretera que bordea el complejo petroquímico.

Impericia, apatía y...

El coque es un combustible que facilita la oxidación del hierro y otra serie de procesos industriales. Se trata de un derivado del petróleo que en oriente Pdvsa obtiene tras la transformación del crudo pesado de la Faja del Orinoco. Lo que en la industria siderúrgica, eléctrica y nuclear demandan a una tarifa de entre 70 y 120 dólares por tonelada, aquí se echa sobre una montaña que en Anzoátegui ya bautizaron como "los medanos de coque".

El cerro negro fue creciendo desde 2009, a pesar de que Carbonorca podría ahorrarse varias de sus facturas si logra calcinar ese producto y emplearlo de esa manera como materia prima de su propia industria. Esa y otras soluciones han sido presentadas al Gobierno nacional, están archivadas en los despachos de los directivos de Pdvsa e Intevep.

El vicepresidente de Exploración y Producción de Petróleos de Venezuela, Eulogio del Pino, indicó hace un mes que de los mejoradores de Jose salen entre 10 y 15 mil toneladas diarias de ese subproducto. Frente a las alarmas que han venido advirtiendo contaminación alrededor de la zona, quiso aclarar el pasado 9 de julio que en los patios del complejo industrial hay unas 6 millones de toneladas de coque y no las 600 millones de toneladas que vecinos y representantes sindicales han denunciado.

Si el mercado global tasa cada tonelada de coque crudo a partir de 70 dólares, la montaña que Pdvsa improvisó suma -en el escenario más conservador- al menos 420 millones de dólares. "Todo funciona mal pero la corrupción funciona bien", concluye Méndez.

Hay impericia, apatía y falta de planificación, lamenta. Pero también está convencido de que alguien tuvo que beneficiarse de lo que en el occidente de Anzoátegui han venido denunciando como la fuente de sus problemas ambientales y sanitarios.

"La cooperativa Cuferca tiene casi dos años haciéndole mantenimiento a la montaña de coque, a pesar de que las normas de Pdvsa establecen que solo puede ser contratada por un año con una extensión de 3 meses adicionales", señala. "Hasta ahora los pagos a esta sociedad pasan de 250 millones de bolívares fuertes; con esa inversión se hubieran podido reparar las correas que debieron conducir el material hasta los puertos o los muelles que ahora empiezan a construir para solucionar el problema".

Como la montaña de coque pasa de 30 metros de altura, Pdvsa acondicionó un nuevo patio en el que han estado depositando los últimos cargamentos. También comenzaron a sacarlo por vía marítima.

Unos cargueros están trasladando la carga a un islote que queda a 2 millas náuticas del complejo de Jose. Desde allí, están empezando a salir barcos con capacidad de 300.000 toneladas, para retomar las exportaciones de coque, que fueron comunes en otros tiempos. Pdvsa ahora quiere bajar la montaña de coque.

Coque II
(Escrita el 11-08-12)
Entre los pobladores que habitan las áreas cercanas al Complejo de Jose, en la  opinión pública regional, así como en la nacional, y también en ambientalistas de todo el país, existe una preocupación manifiesta por la contaminación que se genera en esa instalación gasífera y petrolera, ubicada en el estado Anzoátegui. Los problemas respiratorios que afectan a humanos y animales, los daños a los cultivos y una supuesta contaminación de las aguas, son atribuidos al coque. La verdad es que este excedente que queda luego de mejorar el petróleo pesado, es un producto contaminante, pero es justo decir, que antes de proceder a depositarlo en las áreas perimetrales del complejo, se tomaron todas las medidas que recomendó el Ministerio del Ambiente: geomembranas, diques de escorrentía para dar salida a las aguas de riego, necesarias para evitar las altas temperaturas y la posible generación de polvo contaminante, etc., de manera que en este caso en coque no es el villano.
El asunto es más grave de lo que pensamos. La contaminación proviene de cada uno de los cuatro “flair”; es decir de las torres de venteo o mechurrios que hay en cada mejorador, lo que significa que hay un funcionamiento irregular, fuera de norma, de los procesos internos de los mejoradores; además no se colocan debidamente los filtros, los cuales amortiguarían un poco la contaminación (básicamente sulfuro de hidrógeno). Esto es lo que está matando a los cultivos, así como a los animales y afectando severamente el sistema respiratorio de las personas.
En Jose ha habido un abandono de la planificación, los programas de mantenimiento preventivo y correctivo son cosa del pasado porque ya no se aplican, con las graves consecuencias que ello acarrea. Los recursos financieros destinados al mantenimiento se redujeron en un 80%. Bariven hoy día funciona como el peor de los organismos públicos y la compra de un equipo o de un repuesto en el exterior que antes tardaba entre 3 días y  una semana, ahora se consigue un año después. El muy surtido stock de inventario que había durante la gestión de las compañías trasnacionales ahora no existe y hay que “canibalizar” equipos desincorporados para extraer de ellos piezas, partes y repuestos, práctica que está negada en todos los complejos similares del mundo entero, por elementales normas de seguridad y prevención de accidentes.
Los trituradores, equipo que desmenuza el coque a la salida de los mejoradores, están dañados por lo que la granulometría del producto no es de pedazos entre 5 y 10 cm, sino de piezas más grandes, algunas hasta de un metro. El coque además sale a muy altas temperaturas, con exceso de hidrocarburos y con materiales ferrosos adheridos, todo lo cual contribuye efectivamente a dañar las correas transportadoras de los terminales, lesionando más a estas instalaciones y disminuyendo la cantidad de producto que se puede exportar. La culpa del pésimo funcionamiento de los mejoradores no puede atribuírsele a los técnicos. No, la culpa es de la gerencia del complejo compartida en partes iguales por la alta gerencia de Pdvsa. Es una mezcla de incapacidad, impericia, ignorancia, desprecio por la planificación e intención deliberada de que los terminales funcionen mal para generar negocios, de manera de contratar una cooperativa que opere y mantenga la montaña de coque.

viernes, 3 de agosto de 2012

Coque I (Complejo Gasifero y Petrolifero de Jose)


Miguel Méndez Rodulfo
Cuando uno viaja por vía terrestre hasta, o desde, el oriente, pasa por el complejo gasífero y petrolero de Jose. Desde su inauguración en 1985, como el criogénico de oriente, los viajeros estábamos acostumbrados al orden de las áreas internas que circundan al complejo, las cuales se puede divisar desde la carretera; actualmente nos sorprende la presencia imponente de una extensa y alta montaña de un material gris oscuro que hasta hace tres años y medio no estaba allí. Esta impresión de inmediato nos hace reflexionar acerca de que algo anda muy mal en Jose; que esa descomunal pila tiene que producir una gran contaminación; que la persistencia en el tiempo del problema obedece, sin lugar a dudas, a una incapacidad manifiesta de la actual gerencia que dirige el complejo, así como de la cúpula gerencial petrolera, y que el problema no aparenta tener solución. Todo ello no deja de crear una razonable preocupación en nuestro ánimo, por lo que uno se plantea ¿qué hacer con tanto material contaminante, cómo vamos a limpiar esos patios?
El coque es el excedente que queda luego de llevar el petróleo pesado de la faja de 8° API a 25° API, proceso que ocurre en los mejoradores ubicados en Jose. La conversión del crudo pesado en petróleo sintético, liviano, no solamente deja coque, sino también azufre. El coque además contiene metales pesados cono vanadio y níquel, entre otros. Desde 1999, año en que comienza a mejorarse petróleo pesado en Jose, por las compañías que habían conformado las asociaciones estratégicas con Pdvsa: Ameriven, Petrozuata, Sincor y Cerro Negro, nunca había habido necesidad de acumular coque fuera de los patios internos habilitados cerca de los terminales de despacho, ya que los procesos de producción eran debidamente controlados y el mantenimiento rígidamente cumplido; de manera que entre 1999 y 2008, el coque que se generaba, se vendía al exterior sin problema porque es un subproducto de alta demanda.
Aquí vale la pena comentar algunas cosas que  contribuyen a aclarar lo que la mayoría de las personas piensan con relación al coque. Como acabamos de decir, el coque tiene una gran demanda, esto es debido a su alto poder calorífico. Se usa en la industria siderúrgica, cementera, eléctrica y nuclear. De manera que no se va a quedar apilado allí eternamente; sin embargo, siendo esto así, surge otra pregunta muy lógica ¿si tiene tanta demanda por qué entonces está apilado allí? ¿No pierde la República importantes flujos de dinero teniendo este material abandonado allí?
Otra concepción errónea que debemos corregir es nuestra propensión a pensar que el coque es altamente contaminante. La verdad es que como es un material muy pesado no genera partículas que puedan viajar largos trechos llevadas por el viento, y como sí se tomaron las correspondientes medidas que el Ministerio de Ambiente recomendó para proteger el suelo del terreno donde está colocada la pila, tampoco hay contaminación en este sentido.
El problema del coque tiene solución, sólo que una mezcla de incapacidad gerencial manifiesta, falta de mantenimiento preventivo y correctivo, manejo político de una empresa altamente técnica y, lo más importante, una intención deliberada de que los procesos funcionen mal, para generar oportunidades de hacer negocios, nos han llevado al cuadro actual de acumular una montaña de coque de 27 hectáreas de extensión, 30 metros de altura y de 6.000.000 de toneladas acumuladas.

martes, 11 de enero de 2011

Los Tontos negocios de PDVSA

Jose Suarez Nuñez

Petróleos de Venezuela compra crudo al "imperio" para Belarús. Las ventas del crudo a ese país serán facturadas por grandes transnacionales vinculadas a EEUU. A Bolivia la abastecieron con el diesel más caro del mundo, con grandes pérdidas para Venezuela

Venezuela comprará a Azerbaiján 80.000 barriles diarios de crudos liviano Azeri light, para un suministro de 3 años y poder cumplir con los contratos suscritos con la República de Belarús, ya que Pdvsa, según la declaración de Américo Díaz Navarro, embajador venezolano en Minsk, capital de Belarús, no es capaz de producir 10 millones de toneladas anuales de crudo liviano. 

Al decidir el Gobierno venezolano una compra directa de crudos a Azerbaiján, supone la anulación del acuerdo anunciado por los medios gubernamentales de Lukachenko, de una triangulación a través de Glencore, en la cual esta firma de traders recibiría los 80.000 barriles diarios de crudos livianos Santa Bárbara para comercializarlos en Estados Unidos. Con esos recursos el gobierno de Belarús compraría crudos de su región. 

El primer paso del gobierno es correcto, porque la reventa del crudo liviano Santa Bárbara, de 39 Api, bandera de Venezuela, del cual sólo puede disponer de unos 200.000 barriles diarios, iba a ponerlo en manos de los traders y perdía el liderazgo de la transacción, y además pudo bajar los costos del flete, que siempre paga el vendedor.

No es correcta la apreciación del embajador Díaz Navarro, de que Venezuela ingresa en nuevos mercados, porque son crudos azerbaijanos los que van a su mercado natural. 

Lo que tardíamente entiende el Gobierno venezolano, es que el petróleo no tiene nacionalidad ni color político. Para cumplir ese mal negocio con Belarús, hay que decir que las ventas de ese crudo serán facturados por Azerbaijan International Operating Company (AIOC) un consorcio de British Petroleum, Chevron, Statoil, ExxonMobil, Turkiye Petrolleri y Socar, que manejan las operaciones de ultramar. 

ERRORES GERENCIALES
Azerbayán, con reservas petroleras probadas de 9.000 millones de barriles de crudo liviano, que producían en 1999 un monto 283.000 barriles diarios, para el año 2009 bombeaba 1 millón de barriles diarios.
En diez años la producción se ha multiplicado 5 veces, después que en 1992 comenzaron a perforar los británicos de BP. 

Posteriormente las grandes corporaciones, con su músculo financiero y tecnología de primera línea, se incorporaron y desplazaron a las empresas estatales rusas, después que Azerbaijan se convirtió en República.
Socar, la empresa estatal petrolera de Azerbayán, maneja 20% de la producción del país y el 80 por ciento restantes las "mayors", en una relación armoniosa y comercial con las firmas internacionales, y que han hecho inversiones colosales en terminales, oleoductos y las más sofisticadas tecnologías, para elevar la producción a los actuales niveles con beneficios trascendentales al fisco de esa nación, desarrollando los campos offshore del mar Caspio. 

Hace muchos años se tenían noticias de que los países ribereños del mar Caspio estaban nadando en crudos, pero no lo podían sacar y su única utilidad era para los libros de estadísticas. 

Este no es el único descabellado error gerencial. La luz verde para ofrecer petróleo a quien lo necesita tiene ejemplos desastrosos. A Bolivia la abastecieron con el diesel más caro del mundo, que salía de Venezuela, tenía que pasar por el canal de Panamá y después subir a los Andes en gandolas hasta llegar a La Paz con grandes pérdidas. 

El festín de ofrecer lo que no tenían fue el proyecto del gran gasoducto del Sur, cuando Venezuela, con un déficit de 1.500 millones de pies cúbicos diarios, estaba sin gas para las plantas eléctricas nacionales, aunque hay cuantiosas reservas, pero hay que extraerlo y en diez años el actual gobierno no ha podido sacar una sólo molécula del nuevo gas. El proyecto se cayó por su propio peso. 

MALOS NEGOCIOS
Al gobierno de Kirchner le ofrecieron todo el fuel oil que necesitara, pero cuando llegaron a ese país los primeros cargamentos fueron rechazados, porque tenía niveles de azufre muy altos. 

La solución fue comprarlo a Brasil y Rusia, incurriendo en mayores gastos hasta que decidieron llamar a los traders. Los negocios controversiales en Uruguay y Paraguay, ampliamente divulgados por los medios de comunicación, son suficientemente conocidos. 

Grandes pérdidas se han registrado con el suministro de gasolina a Cuba, República Dominicana y otros países del Caribe que había que importar, al registrarse dos docenas de accidentes en las refinerías nacionales, por falta de mantenimiento y de coordinación general. 

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