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miércoles, 12 de agosto de 2009

Petróleo: delito mediático

Diego Gonzalez

Las reservas de petróleo liviano y mediano están agotándose aceleradamente

La libertad posee tres caras: la económica, la política y la civil. En la libertad civil encajan todos los derechos humanos, en especial la libertad de expresión y de información, que pretenden coartar. No debe haber ley que los limite. La Declaración Universal de los Derechos Humanos es muy clara en sus artículos 2 y 19.

Artículo 2: Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole.
Artículo 19: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Lo que no puede refutarse Por lo tanto, independientemente de que el Gobierno desee callarlas, hay verdades en el ámbito del petróleo que ninguna ley puede refutar, ni prohibir que se digan. Veamos: las reservas de petróleo liviano y mediano, principal provisión para las refinerías nacionales, están agotándose aceleradamente y Pdvsa no está haciendo nada para incrementarlas. La producción de petróleo y gas de los campos tradicionales está declinando inexorablemente y Pdvsa no hace nada para elevar la producción de los mismos. Convertir los convenios operativos y las asociaciones de la Faja del Orinoco en empresas mixtas ha sido un fracaso. Más de 50% de los pozos capaces de producir están inactivos, de allí la caída de la producción petrolera. Venezuela no producirá 4,8 millones de barriles en 2012. Hay que comprar derivados para cargar las refinerías nacionales por la baja de la producción nacional. Hay que comprar gasolinas en el exterior para abastecer el mercado interno. Las exportaciones de petróleo y productos a los países miembros del ALBA y a otras naciones por razones de geopolítica van en detrimento del Fisco Nacional, porque o no pagan o lo hacen con descuentos o saldos en especie. La mayoría de las empresas de la Faja del Orinoco que "certifican" las reservas para permanecer luego en el negocio, además de estar haciendo algo fútil, no tienen los recursos humanos, ni la capacidad tecnológica ni financiera para explotar esos hidrocarburos.

Al ritmo que abastecen de gas natural por tubería a las poblaciones, pasarán 270 años para cumplir con los planes. En el país no se están construyendo las tres refinerías, ni las tres petroquímicas programadas. A diez años de aprobada la Ley de Gas no crece la producción de gas natural, no hay un nuevo sistema nacional de gasoductos operando, ni una nueva planta para producir gas de bombona ni algún municipio adicional a los que proveyó la vieja Pdvsa, tiene gas por tubería. Venezuela no le venderá gas a Colombia en 2012.

Así podríamos continuar enumerando verdades irrefutables sobre la industria petrolera.

Mentiras sobre el petróleo Por otra parte, si se aprobase la Ley contra Delitos Mediáticos, el personal de Pdvsa, del Ministerio de Energía y de la Agencia Bolivariana de Noticias, tendría que ir a prisión por lo que dicen y escriben. La principal mentira difundida es que "ahora Pdvsa es de todos", ya que sólo es de todos los que apoyan al Gobierno, porque no es de los más de 20.000 expulsados, ni de quienes aparecen en las listas electorales ni es de los miembros de los sindicatos que no apoyan a Chávez, como dijo el ministro de Energía.

Otras mentiras: se construirá un gasoducto hasta Argentina; se exportará gas para Colombia en 3 años; el mercado interno consume 499 mil barriles diarios; Pdvsa construirá 14 refinerías en el exterior que procesarán crudo venezolano; y el colmo, lo que aseveró recientemente el Presidente de la República ante autoridades españolas: " (&) Se estima que a partir del próximo año el Bloque Junín 7 de la Faja Petrolífera del Orinoco tenga una producción temprana de 200 mil barriles diarios. Es imposible técnicamente pasar de una producción de cero a 200 mil barriles diarios. Esto no ocurrirá en 5 meses ni en un año, ni en la Faja ni en algún otro campo petrolero en el mundo.

En materia de desinformación Pdvsa tendrá que explicar por qué tuvo que comprar 39.500 millones de dólares en petróleo y productos en 2008, a quién compró y qué destino tuvo esa compra. Y, finalmente, ¿por qué el Menpet no ha publicado los resultados de la industria petrolera correspondientes a 2007 y 2008?

domingo, 9 de agosto de 2009

LIBERTAD DE EXPRESION

Alberto Quiroz Corradi

Históricamente, aunque en las últimas décadas cada día menos, la libertad de expresión ha estado amenazada principalmente por cuatro factores:

1. Los dueños de los medios. Ciertos diarios y estaciones radiovisuales tienen una posición derivada del pensamiento político de sus dueños. Sin embargo, en países con un elevado grado de democracia no se les obliga a los periodistas a afiliarse a ese pensamiento. Dicho esto los propietarios a veces no resisten la tentación de sugerir que se omita una noticia o que esta se redacte a su satisfacción. No obstante, el buen editor y el buen periodista saben como enfrentar estas presiones.
2. La publicidad. En el sector privado las presiones de las empresas publicitarias para “matar” noticias que afecten negativamente a sus clientes son escasas. Aunque esas mismas empresas y sus clientes se abstienen de anunciar en ciertos medios por razones subjetivas que tienen poco que ver con su competitividad y calidad.
3. La autocensura. Es la impuesta por el periodista. Obedece a diversas razones. Entre ellas: - No me van a publicar esto. - No lo escribo porque alguien en el gobierno se va a disgustar. - No es conveniente para el país. - No le va a gustar al director. La autocensura es personal. Está en la psiquis de cada quien. De alguna manera está asociada al sentimiento de temor, retaliación o castigo. Obedece a una reacción defensiva y en la mayoría de las veces se desconoce su existencia ¿cómo saber lo que no se escribió?
4. El gobierno. Las democracias modernas han interpretado cada día con más flexibilidad las leyes o las costumbres relacionadas con la libertad de expresión. Desde cuando criticar a un mandatario era un delito a hoy cuando se puede, sin recibir castigo, criticar con suma dureza a personajes públicos ha transcurrido un período dentro del cual sociedades diferentes se han convencido que en el dilema entre lo inconveniente de decir algo y el derecho a decirlo siempre prevalecerá lo segundo.

Donde exista periodismo moderno y un sistema judicial autonómo sería inconcebible que se discutiera una ley sobre delitos mediáticos como la que ha redactado el régimen. Lo inaudito es que se omita el principio de la “real malicia” como freno a desmedidas reacciones de funcionarios públicos a las críticas. En Inglaterra y en Estados Unidos en los últimos años se ha flexibilizado tanto la “real malicia” que para un hombre público es casi imposible probar en un tribunal que los comentarios sobre su persona fueron hechos con la clara intención de insultar, y en algunos casos, cuando se trata de acusaciones, de mentir. Basadas en los principios aquí enunciados las sociedades son muy reticentes a legislar restrictivamente sobre la libertad de expresión. La Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos consagra, entre otros derechos, la libertad de expresión. En 1996, en un caso sobre pornografía infantil el magistrado Anthony N. Kennedy escribió: “los derechos consagrados en la Primera Enmienda están en grave peligro cuando el gobierno intenta controlar la manera de pensar o justifica las leyes que persiguen ese impermisible objetivo.

El derecho a pensar es el origen de la libertad y la libertad de expresión debe ser protegida del gobierno porque la palabra es el comienzo del pensamiento”. No es compatible con el concepto de democracia una ley mediante la cual una interpretación caprichosa del oficialismo puede convertir a una opinión en delito. Como en casi todo lo otro que hace el régimen, en materia comunicacional está de espaldas a la modernidad.

viernes, 31 de julio de 2009

PETROMORDAZA, Ley de Delitos Mediaticos

Nelson Hernandez

No voy a entrar en el análisis de si la Ley de Delitos Mediáticos “viola o no la constitución”, por no ser constitucionalista, y por otra parte, es una frase ya trillada en Venezuela.

Lo que deseo expresar son las consecuencias que trae dicha Ley, tanto para los que opinamos como para los que nos leen u oyen en cualquier medio de comunicación… incluyendo los medios cibernéticos, aunque aun los representantes del régimen no han mencionado Internet, telefonía celular, etc.

El corazón central de la ley se sitúa en la discrecionalidad del “sapo-funcionario”, que estará encargado de la vigilancia y aplicación de la misma, para decidir lo que es delito mediático. Sin embargo, se ha mencionado que es todo aquello que altere la paz ciudadana o que atente con la seguridad y estabilidad de la nación y del gobierno.

En tal sentido, seria delito decir u opinar, y los receptores de enterarse que:
• La producción de petróleo en Venezuela es de 2.1 MMBD, en lugar de 3.1 MMBD.
• Que existe un déficit de producción de gas del orden de los 1500 MMPCD
• Que la corrupción en PDVSA es cada vez más intensa y visible
• Que los “apagones” eléctricos son cada vez mas continuos y de mas larga duración
• Que cada día es más difícil obtener las bombonas populares de GLP, por lo cual el soberano tiene que hacer grandes colas para conseguirlas… y muchos han regresado a la utilización de leña.
• Que los costos de producción de petróleo se han incrementado hasta 8 veces
• Que el plan “Siembra Petrolera” no se ha cumplido, y que cada día se ve cuesta arriba su cumplimiento
• Que existe una importación de más de 100 MBD de gasolina por el mal manejo que han tenido las refinerías nacionales
• Que por falta de aplicación de las normas de seguridad y mantenimiento se han incrementado los accidentes industriales en PDVSA con perdidas de vidas
• Que el plan de GNV vehicular, en su tercera versión, no ha podido ser implementado
• Que se obvian las buenas prácticas para proteger el ambiente en las operaciones de las instalaciones petroleras
• Que el régimen utiliza el petróleo como “arma política” en Latinoamérica
• Que… (Agregue usted el próximo)

Como podemos ver muchas de estas informaciones dejaran de ser publicadas por los medios de comunicación… Habrá que buscar otras formas de darlas a conocer, aunque sea por señales de humo. Los medios electrónicos son aun buenas vías.

Por mi parte, continuare haciéndole resistencia al régimen.

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