jueves, 2 de octubre de 2008

PESADILLA AMERICANA

Rafael Gallegos


La expresión "sueño americano" da a entender a Estados Unidos como un país de oportunidades, donde se pueden alcanzar altos estándares de vivienda, escuelas, salud, empleos, electrodomésticos, consumo básico, consumo superfluo, abundancia. Los inmigrantes, legales e ilegales, tienen ese "sueño americano" en mente cuando abandonan su lar nativo. Algunos triunfan. Otros, por el contrario terminan presos, deportados, o ven frustrados sus esfuerzos y no les queda sino asumir la ruda frase de la obra de Calderón de la Barca: "que la vida es sólo sueño y los sueños, sueños son". Sin embargo, ese sueño está allí y funge como guía de sobrevivencia.


Pero bajo ese sueño, se esconde como contrapartida, una "pesadilla americana". Consiste en el pánico de los norteamericanos a que los Estados Unidos se paralicen por falta de energía. Constructores del más portentoso complejo industrial de la historia, dependen del petróleo de países lejanos y conflictivos para movilizarse. Por ello, la no disponibilidad de petróleo, les constituye una amenaza mucho más probable de materializarse que la bomba atómica.


Y no se trata de elucubraciones, ya en 1973 el pueblo norteamericano sintió en carne propia como el embargo petrolero les afectó los bolsillos, generando incertidumbre, desempleo y altos precios en los estantes de los supermercados. De allí que en 1991 cuando Hussein invadió a Kuwait, aplaudieron la decisión de su gobierno de defender la "soberanía" de ese lejano país como si se tratara de Florida, California, o de cualquier estado de la Unión. Y hasta quisieron convertir en presidente de los Estados Unidos al "héroe" de esa guerra, el general Colin Powell. Y hoy, a pesar de haber desarrollado mayor eficiencia energética y de conocer mejor las formas de esta crisis, no pueden evitar asociar los altos precios y la dependencia petrolera con la caída financiera que los afecta.


¿INJUSTICIA divina?


Algunos discursos de los expertos petroleros norteamericanos plantean la injusticia, según la cual Dios puso en un lado del planeta el cerebro que construyera una sociedad de altísima tecnología y por otra parte, en tierras lejanas, colmadas de bárbaros, colocó la sangre que mueve ese portento de la humanidad. De allí, sus casi desesperados esfuerzos por desarrollar un combustible alterno al petróleo. Por eso es que el candidato presidencial Barak Obama, quien seguramente comparte la tesis de la injusticia divina, declaró que en pocos años no dependerán del petróleo. Pero eso, por ahora, es tan sólo un deseo. La realidad es que difícilmente el mundo tardará menos de dos décadas en sustituir la gasolina en los automóviles.


Por ello, a Venezuela se le presenta la gran oportunidad de desarrollar unos cuatro millones de barriles adicionales de potencial petrolero, para satisfacer los mercados internacionales, antes que nos llegue la inevitable era pos-gasolina, para la que si no nos preparamos desde hoy, nuestras vacas… serán flacas para siempre. Venezuela debe urgentemente elevar su producción de petróleo hasta seis o siete millones de barriles por día. Así dispondríamos de ingentes divisas que, bien utilizadas, nos permitirían enfrentar seriamente nuestro desarrollo. ¿Qué tal un "sueño venezolano" donde todos comamos, nos eduquemos, trabajemos y seamos felices? ¿Hasta cuándo vamos a dejar que Mesías, soliloquios, falsos silogismos, autoritarismo y retórica constituyan nuestro plan estratégico de desarrollo?


Hemos reducido dramáticamente nuestra producción petrolera, la eficiencia de nuestra principal industria desciende en barrena, paralelamente se dilapidan las divisas. Nos carcome el Efecto Venezuela. ¿Qué futuro nos espera? Además, hay que diseñar una petroquímica, que más allá de las cooperativas, que sea pivote de nuestra industrialización.


¿INDUSTRIA PETROLERA PARALELA?


Ante este pavoroso escenario, exijo a la Asamblea Nacional que nos convoque a todos los sectores de Venezuela para discutir el Estado actual y la "solucionática" de la industria petrolera venezolana. ¿Responderán asertivamente o dirán que como el maletín, el tema petrolero no es importante? Lo más probable es que hagan caso omiso. La verdad es que a este paso redoblado que llevan, la única historia que podrá absolverlos será si acaso esa sesgada, mesiánica y sobre todo cursi, que escriben en los textos escolares de la "revolución".


De no cumplir con su deber la Asamblea, llegó la hora de implantar una industria petrolera paralela, que dé cifras verdaderas, denuncie los derrames, incendios, daños y víctimas, asome estrategias gerenciales, promueva debates sobre nuestra gallina de los huevos de oro. Debemos evitar que hasta despiertos, nos atormente la "pesadilla venezolana" de dilapidar nuestros recursos y sobre todo… nuestro futuro.

martes, 30 de septiembre de 2008

FINANCIANDO LA REVOLUCION

Diálogo imaginario........

Gustavo Coronel

“Los he mandado a llamar porque necesito más plata”, dijo el presidente. “Tengo compromisos nuevos con el frente en El Salvador y Ollanta me sigue pidiendo real”. “Necesito darle más recursos a Rafaél porque la oposición se le está alebrestando. Algunas ideas brillantes, Rodríguez?

“Bueno, Comandante”, dijo Rodríguez, “Yo se que usted no quiere menear mucho mi conexión pero podemos incrementar los envíos. Eso es plata segura. La producción allá está estable, a pesar de lo ataques del ejército”.

“Mira Rodríguez”, interrumpió Rafaél, “tu sabes que no es tan fácil manejar ese dinero. Tenemos que maquillar constantemente nuestras cifras de ventas y ya esa vaina se está poniendo muy complicada. Busca otra manera, mira lo que nos está pasando con el gordo traidor”.

“OK, largo”, se sonrió Rodríguez. “pero mi conexión es la más rápida y la más efectiva”.

“Y que pasa si le pedimos plata a los chinos y a los rusos, Comandante?” Sugirió el ministro, “Esos tipos están ansiosos por ponerle la mano a la faja. Eso es más manejable que un autobús en Petare”.

“Ñooo, esa idea si me gusta”, dijo el presidente. “Organízame un viaje pá allá urgentemente. Primero paso por casa de los chinos y les pido una segunda entrega de 4000 millones, a cuenta de la faja. Luego sigo para Moscú y hablo con Vladi, no con el bolsa que Vladi puso de presidente, y le planteo que hagamos una empresa mixta. Les propongo que ellos pongan la plata y nosotros la faja. Allí hay plata en bruto!”.

“Exacto, comandante”, terció Rafaél, “una PedeProm. Eso estaría de pinga”.

Mientras esta reunión de planificación estratégica se llevaba a cabo en el trópico, en China se hablaba de un tema similar pero desde un ángulo diferente. Se proyectaba firmar otra alianaza comercial con los revolucionarios. “Les daremos todo el dinero que pidan. Total, lo van a gastar en gran parte comprándonos nuestros aviones y nuestras manufacturas. Que nos pagen en petróleo. Lo tasamos al precio de hoy y cuando lo entreguen va a valer mucho más”.

“Y que pasa si el hombre no está allí mucho más tiempo?, terció un ministro. “En ese caso, diremos que un compromiso internacional es sagrado. No los nuestros, por supuesto, sino los de ellos!”, rió el premier.

En Moscú el zar salía de su sesión de Karate cuando le avisaron la visita del comandante.

“Bueno”, dijo, “de ahora en adelante tendremos que resignarnos a tener a ese payaso por aquí a cada rato. Que es lo que quiere ahora?” El asistente le informó: “Viene a pedir dinero, excelencia”. Y su excelencia replicó: “No hay problemas. Le daremos lo que necesite siempre y cuando gaste la mayor parte aquí, comprándonos nuestras armas. Que ideas tienen ustedes?”.
“Pensamos ofrecerle una línea de crédito inicial de mil millones de dólares, a fin de que se lleve los tanques que nos rechazaron en la India, por tener pequeños defectos de fábrica. El dice que el tiene quien se los arregle allá en su país”.

“Díganle que después no los mande a nosotros!”, exclamó el zar.

Días después se llevó la visita a cabo. Fue toda un éxito. En China el comandante logró cuatro mil millones más para su caja chica y en Rusia le dieron una línea de crédito de mil millones más y se habló de una empresa conjunta, PedeProm, la cuál seguramente requeriría que el país se saliese de la OPEP. Pero eso no es importante.

Asi, así es que se gobierna……

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