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miércoles, 9 de febrero de 2011

Terrorismo

Guillermo Zurga

Esa sencilla palabra, que los gobiernos de ultra izquierda en el mundo, se niegan a utilizar para calificar las acciones de las Farc, tiene una definición clara e  inobjetable, que pone en evidencia el apoyo incondicional - pero muy bien disimulado - que estos gobiernos pretenden negar y  ocultar, tal es el caso en nuestra comunidad latinoamericana de gobiernos como los de: Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Nicaragua, Paraguay, Venezuela, y otros.

Al parecer, no es suficiente para estos gobiernos, el oscuro y largo expediente delincuencial de las Farc, a quienes  bajo el pretexto de aplicarles una arcaica política de estado, les está prohibido calificar de terroristas; y contradictoriamente, los justifican y los consideran beligerantes políticos; a pesar de que estos grupos tienen cerca de 50 años; asesinando, secuestrando, contrabandeando con armas y estupefacientes; y lo que es quizás más grave aún, reclutando niños y adolescentes para que luchen por su causa de bandolerismo.

No creo que existan en el mundo, actos tipificados como delitos, que las Farc no hayan cometido; delitos éstos, sobre los que los gobiernos que las apoyan, intentan abstraerse, con argumentaciones y manipulaciones  simplemente ridículas, como las dadas por ejemplo, por el actual presidente de Ecuador, cada vez que le increpan sobre el tema.

Es grave la posición del presidente Rafael Correa, ante las Farc, a quienes dice que ha combatido y aún combate, pero por otra parte las protege y alberga en su país, a pesar de que éstas tienen una amplia campaña de reclutamiento de niños y adolescentes en su propio territorio. Me pregunto: ¿cómo explicarle a los ecuatorianos y al mundo entero, esta conducta ambigua e inexplicable de un presidente, que se niega tozudamente de calificar a las Farc de terroristas?

Si el amigo lector piensa que exagero, a continuación defino la palabra terrorismo, según organizaciones calificadas.  Cito, SIC:

Según WIKIPEDIA: El terrorismo es el uso sistemático del terror, para coaccionar a sociedades o gobiernos, utilizado por una amplia gama de organizaciones políticas en la promoción de sus objetivos, tanto por partidos políticos nacionalistas y no nacionalistas, de derecha como de izquierda, así como también por grupos religiosos, racistas, colonialistas, independentistas, revolucionarios, conservadores, ecologistas y gobiernos en el poder.

Según la Real Academia Española: Terrorismo, 1. m. Dominación por el terror, 2. m. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror, 3. m. Actuación criminal de bandas organizadas, que, reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines políticos. Fin de la Cita

Será que la definición de terrorismo, la creo el gobierno de los EE.UU., y como el gobierno de Ecuador, y los otros que apoyan a las Farc, son por principio anti imperialistas, y no quieren coincidir  con el imperio. Me imagino que el gobierno de Colombia, quién por cierto, en mi opinión, es más democrático que todos estos gobiernos de ultra izquierda de sur América, debe sentirse muy frustrado al no recibir el apoyo esperado de estos gobiernos tramoyistas.

martes, 8 de febrero de 2011

Las similitudes en el trato a los presos políticos de las FARC, y de las dictaduras de Cuba y Venezuela


Guillermo A.  Zurga

No ha sido posible conseguir de las Farc, ni de los gobiernos de Cuba, y Venezuela, una amnistía general para la liberación de todos los presos políticos que aún mantienen en calabozos, en juicios, y/o en sus casas. 

Por el contrario, todos ellos utilizan la misma estrategia de liberarlos progresivamente, en dosis bien calculadas, quizás con la intensión de mantener la presión permanente sobre la oposición y tener la posibilidad de negociación con sus respectivas contrapartes, para intercambiar prisioneros.

En el caso de las FARC, esa estrategia quizás tenga alguna justificación, ya que son bandoleros y narcotraficantes, sin principios ni vergüenza, ni sentimientos humanos. Es decir, son un grupo totalmente fuera de la ley, que lo que persigue es la sobrevivencia, para sus propios beneficios personales.

Las FARC, saben, que dejaron de ser considerados como luchadores sociales y políticos por gran parte de la humanidad, quienes le cuestionan sus métodos y desviaciones fuera de la ley. No creo que el gobierno actual o los próximos gobiernos colombianos les perdonen sus fechorías y crímenes comunes, razón por la que sus líderes tendrán que ir a la cárcel, donde deben ser resguardados por largo tiempo, como presos comunes.

El caso de Cuba, cuando se pensaba que se había solucionado con la intermediación de la iglesia católica y del gobierno socialista de España, se volvió a empantanar debido a las nuevas persecuciones emprendidas por el régimen, contra la disidencia, y la negativa de este gobierno de cumplir con los acuerdos logrados entre los factores que tomaron la iniciativa de esta noble causa.

Debido a esta posición dual, inspirada en la perversidad que siempre ha utilizado tal régimen cubano con los disidentes políticos, las huelgas de hambre empezaron de nuevo a presentarse, entre presos y familiares, quienes pensaron que el gobierno cubano liberaría los restantes presos políticos que aún permanecen en prisión. Por el contrario, reiniciaron la cruel táctica de liberarlos graneados, poco a poco, sin importarles las angustias ni sufrimientos de estas humildes familias cubanas.

El caso del gobierno venezolano, que en la opinión de las mayorías venezolanas e internacionales, es una dictadura comunista declarada y en plena acción; es quizás el peor caso de ensañamiento y perversión contra  los venezolanos de la disidencia política, quienes con trampas, con la invención de testigos falsos, la siembra de pruebas comprometedoras y el uso falsos testimonios que utilizan normalmente para encarcelar a inocentes.

El régimen venezolano también utiliza las liberaciones programadas y dosificadas según sea la complejidad de los casos, las opiniones internacionales y el grado de daño que puedan causar al gobierno. Tal es el realismo del último caso, el de la juez María Lourdes Afiuni, a quién le dictaron arresto domiciliario, por no habérsela demostrado ninguna culpabilidad en el caso de corrupción que se le inventó. Sin embargo, no puede hablar abiertamente sobre su caso, ni salir del país. Es decir, todavía sigue siendo un preso político y de conciencia del régimen.

sábado, 29 de enero de 2011

Reacción en cadena



Guillermo A. Zurga

Como era de esperarse que sucediera algún día, algunas poblaciones del mundo entero, sometidas a regímenes tiránicos, están respondiendo con manifestaciones firmes, a estas dictaduras en sus países, como una consecuencia lógica del sentimiento del ser humano, quién por naturaleza, rechaza mayoritariamente la opresión y la limitación de sus libertades,  derechos civiles y  humanos.

Pienso, que este fenómeno que se produce actualmente en el mundo, se debe a que el ser humano está mejor informado y educado en política que antes, con la invalorable ayuda de las comunicaciones modernas, en especial con la creación y uso de las redes de comunicación sociales que proliferan aceleradamente en Internet.

Esta modernización de las comunicaciones ha permitido, que los medios de comunicación, estén tecnológicamente un paso delante de los gobiernos dictatoriales, quienes se encuentran al desnudo ante la opinión pública interna e internacional, razón para intentar silenciar sin éxito, con argucias y trampas, a estos valientes medios de comunicación.

Las poblaciones de los países con dictaduras, o dictaduras en vía de gestación, están protestando, en diferentes maneras y formas, a que cesen las persecuciones y hostilidades a la población, y claman por democracia, elecciones limpias, libertades  y respeto a sus condiciones humanas. Esto sucede actualmente contra los gobiernos de: Bolivia, China, Costa de Marfil, Cuba, Ecuador, Egipto,  Gabón, Líbano, Yemen, Venezuela, Zimbabue, entre algunos otros.

Lo que está sucediendo en el mundo actualmente, pareciera ser el despertar masivo de los pueblos antes las dictaduras, quienes a pesar de estar actuando aisladamente sin conexión aparente entre ellos, es comparable a una reacción nuclear en cadena, cuyos elementos internos reaccionan, se multiplican y generan una energía muchísimo más poderosa a la suma todas estas energías internas individuales.

Pareciera, que muchas de estas dictaduras caerán violenta y estrepitosamente más pronto que tarde, dada la voluntad que se observa en los actores de la población entrevistados, aunada a los hechos, que ya han producido resultados en Yemen; donde la población, a pesar de los medios de opresión que se han practicado contra ellos, con muertos y heridos, no cesan en sus reclamos de pedir la renuncia de los colaboradores del dictador derrocado Ali Abdulá Saleh.

Quién iba a pensar que el pueblo egipcio, a quién veíamos como muy pacifico y  acostumbrado a la dictadura actual de 30 años en su país,  se levantara contra ésta, de la manera como lo hace actualmente, solicitando la salida del presidente Hosni Mubarak del gobierno. Son situaciones políticas inéditas que suceden espontáneamente, en las cuales no existen fórmulas matemáticas para explicarlas, salvo las que insinué al principio del artículo, si es que aplican.

Esto es muy bueno que suceda, y que los pueblos oprimidos se den cuenta que no necesitan la intervención de la ONU ni la de las potencias desarrolladas, para expulsar del poder a los gobiernos dictatoriales, que con mentiras y falsas expectativas populistas, demagógicas y/o nacionalistas, intentan perpetuarse en el poder en sus indefensos países. 

Las protestas políticas en cadena que suceden en el mundo actualmente, con muertos y heridos, debe servir a las organizaciones internacionales, en defensa de las democracias, a que revisen sus políticas de actuación, dada la lentitud exagerada con que actúan, ante las situaciones de opresión a los pueblos, por las dictaduras. La mayoría de las veces actúan extemporáneamente, después que ocurren daños irreparables a estas indefensas poblaciones.

Un mensaje que las poblaciones bajo el yugo dictatorial, están lanzando al mundo civilizado, es el de el rechazo a la diplomacia de relaciones condescendientes, con los gobiernos de los países dictatoriales, donde se da prioridad a los intereses estratégicos y comerciales que a los intereses sociales o políticos, permitiendo con esta conducta, la proliferación en el mundo de dictaduras que tiranizan brutalmente a sus pueblos.

Según una lista que me enviaron recientemente, existen unos 32 países con gobiernos dictatoriales, muchos de estos, tolerados y alcahueteados por países desarrollados, debido a que representan para ellos, negocios con jugosas ganancias a estos países, no obstante el sufrimiento de los pueblos de estos gobiernos.

Esa política de vista gorda, por asuntos diplomáticos, “estratégicos”, financieros u otros, ante gobiernos tiránicos, debe ser revisada y abolida. Los pueblos oprimidos no tienen derecho a sufrir, para el beneficio y bienestar de otros pueblos desarrollados con gobiernos democráticos. 

Dictaduras como las siguientes, deben preparase para manifestaciones: Kim Jong Il, de Corea del Norte; Robert Mugabe, de Zimbabwe; Than Shwe, de Birmania; Omar Hassan Al-Bashir, de Sudán; Gurbanguly Berdimuhamedov, de Turkmenistán; Issaias Afewerki, de Eritrea; Mahmoud Ahmadinejad, de Irán: Meles Zenawi, de Etiopía; Hu Jintao, de China; Muammar Al-Qaddafi, de Libia; Bashar Al-Assad, de Siria;  Idriss Déby, de Chad; Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, de Guinea Ecuatorial; Yahya Jammeh, de Gambia; Blaise Compaoré, de Burkina Faso; Yoweri Museveni, de Uganda; Paul Kagame, de Ruanda; Aleksandr Lukashenko, de Belarús; Paul Biya, de Camerún.

Así pues, que no nos extrañe, que próximamente veamos a otros pueblos levantarse con éxito en contra de sus respectivos gobiernos tiránicos reclamando democracia,  sus libertades y sus derechos fundamentales a vivir con dignidad, como seres humanos.

Si bien es cierto, que muchos de estos gobiernos dictatoriales son considerados militarmente fuertes y estables, y además tienen aliados dentro de países considerados como demócratas, no es menos cierto, que cuando un pueblo se une y decide manifestar su descontento, se puede convertir en una fuerza de dimensiones insospechadas, ante la cual pueden sucumbir los ejércitos mejor dotados y organizados.

Proverbio: “Sería una necedad pretender que el pueblo no puede cometer errores políticos. Puede cometerlos, y graves. El pueblo lo sabe y paga las consecuencias; pero comparados con los errores que han sido cometidos por cualquier género de autocracia, estos otros carecen de importancia.” John Calvin Coolidge (1872-1933) Presidente de Estados Unidos (1923-1929).

Proverbio: “Un soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a su patria. No es el árbitro de las leyes ni del gobierno. Es defensor de su libertad.” Simón Bolívar, libertador.

lunes, 24 de enero de 2011

El silencio cómplice

Guillermo A. Zurga

La Venezuela democrática, tiene años denunciando al mundo, sobre los atropellos, vejaciones y violaciones que viene haciendo sistemáticamente el gobierno chavista a la democracia, a las leyes, a la constitución  y a la población misma del país.

Al principio de estas denuncias, el régimen chavista venezolano, calificaba a la oposición de golpista, oligarca e imperialista, y justificaba los abusos que cometía, afirmando que era un gobierno electo democráticamente que gozaba de la aprobación de la mayoría de los venezolanos, y respetaba la constitución y las leyes; justificaciones éstas, que en cierta forma, eran aceptadas sin cuestionamiento alguno en el continente.

Poco tiempo después, el régimen se quitó la máscara de democrático,  se declaró marxista leninista, e intenta convertir a Venezuela en una nación comunista, lo cual niega nuestra constitución de 1999. Luego de 12 años, la situación ha llegado a un punto extremo para la democracia, que no existe excusa alguna para que los países de la OEA, soliciten se aplique la carta democrática al gobierno venezolano, por tiránico.

Este gobierno es abiertamente dictatorial, dejo de tener mayoría, y pretende perpetuarse en el poder, con trampas y argucias, que demuestran que es un gobierno forajido, muy perjudicial para el futuro de Venezuela en particular y para Latinoamérica en general.

No obstante todo este historial bien documentado, que demuestra que el gobierno venezolano actual, viola sistemáticamente los principios y valores básicos de la democracia, aunado a las violaciones contra los derechos humanos y libertades de las personas y bienes privados; la actitud de los países democráticos que conforman la OEA, ante esta situación, es el de un sepulcral silencio.

Me niego a creer, que el chavismo tenga tanta influencia sobre los gobiernos democráticos de América, que conforman la OEA, para silenciarlos de esa manera tan extraña e incompresible. No solicitamos que se inmiscuyan en nuestros asuntos internos. Solo solicitamos que nos ayuden a defender la democracia e impedir la instauración del comunismo en Venezuela.

En la OEA, fueron muy diligentes para expulsar a Honduras de esa organización, aún cuando los poderes del estado de ese país tuvieron un comportamiento ejemplar al defender la democracia, amenazada por el comunismo. No obstante, insólitamente la OEA ha sido muy negligente y reacia a aplicar la carta democrática al gobierno venezolano, que por sus actuaciones anti democráticas, no merece pertenecer a ésta institución.

Es evidente la gran influencia, que por diferentes y conocidos motivos,  tiene el régimen chavista, apadrinado por el régimen comunista cubano, sobre algunos países de la izquierda radical en la región. Esa influencia, calificada por algunos analistas internacionales como peligrosa para la paz de la región, es inconveniente para la quietud y evolución de las democracias mismas de los países del hemisferio, que con su silencio cómplice, avalan por omisión las acciones totalitarias y movimientos “revolucionarios”, que de no hacer algo al respecto, más pronto que tarde, pudiera salpicarles negativamente. Me pregunto: ¿Hasta cuándo callarán?

jueves, 20 de enero de 2011

¿Para qué el dialogo?

Guillermo A. Zurga.

Con todo respeto al que se sienta aludido, estoy empezando a creer, que existen algunos líderes  de la oposición, que al parecer como dice el dicho popular, no aguantan dos pedidas.

Me refiero al llamado abierto al dialogo y al entendimiento entre gobierno y oposición que ha hecho el presidente Hugo Chávez, a los venezolanos en su discurso reciente ante  la Asamblea Nacional.

He leído por allí, que existe mucha gente entusiasmada con este llamado de dialogo, como si ese ha sido el deseo más preciado de éstos actores. Ya muchos están haciendo listas de los temas y condiciones que intentaran proponerla al presidente para el susodicho dialogo.

Salvando las distancias que puedan existir, entre ambas situaciones, ese dialogo me recuerda al que intentan conseguir las FARC del gobierno colombiano, para dejar las armas. Las FARC, después de más de 50 años asesinando a inocentes, secuestrando personas, traficando con estupefacientes, alterando el orden público, y saboteando el desarrollo de su país; pretenden imponer condiciones para entregar las armas.

Sería como si Osama Bin Laden, le enviase un llamado al gobierno de EE.UU., invitándole a dialogar para entregarse  a la justicia mundial por la cantidad de atroces asesinatos que ha cometido, en muchas partes del mundo, a nombre de su “cruel guerra santa”.

Globo visión en su segmento de “Aunque usted no lo crea”,  nos describe perfectamente en imágenes muy claras y especificas, que tipo de diálogo es el que persigue, Hugo Chávez al hacer este llamado.

Simplemente, el chavismo duro persigue ganar tiempo adicional para re-planificar, actuar y seguir adelante con su proyecto político, el cual ha tenido múltiples oportunidades de re direccionar y/o cancelar y no ha querido hacerlo, por fanatismo, intolerancia y soberbia.

Algunos se plantean que si Chávez les promete oírles, ellos estarían dispuestos a ir al dialogo. Ignoran estos oposicionistas aludidos, que no es un asunto de prestar atención a lo que plantearía la oposición, sino que es un asunto más profundo a simplemente oír.

Se trata de una confrontación ideológica entre democracia y comunismo, donde la única opción de la democracia es la de derrotar por las buenas o por las malas al comunismo, rechazado hasta el cansancio por la mayoría de la población  venezolana.

Como sabemos, el presidente Hugo Chávez es un admirador del modelo político y económico  cubano, que en lenguaje sencillo se conoce como comunismo; sistema éste que está decidido a imponer en Venezuela, con o sin Fidel Castro, y peor aún; sin importarle, la posición ni la opinión internacional. Así de sencillo es. Tal como lo interpreto,  ese propósito no es negociable ni es tema de dialogo para el chavismo.

Por otro lado, personalmente pienso, que es muy tarde para aceptar una negociación política con el régimen chavista, vista la cantidad de delitos que han cometido en contra de los derechos y las libertades humanas, en daños a la infraestructura y a bienes privados y/o del estado, por la degradación a instituciones fundamentales para el país, por traición a la patria y por malversación del tesoro venezolano, entre otros.

Si se negocia con este gobierno, abiertamente forajido e irrespetuoso de la carta magna o constitución, se pierde la autoridad moral para mañana demandarlo, juzgarle  y hacerle pagar con cárcel sus innumerables delitos. Dejémosle que siga atropellando, resistamos y continuemos con nuestro plan.  Entonces me pregunto: ¿Para qué el dialogo? Fin.

sábado, 1 de enero de 2011

El gasolinazo boliviano derrotó a Evo

Guillermo A. Zurga

Después de haber anunciado la subida del precio de la gasolina y combustibles asociados e iniciarse las inmediatas manifestaciones por transportistas y pueblo en general, que se dieron en la nación boliviana, ante las percibidas posibles consecuencias que se avecinaban, el gobierno no tuvo otra alternativa que la de derogar el decreto, con la excusa de que lo hacían por obediencia al pueblo.

El rechazo categórico al gasolinazo y el estallido violento de protestas generalizadas, tiene su posible explicación, en el hecho de que la medida no fue analizada ni consultada suficientemente, ni Bolivia está en condiciones políticas como para implantar tal decreto.

Por otra parte, es muy posible que esa haya sido la recomendación de Hugo Chávez, quién tiene un problema similar en Venezuela, razón por la que no se atreve a aumentar estos precios, los cuales honestamente están muy bajos, y detienen el crecimiento de otras áreas de posible desarrollo económico, como lo es el estancamiento de la industria del gas natural para uso vehicular, por no poder competir con el precio tan bajo de la gasolina.

Los países productores de petróleo de Latinoamérica, tienen el problema común de tener que mantener los precios internos de los combustibles muy por debajo de los del mercado mundial del mundo desarrollado, cuyos niveles de precios son más realistas y cónsonos con su valor de producción. Es como un círculo vicioso que se forma,  debido al costo político que tendrían que pagar los gobiernos, por proponer incrementos en los precios de venta de los combustibles.

El ciudadano promedio de nuestros países latinoamericanos, piensa, que como producimos  petróleo, el precio de los combustibles debe ser altamente subsidiado, sin analizar las consecuencias económicas colaterales por estos alarmantes subsidios en nuestros países.

Como los precios del transporte, también tienen un alto subsidio, y son controlados por los respectivos gobiernos, por ser  este renglón de la vida cotidiana de consumo público masivo; entonces, los transportistas, son los primeros en oponerse, utilizando la excusa de que ellos también subirán los costos del transporte, y por lo general lo hacen a niveles especulativos, aprovechando el momento coyuntural.

A los transportistas, se les suman los comerciantes, que tendrían que pagar mayores precios de transporte, razón por la que ellos también suben los precios de sus mercancías, desencadenando una espiral inflacionaria de difícil impedimento, que puede acabar con cualquier gobierno, por más estable políticamente que este sea, la cual no es la situación de Bolivia, y mucho menos de Venezuela.

La moraleja de esta situación, es la de que existe conciencia entre los mandatarios del muy bajo costo de los combustibles, razón por la que además, se estimula el contrabando hacia países donde el costo del combustible es ligeramente superior; pero lamentablemente, al menos que estos incrementos se hagan a la fuerza, es algo así como imposible imponerlos, sobre todo, si la situación de crecimiento económico (PIB) de estos países está por debajo de lo razonable.   

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