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domingo, 29 de septiembre de 2013

MITOLOGÍA DEL PETRÓLEO VENEZOLANO (I/II)

Rafael Gallegos                                                              

Los humanos interpretamos la realidad a través de la fantasía. Es nuestro sino.   Debido a ello, el Quijote, Drácula, el Pato Donald y tantos personajes creados por el hombre, son más famosos que muchos de carne y hueso. La Mitología Griega ha influido más en  nuestra era, que los héroes que realmente existieron.
En Venezuela, los mitos de los personajes  reales, nos moldean la historia. Vivimos de mito en mito.  Bolívar, Rómulo Gallegos, Betancourt, Gómez, Pérez Jiménez, Chávez. En cada uno de ellos, el mito está más difundido que su propia ejecutoria.    
Con el petróleo, sucede igual. La mitología del petróleo nos ha desviado de comprender su verdadero significado y de utilizarlo asertivamente. Hemos vivido por décadas de la renta petrolera; pero pasó  la renta y quedó la mentalidad rentista, enclavada en las mentes de los venezolanos, expresada en el “tabaratismo”, facilismo y mesianismo.
El consumo suntuario, la bendición al papá estado para que me eche “ahi”, el póngame donde “haiga” que eso lo paga gobierno. Creemos que somos ricos, que el petróleo es la solución, que la riqueza viene del cielo. Tanta mitología nos ha hundido en el excremento del diablo. Ahogados en petróleo. Nos cuesta entender que en el petróleo no se puede flotar y que de paso… es inflamable.
Así creemos, primer mito, que la llegada del petróleo acabó con la economía venezolana. Olvidamos que a comienzos del siglo XX, Venezuela era un país autocrático, palúdico, disentérico, despoblado, con gran porcentaje de analfabetismo, lleno de deudas. Arruinado.
Primero la Guerra de Independencia lo dejó devastado. Caracas era una ruina y  el campo idem, los campesinos, como Mambrú, se habían ido a la guerra. Cuando nos recuperábamos, vino la Guerra Federal, que para muestra de destrucción, quemó tres veces Barinas. Después, la Libertadora. Eso sin contar con los déspotas e incapaces que nos gobernaron.
Para que el petróleo a su llegada destrozara la economía venezolana… tenía que existir primero, una economía venezolana. Obvio.
Y al contrario, gracias al petróleo Venezuela tuvo durante unos cincuenta años, de los años veinte a los setenta, uno de los crecimientos sostenidos más altos del mundo. Sin embargo, los últimos cuarenta años… decadencia y barrena, aceleradas por esta “revolución”. 
Otro mito es la Leyenda Negra, que plantea que el petróleo es el culpable de todos nuestros males. Que si no tuviéramos petróleo, seríamos como Alemania. Falso, si no tuviéramos petróleo no hay ninguna razón para pensar que no seríamos diferentes a cualquier atrasado país latinoamericano. Si hay algún culpable, es el mal uso que le hemos dado a este recurso.
La Leyenda rosa, es otro mito. Según ésta, somos un país inmensamente rico. Cuando la verdad es que somos un país pobre, con grandes recursos mal aprovechados. Somos el petrolero por antonomasia en América Latina y hemos transformado ese recurso en las mayores inflación, violencia, escasez y la las menores democracia y productividad. El Rey Midas… pero al revés. La verdad es que la calidad de vida de los pueblos depende de estrategias de desarrollo, democracia, empresas prósperas, democracia, liderazgos inclusivos, democracia, políticas sociales, democracia. Todo lo contrario de lo que hace este gobierno.
Otro mito  es que el petróleo debe estar en manos del Estado. Lo practican quienes creen que “rescatan” el petróleo cuando expropian a empresas capaces de aportarle dinero y tecnología. Los  que creen que PDVSA es eterna y aguanta 150.000 empleados. Los que protestaron el salvador artículo quinto, cuando la nacionalización. Como contraparte, están quienes piensan, otro mito, hay que dejar que los mejores postores hagan su agosto con nuestro petróleo, como si Venezuela fuera una factoría.
La realidad es que la industria petrolera debe tener grandes inversiones privadas y excelentes operadores privados; pero con el control de Nación y desengáñense, del Estado. Los venezolanos somos los dueños del recurso y debemos orientar estratégicamente su desarrollo industrial y sus divisas, para transmutar el petróleo en  calidad de vida.   
Otro mito: a mayor precio del petróleo mayor crecimiento. Las cifras históricas nos indican que los topes de producción petrolera, se asocian a mayor crecimiento sostenido. Y que por el contrario, los topes de precios, a booms  que luego de consumo desmedido, se convierten en dolorosos paquetes económicos, por cierto como el que viene por ahí.  Claro, la producción petrolera se asocia a trabajo, inversiones, economía conexa, distribución del ingreso. Mientras el boom, a renta, dilapidación, corrupción y mesías que terminan siendo falsos profetas. Cualquier parecido…
Continuará.

sábado, 28 de septiembre de 2013

El Fracaso en China

 Juan Fernández

Venezuela está viviendo la crisis económica mas grave de los últimos tiempos, con indicadores muy negativos, como la mayor tasa de inflación de la región que para el bolsillo del ciudadano es el peor de los males derivados de una política económica errada. Un crecimiento del PIB para el país estimado en 1%, según la CEPAL, insuficiente para generar desarrollo económico y un estado de bienestar aceptable. Venezuela es una economía cuyo esquema se basa en la petro-dependencia, pero la pésima gerencia de PDVSA es incapaz de generar los ingresos que el país necesita.

Ante tal situación, el Gobierno se queda sin opciones y está “obligado” a continuar aumentando la dependencia financiera del endeudamiento chino. Esta deuda, bien sea de la república o PDVSA, siempre viene garantizada por petróleo. El monto de la deuda sigue creciendo año tras año, y no estamos lejos ya de los 100.000 millones de dólares. De hecho, esta última visita de Maduro y su combo, resultó en “préstamos” de 5.000 millones de dólares más otros 14.000 millones de dólares de SINOPEC para el desarrollo en asociación con PDVSA del bloque Junín 1 de la faja del Orinoco. 

En consecuencia, China se convierte en un acreedor privilegiado de PDVSA. Esto significa que cada vez que se estructure o se otorgue un financiamiento, las garantías y colaterales serán mayores y a PDVSA, por manejar sin opciones, no le queda otra que aprobar tales exigencias. Además, cuando se concentra tal cantidad de deuda en un solo prestamista, significa que éste tiene todo el poder sobre las operaciones. El gran ganador de ese negocio es el prestamista, en este caso los chinos, y el deudor, Venezuela, el gran perdedor. Las lecciones básicas de finanzas enseñan la importancia de la diversificación de las fuentes de financiamiento, pues la concentración resulta en que, de una manera indirecta, PDVSA es privatizada al capital chino por la vía de la deuda.

El Gobierno está creando mitos absolutamente irreales sobre estos préstamos. El Gobierno da a entender que los préstamos se convertirán en divisas que recibirá el país para su uso a discreción, dando una sensación de alivio a la escasez de divisas. El otro mito es que los préstamos van ser generadores de crecimiento y desarrollo económico. En realidad, estos préstamos son crédito para la compra de bienes y servicios de origen chino que se cancelan con las líneas de crédito aprobadas. Es decir, continúa la misma política de importaciones de todo que sigue el Gobierno.
Para el fondo binacional, se entiende que para su disposición Venezuela debe aportar recursos a la par y como todos sabemos no hay dólares.

 Finalmente, en cuanto a PDVSA el anuncio para el proyecto de SINOPEC de 200.000 bl/día es una intención mas que una realidad y en todo caso será con un esquema parecido a las líneas de crédito con exclusividad para equipos, bienes si es que el proyecto se ejecuta, lo cual esta por verse. Pero además, PDVSA siendo el socio mayoritario, tiene que dar garantías, colaterales y aportes para ejecutar el proyecto. Pero la petrolera no cuenta con estas garantías, por lo tanto se tiene que endeudar aun más, es decir pedirle mas dinero a los socios chinos. La grave crisis de flujo de caja de PDVSA se evidencia cuando PETROBRAS ya descartó a PDVSA como socio en la refinería de PERNAMBUCO, pues hasta la fecha no ha otorgado ni las garantías, ni los colaterales, ni la disponibilidad para ser socio en el proyecto de 230.000 bl/día de procesamiento.  Otra consideración clave en los prestamos chinos, se refiere a como  el país compromete cada vez más volúmenes de entrega de petróleo -que ni siquiera necesariamente son para el mercado chino- y se menciona en el mercado petrolero un volumen de 650 mil bl/día, que no generarán ingresos a futuro, pues son para el pago de este gigantesco endeudamiento.

En conclusión, este nuevo endeudamiento no es un mecanismo para resolver la problemática estructural de la economía venezolana, o si quiera un alivio temporal a la escasez de divisas y bienes de primera necesidad. Por el contrario, incrementa la hipoteca china, resultando en una entrega más de PDVSA, realmente es un fracaso para la economía de nuestro país. De nuevo en Venezuela si era importante una discusión nacional sobre el tema petróleo ahora se convierte en una necesidad, queda entre nosotros ejercer la presión para que  se haga.

Corrupción e ineficiencia, principales causas de la crisis eléctrica


Un grupo de diputados de la Asamblea Nacional visitó Ciudad Guayana para participar en varias actividades de la “Movida Parlamentaria”, entre ellas consignar en el edificio sede de Corpoelec, un informe que revela las causas de la crisis eléctrica que vive Venezuela.

María Corina Machado, William Dávila, Juan Pablo García, Yalitza Aray, Luis Barragán, Andrés Velásquez y Américo De Grazia ofrecieron una rueda de prensa en el aeropuerto Manuel Carlos Piar, donde adelantaron que la investigación realizada sobre el tema eléctrico concluyó en existió una inmensa corrupción en el manejo de los recursos.

“No hay otro sector donde sea más contundente la magnitud de la corrupción, no es un problema de recursos asignados, pues en estos 15 años se han invertido más de 85 mil millones de dólares para generar una capacidad menor a los 10 mil megavatios, esto es un tercio de la capacidad real del país, pero además son inversiones que hoy no están operativas”, expuso Machado.

La diputada pidió al ministro del sector eléctrico, Jesse Chacón, leer el informe y luego explicarle al país a dónde fueron a parar los recursos y quienes son los responsables de haberlos administrado.

“La conclusión de este informe es que la causa de esta crisis es la ineficiencia y la corrupción, esperemos que el ministro Jesse Chacón lo explique, pues tendrá que exculpar a las iguanas, las ratas, el clima y a los ciudadanos”, apuntó.

No funcionan
María Corina Machado afirmó que fue una gran mentira la excusa del racionamiento eléctrico para “desconectar” las industrias básicas de Guayana, gravemente afectadas por las medidas de ahorro energético que puso en práctica el Gobierno Nacional.

“No es verdad que se pararon las empresas básicas por falta de electricidad, ahora el tema del déficit eléctrico sí es cierto para el resto del país, porque si dejáramos de comprarle electricidad a Colombia, Los Andes se quedarían oscuros, ¿Eso no es falta de soberanía? En el lenguaje revolucionario esa sería la soberanía eléctrica, depender de otros países”, arguyó.

Machado añadió que “entre 1950 y 1998 se invirtieron 48 mil millones de dólares para generar 20 mil megavatios en Venezuela, desde 1999 a hoy se invirtió el doble para generar la mitad y hoy no están funcionando, ¿Dónde está el culpable?”.

El legislador William Dávila intervino también, indicando que el centralismo y la politización con la que se maneja CORPOELEC impide el correcto desarrollo del sistema eléctrico.

“Todas las reservas operativas que habían sido acumuladas durante la democracia, todas ellas se han venido agotando, el déficit pasa de los 3 mil megavatios y eso indudablemente afecta estados como Bolívar”, aseveró.

Sin embargo, Dávila aclaró que no es lo mismo racionamiento que apagones, pues los segundos se dan por fallas técnicas puntuales, “existe falta de planificación y gerencia, las líneas de distribución y transmisión no se han desarrollado en estos 15 años de gobierno, apenas hicieron 250 kilómetros, y eso afecta la distribución”.

El grupo de parlamentarios se refirió además a la posición combativa de los diputados Andrés Velásquez y Américo De Grazia en defensa de la región Guayana, por lo que les manifestaron su total apoyo.

“Américo de Grazia y Andrés Velásquez son dignos representantes de este estado, estamos orgullosos de ellos y de tenerlos en la unidad. Con amenazas a nuestra integridad e inmunidad creen que nos van a callar, pues todo lo contrario, nos dan más fuerzas”, sentenció María Corina Machado.

En horas de la tarde la “Movida Parlamentaria” llevó a cabo en Puerto Ordaz una asamblea con sindicalistas y gremios, finalizando después con un foro donde se expuso en detalle las causas y consecuencias de la crisis eléctrica, tema que calificaron de “crítico para la soberanía nacional”.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Analisis Sistema Electrico Nacional. Grupo Ricardo Zuluoga (23-09-13)

Analisis Sistema Electrico Nacional. Grupo Ricardo Zuluoga (23!09!13) by energia21

Déficit de gas continuara por 4 años más




Nelson Hernandez

Una de las características que ha tenido la industria del gas en Venezuela, en los últimos 15 años, es la presencia de un déficit del orden de los 2500 MPCD como consecuencia de una baja en la producción de petróleo y un retardo marcado de la entrada en producción de los yacimientos de gas no asociado ubicados en costa afuera.

Una de esta caída en la producción ha ocurrido en el Centro Gasífero de Venezuela en Anaco, estado Anzoátegui. En el año 2006, este centro producía 1600 MPCD, llegando  a producir 790 MPCD. Lo interesante de esto, es que esta baja en la producción obedece a malas prácticas gerenciales en la explotación y desarrollos de los yacimientos, ya que estos contienen reservas por el orden de los 22 TPC.

PDVSA, en el año 2005 presento su plan a 5 años denominado “Plan Siembra Petrolera”, en el cual se contemplaba una producción de gas para el año 2012 de 11000 MPCD. El plan no fue llevado a cabo, aun cuando existían suficientes recursos financieros para realizarlo, lo que llevo a obtener una producción  en el año 2012 de 7190 MPCD. Dicho plan ha sido desplazado en el tiempo, y la tabla a continuación es la última versión.


De cumplirse como está planificado, se puede considerar que es en el año 2019, cuando se alcanzaría un volumen de producción (10270 MPCD) cercano al indicado en el plan original del 2005.  

Por otra parte, es de aclarar que los volúmenes a producir en el periodo indicado serian para satisfacer los requerimientos del mercado interno, los cuales tienen que ser jerarquizados para definir su uso final, ya bien sea para el desarrollo de la Faja Petrolífera del Orinoco o para los sectores domésticos, comercial e industrial. En otras palabras, no habría disponibilidad suficiente para satisfacer a todos… y mucho menos para exportar. (Ver AQUÍ).

Apagón generó costo a la nación superior a $75 millones


Mariela Leon

Señalan que hay un quiebre en la seguridad energética del país

El apagón que dejó sin servicio eléctrico a dieciocho Estados del centro y occidente del país, el 3 de septiembre, generó un costo para la nación superior a los 75 millones de dólares, señaló Nelson Hernández, profesor universitario en asuntos energéticos.

Según el especialista estas interrupciones de gran magnitud "afectan fuertemente la economía total del país", más allá de las molestias ocasionadas en la población.

Explicó Hernández que "por cada kilovatio hora (KWh) no servido el impacto en la economía es de 3 dólares" de acuerdo a estándares internacionales, por tanto, el apagón de hace veinte días tuvo un costo a la nación entre 75 y 100 millones de dólares".

Dijo preocuparle el "quiebre que hay en la seguridad energética del país: Venezuela, con las mayores reservas petroleras del mundo, importa gasolina, diesel, gas licuado de petróleo (GLP), ya que ha perdido más de 1 millón de barriles de producción de crudo desde 1998, trayendo como consecuencia una disminución de la producción de gas y un déficit de 2500 millones de pies cúbicos diarios".

"Esta situación, apuntó, a su vez origina que no haya GLP para uso doméstico y para alimentar a las plantas de generación termoeléctrica, lo que induce a utilizar gasoil".

En Venezuela, añadió, hay "racionamiento de gasolina y diesel porque las refinerías operan a 70 % de su capacidad; hecho que se ha agravado por el accidente de Amuay, por tanto hay que importarlos a precios internacionales para venderlos en el mercado local a precios subsidiados o, se envían a los países de la región".

domingo, 22 de septiembre de 2013

VENEZUELA “INCOMPETITIVA”

Rafael Gallegos                                                          

-      Se dice incompetente -  me corregirán, con toda la razón, los lectores. Pero no me negarán que “incompetitiva” suena mejor  que incompetente, para describir este marasmo de la productividad,  que padecemos en Venezuela. Además, si al más alto nivel hablan de millonas y de mitades más grandes, “incompetitiva”, créamelo,  podría ser una nueva palabra en el diccionario de desfachateces de esta “revolución”.
“Revolución” que nos ha llevado a los lichers de los ranqueos mundiales de competitividad. Lo que queda de nuestras empresas, es cada vez menos capaz de interactuar exitosamente en el mercado. Competimos al mismo nivel que países pobres, sin recursos ni tradición democrática, como Haití, Uganda, o Mozambique. Qué vergüenza. Y encima, se jactan. ¿Para eso ha servido el petróleo?
La “revolución” actúa como si esquilmando el petróleo y desbaratando las instituciones, se puede desarrollar un país. La verdad es que sería un verdadero milagro. Y los llamados  “milagros” económicos, no existen. El “milagro” japonés, por ejemplo, no fue tal. Sino el resultado de una Visión de País, basada en estrategias de competitividad, en simbiosis con novedosos sistemas gerenciales.  Un  coctel de desarrollo que los más simplistas... llamaron “milagro” japonés. 
La competitividad de los países no se puede desarrollar con decretos demagógicos, ni acciones populistas como el “rescate” de empresas, para transmutarlas de emporios a ruinas; “invasiones” de haciendas productivas; expropiaciones confiscatorias y sin norte; frases cursis y vacías como  “tenemos patria”, “ser rico es malo” o “con hambre y sin empleo con Chávez me resteo”; insultos a la “derecha apátrida”, a los “asesinos”, a los “lacayos del imperio”; listas excluyentes  y fascistas como la tascón. Tanto barro, nos ha conducido a este lodazal tan complejo, tierra movediza, donde se hunde la patria.
La competividad de los países es una estrategia que abarca, empresas de calidad; instituciones públicas fuertes e independientes; moderna infraestructura; leyes que le den seguridad a los productores; innovación; valores; instrucción orientada a las necesidades de producción.
Todo lo contrario de lo que hace este gobierno. Por ello, nos hemos convertido en uno de los países más incompetentes del mundo. Ahogados en petróleo.
TRIPLECORONADOS   
Este  modelo socialista bolivariano, nos ha llevado a optar por una vergonzosa triple corona. Nada que ver con el liderazgo de jonrones, carreras empujadas   y promedio de bateo, que nos hacen sentir tan orgullosos de nuestro paisano   Miguel Cabrera. 
Inflación, escasez y devaluación de la moneda. En los tres parámetros, Venezuela es firme candidata a encabezar las listas a nivel mundial. Como Cabrera, en el 2013, tenemos asegurados dos de los tres renglones. Y en inflación, “peleamos” el primer lugar con dos países panas: Irán y Siria. Y eso significa, no lo dude,  hambre. 
Hoy hay en Venezuela menos de empresas que hace quince años, o sea… menos empleos y menos producción. Es la consecuencia de los autoritarios “exprópiese”, ordenados desde Cuba y de la salida de la Comunidad Andina, que acabó el intercambio con Colombia.
Somos importadores de casi todo lo que comemos. Las industrias petrolera y básicas de Guayana, son unas caricaturas del pasado. Cuando los demagogos, nos repitan “pero tenemos patria”, echemos un vistazo a los  crecientes ranchos de Caracas, preñados de  hambre, violencia y de juventud sin futuro.
¿QUÉ HACER?
 No hay países prósperos sin empresas prósperas. Suiza, Estados Unidos, Suecia, Indonesia, Japón, Holanda, y un largo etcétera que constituyen las naciones más competitivas del mundo y por lo tanto las de mayor calidad de vida.
Contrariamente, el modelo socialista que nos gobierna, se parece más a Cuba, Corea del Norte, Camboya, Bielorrusia; todos fracasados y autoritarios. Ni prójimo de la calidad de vida que muestran los países competitivos, demócratas y   capitalistas que hemos mencionado.
El modelo comunista es, no lo dude, hambre y represión. ¿Es esto lo que usted quiere para Venezuela? Nos han hundido en el excremento del diablo. Como decía mi inolvidable padre, en lugar de pedir votos, deberían pedir perdón. Y no será suficiente.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Pdvsa Gas. de Suplidor de Gas a Carga Para El Estado

Pdvsa Gas. de Suplidor de Gas a Carga Para El Estado by energia21

Felicidad es poder ser un buen ciudadano activo

Gustavo Coronel


 

Cerezos en Washington DC: una fiesta para la vista.
 
Desde que llegué a residenciarme en el Estado de Virginia, USA, hace ya 10 años, he estado viviendo mi sueño: ser un buen ciudadano. Quienes vienen a vivir en USA persiguen objetivos muy diferentes: riqueza, tranquilidad, éxito profesional, hasta fama. Hay quienes se contentarían con los 15 minutos de notoriedad que, según Andy Warhol, todos tenemos una vez en la vida. Yo llegué aquí a vivir como un buen ciudadano. En Venezuela permanecí hasta 2003 tratando de vivir como tal: pagando mis impuestos, las facturas de luz, agua, etc, obedeciendo las leyes y regulaciones del país, cooperando con mis vecinos para mejorar la comunidad, haciendo lo que hacen los seres civilizados en una sociedad civilizada. Esto me resultó sumamente difícil. El ambiente no me dejaba. No podia concretar mi aspiración de ser un buen ciudadano. Peor aun, mi indignación me estaba inclinando a la violencia. En una ocasion amenazé a Eleoccidente, en Tocuyito, con pegarle fuego a la oficina si no mejoraban el servicio. En ese momento comprendí que tenía que irme del país si no quería convertirme en un salvaje.   

A partir de 1999 Venezuela se sumergió progresivamente en el caos y la anomía, esa carencia de normas civilizadas que caracteriza a una sociedad en desintegración. La vida del venezolano se fué convirtiendo en un diario ejercicio de sobrevivencia, sin tiempo para el cultivo de los anhelos y los sueños de ser mejor, a los cuales los seres humanos tienen derecho.  


Emigré a los Estados Unidos buscando una manera diferente de vivir y la he encontrado. No soy un exiliado del gobierno, nadie me obligó a ausentarme de Venezuela, simplemente un venezolano quien tomó la decisión de vivir en libertad. Hoy soy un miembro más de esta inmensa sociedad estadounidense y me deleito con las pequeñas cosas que los nativos dan por sentado y algunos hasta han dejado de apreciar. Salgo a caminar por la mañana sin tener que usar un bastón para defenderme de los perros del vecino y sin temor a  enfrentarme con posibles asaltantes. Los pájaros que encuentro en el camino no vuelan despavoridos, ya que están acostumbrados a que nadie les haga daño. Regreso a casa a bañarme y… el agua fluye de la ducha. He olvidado lo que es un apagón y tengo 10 años sin ver una cucaracha. Espero el bus a la puerta de mi casa y sé que pasará a la hora señalada. A veces soy el único pasajero a bordo y el conductor me saluda porque somos amigos. Esta es una vida eminentemente predecible, un concepto lamentablemente ausente en nuestra Venezuela, donde uno no sabe si el bus pasará algun día, si se parará para dejarnos subir a bordo, si se accidentará en el camino o será asaltado por delincuentes.   

Como ciudadano preparo mi declaración de impuestos, la envio por Internet y pago o recibo un reembolso. Recibir un reembolso del gobierno es una experiencia que jamás había tenido. Las cuentas se pueden pagar por Internet y el correo siempre llega a su destino.

La palabra mágica en esta sociedad es Confianza. En Venezuela tuve una cuenta en el mismo banco por más de 30 años y cuando quería hacer una transacción que no fuera rutinaria, como enviar una transferencia o hacer efectivo un cheque contra otro banco, tenía que probar, una y otra vez, que no era un malhechor. Hace algun tiempo me encontré sin efectivo en California, en Diysnelandia, y fuí a cambiar un cheque contra mi banco de Washington. El cajero, vestido de ratón Miguelito, me lo pagó sin chistar. Confió más en mi que el banco en el cual tuve una cuenta por 30 años.

Manejar aquí es un placer. Me paro en luz roja sin temor a que me asalten y sé que, cuando se ilumine la luz verde, ella durará lo suficiente para que yo pueda pasar. No hay angustias ni gente atravesada. El sistema me permite ser cortés con otros conductores y ello genera cortesía de regreso. En general, la gente es cortés y solícita. Esta actitud colectiva me recuerda un poema de W.H. Auden: “the points of light flash out wherever the just exchange their messages”, los puntos de luz se iluminan cada vez que los justos intercambian sus mensajes.  

Es posible vivir modestamente  y disfrutar, al mismo tiempo, de un alto nivel de calidad de vida. Tener dinero es importante pero la sociedad ofrece disfrute a bajo costo: conciertos, paseos en bellos parques, eventos culturales, centros de reflexión (Think Tanks), transitar por las carreteras en la inmensidad del país,  con hoteles y restaurantes de precios módicos. Cada pequeña ciudad o pueblo tiene sus festividades y su personalidad propia y el turismo interno es rico en ofertas.  

 Eso sí, procuremos no enfermarnos! Ese es el único aspecto en el cual pudiera estar mejor en mi país, ya que allá existe frecuentemente una estrecha relación médico-paciente con médicos amigos, en lugar de la relación bastante impersonal que suele existir en USA. Sin embargo, esto está cambiando en USA, gracias al influjo de médicos latinoamericanos. Mi médico aquí es Venezolano y es mi amigo.

En USA un plomero, un agricultor o un ingeniero tienen similar acceso a la cosas básicas de la vida: un auto, una educación para los hijos, un hogar, viajar. Por supuesto, el auto frecuentemente no es  el mismo pero los transporta de A a B sin problemas. Hay pocas cacharras en la vía. Ser propietario es fácil gracias al acceso al crédito bancario y las bajas tasas de interés. La inflación es muy baja. Cuando llegué hace 10 años el kilo de papas costaba más o menos lo que cuesta hoy en día y siempre hay papas de excelente calidad. Un buen auto nuevo se puede comprar hoy en $20.000 sin cuota inicial, aunque también los hay de $300.000 y más (como el Lamborghini que chocó el hijo de Eudomario Carruyo, Director de PDVSA en el momento).  Es posible comprar una casa para pagarla en 30 años. Lo usual es obtener un préstamo bancario, pagar la casa de contado y pagarle al banco.  

Aquí he podido hacer labor social, actividad que es aun relativamente rara en Venezuela. Tengo 800 horas de trabajo voluntario en un hospital que es uno de los 20 mejores de los Estados Unidos y he aprendido muchísimo sobre su funcionamiento, sobre la calidad de la medicina en este país,  así como acerca de la filosofía de la  vida del estadounidense, como encara la enfermedad y como actúa en los momentos de gran tensión.

Sorprendentemente existen estadounidenses insatisfechos con la vida en su país. Los jóvenes tienen que trabajar duro, ahorrar para el futuro, hay frustración, infelicidad, temores. Muchos no aprecian lo que tienen. He encontrado a bastantes latinoamericanos en USA que me hablan de lo “mál que se vive aquí” y de su gran deseo de “regresar a sus países”. Sin embargo, no lo hacen, por lo cual sospecho que no son sinceros. Como en todo país de mucha población hay casos de violencia irracional que cobran víctimas inocentes. Sin embargo el índice de seguridad personal es infinitamente superior al venezolano. En USA hay 3 muertes violentas por cada 100.000 habitantes. En Venezuela hay casi 60 muertes violentas por cada 100.000 habitantes y ese índice es mucho peor en Caracas, donde puede llegar a 100 muertes violentas por cada 100.000 habitantes.

Yo creo que ya nunca regresaré a vivir en Venezuela. A mi edad, 80 años, y en las condiciones del país, las cuales no cambiarán apreciablemente en el corto plazo, no tengo mucho incentivo para el retorno.  Si me hubiera quedado allá ya estaría muerto porque el choque psicológico diario entre el país que veía y el que yo quería tener era terrible. Aunque fisicamente ausente de Venezuela, no lo estoy espiritualmente y hago esfuerzos para acelerar el retorno de mi país a la normalidad democrática y a la senda del desarrollo. Me gustaría regresar de visita a ver a mis amigos y familiares y a recorrer de nuevo las vias andinas que tanto disfruté, pero no siento la angustia de la ausencia. Tengo memorias de la Venezuela amable que conocí para todo el resto de mi vida.

He encontrado la felicidad y la oportunidad de vivir modesta y civilizadamente en un bello rincón del Estado de Virginia, en los Estados Unidos. Ojalá que algun día mis compatriotas puedan vivir de igual manera, practicando el don más hermoso que pueda tener miembro alguno de una sociedad: la buena ciudadanía activa, la felicidad de ser miembro de una sociedad laboriosa que sonríe.  

jueves, 19 de septiembre de 2013

Encuesta Keller 3er Trimestre 2013

lunes, 16 de septiembre de 2013

ROCKEFELLER DESDE ULTRATUMBA

Rafael Gallegos                                                             

- ¿Sorprendido Míster Rockefeller, por la situación de PDVSA?, nos cuenta un deslenguado que le preguntó al magante, en una entrevista que sostuvieron, aunque usted no lo crea, en su   mismísimo hábitat. Pura ultratumba.
Como de que vuelan, vuelan, transmitimos, letra a letra, la correspondencia de mi amigo el deslenguado:
- Sorprendidos estarán ustedes los venezolanos -  respondió el fundador de la Standard, mientras se revolcaba en su tumba. Yo lo que estoy es estupefacto.
Profundo conocedor del negocio, no podía sorprenderle el lamentable estado de nuestra petrolera.
-      Era lógico, si botan a los 23.000 técnicos que sostenían la empresa,  comienzan a transitar un despeñadero. Le voy a confesar algo – dijo acercando su calavera a mi cara - eso que hizo la “revolución” es una quiebra inducida, un sabotaje gerencial.

-      ¿Sabotaje? – repetí.

-      Sí – continuó sin inmutarse Don John- ¿o es que usted cree que la mala gerencia, la corrupción y la politiquería, no son sabotaje?... y sepa – dijo apuntándome con lo que le quedaba de la falange, falangina y falangeta del índice derecho- que el sabotaje gerencial, es terrorismo.

-      Y le quiero aclarar algo- continuó impidiéndome repreguntar-  si yo hubiera botado a mis técnicos de la Standard,  mis competidores, que no eran ningunos angelitos…

Al decir esto se quedó inmóvil. Bueno, realmente comenzó a parecer una calavera de los más normalita. “Se acabó la entrevista”, pensé. Y comencé a recoger mis cosas. Ya me iba, cuando de repente a mis espaldas, me enervó su voz de ultratumba.

-      … Detterding, Rothschild, Nobel, Samuel- continuó como resucitando su voz poco a poco - esos si eran unas fieras. Si yo hubiera botado a toda mi gente se hubieran desternillado de la risa. Se volvió loco, aprovechemos que se volvió loco, hubieran repetido, felices.
Y aunque ustedes no lo crean- sentí que los dientes pelados de la calavera me sonreían.
-      Yoprovoquéelparo, dijo Chávez – comenté.

-      Cierto, a los “revolucionarios” les conviene la quiebra del país para gobernar en totalitarismo, como Cuba – continuó don roque- por eso es que lo que han hecho con la petrolera venezolana, es un sabotaje.

-      Pero ellos acusan a la oposición de haber explotado Amuay,  de los derrames, de los hundimientos de las gabarras y plataformas, comenté a la calavera. Los acusan de saboteo…

-      Ah!, se refiere a la iguana y al rabipelado- interrumpió don roque.

-      No, no, esos son los que sabotearon  la electricidad

-      Que pobreza, por lo menos en Nueva York cuando el apagón, le echaron la culpa a los extraterrestres… un rabipelado, que falta de imaginación - me comentó. ¿Y entonces, qué fue lo que hizo el muchacho del alicate?- preguntó.


-      Bueno don roque, dicen los del gobierno que cortó los cables- le comenté  de lo más apenado.

-      Ah!, ¿entonces la muchacha buenamoza esa que es diputada, fue la que burló a la guardia y a los trabajadores, brincó la cerca eléctrica de la refinería,  aflojó los espárragos, salió corriendo, nadie la vio  y provocó la explosión?. Carajo, ni que ella fuera el Zorro y los otros el sargento García.

-      Bueno, no sé - le atajé. La verdad es que ya no aguantaba tanta pena ajena. Sentía que don roque se burlaba de mí.

-      … Caramba, ni que fuera Rambo, o la mujer maravilla-  continuó el magnate con hilaridad- y no dan la cara. Puro saboteo, la luz, el magnicidio, el petróleo, el hierro, los supermercados… en Venezuela como que  quien más el que más sabotee, más saboteador será, ji, ji, ji - finalizó.

Y, sería el miedo; pero les juro vi a la calavera riendo. Rockefeller se volvió a quedar paralizado. Esta vez no recogí mis peroles. Sabía que él estaba pensando. Y así fue. De pronto dijo claramente: tercera ley de Rockefeller, tercera ley de Rockefeller. Y volvió a callar.
-      Mi primera ley- dijo luego de un largo silencio- fue que el mejor negocio del mundo era una petrolera bien administrada; la segunda ley, que el segundo mejor negocio del mundo una era petrolera mal administrada. Habrá que hacer una tercera ley, que el tercer mejor negocio del mundo es…

-      … una petrolera dilapidada- le interrumpí.

-      Verbigracia- dijo complacido- ellos cambiaron una gran empresa petrolera con contenido social, por una  flácida empresa social con contenido petrolero… y claro, tenía que pasar lo que está pasando.

-      El que siembra vientos …

-      … le echa la culpa de las tormentas a los saboteadores – me interrumpió.

Volvió a quedar tieso. Esperé un rato, recogí mis cosas y me iba. Pero cuando yo casi tocaba la superficie del cementerio, don roque… me volvió a sorprender.

-      Mi amigo Arquímedes conversando en estos días conmigo acerca del drama petrolero venezolano, me dijo con mucha prosopopeya: dame un ejecutivo petrolero bolivariano y destruiré al mundo.
Ji, ji, ji. Eureka.

En 7 años Pequiven pasó de exportar resinas a importarlas

Producción de la empresa estatal apenas creció 15,8% entre 2005 y 2012

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En 2013 importará 190 mil toneladas, 100 mil más que en 2012
 
La empresa estatal Petroquímica de Venezuela (Pequiven) pasó de ser una empresa exportadora de resinas a depender de las importaciones para cubrir los requerimientos de los industriales nacionales.

Ese es parte del balance que ofrecieron directivos de Pequiven en el noveno congreso del plástico realizado por la Asociación Venezolana de Industrias Plásticas (Avipla) el pasado viernes. "Pasamos de exportar resinas a un período en el cual completamos la demanda con resina importada", admitió José Luis Pérez, director de comercialización de Pequiven.

En 2005 la producción de la compañía estatal fue de 460 mil toneladas y de ese total se destinaron 100 mil toneladas a las exportaciones. Siete años después, al cierre de 2012, la producción fue de 533 mil toneladas de resinas, pero los industriales locales demandaron más y hubo que importar 90 mil toneladas de resinas plásticas, esto es, 15% del consumo total del mercado.

Esto significa que mientras la demanda de la industria creció 72%, la producción de Pequiven apenas aumentó 15,8% en siete años. "Pasamos en ese período de exportar resinas por el orden de las 100 mil toneladas a importar resinas por el orden de las 100 mil toneladas para satisfacer el requerimiento del sector industrial", insistió Pérez.

Para este año la estimación de la empresa es que la producción se mantendrá en las 532 mil toneladas de 2012, pero la demanda de los industriales llegará a 722 mil toneladas, razón por la cual habrá que importar alrededor de 190 mil toneladas de resinas, esto es, 26% del total.

La demora en el arribo de las resinas ha afectado en algunos casos la producción de envases para alimentos o las bolsas plásticas para supermercados.

El director de comercialización de Pequiven reconoció que en los últimos tres años la empresa ha funcionado al 80%. "Importante destacar que nuestras plantas operan hoy en día y en los últimos dos o tres años de manera global por el 80%. Eso ubica la tasa de operación en lo que es el estándar mundial", precisó.

Importar hasta 2017

Pero la dependencia de las importaciones se mantendrá, al menos, hasta 2017, año cuando entrarán en operaciones algunos de los proyectos de ampliación que está realizando la compañía estatal.

Según la planificación de Pequiven dentro de cuatro años habrá una capacidad para producir 2 millones de toneladas de resinas plásticas. Hasta entonces el objetivo de Pequiven es "completar la oferta con resina en marcha hasta la puesta en marcha de los nuevos proyectos".

Algunos de esos planes de ampliación han estado marcados por los retrasos. El vicepresidente de Pequiven, Betulio Hernández, también admitió el pasado viernes que el proyecto bandera de la empresa, el de la planta de Olefinas III y de las plantas polietileno de alta densidad y de baja densidad, ha sufrido retrasos por la falta de materia prima.

"Tuvimos unos retrasos relacionados con la materia prima pero hoy en día podemos decir que tenemos la parte contractual garantizando el suministro de la nafta para el desarrollo del proyecto", dijo Hernández durante su intervención en el noveno congreso de Avipla.

Para esas plantas que estarán en el complejo Ana María Campos, ubicado en el estado Zulia, Pequiven invertirá cerca de 4 millardos de dólares. Hasta ahora se han destinado 560 millones de dólares y el resto se invertirá en los próximos cuatro años.