lunes, 3 de junio de 2013

FALLAS DE ORIGEN DE LA “REVOLUCIÓN”

Rafael Gallegos                                                                 

Nada es casual, todo es causal. Los acontecimientos  siguen un proceso de causa-efecto. Los desastres que se observan en el país, no son espontáneos. La falta de democracia, la improductividad, la inflación record mundial, la escasez ídem, la creciente violencia y los crecientes ranchos (se ha duplicado el déficit de vivienda en los últimos 14 años), los hospitales enfermos, tienen su origen. O mejor, sus fallas de origen.  

Por ejemplo, la pre quiebra de PDVSA tiene su origen principalmente  en los 23.000 botados del 2003 (a mucha honra). A Chávez, “yoprovoquéelparo”, no le importó acabar con PDVSA, tal como la madre desnaturalizada del pasaje bíblico de Salomón. Cual si hubiera botado a los carniceros de una carnicería, a los médicos de un hospital, a los atletas de una competencia. O sea…

Similar hicieron los “revolucionarios” al confiscar Agroisleña, invadir haciendas productivas, expropiar empresas, insultar empresarios, burlarse de los elementales principios gerenciales, etc. Obedecieron al Plan de Destrucción Estratégica de Venezuela, para que nos pareciéramos más al modelo cubano y así como el lobo de la caperucita, “comernos mejor”. 

Este desastre, tiene su origen en tanta desfachatez a lo largo de catorce años. La “revolución” tiene varias fallas de origen que han marcado esta ruta hacia el totalitarismo. 

Primera falla de origen: el 4F. Emergieron a la política mediante un golpe de estado contra un gobierno democrático. Atacaron ferozmente La Casona, donde se encontraban la esposa e hijas del Presidente Pérez. Hubo decenas de muertos, que por cierto ni se les ocurre investigar. Similar a los golpes de estado de  Pinochet, Pérez Jiménez, Videla. La única diferencia… es que el 4F, fue fallido.

Con esa falla de origen, demuestran que no creen en la democracia, a menos que ellos ganen la elecciones, como en Cuba, donde aunque usted no lo crea, hay elecciones y el gobierno saca un asombroso 99 % de los votos. 

De allí nuestras elecciones plagadas de ventajismo, la licuefacción de los poderes públicos… jugo, zumo, hugo y ahora pretenden “madurar” el líquido, para tomarte mejor. O la ledezmización a la Alcaldía de Caracas, que ahora insisten en repetir en Miranda, sin importarles que  el pueblo le haya dicho  NO a Diosdado y NO a Jaua.

Es decir… si el pueblo les gana, lo anulan. 

Segunda falla de origen: las elecciones para la Asamblea Constituyente. Esto no se puede olvidar. Es muy simple, en 1999, los candidatos de la  oposición sacaron más de 40 % en esas elecciones y apenas tuvieron el 3 % de los representantes. Este exabrupto… no se puede olvidar. Da una idea del irrespeto por la representatividad de los que pensamos diferente. Allí nacen las groserías, los insultos y los golpes a los diputados y diputadas. El dedismo y el  puñismo. Al mejor estilo del comunismo cubano.

Tercera falla de origen: no revisar los cuadernos electorales.  El gobierno de Maduro está entrampado en esta falla. Mientras no revise los cuadernos, tendrá la sombra del fraude. Y esa sombra, crecerá como cuando el sol declina. Si no se cuentan… son cuento. Seguimos a la espera del TSJ. 

La “revolución”, la Constitución y este gobierno, presentan serias fallas de origen. Como cuando usted compra un pantalón de marca, a la cuarta parte del precio, porque tiene una bota deshilachada, que si camina apuradito, no se nota mucho. 

La diferencia es que esta  “revolución” no ha sido barata, ni la compramos en rebaja. Al contrario, nos ha resultado carísima.

UN DESTINO FALLIDO
Hitler pregonaba que el nacismo iba a durar mil años… y apenas duró trece. Esta “revolución” y que duraba hasta el dos mil siempre, y ya se le ven las costuras. 

Su falta de liderazgo es otra falla de origen. Los  autócratas no forman herederos. Claro, no tienen fecha de vencimiento. Por ello, cuando se tienen que ir, nadie está preparado.

Por ejemplo, esta “revolución”. Chávez amarró el CNE, los poderes públicos, su prensa. Se basó en su gran carisma con el pueblo desvalido. Cuando le tocó irse, miró a los lados y… ni el carisma, ni el tinglado totalitario, se heredan. 

Y además, con esta torta, el único país de la historia moderna que se le acaba el papel higiénico… 

Este año los capitalistas de América Latina crecen y tienen inflación de un dígito,  elecciones limpias y alternabilidad.
Este comunismo nos  ha convertido en la oveja negra del vecindario. A excepción de Cuba, modelo y martillo. 

Ya la “revolución”, sin logros, ni liderazgo, ni respaldo popular, no es sustentable.
En lugar de navegar en el mar de la felicidad (para los tiburones come balseros), navegamos en el mar de las dudas… mientras no se abran los cuadernos electorales.

Un solazo en la espalda. Demasiadas fallas de origen. Y el país no es pantalón. No basta caminar apuradito.

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